Por decir así
1
Mirada abierta:
manto de calor animal
sobre las cosas
represadas a este lado del río torrencial
por cuya prisa
las otras cosas siguen pasando sin cesar
Penetro el agua junto a mí empozada
primero lentamente
Con toda suavidad
Luego me ciñe una tibieza densa
y el pequeño temblor
hasta ahora conciso
se riega por el resto de ambos cuerpos
2
Sólo un racimo
de palabras
engarzadas las unas con las otras
abriéndose en el aire
prendidas a sus tallos
diría lo que ignora el anhelo de decir
¿Qué cosa?
¿Cuál poema?
3
Incluso
si la herida que estoy recomponiendo
deslumbra al escribirla
pues hoy le ofrezco cuido
(ese cuidado
que en lo vivo del habla familiar
se llama cura)
incluso en ese caso
no hay más
sino la herida que lo hiriente me arrebata
cuando traza.
4
Salgo al entrar
camino el pavimento
ando por médanos
repaso el campo abierto
después de mí
se alza lento
el polvo de los pasos
Es cuando adentro quien está
soy yo
asomado a la ventana de esta noche
y abriendo
una por una
las puertas del amanecer.
5
Desnudar no descubre
ni vestir recubre lo atinente
No se busca la búsqueda
Se busca
el que busca.
6
De bravas disolvencias encrespadas
es el momento de tensar
los ligámenes
(párpados
empeñados a fondo en la mirada)
Nacen órbitas
crecientes y agónicas
La pupila no alcanza a circundar
Es por eso que el gesto
se disuelve
que los hilos del enredo
persisten aleteando en las capas de su aire
que por el parpadeo
el gesto se sostiene y se hace tenso.
7
Aquí
Adentro Ahí donde no se sabe
dónde es
dónde se encuentra dónde queda
cómo se llegó
Ahí es lo que llena Aquí es lo que se llena
Llenura de vapor de agua
oscuro al rozarla con sus límites
de rebote
hacia adentro
Extasiada
en los recodos que no ha tocado
agobiada
por su propio peso vacilante
henchida
de sí misma
desbordada
de impulsos de materia disuelta
de presencia hueca y hacinada adentro.
8
La legua se mide No sirve para medir Es su medida
Una legua
no ocupa el espacio que la mide
Ella es el espacio medido
más sus límites
El espacio
del cual sólo se ignora cuánto mide
el espacio que es de ella
El espacio que es una legua El espacio que es ella.
9
Es el mismo sendero
el que ahora reconozco
Lo detengo
Me echo a un lado
dedicándome a poner cuidado
Permanezco atento
Las pequeñas luces desteñidas
los opacos brillos momentáneos
las lucecitas sucias
que había visto
cual retazos
sobre la piel maltratada del suelo
entre las cosas de aquí cerca
desaparecieron
Me alzo a seguir
por el sendero borrado.
10
Un relámpago llega
desde adentro
al encuadre medido por la luz
donde lo veo desaparecer
Entre espaciosas lentitudes
entrecortadas
y dispersas en el gris traslúcido
de un sembrado desierto
(que los pájaros confunden con su lar)
el día suelta cáscaras sonoras
Otros brillos se nos vienen encima
crujiendo todos a la vez
pues el repique de la lejanía
se les acerca
Como un sonido que se apaga
el relámpago persiste
No ha de pasar mucho tiempo.