Edición No. 138

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El desarrollo de instituciones se facilita cuando sus altos cargosThese noises converged in a single sensation of life for me:
I imagined that I bore my chalice safely through a throng of foesJames Joyce, Araby
Intervención en homenaje realizado en la “Casa Silva de Poesía”, Bogotá, 15 de junio de 2006.
A partir de su primer libro “Los ríos han crecido”, publicado por la Editorial Antares en 1955, Matilde Espinosa se separa del lenguaje lírico y meramente confesional en que se expresaban en aquel momento las mujeres poetas de Colombia, para comenzar a construir su poesía, ya como un acto creador estético y lleno de fuerza trascendente.
La filosofía es siempre la posibilidad del examen libre y abierto de temas o problemas, y las vertientes múltiples conforman escuelas, cofradías, guetos, insularidades... Quizá la obra de Ernst Tugendhat (Brno, 1930) es de las que pertenecen al reino de la singularidad.
Nunca imaginé que escribir una biografía pudiera asimilarse a una historia de amor. Dicho así es como uno de esos chistes que dicen: ¿en qué se parece un elefante a una hormiga? O más bien, parece un binomio fantástico como los que promovió Gianni Rodari en su Gramática de la fantasía. Escribe una historia entre un perro y un armario. Y a partir de allí uno puede volar.
Para comenzar, me surgen dos preguntas: una de tipo retórico: ¿qué se puede decir del lenguaje que ya no se haya explicado antes?; otra de tipo estético y ético:¿cómo hablar de la lengua con palabras que no suenen huecas, hueras, vanas?
Para Ignacio Ramírez
Por extraño que nos parezca, los personajes de una novela conllevan una limitación profundamente humana: son nacidos para morir. Pero la muerte, en la novela, requiere siempre de una puesta en escena.
A K. L.
Mi hermana
I
El primero en llegar fue Héctor. Yo no lo llamé. No tuve ganas de hacerlo. Lo llamó Ester, la sirvienta (o asistente, como le gustaba llamarla a papá. Decía que nadie era digno de ser servido y mucho menos él, un simple arriero del Eje Cafetero).
Escribe: Carlos-Enrique Ruiz.
El dos de mayo se realizó en Bogotá un encuentro, más que “homenaje”, con la convergencia de tres revistas con historia: “Golpe de dados” de Mario Rivero, “Puesto de combate” de Milcíades Arévalo, y “Aleph”... Y es de agradecer tan sensible acto, convocado por la “Fundación Santillana para Iberoamérica”, en cabeza del insigne ex-Presidente Dr. Belisario Betancur, y por la “Fundación cultural Letras y Libros”, orientada por Jorge Consuegra, escritor, periodista y promotor cultural de primer orden. Generosa ocasión de reconocimiento a personas que hemos estado ahí, en el mundo de la Cultura, con algunas convicciones, dudas a flor de piel, y en proceso de creación.
Escribe: José I. Nieto S., desde Montreal.
El 21 de julio de 2006 se conmemoró el primer centenario del nacimiento, en la ciudad mediterránea italiana de Ventimiglia (cerca de Génova), el matemático Carlo Federici, quien desde que llegó a Bogotá en 1948, como Profesor de la Universidad Nacional, hasta su muerte en 2005 (de ¡98 años!) consagró tanto su vida a la docencia y a la investigación matemáticas que lo llevó una vez a decir “En este saber he creído, de este saber he vivido”.

