Ediciones

ISSN 0120-0216
Resolución No. 00781
Mingobierno

Consejo Editorial

Luciano Mora-Osejo (א)
Valentina Marulanda (א)
Heriberto Santacruz-Ibarra
Lia Master
Marta-Cecilia Betancur G.
Carlos-Alberto Ospina H.
Andres-Felipe Sierra S.
Carlos-Enrique Ruiz.

Director
Carlos-Enrique Ruiz

Contacto
Tel-Fax: +57.6.8864085
Carrera 17 No 71-87
Manizales, Colombia,
Sudamérica.
cer @ revistaaleph.com.co

Edición No. 159 (14)


Revista Aleph No. 159 (octubre/diciembre, 2011) - ¡45 años!
Edición monográfica dedicada a Baruch Spinoza (1632-1677)
Ilustración: Retrato a lápiz de Pilar González-Gómez


Comentadores superficiales de Spinoza, por ejemplo Voltaire, así como el enciclopedista Bayle en su diccionario filosófico, hablan con desprecio y con horror de su pensamiento. Por lecturas ligeras de su obra, se le ha tratado de destructor de la moralidad tradicional y de ateo.

Spinoza nació en Amsterdam el 24 de noviembre de 1632, en el seno de una familia acomodada, de confesión judía, que había emigrado de la península Ibérica, a raíz de las persecuciones religiosas que produjeron tantas muertes y tanta destrucción de riquezas y de valores, como las que se experimentaron hace pocas décadas en acciones antisemitas, por los nazis. Los abuelos y los padres de Spinoza permanecieron en España y Portugal como cripto-judíos, que para preservar vida y bienes hacían pública confesión de fe católica, pero conservaban en el fondo de sus corazones y en el interior de sus hogares la confesión tradicional judía.


Escultura de Baruch Spinoza (detalle), en La Haya


Traducción del inglés: Aldemar Giraldo-Hoyos



Su nombre era Baruch en Hebreo, Bento en Portugués y Benedictus en Latín; su apellido era Spinoza, de Spinoza o Despinoza . Su madre murió cuando tenía seis años y su madrastra, cuando tenía 21; su padre, cuando tenía 22. Con motivo de la muerte de su padre, él y su hermano Gabriel asumieron el negocio familiar de importación y exportación . Al igual que otros judíos españoles y portugueses, la familia había huido a Ámsterdam debido a la persecución religiosa. No todas las ciudades holandesas aceptaban a los judíos y, aún en Ámsterdam, donde se les dio el extraordinario privilegio de vivir fuera de un gueto, el gobierno los obligó a declarar que eran fieles a la ley de Moisés y que creían en Dios y en una vida futura.

La influencia de la persecución sobre la vida judía en Europa ayuda a explicar, tanto la osadía del pensamiento de Spinoza y el formal ostracismo que lo aisló de la comunidad judía, como la muerte que lo había separado de sus padres. La muerte y el ostracismo lo liberaron de la mayoría de los límites sociales sobre su libertad para filosofar. La respuesta creativa hace su vida no menos ejemplarizante que el juicio y la muerte de Sócrates. De allí el siguiente recuento, relativamente detallado.


La primera impresión que salta a los ojos cuando confronta uno a Spinoza es la independencia y fortaleza de su personalidad. Pensador situado bien por encima de las corrientes hegemónicas de su época y vigilante celoso de su propia libertad. Espíritu libre o pensador autónomo, Spinoza prefigura la libertad de pensamiento y actitud que Nietzsche y Schopenhauer definirán más tarde con esos términos: Freie Geist y Privatdenker. Algunos ejemplos de ello:


Carta de Spinoza a Leibniz

Con probabilidad, el pensamiento contemporáneo más animado no se mueve en la dirección de Hegel a Marx a Kojevev y a Fukuyama, ni en la vía de Kant a Wittgenstein, al neopositivismo lógico y a la filosofía analítica, por más fuerte que ésta sea, sino que gira en las órbitas de dos pensadores de la inmanencia, muy distintos empero el uno del otro, lo mismo que bastante alejados en el tiempo: Baruch Spinoza y Nietszche.

En algún pasaje de su extensa obra, Nietzsche dice "todo lo que se comprende está bien". Tal expresión bien hubiera podido derivarla de una lectura de los dos Edipos de Sófocles. Y se aplica, por supuesto, con mayor razón a esa fuerza de lo inmanente que denominamos destino: lo que es, tiende a seguir siendo lo que es, algo que siempre forzará a distinguir entre juicios de realidad y juicios de valor, como portal del buen juicio, aunque este sea tan escaso como el sentido común, del que bien se ha dicho que es el menos común de los sentidos.


Biblioteca de Spinoza en casa de últimos años en La Haya

Un humanista es aquel que ama a todos los hombres,
salvo aquellos con los que se encuentra
Wieslaw Brudzinsky

La guerra de Troya, dice la leyenda, comenzó por una disputa suscitada entre las diosas más bellas: Hera, Atenea y Afrodita, el día de la boda de Tetis y Peleo. Por razones obvias a la ceremonia no fue invitada la diosa Éride (la discordia), quien, en venganza, robó una manzana de oro del jardín de las Hespérides, la lanzó a la mesa en medio de las tres deidades, con la provocadora leyenda: "para la más hermosa", y de inmediato se marchó. Para dirimir el asunto Zeus escogió como juez al más hermoso de los mortales, el príncipe Paris, hijo de Príamo, rey de Troya; suponía quizás que por no ser un dios resultaría imparcial. Pero aunque no era claro todavía cuál de las tres merecía la manzana, no había dudas de que Afrodita pareció ser la más seductora. Convenció a Paris para que la eligiera a ella, a cambio de entregarle a la más bella de las mujeres, Helena, la esposa de Menelao, el rey de los Aqueos.


Si existe un poder absoluto no puede ser otro que el que posee la multitud
Spinoza, Tratado político

Dignidad/indignación

En la parte tercera de su Etica, en la proposición XXII, más precisamente en medio del Escolio, Spinoza desliza una rápida definición de la indignación como el "odio por aquel que ha hecho mal a otro". Es de notar que en esta zona de la Etica nos encontramos aun en la trama de las pasiones, es decir, aquellas afecciones que dependen en gran medida de principios exteriores. El cuerpo todavía no revela su máxima expresión de la potencia y, como Spinoza no es un amante de las promesas, se concentra en el reconocimiento de afecciones entremezcladas para distinguir las que alimentan la perseverancia del conatus y merecen el esfuerzo, de las que suponen un gasto poco conveniente de energías. Así, en la proposición siguiente plantea: "Quien se imagina afectado de tristeza aquello a que tiene odio, se alegrará; si, por el contrario, se lo imagina que está afectado de alegría, se afligirá..." (prop. XXIII). Tanto la alegría originada en el odio, como la aflicción (un odio renovado) alejan a los cuerpos de sus posibilidades de composición, los mantienen entretenidos en un regodeo de mundillo. ¿Pero se trata de la indignación moral, siempre confinada al ámbito individual de la queja? Ese tipo de indignación se reduce a una catarsis fallida, un modo de transformar en resentimiento la impotencia, es decir, la incapacidad para transformar las condiciones de existencia.



Bruma de oro, el Occidente alumbra
la ventana. El asiduo manuscrito
aguarda, ya cargado de infinito.
Alguien construye a Dios en la penumbra

Un hombre engendra a Dios. Es un judío
de tristes ojos y de piel cetrina;
lo lleva el tiempo como lleva el rio

una hoja en el agua que declina.
No importa. El hechicero insiste y labra
a Dios con geometría delicada;
desde su enfermedad, desde su nada,
sigue erigiendo a Dios con la palabra.

El más pródigo amor le fue otorgado,
El amor que no espera ser amado.

Jorge Luis Borges


En la segunda mitad del siglo XVII un temblor mesiánico conmovió a los judíos de la Europa cristiana y el Imperio Otomano. Nada, desde la consagración del cristianismo como religión oficial del Imperio Romano y de los feudos y reinos que lo sucedieron sacudió tan radicalmente al judaísmo de la Diáspora. Ni las periódicas expulsiones, ni las matanzas de la primera Cruzada en el valle del Rin, ni el traumático exilio de España y Portugal golpearon de igual manera a las comunidades hebreas. En 1665, Sabbatai Zeví de Esmirna, un estudioso de la Ley y de la Cábala, alentado por el Rabí Nathan de Gaza, se anunció como el Mesías que había de acabar con el destierro y devolver al pueblo de Israel a su patria ancestral. Como fuego en paja seca, su mensaje se extendió desde Polonia hasta Egipto y sedujo a las muchedumbres en los guetos de Roma, de Francfort y de Praga y de las aldeas de Ucrania. Poco tiempo duró este arrebato. Pasado un año, conminado por el Sultán quien lo amenazó con el suplicio, Sabbatai Zeví se convertía al Islam.


Lápida en la tumba de Baruch Spinoza


para Carlos-Enrique y Livia

La obra de Spinoza es tan compleja y poliédrica como simple y austera su corta vida. Si bien en el ámbito de la filosofía política está antecedido por Maquiavelo y por Hobbes, su compromiso radical con la verdad y con el hombre lo lleva a demoler sin contemplaciones –aunque con prudencia– las concepciones morales y políticas prevalecientes hasta entonces. Trabajo destructor, en parte, pues contribuye a la disolución de las amarras entre el poder civil y el religioso, entre iglesia y estado, por una vía argumentativa diferente de la de Hobbes; trabajo constructor, por otra, puesto que en su filosofía están sólidos ya los cimientos de formas nuevas de concebir la naturaleza, el hombre, el estado, la democracia. Si nos remontamos a su época, no nos queda difícil comprender la saña y la "razón" que asistió a los rabinos que lo expulsaron de su comunidad, tal como nos lo cuenta Yirmiyahu Yovel, en su excelente libro "Spinoza, el marrano de la razón": "... maldito sea de día y maldito sea de noche, maldito en reposo y maldito en su vigilia, maldito en su acercarse y maldito en su entrar; y no quiera el Señor perdonarlo, y ardan en él la ira y el celo del Señor...".


Excomunión de Spinoza del Judaísmo (Amsterdam, 2 Julio 1656)




Este texto nació en la sala principal de la Pinacoteca de París, en torno a la Exposición, "La edad de oro holandesa: de Rembrandt a Vermeer" en 2009.

A comienzos de julio leí una nota periodística que supongo pasaría inadvertida para la mayoría, entre tantas otras. El gobierno holandés, en vista de los escasos conocimientos sobre la historia del país de sus estudiantes, ha decidido hacer obligatoria una asignatura en la que se estudiarán los cincuenta sucesos y personajes más relevantes en la conformación actual de los Países Bajos, desde el megalítico y los asentamientos romanos hasta el euro. Entre los personajes que habrán de ser estudiados están previsiblemente Erasmo, Guillermo de Orange...y Spinoza. Pues bien, las escuelas cristianas ya se han apresurado a indicar que prefieren configurar su propia lista de celebridades, destinada a evitar que la fe aparezca como "fuente de conflictos". Y por ello proponen suprimir a Spinoza e incluir en cambio el Concilio Vaticano II y la lucha por la libertad de educación (que culmina según ellos en la apertura de centros católicos y protestantes en 1848, los cuales reciben subvenciones estatales desde 1920).


Este trabajo, aunque roza múltiples temas, tiene como objetivo central mostrar de qué manera el Psicoanálisis ha asimilado, hasta sus últimas consecuencias en la elaboración de una Psicología científica el contenido metálico de la proposición II, tercera parte, de la "Ética", de Spinoza: explicar lo psíquico por lo psíquico, siguiendo una dirección análoga a la de otras ramas de las ciencias naturales que, en la aplicación del mismo principio metodológico de la proposición II, buscan explicar lo físico por lo físico.



Página de cuaderno de notas sobre Spiinoza, del Prof. Dr. Guillermo Arcila-Arango




Ethica ordine geometrico demostrata
Benedictus de Spinoza



Espacio de trabajo de Benedictus de Spinoza



Tomas Tranströmer, Premio Nobel de Literatura 2011/  El estoicismo/  Palabras de soñador/  Nos escriben.../  Hemos recibido.../  Patronato histórico de la Revista/



Estatua de Baruch Spinoza en La Haya

Copyright ©Powered by Ciudadeje.com