Ediciones

ISSN 0120-0216
Resolución No. 00781
Mingobierno

Consejo Editorial

Luciano Mora-Osejo (א)
Valentina Marulanda (א)
Heriberto Santacruz-Ibarra
Lia Master
Marta-Cecilia Betancur G.
Carlos-Alberto Ospina H.
Andres-Felipe Sierra S.
Carlos-Enrique Ruiz.

Director
Carlos-Enrique Ruiz

Contacto
Tel-Fax: +57.6.8864085
Carrera 17 No 71-87
Manizales, Colombia,
Sudamérica.
cer @ revistaaleph.com.co

Sábado, 22 Febrero 2014 17:27

Conversación con Eduardo Escobar

por  Maria-Dolores Jaramillo

I. Familia y educación 

- Usted se fue muy pequeño de la casa...  

Mi familia apenas me soportaba y comencé a vivir solo muy temprano, lo cual me permitió conocer a fondo las miserias del abandono. Pero encontré entre los nadaístas una familia sucedánea. Y conté con el afecto de algunas mujeres que me acogieron, tal vez enternecidas por mi desamparo. Puedo decir que la expulsión del hogar me dio también algunos privilegios. La amistad y el amor. Y sobre todo la libertad del lobo. Y el gusto por la aventura. Me di al vagabundeo y conocí el país en sus recovecos más amargos y en sus almas mas queridas... 

- ¿Cuándo empezó a leer? 

Los libros me atraían mucho antes de aprender a leer. De niño me gustaba preguntarme para qué  servían los libros misteriosos de la biblioteca de mi tío, el cura, que guardaban en la casa de mi abuela paterna, llenos de polvo, bien encerrados en una vitrina vieja. Me intrigaban. Sinembargo, mi primer contacto real con los libros lo tuve en la biblioteca de Envigado, donde Uberto, un primo mío remoto, que hacía el turno de la noche, me llevaba para no sentirse solo, tal vez, o porque quizás me quería. El me   prestaba El Tesoro de la Juventud...una enciclopedia para niños que editaban en España, creo. Aunque aún no sabía leer, El Tesoro de la Juventud me encantaba y contemplaba los dibujos, olía la tinta de esos tiempos, alcanforada, y aspiraba el olor de cadáver de la cola del pegado de los libros de entonces. Hoy los pegan con colbones inodoros. Era muy bello entrar en ese  mundo encantado de mariposas, paisajes remotos, castillos y personajes anónimos.  Mucho más tarde, alguien me regaló unos cuentos de los hermanos Grimm, unos libros enormes como puertas, ilustrados con aguadas. Que miraba y miraba mientras aprendía a leer. Pero fue en el seminario cuando me encontré con Emilio Salgari y entonces la lectura se me volvió vicio. Y mis padres comenzaron a preocuparse. No tenía amigos, no me gustaba la calle, prefería quedarme en la casa, tendido por ahí, en alguna cama, o perdido en una poltrona, embebido en las historias de Sandokán. 

- ¿Su padre controlaba lo que usted leía? 

Mi padre fue un hombre muy inteligente pero con una instrucción más bien precaria. Debió leer en su juventud, porque a veces me hablaba de libros,  y se dolía de haber perdido una edición de Las mil y una noches que tenía pensado regalarme cuando yo creciera. Sinembargo comenzó a preocuparse por mis lecturas cuando entré en la adolescencia. Temía que la afición me desgraciara. Y que sin una sabia orientación podía llevarme al fracaso. Una vez, ya mayor, le pregunté por qué tenía tanto miedo. Y me dijo  que en sus tiempos en Envigado muchos jóvenes se habían suicidado después de leer Vida de perros, de un tal Eduardo Zamacois. A mi padre le gustaban los libros, pero también pensaba que podían ser corruptores.   

- Es difícil encontrar unos sentimientos más nobles y profundos que en los retratos y evocaciones que usted hace de su padre... en el bello texto titulado Un artista en pesebres...y  en  el poema  Homenaje a un anticuario muerto... 

Las relaciones con mi padre fueron muy difíciles. El no entendía bien lo que estaba pasando conmigo cuando abandoné el colegio y me puse a escribir poemas. En Antioquia todavía se suponía que el varón mayor estaba destinado a ayudar a sus padres a sacar adelante la prole. Y yo me convertí de repente en un desastre, sobre todo cuando me encontré con los nadaístas. Dejé de hablarme con mi padre un montón de años. Por fortuna hicimos las paces al final. Y nuestras relaciones llegaron a ser incluso buenas.  Era un hombre de inmensa sensibilidad, un artista frustrado, me parece. Y así como fue cruel a veces también supo ser amoroso. Una vez me prohibió usar mi nombre en los diarios porque dijo que lo avergonzaban mis galimatías. Pero más tarde, por la  infidencia de una amiga suya,  supe  que  guardaba los recortes de mis primeras publicaciones en los periódicos para mostrárselas a sus compañeros de trabajo.  Contradictorio. Ambiguo...

 - ¿A sus hijos les interesan los libros y la poesía? 

De mis hijos solo dos acabaron amando la cultura, los libros, la buena música. Me contentaría con una sola cosa. Que  mis hijos llegaran a ser unas buenas personas y que encuentraran algo, algún oficio que les guste hacer... para que amparados en una tarea  placentera, aunque sea humilde, aprendan a contentarse con lo que los clásicos llamaron  aura mediocritas... Los enseño a desdeñar lo que hoy llaman éxito... Exito, de puerta, éxito, de salida a la nada... Pero es muy difícil esa pedagogía en estos tiempos cuando todo el mundo aspira más a engordar el saldo bancario que a enriquecer el espíritu, y a desempeñar un papel de honor aunque sea modesto en la sociedad...  menos que a destacarse en el rebaño de burros.  Pero no sé si estos senequismos son una distorsión que me dejó mi estadía en el seminario de Yarumal. Y más les vale convertirse en piratas. O contratistas.

- Popeye, el sicario,   nació en Yarumal... y Belisario Betancur estudió en el seminario de  Yarumal... 

Belisario Betancur estudió en el mismo seminario que yo, el de misiones extranjeras de Yarumal, que fundó el legendario Miguel Ángel Builes, obispo de Santa Rosa... Y allá estudió también Arenas Betancur... Y Rubiel Valencia... fue mi compañero. Este era un burócrata conservador de cierta nota en los años sesenta. Con él compartimos aulas. Y nos vimos a ratos más tarde porque teníamos oficina en el mismo edificio en la avenida 19 de Bogotá. Pero Rubiel murió muy joven... Aunque sus hermanitos siguen en la brega, en las desvergüenzas de la política, los Valencia Cossio... A mí me gustó haber estudiado en ese seminario helado, situado en una ladera siempre envuelta en una neblina venenosa. El latín, el canto gregoriano, el descubrimiento del Quijote y los clásicos al comienzo de la vida, siempre es una riqueza. Y hasta el lujo del concepto del pecado. Y  ese frío del diablo que hacía. Como de remordimiento.

 

II. Amistades

- ¿Conserva algunas  amistades del seminario ? 

Uno solo. Monseñor Bernardo Merino Botero, un  obispo que acabó en la iglesia de Inglaterra. La iglesia anglicana se parece en muchas cosas a la católica: en los sacramentos, en el boato litúrgico. Quiero mucho a Monseñor. Aunque por las diferencias de edad no recordamos habernos visto en el seminario nunca. Pero no  unen los recuerdos de esos hielos y de las tareas del coro y de los personajes que dirigían entonces la institución, como el rector, Jesús Emilio Jaramillo, que después fue obispo y que asesinaron las bestias del ELN. Es un hombre muy inteligente y de trato muy agradable, ese Merino. Ha escrito varios libros. Me gustó mucho, Yo pecador me confieso, donde cuenta sus contradicciones con la iglesia católica, sobre todo en lo tocante con el autoritarismo, que padeció,  y con la confesión y el celibato. No sé si hizo un buen negocio renunciado al  celibato por la cruz  del matrimonio que no es menos pesada ni menos deformante del carácter. También escribió una biografía de monseñor Builes, aunque no sé si llamarla más bien apología... En todo caso, Builes fue un personajazo... Una expresión terrible de un tiempo de confusiones, cuando unos creían aquí que había que exterminar a los curas y los curas creían que todo el que no iba a misa era un masón.                                                                                  

- ¿Quiénes fueron sus mejores amigos entre los nadaístas? 

Entre los amigos más cercanos Amílcar y Gonzalo... con quienes a veces intimaba y nos confesábamos las honduras del alma, nuestras dificultades con nosotros mismos, nuestras contradicciones personales. Con Jota también he mantenido una amistad profunda, pero distinta. Es difícil confesarse con Jota. Porque no toma en serio las penas de los otros. Pero  Jota no se toma en serio tampoco a sí mismo. Por eso, no existe con él la posibilidad de compartir los secretos, las dificultades más íntimas del espíritu.  Amílcar me contaba sus dolores de niño, las perplejidades sexuales que  experimentó al descubrir  que le gustaban más los muchachos que las mujeres... y hasta sus intentos por liberarse de sus pulsiones homoeróticas en la cama de Felisa Burzstin... Por otro lado, yo a veces cargaba a Gonzalo con mis afugias familiares, con lo que me sucedía con mi mujer, con mis miedos más recónditos... En fin... creo que son los dos únicos amigos con quienes llegué a esas dimensiones sagradas de la convivencia. La amistad ahora, estos tiempos, también ha sido infravalorada. La gente ya no tiene amigos sino camaradas o cómplices en el peor caso... cómplices que después te entregan a las fiscalías por una gracia en la pena. En el seminario se nos hablaba mucho sobre el valor de la amistad... de los verdaderos amigos,  capaces de ayudarnos a llevar el peso de lo que el poeta llamó los cristos del alma, y humildes para aceptar nuestras reprensiones cuando son necesarias. Porque el mejor amigo es el que no nos traga enteros. El cristianismo tomó esta manera de entender la amistad de los estoicos... quizás, de la filosofía clásica... de Roma. No sé. Ah, pero  estoy cometiendo una injusticia. Debo mencionar entre mis amigos esenciales al pintor Norman Mejía. Un hombre maravilloso y sabio.  A veces pienso que debo agradecer a la vida el que me haya permitido el trato cercano y constante con ese artista desaforado e incomprendido. 

 - Amílcar U cantó a los muchachos…  

En Vana Stanza me parece encontrar algunos de los poemas de amor más bellos de la poesía colombiana... aunque deben estar dedicados a sus muchachos... Astronomía posicional, es muy hermoso. Aunque por otra parte es bueno aclarar que Amílcar fue un hombre muy solo, casi nunca tuvo un compañero... Trajo de Estados Unidos un muchacho mejicano... que tenía algo de antropófago en la actitud y la mirada, pero  pronto lo abandonó para regresar a California. Durante el nadaísmo Amílcar trajo al grupo a Saúl... un joven flaco que formó parte del primer grupo antioqueño... pero se le casó. Amílcar fue el más solo de nosotros, me parece. El más acorazado y el más inteligente. 

 - ¿Por qué Amílcar Osorio se quitó el apellido? 

A Amílcar tal vez le gustaba ocultarse... en los primeros años del nadaísmo, publicó una serie de cuentos en Cromos... bajo el nombre de una mujer, Claudia Santamaría, según recuerdo... una serie de relatos que tenían los aires de las cosas de Francoise Sagan, una autora que él adoraba... También era un poco snob… El snobismo es otra forma del disfraz.  

Lo de U. en vez de Osorio, fue un juego del primer nadaísmo, supongo que en honor a la U de Rimbaud en su poema de las vocales. Luego, al regresar de los Estados Unidos, volvió a firmarse con su apellido paterno. Amilcar  solo publicó ese libro, Vana Stanza,  por presiones de un cuñado suyo. Aunque escribió un montón de otras cosas ejemplares... que ojalá estén en el archivo del nadaísmo que guarda  la Biblioteca Piloto de Medellín. Su novela, La ejecución de la estatua, es un ejercicio de estilo y estructura, muy extraño y muy avanzado en un muchacho de veinte años que vivía en Medellín y solo era el hijo mayor de un dentista empírico que odiaba a los maricas y que sospechaba que su hijo mayor no era sexualmente ortodoxo. 

 - Amílcar U era, como se dice en antioqueño,  "bonitico" ?  

De ninguna manera. Incluso, de primera vista, casi molestaba el pobre de lo feo que fue. Mi papá que lo odiaba decía que parecía un carnero...Pero después de un rato, el hombre se embellecía, pues era muy tierno, con un alma muy intrincada e interesante.

 - ¿Por qué lo odiaba su papá...? 

Por homofóbico, creo. Mi padre era racista, pero Amílcar era blanco.  Y los dos pertenecíamos  a la clase media. Pero sobre todo creo que lo detestaba porque fue Amílcar quien me prestó o me vendió en la librería donde trabajaba, los primeros libros de Zolá que leí, y Las mentiras convencionales de nuestra civilización,  de Max Nordau, que fue devastador. Y los de Bertrand Russell. 

 - ¿Qué  compartían ? 

Aunque la soledad profunda de Amílcar se podría emparentar con la mía... creo que él era más hábil, y sabía  ocultar la roña mejor. Nos gustaba charlar, charlar, charlar. Cuando venía a Bogotá pasaba temporadas intermitentes en mi casa del páramo... y charlábamos, charlábamos... de poesía, de pintura, de la vida, de las estrellas, del destino, de la libertad, del carácter de mis perros. De todo. De los amigos. Del pasado. No del futuro... Porque nunca pensamos que tuviéramos un futuro distinto del tiempo que ya teníamos... 

 - ¿Las honduras del alma que intercambiaba con Amílcar Osorio ...  ¿a quién las confiesa hoy? 

 No hay con quien... Jaime Jaramillo dice que lo malo de envejecer es que uno se va quedando solo. Pero bueno, uno se acostumbra a la soledad aunque a veces talla... A veces, me descubro haciéndole comentarios a mi perro, Pedro... Y creo que él me entiende, por los ojos que pone.

Gonzalo Arango tendría hoy 82 años, Jaime Jaramillo Escobar tiene 81, Jotamario, 73, y usted tiene 70... Todos lo debían ver como un niño... 

Yo era un niño... Hace días vi una fotografía donde estamos Jorge Orlando Melo, Luis Darío González, un primo de Jorge Orlando, Amílcar y yo, creo que apareció en Cromos... Yo fumo cachimba... Y casi me muero de la ternura que sentí... Parece imposible que un muchachito de entonces, a esa edad, tuviera una pose tan arrogante, porque había leído un libro de Darwin… y a veces debía dormir en los parques. Gonzalo me nombró, El Nieto... al principio del nadaísmo. Y prefería no mostrarse conmigo por las calles de Medellín, para que no lo acusaran de corruptor de menores.

 - ¿Y   Jotamario? 

 Jotamario ha sido quizás el mejor adaptado de todos nosotros... Jota resiste bien la farsa del mundo y hasta se siente cómodo participando en el circo inmundo de la vida social... Yo nunca me salvo de parecer la mosca en la leche... 

Los nadaístas fueron muy distintos...Entre usted y Jotamario, por ejemplo, las diferencias son mayores que las afinidades... 

Jotamario a veces me irrita…Escribió hace poco una columna lastimosa en El Tiempo… A veces se me ocurre compararlo con un gallo con ínfulas de pavo real. En fin…Y es sibilino…Muchas veces mientras te expresa mucho cariño,  a tus espaldas trata de desbaratarte las cosas. Cuando ibamos a hacer la antología de Gonzalo Arango para la editorial Carlos Lohlé, de Argentina, me hizo una mala jugada. Le he perdonado un montón de pequeñas traiciones. Pero lo quiero mucho a pesar de todo. Mucho. Es como una segunda alma para mí, como un novio conflictivo. Me irrita que insista en ubicarme en la extrema derecha en política. Por ignorancia. El confunde el fascismo de izquierda de Fidel y Maduro y Stalin con la izquierda marxista. Pero en  fin lo quiero... aunque sea  superficial a veces. Casi todos los intelectuales colombianos son así. Panditos. Aunque suene arrogante. Izquierdistas que jamás leyeron un solo texto de Marx ni de Trotski… Emocionales. Eso es muy irresponsable en un escritor.  

Su recuerdo espontáneo y elogioso de X-504 en Prosa incompleta es muy bello. Conmovedor. ¿Existe amistad hoy en día? 

Con Jaime guardamos una amistad profunda pero relativa... El es un hombre muy reservado, de una decencia infinita, ante el cual uno teme soltar un ajo... Al principio, en los comienzos del movimiento, me rechazaba un poco... porque yo era de la línea crapulosa del nadaísmo, de la tendencia que los otros llamaron de las flores del mal... yo fumaba marihuana, tomaba pastillas, me juntaba con malandrines y rameritas... Y Jaime en el fondo de su alma se escandalizaba. En algunas cartas entre las que me envió y que aparecen en la Correspondencia violada... incluso me da consejos, cuando ya había aprendido a aceptarme…  o a comprenderme tal vez con la ayuda de Gonzalo, con quien nos habíamos convertido en los mejores amigos. Pero no importa el pasado. Sé que Jaime me quiere y admira mi trabajo. Me sorprendió que dijera que mi poema de las cucarachas debería figurar entre los más destacables en la poesía colombiana del siglo xx... Y yo lo quiero.... y  lo  admiro. Aunque a veces no estoy de acuerdo con ciertas declaraciones suyas... Se lo he dicho. Y él me mira con su mirada de niño. Y calla. Es un gran hombre. Un monstruo maravilloso.  Jaime,  se lo he dicho, pero él no parece comprenderlo, hizo de su poesía, en sus últimos trabajos, el mejor ejemplo de lo que los estructuralistas llamaron el texto, el texto que supera las antiguas denominaciones de género. Sus largos poemas son relatos, sermones, diatribas, retahílas, donde se mezclan a veces las rimas populares con los versículos... Y lo convencional con lo atrabiliario. Gonzalo decía que la poesía de Jaime justificaba la creación del nadaísmo. Y así cree casi todo el mundo. En todo caso, es un hombre querible hasta los zapatos.  

- X-504 le dice  San Eduardito... ¿dónde ve la santidad? 

No lo sé... No sé por qué me ponderaba de ese modo. Pero creo que antes de Jaime, Gonzalo había escrito la Biografía de un santo sin aureola... Creo que había en mí una mezcla de ángel y de apache... y me tomaba demasiado en serio ambos papeles.  

 

III. Palabras y escritura                                     

- Usted destaca y elogia en León de Greiff la exuberancia verbal, entre otros aspectos. Y formula un argumento principal en defensa de la amplitud y la calidad del léxico... Dice que 'califica y distingue'… 

...Y bueno, como digo a veces, a veces, mientras escribimos, la lengua se revela, explota ante nosotros, en nosotros, nos alecciona...nos conduce... incluso a donde no queremos ir... Y en cualquier caso, contra todo lo que digan algunos  para enaltecer a Vidales, por razones banales, León de Greiff es un inmenso poeta... uno de los más excelsos en castellano, me parece. Esos relatos, esos sosías o heterónimos o como usted quiera...convierten la lectura, igual que hace Joyce, en una experiencia... y sus textos en  fenómenos de la naturaleza...A Colombia le va como le va quizás por esa indiferencia que mantiene ante sus grandes valores… y por aferrarse a lo políticamente correcto.

- En su escritura encontramos exuberancia, minuciosidad y alta precisión...  

Yo trabajo tanto mis textos que a veces mis amigos me dicen que acabo tirándomelos. Y bien puede ser. Pero es que siento un inmenso respeto por la escritura, por la palabra... por cada palabra.    

- Usted ha querido ser artesano. El oficio de seleccionar, combinar, pulir y ajustar las palabras se parece al del artesano…  

Los artistas desde el romanticismo se llenaron de arandelas proféticas, de grandes misiones redentoras...  Pero yo creo que el artista es un trabajador como cualquiera otro... Rimbaud dijo que la mano que maneja la pluma vale tanto como la que conduce el arado... pero el artista, al separarse en esos olimpos románticos de la grandeza, se quedó sin su salario...  Las ínfulas de grandeza acabaron por anularlo...

En su muy amplia colección de palabras se reviven unas, se fijan otras, se reencuentran algunas casi perdidas, a veces se reinventan y fusionan... En su prosa y en sus versos el lenguaje se renueva continuamente...y la palabra juega consigo misma, con sus vecinas, con su posición, se contrapone… se interroga... 

Soy de esas personas que piensan todavía que uno de los deberes del escritor es mantener las palabras, la lengua, saludables, en buena forma... Y que de esto depende en mucho  la supervivencia de la sociedad dentro de una sensatez relativa, dentro de una belleza relativa... Dicen que un sicarito de Medellín se basta con ciento cincuenta palabras para vivir. Y tal vez eso lo hace tan fiero y letal... Y sí, creo que se vive una vida más rica cuando uno es capaz de nombrar los árboles que lo cubren, los estratos geológicos que pisa, y los sentimientos que alberga... Pero quién sabe. Ahora estoy leyendo una cosa de Steven Pinker,  sobre el lenguaje, donde afirma, de la mano de Chomski, que no pensamos tan solo con palabras... Pero apenas voy comenzando a internarme en su ardua reflexión...  
 

- Con los  distintos juegos  usted construye frecuentemente la ironía… 

La ironía, dije en mi último libro, en circulación, Cuando nada concuerda, es también una forma de la caricia, aunque se parezca mucho  al reproche...  

- En su prosa  se entretejen varias voces. A veces habla  el poeta imaginativo, algunas veces el lector observador, otras el crítico reflexivo y razonador… 

Yo me considero un aprendiz de poeta, de lector, de crítico... Y trato de pensar. Pensar no es fácil. La gente confunde el pensamiento con el ruido que todos llevamos por dentro. Pero pensar es un arte, desde Sócrates...  Y exige rumias y exige estudio y más rumias...

Jaime Jaramillo Escobar señala el esplendor de su prosa...y explica lo excelso de la escritura como un punto de llegada, como la culminación de un trabajo continuo...

Yo escribo todos los días como otros van a trabajar en una mina o en un consulado.  

- Usted afirma en Prosa incompleta que ha servido al idioma y a la escritura como un vicio odiado y consentido... ¿en qué consiste esta lucha? 

Me gustaría ser un príncipe ocioso en una isla remota, rodeado de mis amigos borrachos y ahítos. Pero no soy ese sultán y debo ganarme la vida. Y lo único que sé mediohacer es medioescribir para mediocomer...  

- Usted formula la idea de la metamorfosis perpetua de la escritura… del texto como interminable...  

Para llegar al texto definitivo... casi siempre tenemos que escribir centenares de textos tentativos... Y como  sucede cuando vamos de compras, muchas veces terminamos donde empezamos...    

Dentro de las diversas funciones de la escritura ha mencionado el poder de ocultamiento y disimulo... 

Las palabras también ocultan... Lo saben los diplomáticos...   

Usted expone un argumento fundamental a favor de la amplitud y calidad de las palabras... que sirven para fortalecer el discernimiento y la agudeza intelectual…  

La riqueza del lenguaje hace más soportable la vida...    

- La escritura, ha dicho, es oficio, obsesión, manía invencible...  

Dice Freud que los cirujanos son carniceros sublimados... La escritura que razona es locura sublimada...   

 

IV. Poesía                                

 - ¿Hay distintas formas poéticas  para producir música...? 

Voy a confesarle una cosa. Yo escribo de oído. Y cuando me quejé de mis carencias con Gonzalo, que fue profesor de preceptiva en su juventud en la Udea, me dijo  que él antes de comenzar a escribir había empezado por olvidar todo lo que enseñaba... A mí a veces me vienen de adentro poemas... que al cabo de los años descubro que tienen una medida y los acentos medidos como si fueran canciones... Hay grandes versificadores, que conocen todas las reglas, pero son  incapaces de parir un poema... Ya usted sabe que desde hace años  el sello de la poesía, porque hay una música de las emociones, es el no sé qué...  

- En el primer texto de Prosa incompleta, titulado Botón de muestra, usted comprueba  gran riqueza de conocimientos literarios y poéticos... 

Hace días leí no sé donde a un señor que se dedica a descubrir la música del habla  de la gente, del habla común... y que dice que los antioqueños miden a las volandas sus oraciones... con cierto ritmo andaluz... Y Vargas Llosa afirmaba una vez que Cien años de soledad estaba construido por octavas... lo cual es casi exacto... Si uno, al menos en las primeras páginas, cuenta... los períodos están construidos en ocho miembros... que quizás ayudaron al éxito del libro...    como dicen que muchas de las canciones de más exito están escritas en la... 

- ¿Qué poetas está leyendo en estos días? 

Hoy mismo, a fines del 2013, estoy leyendo a Rumi, un poeta sufí, oriundo de Afganistán,  y huido a Persia...  fundador, me parece, de las sectas de los derviches voladores.   

 

V. Tono  

- El lector encuentra hoy en sus prosas y columnas periodísticas un tono muy agradable...no hay dramatismo, ni repetición, ni énfasis, ni efectos persuasivos y profesorales... El humor, en diferentes tonalidades, le da  una levedad especial a muchos párrafos de abundante investigación y lecturas condensadas... 

Uno cuando escribe, obedece. El habla se habla por nosotros... Todo es de lo más inconsciente... Si acaso hay algún mérito propio, es la constancia... el trabajo cotidiano en la cosa. Pero hay algo más: algunos nadaístas como Amílcar y yo, huimos del patetismo... Aunque a veces yo fui bastante altisonante en mi poesía política de los veinte años...  Detesto el drama, las frases altisonantes, las palabras demasiado grasosas... 

 


VI. Incertidumbres y certezas                   
 

Usted se ríe de sí mismo...se ríe de muchas costumbres...de algunas invenciones y modas humanas... de muchas  ideas falsas...Con la risa se ha sobrepuesto a las certezas de la razón y de la fe...lo mismo que  León de Greiff  o Cioran...En el siglo XXI ...¿le queda en pie alguna certeza? 

Mi sola certeza ahora, es que debo trabajar, trabajar, hacer la vida, amasarla como me fue encomendada por el azar... para no tener que pegarme un tiro, o caer en los marasmos del aburrimiento, lo cual me parece, lo primero,  una injusticia con la gente que me quiere o me soporta... y lo segundo, una injusticia conmigo mismo. Nada. Hacer la tarea, todos los días, cada día, a toda hora...  Eso, espero, me conducirá a la sabiduría, a la maestría, un día más o menos remoto. Y si no... no importa... Ahí están Homero y Sófocles y Shakespeare. Me remplazan bien... 

- ¿Cómo ha podido un poeta y alquimista...recorrer el camino de la comprensión racional ? 

Jaime Jaramillo dice que yo pertenezco a la línea de los poetas filósofos. Del seminario debió quedarme el gusto por la filosofía...  
 

- ¿Qué misterios subsisten? 

El primero de los misterios: por qué existen cosas y no más bien nada. Por qué y cómo creo que yo tengo derecho a llamarme yo... pero usted también. Por qué morimos. Qué es el espacio. Qué es el tiempo. Es el universo finito pero ilimitado, como cree Einstein?  Hay alguna cosa como la conciencia en la flor mientras se abre? En fin... los problemas, los misterios son sin fin... Por qué consigue el saxofón de Parker emocionarme... y la misa solemne de Beethoven, siendo tan diferentes? Y cómo pudo convertirse un mono de los árboles en Juan Sebastián Bach...  y sobre todo,  por qué? Tiene eso algún significado y expresa un destino o tan solo fue un azar destinado al fracaso, cuando el universo regrese, quizás, al estado de singularidad?  La verdad, yo lo único que tengo son incertidumbres... Y hasta mis certidumbres... dependen de algo que no sé qué es...   Cuando era niño... me gustaba tratar de imaginarme la nada... Y era espantosamente dificil... Todo es nada. Todo se parece mucho a la nada. Entonces, omitamos la palabra nada y tratemos de imaginar dónde están los bordes del universo. Qué hay más allá del borde de la galaxia. O más allá del borde de la metalaxia. O en fin, lo que pasa cuando repetimos la palabra siempre. Una cosa para siempre, siempre, siempre, siempre. El universo tiene un siempre? A Nietzsche lo acogotó la idea de ese inmenso conglomerado de cuerpos materiales, hasta el espanto. Y tuvo que apelar a la idea del eterno retorno... para comprender las cosas, el tumulto de las cosas materiales girando en el cielo vacío, que además, al parecer, no está nada vacío. Vacío... La luz, dice Einstein, tiene una velocidad constante en el vacío...   Pero la idea que hizo temblar a Nietzsche en ese jardín alemán... tenía ya varios miles de años y había sido concebida por los sabios remotos de la India, los mismos que dijeron que el Universo no tenía realidad y que era un sueño que llamaron Maya. Y es injusto con la nada condenarla a la inexistencia. Necesitamos esa palabra como ninguna otra. Es el bordón de camino de los viajeros de la conciencia. Fernando González para congraciarse, dijo la víspera de morirse. Para dónde nos van a sacar de la vida, si cuando nacemos comenzamos a morir, si morir es todavía estar viviendo y si cuando cadáveres estamos viviendo como cadáveres y cuando polvo, como polvo. Entonces, para dónde nos van a sacar de la vida... Para él, la vida era un siempre, siempre, siempre, siempre. Ese siempre que aterraba a la niña Teresa de   Ahumada... según cuenta en su autobiografía, Mi Vida...  

Uno de los misterios que no he podido desentrañar es el misterio del color azul en la pintura occidental... Y por qué nosotros vemos distinto de como vieron los griegos. Y por qué un aborigen del Amazonas a veces no puede descifrar una simple fotografía. Los fantasmas para nosotros son tan reales y concretos como los seres tangibles... A veces me encuentro en los sueños unos personajes muy interesantes. Que me intrigan, sobre todo, porque me dan la impresión de que ya los había visto en otros sueños... Y el cielo que estudiamos ya no existe. Realidad... una palabra que deberíamos poner siempre entre comillas... aconsejaba Nabokov... Acabo de terminar la Historia del tiempo de Hawking. Me impresionó que los últimos capítulos estén escritos condicionalmente, como si dijéramos... Y que convierta en una hipótesis la singularidad que se dedica a defender en la primera parte del libro... Yo también clamo como Fernando González por un poco de conocimiento, por una pizca de verdad 

 

VII. Dios 

- Los nadaístas derrumbaron muchos mitos y espejismos tradicionales. Destruyeron idolatrías. Cuestionaron falsas creencias y costumbres. Emplazaron engañosos valores considerados absolutos... Pero dejaron vigente a Dios... Usted es un agnóstico... no un ateo...y posee uno de los mayores patrimonios lectores del país... incluida la mejor literatura europea de los tiempos modernos: Gide, Wilde, Proust, Rimbaud, Verlaine, Baudelaire, Celine, Beckett, Flaubert, Camus, Sartre, Montaigne, Zola...y habiendo escuchado también los argumentos  críticos  de Russell, Hitchens, Dawkins, Hawkins, Onfray y Nietzsche... se declara un creyente católico…

Es que todos esos personajes que usted menciona pertenecen a la gran tradición católica... La literatura occidental tuvo origen en el mester de clerecía y no ha conseguido apartarse de esa raíz. El escritor tiene mucho de sacerdote. Y Sartre, por ejemplo, fue en cierto modo la sombra del Papa para  mi generación.  

Yo, la verdad, no leo ya discursos contra el discurso de Dios, ni a favor del discurso de Dios... porque me parece una inutilidad, y porque como dije también en Cuando nada concuerda, Dios está más relacionado con el mundo emocional que con las argumentaciones filosóficas. Si acaso me interesan las opiniones sobre la divinidad...cuando vienen de los poetas. Uno de los libros que más amo y que más me admira, es El lenguaje de los pájaros, de Farid Udin Attar... que también puede entenderse como un libro de sicología profunda... A  mi admiradísimo Gurdjieff, el mago y filósofo ruso,  se lo hicieron leer en Bagdad durante diez años...  
Acabo de acordarme de unos versos: siento a Dios que camina tan en mí, con la tarde, con el mar. Con él amanecemos: anochece. Con él anochecemos: orfandad... Del peruano  César Vallejo,  que nos hizo llorar tantos pechos entre 1957 y 1960.  Y que también hablaba de los golpes de la vida que eran como los golpes del odio de Dios...    

- En la entrevista con Marcos Fabián Herrera usted reconoce ser un hombre profundamente religioso... 
  


He tratado de entender lo que quiero decir cuando digo que soy un hombre religioso. Me considero religioso, sobre todo porque me intrigan las cosas que no se ven y el origen de las que vemos... Estos días estuve viendo un programa de televisión muy interesante sobre las circunvoluciones triangulares, propias de los mamíferos... No tengo problemas con Dios... si existe, peor para él... ni contra Dios... pero sí me intriga mucho la génesis de la idea... Hace días leí un libro sobre lo irracional en el mundo griego antiguo... Allí el autor, cuyo nombre olvidé... o anda camuflado en alguna neurona inactiva ahora, en este momento en reposo,  dice que debió aparecer tímidamente, antes de comenzar a evolucionar, en las estepas rusas... Coincidiendo con la opinión de Mircea Eliade, el historiador de las religiones que se hizo tan famoso en los años sesentas por su tratado sobre el chamanismo...  

- ¿Qué piensa de las posiciones ateas? 

Por ahora,  no estoy de acuerdo con las tesis del ateísta... La religión como todas las cosas está llena de sombras... Y me atengo a Descartes: Dios existe, puesto que nosotros, que existimos, lo pensamos. A mí lo que más me intriga es porqué apareció la idea y cómo ha evolucionado... como un árbol, como una zarza, como una enredadera, cubriéndonos todo... Vuelvo sobre el neurólogo que habla  de no sé cuáles  circunvoluciones angulares que se enfrentan en el cerebro: la una relacionada con la conciencia de la  conciencia y con la conciencia de la muerte y el sentido del futuro y la otra, precisamente con la idea de Dios, como si fuera un contrapeso para la mitigación del espanto... Pero ya llevamos una cantidad de siglos tratando en vano de ponernos de acuerdo... creo que ya había un ateísmo en la noche de los Upanishads...   

- Tres nadaístas fueron seminaristas... ¿La inquietud teológica se extendió a todos los nadaístas? ¿Cuántos negaron a dios...? ¿Cuántos se quedaron en el cauto agnosticismo...? ¿Cuántos regresaron a dios...? 

No creo que hubiera agnósticos en el nadaísmo. Podría decir que todos éramos indiferentes... y si acaso usábamos a Dios lo hacíamos como se usa cualquier tópico de la poesía universal,  el amor, el desamor y lo demás… los trenes y los aguaceros. El único que regresó a Dios fue Gonzalo, debilitado, creo, por sus relaciones con la inglesa Angelita, y cuando ya se firmaba con mayúsculas. Pero creo que decir que regresó no es exacto... Tal vez nunca se fue y por eso se dijo de él que era un cordero disfrazado de lobo... Era capaz de una compasión magnífica con el sufrimiento de los demás, de una generosidad rayana en lo irresponsable que le permitía entregarle sus honorarios a un obrero de Cromos que estaba en necesidad, y era de una ternura infinita: no  solo con sus amigos sino con todo el mundo, siempre y cuando no le pisaran los callos. Cuando alguien lo hería, podía ser rencoroso hasta la mezquindad... hasta el envilecimiento, casi, como se mostró con Jorge Zalamea cuando lo acusó de ser de la Cia y de recibir sueldo del Das, el muy canalla.  En una carta que le escribió a su mamá antes de fundar el nadaísmo Gonzalo  le dijo que pretendía crear un cisma... Aunque dudo que doña Magdalena supiera que es un cisma... 

- Usted pensó en la santidad…en ser papa…  

De niño, quise ser santo, y mártir de las virtudes heroicas, y, usted ya sabe, cuando vi lo difícil que era, soñé con ser papa, el primero de los latinoamericanos... sin saber que había un argentino haciendo turno. Y pasados esos sueños me dio por ser poeta... y por conquistar el conocimiento... en cuyo cometido todos los días me doy cuenta, con tristeza y rabia, de mis limitaciones. Ahora leo a Einstein... y me reprocho... Por qué no le puse más cuidado a las matemáticas, por qué descuidé la física... Ya no hay qué hacer...  

- De las dudas de la juventud nadaísta... ¿cuáles permanecen sin resolver?  

Es que Dios no depende de nosotros. Ahora mismo un montón de personas se están rociando con gasolina en su nombre. Y las dudas de mi juventud siguen siendo las mismas... Sobre todo la que implica esta pregunta: qué soy.

La pregunta de Dios permanece en su último libro, titulado Cuando nada concuerda... 

Claro,  me intriga muchísimo que la idea de Dios permanezca tan viva en un mundo científico, cuando la tecnología nos mantiene sumergidos en sus milagros... Y me intriga, sobre todo, que las estructuras de la religión más arcaica, sigan sobreviviendo incluso en el marxismo, y en el leninismo, que al fin de cuentas fueron inventos de intelectuales judíos, que prolongaron el sacramento de la confesión en lo que llamaron la autocrítica y que compararon la tendencia a la acumulación con el pecado original y tildaban a sus enemigos  de filisteos... Etc. Etc. Siempre se me parecieron Marx y San Pablo... Marx al comienzo de su vida leyó a Spinoza con cuidado y dejó un cuaderno con los apuntes de su lectura… Y sus amigos de los veinte años eran, muchos de ellos, teólogos…  Marx es un profeta judío.

 

VIII. Nadaísmo 

¿Qué aspectos de los sueños nadaístas ha visto cumplidos?  

Los nadaístas, en últimas, como le gustaba decir a gonzaloarango y a Gonzalo Arango, porque estos dos nombres designan dos etapas distintas de la vida del hombre, lo que hicimos fue fundar un círculo de amor y amistad... Y vivir la vida en esa camaradería ya que no podíamos comprenderla. A Gonzalo, este cerrojo de la amistad le parecía suficiente en un mundo donde todos tratan de sacar ventaja de sus tratos. Y para acabar de justificarse solía repetir aquello de Fernando González de que un amigo no es aquel con quien tenemos negocios, sino secretos. 

 - De ese círculo de amor y amistad quedan muchos recuerdos amorosos y  amistades comunes... 

Pues sí, quedan y no quedan muchas cosas. De cualquier manera, casi todos los nadaístas ya están muertos. Y los que sobrevivimos apenas nos vemos de cuando en cuando. 

En Profecía macabra le rinde un tributo de admiración y gratitud a Gonzalo Arango y resalta el carácter visionario de los nadaístas... ¿Qué aspectos proféticos o iluminados descubre hoy en su propia escritura?   

No es que uno sea visionario y profeta... Basta tener los ojos abiertos para enterarse con cierta exactitud del futuro que le espera al mundo, siguiendo las líneas de inercia... las inclinaciones fundamentales del presente... Anoche estaba leyendo un libro de física donde se dice que a partir de lo observado es posible predecir el estado del futuro... Eso es lo que hace la macrofisica.

El mundo siempre nos sorprende, de cualquier manera, contra todas las opiniones. En nuestra juventud llena de esperanzas, cuando veíamos con una claridad engañosa el porvenir, a pesar de los peligros, no pudimos advertir el estado de cosas de ahora, las nuevas tecnologías, el empobrecimiento ambiental que quizás corre paralelo al envilecimiento interior. 

Hay varios textos de Correspondencia violada que se asumen colectivos. L os firman Los nadaístas... ¿Quién escribió el texto a Neal Cassady, poeta y músico  beat, condenado  en 1958 a diez años de cárcel por querer compartir su marihuana con un policía encubierto? ¿Quién escribió el Mensaje nadaísta antiacadémico?

El texto de Cassady y el otro, debieron ser escritos en pandilla... Me acuerdo que cuando nos decidíamos a lanzar una de esas proclamas torcidas nos reuníamos en alguna cafetería de Medellín y empezábamos a botar corriente, como ahora se dice... y Gonzalo tomaba nota... se iba a su casa y volvía con la torta cocinada... Según me parece acordarme, era el único de nosotros que tenía una máquina de escribir... pero es preciso hacer una salvedad a propósito de la carta a Neal Cassady. Gonzalo entonces no fumaba marihuana todavía. En el núcleo primero del movimiento, los únicos que conocíamos la yerba  éramos dariolemos y yo... A gonzaloarango incluso lo escandalizaba... y solo vino a usarla ya viejo, cuando debió adquirir el vicio entre sus amigos del jipismo...  y entre los roqueros que acompañaban a veces las canciones de su mujer Angelita.   

Jaime Jaramillo-Escobar en la afectuosa presentación de Prosa incompleta hace un elogioso reconocimiento de su recorrido literario...   

 De eso hablamos el otro día, me parece. Jaime es muy generoso conmigo. Lo cual, claro, me encanta. Me encanta merecer  la atención y el cariño de un hombre tan singular y tan decente.   

- ¿Cuáles fueron las palabras preferidas en el vocabulario de los nadaístas? ¿Las utiliza hoy? 

No, ni casi nunca las utilicé. Jamás llamé a Gonzalo profeta... Ni dije que estuviera podrido... cuando me saludaban. No me gustan los clichés... Creo que en el nadaísmo también fui un bicho raro. Pero todos fuimos unos bichos raros comparados con los otros...   

- Usted habla en  Cuando nada concuerda   del desafuero nazi...de los desafueros nadaístas...  

Los nadaístas escandalizamos de veras esta sociedad. Con nuestros sacrilegios y nuestros sabotajes al congreso del intelectuales católicos, por ejemplo y nuestros manifiestos de una procacidad alarmante. Pero una vez, ya en la madurez, le dije a Amílcar Osorio, muerto Gonzalo, que volviéramos a poner el nadaísmo en funcionamiento. Y Amílcar me dijo que después de Pablo Escobar ya no podíamos asustar la sociedad colombiana sin contar con la parafernalia tecnológica de los Rolling Stones... En Medellín nos miraban como a monstruos porque tomábamos te en la heladería Santa Clara y comíamos banana split... cosas que para los antioqueños eran de maricas... o de muchachas... Era fácil escandalizar entonces el país... Creo que los primeros homosexuales en salir del closet fueron los nadaístas. Creo que el nadaísmo contribuyó a muchas aperturas... Y las muchachas del movimiento, entrando en las cantinas de hombres y practicando el amor libre abiertamente... hacían rabiar a los sacristanes... Colombia era un país mucho más inocente. 

- Tal vez los nadaístas no fueron  tan procaces... Gonzalo Arango dijo que es impúdico atribuirse un alma inmortal... que el homo sapiens es petulante... que la razón apesta... pero son reflexiones razonadoras y analíticas... más que formulaciones procaces... 

Los manifiestos que aparecen en Correspondencia violada, el que dirigimos a los escribanos católicos y el que dirigimos a los señores parásitos de la academia... están plagados de declaraciones procaces, pero  hoy suenan cómicos. Entonces, nos valían las persecuciones de la policía. Eran catárticos. 

- El supuesto sacrilegio en la historia del nadaísmo... ¿dónde estuvo?  

El sacrilegio consistió en que  los nadaístas comulgamos en una misa de mucha solemnidad en la Basílica Metropolitana de Medellín... porque sí... porque nos dio la gana, por probar si habíamos superado el miedo... y la gente enloqueció y nos iban a linchar y nos metieron a la cárcel y nos excomulgaron y se formó una leyenda con la cosa, porque nos vieron pisotear hostias, escupirlas, apuñalarlas... cuando nosotros nos limitamos a guardarlas respetuosamente en nuestros bolsillos. En el Medellín de los años sesentas eso fue una bomba. Mis parientes ni siquiera se atrevían a mirarme a la cara cuando salí de la prisión... Pensaban que estaba endemoniado. Y padre me obligó a pedir una cita en el tribunal canónico arquidiocesano para que me levantaran la excomunión... Porque pensaba que no era digno de vivir bajo el mismo techo que mis hermanos mientras pesara sobre mí el decreto arzobispal... 

- En Cuando nada concuerda,  recolección de recuerdos y valoración de los aportes históricos del nadaísmo, usted destaca el  impulso y movilización de la poesía hacia la modernidad... 

Me refería sobre todo al vocabulario,  al hecho de  que nosotros volvimos poéticas las cajetillas de Pall Mall y la tuerca y los semáforos... en oposición al sentimentalismo botánico de la poesía colombiana del pasado. Sobre todo nos cuidamos de los sentimientos fáciles, de llorar en el poema... Nos parecía por lo menos descortés suspirarle al lector en la cara... Nada de efusiones... Es difícil encontrar en la poesía de los nadaístas eso que llaman los nobles sentimientos...   

Pero ya es hora de reconocerle al nadaísmo, además de los sacudimientos, escándalos y evidentes logros literarios..., una verdadera revolución ética...unas renovadoras reflexiones éticas ... 

El nadaísmo fue un episodio... un acontecimiento feliz... Pero creo que el mundo ha cambiado... y también creo que fuimos purgativos. Algo se hizo, se hizo lo que se pudo. Gonzalo en uno de sus últimos textos, declaró. Bien o mal, he cumplido. 

- La autonomía en las decisiones...el manejo propio de la vida...un concepto  de felicidad pasajera pero alcanzable...la  defensa de lo digno y decente...el cuestionamiento de la esclavitud  laboral...son propuestas éticas notables… 

Mi vida, quizás la vida de ninguno, puede tomarse como una decisión libre...  Uno es arrastrado… Cagajón aguas abajo, que decía Fernando González... Muchas veces, por allá lejos, algo en mí se amarga, cuando me siento así de solo, lleno de dificultades materiales, de pequeñas urgencias sin resolver, como si viviera parado en un hormiguero. Pero así se dieron las cosas... Y también me alegro de no ser el gerente del Banco donde trabajaba mi padre... ni el almacenista que mi madre pensaba que debí ser. El ser poeta, el asumirse poeta, no es una decisión... es una vocación: fuimos llamados y atendimos… No solo me gusta escribir aunque sea un oficio tan duro... no solo me gusta leer... Siento que debo hacerlo... que estoy obligado a hacerlo... que quizás nací para eso... Nadie me inculcó el amor por los libros. Me gustaron siempre. Como le dije en una de nuestras primeras conversaciones. Obedezco a mi dios interior... 

- ¿Por qué Fernando Vallejo no fue un nadaísta? 

Soy amigo de Vallejo desde la adolescencia,  creo que quiso integrarse al nadaísmo pero  era muy tímido y nunca nos dirigió la palabra y se limitaba       a parar oreja en alguna mesa cercana de la cafetería Versalles... Y  cuando le pregunté en una entrevista que le hice para la televisión, por qué no se atrevió a  acercársenos, me dijo que sólo había hablado con Amílcar, cuando se enteró de que coincidían en el gusto por los muchachos...  

Pero, coincide con los nadaístas en muchas  cosas…

Pues digamos que Vallejo es el último nadaísta... aunque Jotamario lo deteste.  Pero  coincidimos con él incluso en la admiración por Fernando González...A quien no menciona por su nombre pero que es una sombra intrigante en su primer libro autobiográfico, Los días azules, el más bello de todos, quizás...  

Recordando algunas conversaciones con Gonzalo Arango sobre filosofía...  tal vez  ¿han variado las respuestas con los años....? 

Es extraño... uno sigue prolongando la charla con los amigos muertos de un modo sutil. Y uno no sabe qué cambia. Sucede con esto como con el aspecto. Las gentes que no te ven hace tiempos te encuentran gordo o flaco... Uno, acostumbrado a verse todos los días en el espejo, no advierte los  cambios. Para  Tolstoi la mayor sorpresa es encontrar que envejecemos... Mire, Maria Dolores: no hay respuestas esenciales. Solo existen las preguntas que importan. Lo demás es el camino... el incierto camino. Al final del cual quizás alguien aún nos espera. Como dije en un poema que me gusta mucho, La flecha inmóvil. 

Gonzalo  Arango insiste en muchas  cartas, con rango de primer mandamiento nadaísta, en la necesidad de sentirse vivo...de vivir...de saludar la vida... 
 


Lo mejor que hizo el nadaísmo por todos nosotros fue darnos una ocasión de sentirnos vivos por fuera del conformismo, de lo aceptado... La vida, como la tomaba Fernando González, sin atribuirle causas finales... y la amistad, fueron los dos valores que nos mantuvieron unidos...

- G. Arango  descubre relaciones entre nadaísmo, marxismo o cristianismo...como sistemas cerrados de pensamiento...callejones, dirá, que imponen formas de sentir y ver...y lo mira en sus cartas como una etapa del pasado,  algo que le queda estrecho para vivir... y le frena el vuelo...(Correspondencia violada, págs. 407, 410)... ¿ha sentido usted  lo mismo...? 

Es que el nadaísmo como movimiento se acabó hace mucho tiempo... Para mí forma parte ya de un pasado festivo y amargo... El paisaje de mi juventud... Ahora me limito a sobrevivir, escribiendo, o tratando de escribir, puesto que no serví para nada mejor... A veces se me salió el antioqueño y tuve empresas de muchas clases... pero en todas fui un fiasco... Porque no se puede servir a dos señores: a la poesía y a la contabilidad.  

- ¿Por qué nunca redujeron las distancias con Vargas LLosa o con Carlos Fuentes? 

Todos los escritores del boom, a través de Marta Traba y de su último marido, el uruguayo Ángel Rama, y de Cobo Borda, sintieron que los nadaístas con su activismo y su terrorismo cultural, les quitaban espacio   a ellos, representantes de la alta literatura... y nos decretaron un  silencioso desprecio... Solo muchos años más tarde Álvaro Mutis reconsideró la actitud y hasta  logró convencer a García Márquez de que nosotros, precisamente, habíamos abierto el camino a una nueva concepción de la escritura, que permitió que ellos fueran leídos... Así me lo  confesó  un día en un almuerzo en Tierra Colombiana... mientras le dábamos mate a una sobrebarriga...  De todos modos, déjeme decirle que nuestros propósitos como escritores estuvieron siempre muy alejados del realismo refinado de esos escritores que pretendieron superar el costumbrismo en un folclorismo ilustrado...

 

IX. Lecturas  

- El apasionamiento por la vida de Nabokov, su  pensamiento y su carácter poético sedujo a los nadaístas... 
 

Nabokov representó mucho para nosotros, por muchas cosas. En Cuando nada concuerda, dejo dicho cuáles...  Y sobre todo, nos permitió justificarnos frente a los escritores de la pregunta anterior.

- Cuando nada concuerda  es un  bello testimonio de sus afectos literarios y también un  testamento iluminador. Intercala amorosos recuerdos y ofrendas a los nadaístas. Es su historia y la de una generación de cronistas del malestar... Recorre uno a uno los grandes escritores leídos...y Nabokov tiene un puesto principal entre sus lecturas e intereses tempranos...    

Pues no sé qué pasa con Nabokov... O sí sé. Escribe con una sabiduría que encanta y mantiene un tono de humor que convierte su lectura en un gran placer... Pero como digo en el libro, nuestro eclecticismo nos permitió poner en nuestras bibliotecas al lado de otro Vladimir, Maiacovski, a Vladimir, Nabokov, aunque a este eso le supiera a cacho quemado.

Y esas historias personales, de rasgos tan sugestivos,... de un hombre de mirada bondadosa, interesado en la vida de los insectos... y en la naturaleza... 

 Sí, Nabokov consiguió hechizarnos, sobre todo a partir de la influencia de Amílcar Osorio, que lo tradujo para nosotros cuando todavía estábamos chiquitos... Y parece raro... que lo amáramos tanto, siendo como fue un reaccionario ejemplar y un monógamo y un caballero de apariencia burguesa... al contrario de nuestras otras devociones… 

Usted ha manifestado su admiración por Gurdjieff... quien lo mismo que usted fue monje, escritor, músico...hombre de ideas y de humor... 

Es uno de mis personajes favoritos. Tengo pensado, empezado, un tratadito sobre el tipo. Hace tiempos no hablaba de él, porque creo que alcancé a fatigar a mis amigos con el tema... Y ahora que caigo en la cuenta... Creo que tengo más cosas en mi biblioteca sobre este ruso que sobre el mismo Nietzsche, por ejemplo.  Gurdjieff es un tipo fascinante. Un gran filósofo que se ocultaba detrás de un poderoso charlatán...  

- ¿Por qué le gusta tanto...? 

El hombre  estuvo al parecer muy cerca de las escuelas del sufismo en Bagdad. Y con sus ideas abrió muchos caminos nuevos al arte moderno pues en su estadía en Francia influyó en los grupos que estuvieron cerca de Picasso, de los primeros editores de Pound, de las revistas de vanguardia que prohijaron la aparición de Joyce... en fin... Hay toda una biblioteca de exploraciones de su pensamiento que nunca satisface... que siempre dan ganas de explorar más en el misterio de ese hombre. Louis Pawells escribió una biografía muy intrigante sobre Gurdjieff, donde dice que es el hombre más extraño del siglo...   Pero en mi biblioteca tengo al menos una docena de biografías suyas y me faltan por  conseguir un montón. Alrededor de Gurdjief se formó una inmensa biblioteca de reflexiones que más vale tener en cuenta...   

De una fuerza mental especial... 

Bueno, dicen que tenía  algo de mago... era hipnotista. Pero ese no es más que el aspecto pintoresco del sujeto... Su pensamiento, su método de la observación de sí mismo, su teoría de que el mundo anda mal porque los hombres andamos dormidos, medio muertos, y de que es posible despertar... Es muy intrigante. Mi relación con él me puso a investigar en el sufismo... en los grandes poetas sufís... Y por eso solo le estoy muy agradecido. 

- ¿Gurdieff lo lleva a Ud-Din Attar ?                                                      

Farid Udim Attar es el autor de un libro bellísimo que le mencioné otro día: El lenguaje de los pájaros. Attar a mí me gusta incluso más que Rumi… Pero no. A Attar lo descubrí por Amílcar, que me lo recomendó, pensando que era un libro sobre etología. Yo criaba pájaros en mi casa de La Calera y Amílcar me dijo que había visto un libro tal y tal y fui y lo compré y era un libro de mística sufí y mucho más tarde supe que había servido para la formación de Gurdjieff en las escuelas, creo que las llaman madrasas, de los sufíes persas... 

- ¿Qué aspectos de Beckett siguen atrayéndolo...?¿qué elementos de su vida descifra en el espejo de Beckett? 

Hace tiempos no leo a Beckett... O sí... estos días estoy leyendo su primera novela, Mujeres  que ni fu ni fa... muy divertida... con un humor liviano que después abandonó... Quizás algún día vuelva a Malone muere que me gustó tanto a mis viente años, a Molloy... Hay una cosa en mí como lector: soy flojo releyendo... vuelvo a leer los libros cuando lo necesito para alguna cosa que estoy haciendo, para corroborar una cita o refrescar una idea reseca.

- El  primer manifiesto de los nadaístas y el Murphy de Beckett... hablan de apartarse del mundo humano... y de la razón... para aprenderse a sí mismo... 
 


El nadaísmo tuvo mucho de surgimiento espontáneo en el caldo de cultivo del Frente Nacional, que en apariencia destrabó el nudo de la violencia centenaria en Colombia. Beckett vino a caer en nuestros manos más tarde, cuando ya el nadaísmo estaba en marcha. Las coincidencias tal vez se deben a que los intelectuales europeos  también estaban carcomidos por la decepción después de la guerra que los obligó a dudar incluso de la razón, si había podido conducir la civilización a la carnicería.    Y nosotros somos hijos o sobrinos de la violencia política que culminó en el sainete del Frente Nacional.

- Usted, como Murphy, se ha apartado del mundo humano... 

O el mundo humano me apartó a mí. De cualquier manera, pienso que esta sociedad como es no tiene nada que ofrecerle a una persona decente o que se finge...  Y me siento cómodo en mi soledad, entre mis libros y mis músicos...                                                                                                   

- ¿Flaubert fue un autor fundamental en su formación? 

La verdad es que leí a Flaubert ya viejo, no hace muchos años...  

- En Cuando nada concuerda tiene un bello capítulo  titulado Progreso y confusión…y Flaubert tiene en él un puesto principal… 

Flaubert fue un amigo tardío para mí... Trataré de seguir la lectura de sus libros, de los cuales leí… no sé, casi todo.   

- ¿Qué aspectos lo impresionan de Spinoza?...  

Su fe en la razón un tiempo cuando no se usaba, su análisis de los textos bíblicos, cuando tampoco se usaba e incluso era peligroso. Su lucidez a toda prueba... Un personaje encantador. Un hito en la historia del pensamiento occidental. Aunque suene a perogrullada.   

- Fernando González se entusiasmó con Spinoza…  

Sin renunciar a su tradición católica, y ayudado quizás por su devoción a Spinoza, consiguió crear un método para la introspección, para entender al ser humano en general a partir de sus pulsiones, de su libido, de sus propias concupiscencias... Quiero decir, que quiso convertir, como por la alquimia, el plomo en conocimiento... En cuanto a los  libros de Fernando González... leídos en orden riguroso, dejan la impresión de un autorretrato formidable, de un autorretrato de una rara sinceridad... O más que un autorretrato... la bitácora de un camino ascendente... Que lo llevó de Pensamientos de un viejo, escritos en plena juventud, a los veinte años... hasta La tragicomedia del Padre Elías y Martina la velera, canto de la juventud escrito al borde de  la vejez....  

Ah y sobre todo, lo que identifica quizás a González con Spinoza... su búsqueda de una ética liberal, que no maltrate a los hombres en sus pulsiones más intimas, que no condene como si fuera un crimen la fuerza de sus instintos...  contando entre sus instintos su derecho a pensar los problemas por su cuenta y riesgo.  Y el gusto por la vida, por las mujeres, por la riqueza y la salud contra los valores de la derrota del cristianismo ortodoxo que lo esperaba todo de la post muerte.  

- Maiakovski tuvo una influencia inicial fundamental en los nadaístas... 

He vuelto a leer a Maiacovski y me parece que sobre todo en su poesía lírica da en el clavo, porque incluso puede llegar a patético con un gran  humor. Su figura, además, su teatro y hasta su trabajo como publicista, están llenos de genio auténtico. Y aún en su poesía programática conserva una fuerza y un desparpajo magníficos. Fue un personaje adorable que cayó como muchos de nosotros en la trampa del redentorismo marxista. Y en la decepción, se pegó un tiro. Usted debe recordar la última frase de su carta de despedida: la barca del amor se ha roto contra la vida cotidiana...  

- Sartre y Camus fueron dos autores principales para los nadaístas… Usted ha formulado la necesidad de volver a Camus…El tema del suicidio fue uno de los de mayor interés para Camus… 

El suicidio fue uno de los más grandes asuntos de sus escritos. Pero yo me refiero más al Camus amoroso, de Verano-Bodas, el amante del sol, el que afirma la vida por desesperación. Y al autor de las novelas El extranjero, y sobre todo, La Caída, que me parece aún mejor lograda. Gonzalo, como Fernando González, leía para buscar incitaciones, no para ponerse de acuerdo con los libros. Como debe ser. Por ejemplo, para mí, el suicidio, aunque le coqueteaba en mi adolescencia y en cierta manera lo ejercí en mis desórdenes de juventud, sigue siendo, contra Camus y contra todos, una opción que no se puede racionalizar. Leí, en el mismo Camus, que es imposible atribuirle un motivo... como si estuviera por fuera de los problemas filosóficos, que la decisión se parecía a ese último golpe sobre la piedra que la rompe... pero que había que contar también con el proceso, con la suma de golpes... Ya no me acuerdo. Y hasta dónde existen los actos voluntarios, además. Esto es atribuirnos un poder de decisión del que quizás carecemos. La libertad tal vez no sea más que una ilusión. Me gusta lo de Nabokov: el suicidio es un despilfarro del yo... A veces, cuando lo he contemplado, con horror siempre, por  un horrible cansancio siempre, pienso también que es injusto con aquellos que nos quieren por más que tenga una apariencia de honorabilidad hacia nosotros.  Conozco algunas familias que cuentan con un suicida en cada generación.   Y oí decir que tiene que ver con un desarreglo en el cromosoma once...  Después de Camus la ciencia ha hecho un montón de descubrimientos genéticos, estadísticos y lógicos, que explican mejor el sufrimiento, la guerra y el suicidio, que los autores de la generación de Sartre y Camus. Nosotros tenemos la ventaja de contar con la ciencia para entendernos, más allá de la mera discusión racional... que a veces puede ser también engañosa... 

- Nuestro poder de decisión puede ser muy grande...la cultura nos ha enseñado a no ejercerlo...a cederlo...que es una forma de  anularlo... 

No creo que sea tan grande... La tristeza de los románticos a veces no fue más que hipoglicemia... o ciclotimia. Ni siquiera somos muy libres de nuestros pequeños actos... Algunas  personas no usamos el color café... Por qué a algunos  no nos gusta el color café pero sí el azul...  Y por qué nos enamoramos de una mujer... por qué nos arrastra el no sé qué en una mujer hasta el sacrificio de nosotros mismos... hasta  convertirnos en unos niños llorones...   

- ¿Cuánta será nuestra libertad? 

La libertad es un concepto muy relativo. Muchas cosas las hacemos, casi todas,   arrastrados por emociones, enredos síquicos, malas percepciones, etc. Gurdjieff dice que somos máquinas... y que estamos dormidos, aunque podemos despertar. Si fuéramos libres, el mundo no estaría tan lleno de pesadumbres... Mire la manera como reaccionamos ante un insulto... Reaccionamos... es una palabra muy descriptiva. Un piropo, un halago,  nos alegran, aunque no los merezcamos... Reaccionamos, reaccionamos y reaccionamos... Casi nunca pasamos de eso.  La libertad...es también lenguaje... apenas un anhelo humano y animal... muy condicionada... muy restringida... pero, a veces...en algunos actos o decisiones la alcanzamos a sentir y a afirmar...la aspiramos en las artes...nos acompaña por momentos... pero de un modo difuso. La noción sartreana de la libertad según me pareció entenderla en La Náusea, una de las novelas de Sartre que todavía se dejan leer... se parece a eso. La libertad de los mínimos actos... Abriré esta puerta? Entraré en ese lugar? Cuál calle tomaré? De resto, somos cagajones aguas abajo, decía Fernando González... O como me dijo un amigo: si quieres hacer reír a los dioses, cuéntales tus planes. Es desalentador, sinembargo, no saber si abrimos esa puerta y no otra porque nos evoca en la insconciencia la puerta de la casa de esa tía que abríamos en  la infancia...   Y si vamos por la calle tomada porque un rumor de hojas secas nos atrae con las asperezas de sus músicas... Por qué estoy aquí y no en otra parte. Porque fui metiéndome en el camino de la escritura, contra mi padre, que me quiso doctor o contra mi madre que pensaba que mi camino estaba en el comercio. Y  por qué decidí escribir en versos rotos en vez de escribir en versos rimados...  Ahora estaba cepillando la piscina... y me acordé de Freud y me comparé con mi libertad y me dio risa... y lástima. No, yo no sé si somos libres... O si la libertad, la libertad interior, fue una invención del cristianismo tardío. Un problema que me preocupa mucho y que trato de destrabar hace tiempos, con el tiempo y el lugar de la primera formación de un dios, es el de la formación de la conciencia, y el nacimiento del Yo. En las aperturas del LSD, la conciencia de la conciencia, me espantó siempre. Por qué somos conscientes. Y si somos los instrumentos por los cuales la materia se mira,  se piensa y se pondera...  

- ¿El LSD agudiza o anula la libertad...?  

El LSD lo han llamado los sicólogos un manifestante del contenido de la mente. La conciencia, propiamente dicha, la entreví en mis viajes también en el animal, pero otra cosa es la conciencia de ser conscientes... Lo que llamaba Kierkegaard la capacidad de reflexionar, y lo que los sabios de la India nombran como la conciencia de separatividad... y de sentirnos sentir... El LSD nos lanza en la contemplación, en la inacción, en la nada iluminadora... en la realidad encantada...  

¿Qué está vigente del pensamiento de  Camus?               

La condena de la violencia en la política.   

- Para Anaxágoras la felicidad consistía en la observación de los astros...y Nietzsche,  habla en la Gaya ciencia del placer de contemplar un cielo estrellado... 

Al rompe,  me hace pensar en los cielos tan distintos que hemos visto... El de Anaxágoras era un cielo muy pequeño. Para Anaxágoras, el sol era una piedra. Y por esa creencia lo condenaron a abandonar Atenas...  como un blasfemo. El cielo de Nietzsche ya había sido ensanchado. Y ya los filósofos, metafisicos y materialistas, Einstein dijo que un  físico es un metafísico domesticado, habían entrevisto la grandeza de las galaxias... que no debían ser muchas, tampoco, entonces. El cielo nuestro es mucho más complicado que el de ellos o que el de nuestros padres. Nuestra galaxia, dicen, tiene en el corazón, o centro,  un agujero negro, hacia el cual derivamos, sin remedio. Y es apenas una pequeña galaxia, comparada con las otras, donde, en algunas,  se encuentran soles cuarenta millones de veces más grandes que el nuestro, lo cual suena a un desperdicio hiperbólico. Además, la nuestra forma parte de un sistema de galaxias que son apenas fragmentos de una poderosa metagalaxia entre otras infinitas, posibles, metagalaxias, a las cuales jamás iremos, ni jamás veremos... y que solo forman parte de una necesidad lógica. Sin contar con que el sol de Anaxágoras, piedra incandescente, se comportaba distinto del que conocemos hoy: el nuestro es un arrebatado proceso de fusiones y fisiones que yo no puedo definir... Cómo podría definirlo, si ni siquiera entiendo cómo funciona este computador que estoy usando o mi diminuto pero imprescindible teléfono de bolsillo? Yo miro al abismo del cielo con asombro siempre... y siempre me pregunto, al mismo tiempo, por la realidad del animal que lo mira. Por su sentido o su sinsentido... Y por lo maravilloso que resulta que yo los piense. Shakespeare dijo con insistencia que hay algo más veloz que la luz y es el pensamiento. Pero de qué me sirve saber eso. O por ejemplo, que debo esperar ocho minutos para saber si no se han robado el sol que me alumbra o si no ha colapsado... Para no hablar de la sosa luna... Anoche comencé un pequeño libro de Schopenhauer sobre los fantasmas y las realidades del mundo de las sombras...    

- Voltaire no se dejó ver antirreligioso ni anticatólico...al final del Tratado sobre la tolerancia se declara  un 'buen católico'...Su dios al parecer era católico...y aunque elogió la razón, no vio incompatible  la creencia en dios.... 

Si me animo voy a consultar en el diccionario filosófico de Voltaire el artículo sobre Dios... La historia está llena de misterios. Sería Voltaire masón... o francmasón... su Dios quizás era el Gran Arquitecto? O era a veces tan vago y voluble en sus conceptos... por temor? Declararse ateo en aquellos tiempos podía llevar a un hombre  a la cárcel o a la muerte, supongo...

- Para Nietzsche  el alma es una forma de iluminación de la inteligencia... 

Acuérdese de Shakespeare: Hay muchas más cosas entre el cielo y la tierra de las que imagina tu filosofía, Horacio. Quién sabe lo que es la inteligencia, el alma, el espíritu.. Y como fue que la materia dio ese salto cualitativo... de lo inerte a  lo vivo... y de qué modo la inteligencia de la que nos envanecemos, ya estaba escondiéndose en las reacciones vegetales, en la explosión de los hongos, en los salitres del principio. En la selva, en la noche, los grades árboles, antes  de desplomarse, crujen: al principio quedamente, después con más fuerza y después se derrumban  y a uno le parece que hacen temblar el cielo y que rugen de rabia y dolor. Tal vez usted y yo y todo esto estaba contenido en ese punto sin tiempo, ni espacio, que los sabios llaman la Singularidad... esa nada extremadamente caliente que tratan de describir en vano porque solo puede ser entendida desde cuando ya tenía el tamaño de una uva...  Hermoso enredo... e irritante también.   
 
Todo lo visible y expresable está tejido, bordado sobre la trama de la electricidad, del electromagnetismo, en esos campos invisibles, pero ponderables, que solo podemos definir  por lo que ponemos en  ellos, y con los cuales corrigió Einstein, si lo entendí, la mecánica de Newton...    

- ¿Por qué considera veleidoso a Nietzsche? 

A Nietzsche lo llamo veleidoso porque en su modo de pensar, a veces él mismo retrocede, se corrige... es asistemático y por eso suelen omitirlo las historias de la filosofia académico. Y siendo el peor adversario del Dios de los hebreos y del Cristo divinizado del cristianismo... ambicionó crear ese monasterio de amigos entregados al culto de la verdad y la belleza... De cualquier modo, siempre, desde cuando lo conocí, se me convirtió en un compañero en el camino de la vida. Como una vez le dije, de ninguna otra persona viva o muerta, con excepción de Gurdjief,  conservo tantos estudios, biografías, etc.  Pero habla usted de certezas en Nietzsche, no de obsesiones... Sinembargo, la certeza es siempre engañosa para quienes vamos de camino por entre boscosos  espejismos... Lo más misterioso de la aventura humana de Occidente, es que a partir de las primeras preguntas de los heráclitos y los zenones, hayamos caído en el principio de incertidumbre que rige la física moderna... En la perplejidad. 

 

X. Obras

- Algunos poemas de Invención de la uva sorprenden...Tenía sólo dieciséis o diez y siete años y ya se encuentra la sugestión y la elegancia de la metáfora,  en versos como  La rosa negra/ que se aferró a mi ropa/ tiene mil recuerdos como Salomé. 

Ese escritor era casi un niño, todavía. Creo que publiqué ese libro a los veinte años... y ahora me hace sonrojar esa criatura, por crédula y petulante. A veces pienso que me gustaría reescribir esos poemas, porque las ideas son buenas y aún irradian sus iluminaciones en mí, pero al mismo tiempo me niego a hacerlo porque no tengo derecho a corregirle la plana a ese muchacho que fumaba en mula,  y se sentía, por allá en el fondo, muy en el fondo, pero con claridad, el diosecito  que quiso ver en él el amor  de  Fernando González, su probable pariente.  

- Existe la conciencia del poeta desde los dieciséis años...La sensibilidad...el gusto por las sonoridades... los presentimientos… y la experimentación... 

Chino pretencioso, me digo ahora, cuando me acuerdo de esa adolescencia llena de flores espinosas, de aromas de muchachas y hedores de antros de malandrines.  esa edad uno es muy inocente. Me parece que escribí Tardecita tísica, solo por probar un lápiz marca Mirado que acababa de comprar.  La verdad es que no puedo entenderme en esos textos, como le dije. Y si los publiqué fue porque Gonzalo los hizo publicar en el periódico... a veces, y Amílcar les hacía copias para que no los fuera a extraviar. Y Fernando González los elogiaba a espaldas mías con mis amigos y Manuel Mejía Vallejo, que acababa de quedarse con mi primera novia real,  y Óscar Hernández, el poeta antioqueño que acaba de cumplir noventa años,  se ofrecieron para hacer un libro con ellos en una pequeña colección que dirigían. Y que se llamaba Papel Sobrante porque editaban los libros con el papel que sobraba en la imprenta departamental y en los pequeños talleres de sus amigos. Todo muy tierno y precario.     

Ah, y sobre título, en eso estoy de acuerdo.  Era la invención, el primer encuentro... Otra cosa es que las uvas a veces resultaron amargas, a veces verdes y a veces agrias y otras veces sosas… Para qué decirnos mentiras…

- ¿Qué quiere decir con el título del último libro, Cuando nada  concuerda

Cuando nada concuerda, quiere significar tal vez que a veces, como cuando apareció el nadaísmo, la palabra nada es  lo único concorde con la vida... y con la sociedad  plagada de inconsistencias y de ídolos a la que despertamos. Llena de dioses falsos... 

 - ¿Qué relación hay entre escritura y religiosidad? 

Digo en mi libro Cuando nada concuerda...  que hay algo religioso en la escritura, por ejemplo en Flaubert, que hace que uno sea consciente, cuando la toma en serio, de que hay una perfectibilidad siempre un paso más allá... que cada frase podría ser más luminosa, más clara, más rotunda... más revelación de lo real. Si uno se compara con Shakespeare o con Homero siempre sale muy mal parado... He dicho otras veces que ante la imposibilidad de alcanzar una cima así de alta, una expresión así de excelsa y definitiva... uno debe consolarse pensando que mantiene vivo el oficio. A propósito creo que recuerdo en Prosa incompleta a Lully, un poeta ripioso, un manierista, un conceptista, a quien Shakespeare quiso imitar a veces... y cuando trataba de imitarle los enredos, le brotaba oro de la boca. Yo escribo con esta bendita dedicación... con la esperanza de aprender... de dominar el oficio hasta donde  den mi inteligencia y mi formación... 

- En Cuando nada concuerda  pasan como en una novela muchos personajes relevantes de la literatura y de la política... además de los nadaístas...¿por quién siente mayor afecto y por qué? 
 


No le sé decir... Entre los escritores... Nabokov, claro, y otros que menciono... con Beckett y Bernhardt, a quien conocí mucho más tarde...  

- En su libro usted afirma que la ciencia es la superstición de la modernidad… 

La ciencia nada ha explicado... Tiene un montón de hipótesis... Y una de ellas, es que la materia no se destruye. Luego... la materia es para siempre. Siempre, siempre, estuvo esta enorme piedra allí, y nunca podrá irse. Puede cambiar de forma, si usted quiere... Pero hasta donde van las hipótesis... ni se crea, ni se destruye... Además, además... En el gran sueño,  las galaxias, las metagalaxias y los sistemas de metagalaxias... valen tanto como nada para nuestra condición ínfima... Y para nuestra actual capacidad de comprensión. Y uno tiene derecho a preguntarse por lo que significa en esta cosa tan grande que los sabios remotos de la India  llamaron simplemente ESTO. A veces, por las noches, de madrugada, me levanto,  y miro al cielo y me dan ganas de llamar a la policía para que venga a ver qué es ese escándalo. Y en fin... discutir estas cosas me parece una inutilidad... Porque debemos comenzar a preguntarnos sobre la posibilidad del conocimiento o si el conocimiento es tan solo un acuerdo provisional sobre lo que llamamos realidad, esa palabra que dijo el ruso que deberíamos poner siempre entre comillas...  

Los místicos antiguos como los físicos modernos.... llegaron a la misma conclusión... el mundo material no es sino el fantasma de otra cosa; estamos tejidos en un orbe de materias oscuras y tramas electromagnéticas... que por ahora se nos escapan...  

- Termina  Cuando nada concuerda, de forma visionaria, con el anuncio de la muerte de la escritura… 

En todo caso, la escritura, la gran escritura, se encuentra en un callejón oscuro... No sé si tenemos derecho a esperar que tenga salida... Y si sigo escribiendo, es porque me obstino, porque soy un obstinado... y porque no tengo más remedio que seguir haciéndolo...  

- Pocas veces habla usted del futuro... aunque tiene varios proyectos vivos:   ofrecer algunos talleres de poesía...escribir un libro de cuentos… 

Los talleres de poesía los vengo soñando y planeando hace tiempos, sobre todo como una manera de arreglar mis asuntos económicos... de inventarme una manera de serme útil a mí mismo... y quizás alegrarle un poco la vida a los demás, digamos. Lo demás, en el futuro, como me lo imagino, no será muy diferente de mi  pasado y de mi presente. Escribir de día y acostarme por la noche, tarde siempre, a dormir para soñar que estoy escribiendo un texto que debería escribir y que olvido al despertar.  

 

Visto 2171 veces Modificado por última vez en Domingo, 23 Febrero 2014 20:10
Copyright ©Powered by Ciudadeje.com