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Carta pública a Antanas Mockus y Sergio Fajardo
por Heriberto Santacruz-Ibarra   

Manizales, En Aleph, a 15 de abril de 2010


Señores
Antanas Mockus. Presidente Opcionado  de Colombia
Sergio Fajardo. Vicepresidente Opcionado de Colombia
"OLA VERDE"

Por considerar que uno de los elementos esenciales de la democracia es la participación de los ciudadanos, y en vista de que se abre para Colombia un resquicio de esperanza para salir del torbellino de violencia que ha hecho infeliz la vida de millones de colombianos durante decenas de años, siento el deber de atreverme a dejar oír mi voz con una idea y un comentario.

a)    IDEA

Sugiero respetuosamente explorar la idea de conformar un ministerio de hacienda colegiado, que funcione de manera análoga a la junta del Banco de la República, compuesto por economistas de distintas escuelas y con una presidencia rotatoria, idea que fundamento en las siguientes reflexiones.

Consideré desde el momento mismo de la convergencia de los tres ex–alcaldes que estábamos frente al hecho político de mayor trascendencia de los últimos tiempos. Tres distintas personalidades sobresalientes, tanto por sus realizaciones en su trabajo, como por haber estado siempre guiados por el interés general y no por el particular –que desde la antigüedad sabemos que constituye la clave del buen gobierno, sea cual sea su forma–.fueron capaces de bajarse de sus inflados egos, “arremangarse la camisa” y continuar guiados por el interés general. A tal hecho se sumó, multiplicando, el mismo fenómeno, con la alianza de Fajardo.

El alcance de este hecho yo lo veo en que, al venir el País de un gobierno centralista, autoritario, mesiánico y especialmente paternalista , al ofrecérsele al País la alianza de los cuatro ciudadanos se le está diciendo al mismo tiempo que para resolver los profundos y gravísimos problemas que tenemos es preciso que abandonemos la idea de que tal solución depende de un Príncipe bueno; que es indispensable la colaboración de todos. En este sentido, los daños que ha causado el gobierno del Presidente Uribe son mayores –y difíciles de reparar– que el beneficio de haber espantado a los subversivos.

Pues bien; como el manejo y dirección de la economía es asunto hoy extremadamente complejo y existen escuelas y posiciones diversas, a ninguna de las cuales le cabe un alto grado de confiabilidad, lo más conveniente tal vez sea reunir como corresponsables del diseño económico a cinco o siete figuras de las cuales se sabe que su interés no es el particular sino el general. ¿Qué tal un ministerio conformado por Armando Montenegro, Salomón Kalmanovitz, Eduardo Sarmiento Palacio, Alejandro Gaviria, Cecilia López, José Fernando Isaza… etc.? Cada uno de ellos tendría que hacer el mismo ejercicio de humildad, bajarse de su ego y “arremangarse la camisa” en busca del bien general.

Esta misma idea se podría aplicar para áreas claves del subdesarrollo colombiano, tales como educación, salud y justicia, que, me parece, deberían quedar por fuera de las fuerzas del mercado.

b)    COMENTARIO

A propósito de las declaraciones últimas del Presidente Uribe respecto del grave riesgo que su vida corrió en 2002, considero conveniente que se le recuerde con claridad y firmeza que el 7 de agosto quien se va es él y no el Ejército colombiano. Que esta institución no es del él, de Álvaro Uribe, sino de los colombianos. Si yo fuera del ejército me sentiría ofendido de sólo pensar que por el hecho de que el Presidente se va, con él nos vamos todos, se acaba la función de la institución y el País se quedará desprotegido, a menos que se elija al sucesor que el Príncipe desea. Es verdad que por haber protegido tradicionalmente el ejército no el bien general sino el particular de las élites que han hecho del país sus fincas, ya es hora de que se apersone de lo que tiene que apersonarse sin esperar a que el patrón decida qué hacer o no hacer.

Con sentimientos de respeto y de esperanza, me suscribo como servidor atento,


Heriberto Santacruz-Ibarra
c.c. 12.955.999 de Pasto
Profesor del Departamento de Filosofía; Campos de investigación: Ética y Ciencia Política
Universidad de Caldas
[Miembro del Consejo Editorial de la Revista Aleph]

 
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