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Jueves, 08 Mayo 2008 19:00

Los niños y la ciencia. La aventura de La mano en la masa

por 

La ignorancia absoluta no es el mayor
de los males ni el mas temible,
una vasta extensión de conocimientos
mal dirigidos es cosa mucho peor.

Platón

Dime cómo piensan tus estudiantes,
y te diré qué tan buen profesor eres.

Miguel de Zubiría

 

CHARPAK Georges, LÉNA Pierre, QUÉRÉ Yves. "Los niños y la Ciencia. La aventura de la mano en la masa. Ciencia que ladra. Serie Mayor. Editorial Siglo XXI. 1ª Edición. Argentina

 

Este libro narra, de manos de tres físicos de talla mayor, las increíbles e insólitas aventuras con niños entre cuatro y doce años en escuelas de mas de veinte países de todo el mundo, "cogidos" con "Las manos en la masa". En este libro encontramos, en forma sorprendemente elemental y deslumbrante, las motivaciones y los hechos que tuvo el Nobel de física Georges Charpak al irrigar con su sabiduría el vasto terreno de la educación elemental. Diez años de esta epopeya científica, cultural, humanística, son contados aquí con entera sinceridad y abrumadora sabiduría.

El programa creado por este eminente físico es conocido internacionalmente como Lamap, en español como La mano en la masa y en Colombia como Pequeños Científicos. Todo comenzó en 1.995, luego de visitar unas escuelas de un barrio marginal de Chicago que Leon Lederman -Nobel de física igual que Él y compartiendo motivaciones por la educación elemental- estaba salvando del naufragio, iniciando a los niños en la ciencia. Su experiencia la lleva a Francia donde inicia la aventura que aquí nos narra, en esta "Historia de amor", como lo plantea Diego Golombek, director de la colección Ciencia que ladra, en su presentación. "Este programa es como un pulpo de múltiples brazos: los maestros, los alumnos, la academia de ciencias, las instituciones educativas y orgullosos como buenos padres, los científicos que lo crearon, con Charpak, Lena y Queré a la cabeza". Lo que se percibe a través de la lectura entrañable del libro es una devoción profunda y permanente de los creadores del proyecto por toda la estructura y el contexto que abarca el sistema educativo, con énfasis en la escuela elemental. Y es este quizá el mayor mérito del proyecto Lamap en el mundo y su éxito incuestionable: que comprende a todos los actores de la "escuela": recursos, financiaciones, contextos reales y virtuales, ministerios de educación, academias de ciencias, científicos, asesores, tutores, padres de familia, inspectores, editores, industriales, profesores, niñas y niños; a todos los involucra en constante interacción y reciprocidad, que es otra de las cualidades excepcionales del proyecto.

En sus nueve capítulos y 239 páginas los autores cuentan y analizan en un lenguaje sencillo y preciso cómo un proyecto de reforma educativa nace por iniciativa de científicos, avalado por una Academia de Ciencias y, lo mas curioso, recibido con entusiasmo por los maestros y maestras de los cinco continentes. Un caso “sui generis” en el mundo de las reformas educativas. Leyes, decretos, reglamentos y demás ataduras oficiales obligantes y desmotivadoras, fueron superados por la sencillez y el altruismo, el compromiso y la humildad, la sabiduría y la paciencia. Es un caso admirable que demuestra que las ecuaciones cuánticas y los aceleradores de partículas tienen un espacio de afectación infantil, que la teoría y la práctica encuentran un lugar de enriquecimiento mutuo en las aulas de clase.

El objetivo inicial de Charpak, al crear su proyecto fue: “examinar algunas ideas sencillas que apuntaban a restaurar en la escuela, una ciencia que fuera motivo de reflexión individual y argumento de experimentación colectiva; una ciencia que fuera tanto una incitación a interrogar, a observar, a buscar, a argumentar, a expresarse, como un pretexto para sólo almacenar conocimientos...; sobre todo, una ciencia que abriera su imaginación a infinitos panoramas y que, por tanto, pudiera constituir para ellos una amplia renovación del espíritu”. “Comprender cómo aprenden los niños, dejar de tabicar las disciplinas, vencer las reticencias de los maestros mediante el ejemplo y el acompañamiento, escucharlos y valorizar su compromiso pedagógico, proponerles herramientas de calidad, utilizar las técnicas modernas de autoformación...”. Algunos de los puntos mas destacados en el proyecto de Lamap o Pequeños Científicos, como se conoce en Colombia, son de obligada referencia en el transcurso del libro. Restaurar la enseñanza de la ciencia en la escuela, que en 1996, cuando se inició, en Francia sólo se hacía en un 3%; luego de diez años, lo hacía el 35%, con tendencia a crecer. Lo mas importante, enfatizado a través de todas las páginas, es el rigor, la seriedad, la profundidad, con que se lleva a cabo la aplicación, en todas sus etapas, desde la elaboración del material hasta su utilización en el aula de clase. Es el esmero, el cuidado, la constancia, la humildad, como si fuera uno de sus megaproyectos de trascendencia universal en su laboratorio de física, lo que ha convertido este proyecto en paradigma universal y que, como dice el texto, “gracias a ciertas condiciones, un cambio profundo de la educación escolar no está fuera de nuestro alcance”.

La filosofía del proyecto está enmarcada en diez principios, de los cuales se transcriben los dos primeros, fundamentales para su aplicación [[Los diez principios de La mano en la masa se encuentran en la página 32 del libro mencionado al comienzo del artículo.]]:

1. Los niños observan un objeto o un fenómeno del mundo real, cercano y sensible, y experimentan sobre él.

2. En el curso de sus investigaciones, los niños argumentan y razonan, exponen y discuten sus ideas y resultados, construyen sus conocimientos, ya que una actividad meramente manual no basta.

La experimentación y la manipulación sobre un objeto real y la consiguiente construcción del conocimiento a través de la discusión grupal, con anotaciones en el cuaderno de experiencias, es el fundamento de la mecánica de las clases en escuelas, desde preescolar hasta quinto grado. Es este "el período entre los 4 y los 12 años -ese que de buena gana llamamos la edad de oro de la curiosidad- es aquel, privilegiado cuando no único, del aprendizaje...". Es sobre esta etapa de los niños que el proyecto trabaja, sinembargo al final del libro dejan la propuesta para continuar el estudio de la ciencia en los grados de educación media, con otras condiciones y modalidades diferentes.

Como en toda epopeya, las dificultades y los obstáculos la dignifican, mientras su solución esté a su altura. Por las mismas condiciones del proceso, los problemas hacen su aparición. Cuando en los inicios Charpak lleva los materiales Insights, de origen americanos, a Francia para ser aplicados allí, encontró una inmediata oposición por el recelo de los protagonistas franceses. Los científicos puristas y acartonados en sus doctrinas y laboratorios tratan el proyecto con expresiones como estas: "¡Ah, sí! Lamap, ejercicios lúdicos para tener ocupados a los niños". La falta de conocimientos y el temor de los docentes por enfrentar la enseñanza de las ciencias, distantes y complejas, fue y sigue siendo un obstáculo a vencer. La capacitación de los maestros siempre ha sido y será un tema álgido para cualquier reforma educativa, más cuando Lamap la propone permanente. Todas ellas y otras más que seguirán apareciendo las supera el proyecto con estrategias de respeto y consideración por los afectados, aunque los problemas nunca terminan: "¿Cómo actuar sin menoscabar la maravillosa singularidad del niño, sin volcarlo en un mundo único de mundialización productivista dominado por la tecnociencia?".

En Colombia, donde estuvo de visita su creador promoviendo el proyecto, funciona en Bogotá, Cali, Cartagena, Ibagué, Medellín, Yopal y Manizales. Para septiembre de 2.006 había en el programa 28.460 niños, 712 maestros y 93 colegios en estas siete ciudades. En la actualidad 10 colegios de la ciudad de Manizales participan activamente del proyecto, entre los que se cuenta el Colegio Eugenio Pacelli de Fátima-Kennedy, donde labora el autor de estas líneas. De la página de Internet http://pequenoscientificos.uniandes.edu.co/ extraemos la siguiente información concerniente a los fundamentos teóricos y constitución del proyecto en Colombia:

 

Somos una alianza entre la Academia Colombiana de Ciencias Naturales Físicas y Exactas, La Universidad de los Andes, la Embajada de Francia en Colombia, el Liceo Francés de Bogotá Louis Pasteur, la Alianza Educativa y Maloka en la cual participan otras instituciones educativas, el gobierno y fundaciones del sector privado. Somos un programa que busca promover la renovación de la enseñanza y el aprendizaje de las ciencias experimentales y la tecnología en las instituciones educativas de Colombia. La aproximación pedagógica que proponemos estimula el espíritu científico, la comunicación oral y escrita, y el desarrollo de valores ciudadanos, en niños, niñas y jóvenes. Somos un programa de alfabetización científica y tecnológica fundamentado en una formación estructurada de los docentes, que incorpora el estado del arte en educación en ciencias y tecnología, enmarcado en una aproximación sistemática a la institución educativa y en un sistema de evaluación.

La aventura iniciada ya hace once años y sembrada en los cinco continentes con éxito por un octogenario de aspecto tierno y noble, de formación científica y humanista, es un ejemplo claro y honroso de que la sabiduría orientada hacia fines altruistas genera resultados esperanzadores para la humanidad. El libro, bien ilustrado, con excelentes ejemplos prácticos tomados de la realidad cotidiana, hace un recuento histórico desde los inicios del proyecto hasta el 2.006, relata los modelos típicos de una clase de La mano en la masa, explica los fundamentos de la "avidez" de los niños por la ciencia en todo el mundo, exalta la polivalencia de los maestros de primaria y sus positivos resultados en la enseñanza de la ciencia, identifica el valor del lenguaje en la enseñanza de las ciencias, justifica la necesidad y aplicabilidad de la Internet en el proyecto en medio de la globalización del conocimiento y como expertos orfebres en filigranas laboriosas le dan al libro el carácter de joya literaria de obligada lectura para docentes de escuela elemental y afines.

Para terminar transcribo un ejemplo tomado del libro que ilustra el sentido real de lo que pretende La mano en la masa, a propósito de una visita que hicieron en el sur de China en el año 2.003 a una escuela de un pueblo pobre de la región de Guilín, donde el director les expresó que no enseñaban ciencia porque era demasiado difícil y cara para su escuela, a lo que le respondieron: "Mire esos bambúes, señor director. Con eso tiene con qué enseñar ciencia dos meses a sus niños. Corta un tallo, lo encastra horizontalmente y les hace medir la curvatura en función del peso que se suspende en la otra extremidad: con eso aprenden qué es elasticidad, del mismo modo que, en un cuadro elongación/peso, lo que es una función lineal. Que entonces hagan con el tallo una pequeña flauta y que descubran los sonidos producidos en función de la longitud del tubo y la disposición de los agujeros: ahí tenemos la acústica. Perfórela a lo largo y hágales observar cómo corre el agua en ese tubo: la hidráulica. Y además, por supuesto, hágales medir el brote en función de la iluminación, o de la humedad, o de lo que los niños se les ocurra: la botánica


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