Informe de la Versión 38, Cátedra Aleph (II, 2022)
Tema:
Stefan Zweig, su vida y su obra, en especial
“Momentos estelares de la humanidad”
Realizada en el «Aula UN del estudiante de la mesa redonda». Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales
Contenido:
- Sesiones introductorias de motivación
- Incursión en Stefan Zweig y sus “Momentos estelares de la humanidad”
- El descubrimiento del Océano Pacífico
- Novela de ajedrez
- La resurrección de Händel
- La elegía de Marienbad
- El genio de una noche
- Mendel, el de los libros
- Aquel minuto de Waterloo
- Descubrimiento del Polo Sur
- Los estudiantes leen, reflexionan, dialogan y escriben

Sesiones introductorias de motivación, en especial con Borges
Como es tradicional en la Cátedra, las primeras sesiones se dedican a generar motivación por el método de trabajo, basado en el diálogo, en la conversación, con temas previamente establecidos para cada sesión de trabajo. El método practicado es una especie de mixtura entre la noción clásica de seminario y la tertulia (seminario-tertulia). En la primera de ellas presento la historia de la Cátedra, con detalles de diversas versiones en temas y en logros, y entrego en físico lo que he llamado el “Derrotero”, al igual que hago los envíos virtuales. En esas primeras oportunidades estimulo la presentación de cada uno de los participantes, sus nombres, programas académicos que siguen, origen, aficiones,… De este modo se va creando una relación entre ellos, provenientes de varias carreras y en general sin mutuo conocimiento. El proceso es empático.
En la segunda sesión se conversa sobre interpretaciones de algunas de las citas referenciales expuestas en el “Derrotero”, con una permanente que define el marco general: “Leer, meditar y compartir, para comprender y transformar”. Y otra de Confucio de singular significación: “Estudiar sin pensar es inútil. Pensar sin estudiar es peligroso.” Incorporé también otras para el diálogo: de Pepe Mujica, alusiva a la belleza de la vida, a la necesidad de empezar de nuevo cuando uno cae, la dedicación al amor, a la amistad y el encuentro de momentos de felicidad, con un remate significativo: “Joven, cuida el tiempo de tu vida”. De igual modo se incorporó pensamiento del filósofo francés André Comte-Sponville, alusivo a la fragilidad de la vida, lo pasajero de todo, la característica de mortalidad, lo que nos debe inducir a vivir más, mejor, con intensidad y provecho. Asimismo, incorporé para la ocasión consideración especial del pensador colombiano Estanislao Zuleta, con insistencia en el respeto en las diferencias, propiciar maneras de enriquecer la vida e impulsar la creación, dudar de lo fácil. Del físico teórico, Davil Bohm, el significado del diálogo como posibilidad de suspender las creencias propias para procurar comprender el significado de ellas, con la intención de compartir con otros lo que pueda ser común.
De Margueritte Yourcenar, poeta, ensayista, novelista, la invocación por amar la condición humana tal como es, con sus propias limitaciones y peligros, pero renunciando a los dogmas de partidos, religiones, de países y de clases, puesto que todos ellos son intransigentes y transitorios. Bertrand Russell, matemático, filósofo, escritor, pacifista rotundo, opina con optimismo que la miseria y la locura no forman parte de la herencia humana y que la humanidad podrá liberarse de todas las torturas que se ha impuesto, en tanto no se extermine a sí misma, por las amenazas de las armas nucleares. De Harold Bloom, escritor y crítico literario, en su alusión a la creación poética, como una lucha intensa que puede conducir a una victoria digna: el triunfo adivinatorio sobre el olvido. Finalmente, un recuerdo de Germán Arciniegas, a quien se dedicó la versión anterior de la Cátedra, con su carácter de eterno estudiante de la mesa redonda, en figura de diálogo y debate con los jóvenes de diversas épocas, congregados simbólicamente en la taberna de la historia.
En cada sesión acompañó mis personales presentaciones de los temas con tres puntos que llamo “Cuestiones fundamentales”, resaltando aspectos de la lectura para motivar en mayor grado la participación y los eventuales debates.
También, desde el origen de la Cátedra, en 2002, suelo disponer de la lectura y análisis del cuento “El Aleph” de Jorge-Luis Borges para intentar responder al sentido de la Cátedra con su nombre y su vinculación con la Revista Aleph (1966,…), en propósito de extender la historia de esta a un espacio de libre examen en temas de la Cultura. Hago cada semestre la incursión en describir ese difícil y culterano relato, escrito y publicado por Borges en los años 40 del siglo pasado, con encuadre en el momento histórico de Argentina que llevó al funcionario de la Biblioteca Miguel Cané a su salida, por la llegada del populista Juan-Domingo Perón al gobierno. Borges emprende su inesperada y fortunosa condición de conferencista y de profesor, en especial de la literatura inglesa, en la Universidad de Buenos Aires, y luego sobre la literatura argentina en Estados Unidos. Y se abre al mundo, con su enorme talento y capacidad de exposición, con invitaciones por todas partes.
“El Aleph” lo escribió cuando tenía, por comienzos de los 40, una relación de amistad con Estela Canto (1916-1994), a quien lo dedicó. Ella escribió el testimonio de esa relación en el libro “Borges a contraluz” (1989). Borges padeció toda la vida de los ojos, con múltiples operaciones, hasta quedar finalmente ciego cuando en 1955 recibe el nombramiento de Director de la Biblioteca Nacional en Buenos Aires, cargo que desempeña hasta 1973 (18 años). Lector y escritor de asombro, con memoria portentosa. Asimila todo lo que le leen y construye sus textos en la mente para dictarlos con rigor. En sus conferencias, sin papel en mano, discierne sobre autores y épocas, estableciendo relaciones, con citas en diversos idiomas.
El cuento comienza con la muerte de Beatriz Viterbo, símbolo de la mujer que ama, con la característica de haber nacido un 30 de abril, con muerte en febrero de 1929. Borges es personaje protagonista, quien visita la casa de Beatriz en la calle Garay, el día de su cumpleaños. En ella vive Carlos Argentino Daneri, primo de Beatriz, en quien Borges deposita toda la ironía. Daneri le expone la construcción de un poema con el que pretende describir el mundo en todos sus detalles, y a instancia de Borges le muestra algunos versos que este le despieza con sarcasmo. El asunto central está en el secreto que tenía Daneri de disponer de un “Aleph” en el sótano del comedor, del cual se surtía en las informaciones de lugares y saberes.
En alusión a esa desmesura, Borges dice haber leído una sola vez los quince mil dodecasílabos de un poema antecedente. Se trataba del “Polyolbion”, una epopeya topográfica del poeta inglés Michael Drayton (1563-1631), con registro de todo lo de Inglaterra, en orografía, fauna, flora, hidrogeografía, la historia militar y monástica.
Borges resulta seducido para acceder a ese lugar, con las indicaciones de cómo ubicarse al bajar las escaleras. Antes de ingresar recibe una copita de seudocoñac. En posición decúbito dorsal observa el escalón 19 donde surge la pequeña esfera, tornasolada, de “casi intolerable fulgor”, de unos dos o tres centímetros de diámetro. Observa en ella todo, absolutamente todo lo existente, el espacio cósmico. Borges describe con bello poema en prosa, en especie de escena central de la narración, lo que pudo ver, con detalles, el espacio cósmico que está ahí, el inconcebible universo. Dice haber sentido infinita veneración e infinita lástima. Al salir del lugar es cortante con Daneri y se va meditabundo.
Suelo utilizar ese cuento de Borges para explorar en los estudiantes formulación de sentido, en especial con la tradición de la Revista Aleph, en la convergencia de saberes. Para ello, les presenté en la ocasión las siguientes alusiones:
- “Todo lenguaje es un alfabeto de símbolos”
- Un persa = > pájaro que es todos los pájaros
- Alanus de Insulis = > Esfera cuyo centro está en todas partes y la circunferencia en ninguna
- Ezequiel = > Ángel de cuatro caras que al tiempo se dirige al oriente y al occidente, al norte y al sur
- Problema insoluble = > Enumeración siguiera parcial de un conjunto infinito
El cuento termina con estas palabras: “¿Existe ese Aleph en lo íntimo de una piedra? ¿Lo he visto cuando vi todas las cosas y lo he olvidado? Nuestra mente es porosa para el olvido; yo mismo estoy falseando, bajo la trágica erosión de los años, los rasgos de Beatriz.”
Hay una referencia muy antigua a esa imagen del Aleph. Se encuentra en los relatos de la historia de Krishna, en la tradición del hinduismo, que cuando tenía ocho años, al jugar con otros niños lo denunciaron ante la mamá porque estaba comiendo tierra. Ella lo convoco a que abriera la boca y le mostrara si era cierto. Al asomarse vio las montañas, los bosques, las ciudades, el mar, las tempestades, el Sol, las estrellas, los tres firmamentos,… En la boca de Krishna estaba el Universo. Y la mamá comprendió que su hijo era un dios. William Ospina cuenta ese antecedente y concluye expresando: “No sé si este Aleph es menos profundo que el de Borges, pero posiblemente es más bello.”
Incursión en Stefan Zweig y en sus “Momentos estelares de la humanidad”
Stefan Zweig (Viena, Austria, 1881 – Petrópolis, Brasil, 1942). Escritor en las modalidades de cuento, teatro, novela, biografías, ensayo, crónicas de viaje, de acogida internacional y muy amplia difusión de sus obras en el mundo. En español se ha venido publicando su obra completa por la Editorial Acantilado. Siendo muy joven escribió y publicó poesía de corte clásico; su primer poemario fue reeditado en edición bilingüe, alemán-español, por Fórcola Ediciones, Madrid 2021, con el título “Cuerdas de plata” (Silberne Saiten), obra dedicada a sus padres (Viena, 1901). De familia judía, con economía solvente. Doctor en Filosofía y amplios estudios en Literatura. Conferencista cautivador, convocado en diversos países y ciudades. Relacionado con los más destacados intelectuales, científicos, artistas y escritores de la época (Einstein, Freud, Gorki, Rilke, Yeats, Rodin, R. Strauss, Toscanini, Pirandello, Joseph Roth,…). Con el ascenso del nazismo y del fascismo, su vida fue un peregrinaje sin sosiego y sus obras prohibidas, pero de intensa producción escrita, con fortaleza en la investigación documental en bibliotecas, para dar soporte, por ejemplo, a sus monumentales biografías y a sus ensayos de profundidad. Viajó por Europa, Gran Bretaña, Estados Unidos, Latinoamérica, Rusia, China,… Estuvo radicado algunos años en Brasil, a donde volvió para desencadenar de propia mano su muerte, en Petrópolis, en la compañía de su segunda esposa, Lotte. Su autobiografía, “El mundo de ayer”, es célebre, publicación póstuma en 1942. Pacifista.
En esta versión de la Cátedra nos dedicamos a explorar algunos capítulos de “Momentos estelares de la humanidad”, con exposición de catorce acontecimientos de la historia mundial. La apreciación de ellos, en sus propias palabras, tiene el siguiente sentido: “… un momento estelar de la Humanidad significa la sucesión de horas, días, meses y años, al parecer estériles, que no se explican hasta su culminación en algo decisivo…/… en la Historia un momento determinado marca el rumbo de siglos y siglos.”
Asumimos de comienzo el capítulo:
“El descubrimiento del Océano Pacífico – 25 de septiembre de 1513”
Relata los antecedentes en la difusión que hizo Colón al regresar de su primer viaje a América, mostrando por desfiles de Sevilla y Barcelona la diversidad de lo encontrado, en personas, animales, plantas y frutos exóticos que pronto se aclimataron en Europa: maíz, tabaco, coco, con la mayor atracción, el oro. De esa manera que crea la fantasía de El Dorado, con atracción a todo tipo de malandros. La Española, luego dividida en Santo Domingo y Haití, atrae a los indeseables. Martín Fernández de Enciso sale en aventura al continente para fundar “Castilla de Oro”, en la compañía de Alonso de Ojeda y Diego de Nicuesa. En el barco estuvo refugiado Vasco Núñez de Balboa en un cofre de municiones, quien en el primer momento sale con casco, espada y escudo. Enciso se propone dejar a Balboa en el primer lugar de tierra que encuentre. Pronto ven una lancha repleta de personas al mando de Francisco Pizarro, y Enciso se propone devolverse a La Española, pero Balboa se opone aduciendo conocer las costas de Centro América, en especial el Darién que advierte rico en oro con indígenas pacíficos. Balboa seduce a todos, asume el mando, con la huída de Enciso, y se dispusieron llegar al Darién, donde fundarán ciudad con el nombre de Santa María de la Antigua de Darién. Se encuentran con dos caciques, Careta y Comagre, el primero le entrega una hija y Comagre le indica que detrás de las montañas hay un mar inmenso, con ríos que le llegan arrastrando el oro. Balboa se apunta a ese peregrinaje, con la ambición de descubrir el mar que Colón y otros no lograron.
A este propósito, Zweig anota: “No hay mayor felicidad en el destino de un hombre que hallarse en la plenitud de la vida, en los años creadores, y descubrir la propia misión.”
Balboa en su travesía por el istmo de Panamá, con 190 hombres e indios que Careta destinó para orientarlo. En 18 días avistan la montaña desde la cual podrán observar los dos océanos. En proximidad de la Altura, Balboa decide que nadie le acompañe para ser él solo quien aviste el Océano Pacífico, lo cual logra el 25 de septiembre de 1513. Dicta al escribano el testimonio que deja en un pergamino, al igual que se consignan otros pasos. Gastan dos días para descender al Pacífico, con hombres organizados por grupos. El primero en alcanzarlo es Alonso Martín y Balboa aguarda para entrar en el mar, con el agua a la cintura. Agita estandartes y grita invocando a los monarcas españoles.
Después de esa proeza, Balboa decide regresar al Darién con 30 hombres extenuados que llegan en penosa travesía durante cuatro meses, el 19 de febrero de 1514. De pronto avista naves que llegan, toda una flota, y en ellas Pedro Arias Dávila, “Pedrarias”, designado gobernador, además con la tarea de someter a juicio a Balboa, al no perdonarle que se haya adelantado a ese descubrimiento. Muy a pesar, Balboa pide autorización para emprender viaje al sur, a “Birú” (el Perú).
Dice Zweig: “El destino jamás se muestra demasiado magnánimo con sus favoritos. Rara vez les es dado a los mortales coronar más de una hazaña inmortal.”
Pedrarias cita a Balboa a una entrevista en proximidad del Darién. Acude a la cita y es recibido por hombres armados. Está Francisco Pizarro quien lo declara preso, y es degollado.
Zweig, expresa: “… en un segundo se extingue para siempre, al caer rodando, la luz de unos ojos que fueron los primeros de todo el mundo civilizado que tuvieron el privilegio de poder contemplar simultáneamente los dos mayores océanos que bañan nuestro planeta.”
La envidia alcanza su cometido, con el sacrificio de Balboa, a quien le impiden la siguiente proeza de conquistar el Perú.
En el desarrollo de la Cátedra intercalo otros textos de Stefan Zweig, con el ánimo de promover interés en el autor y disfrute de sus narraciones.
Continuamos con el cuento, o novela corta:
“Novela de ajedrez” (S. Zweig)
Se trata de la historia de un ajedrecista, Mirko Czenovic, que fue de niño rescatado de un naufragio y entregado para albergue a un cura de población vecina. Cura que solía jugar 3 partidas de ajedrez al día en la plaza contigua a su iglesia. El chico silencioso siempre observaba con curiosidad y atención las partidas. En algún día el cura sale de urgencia a impartir una extremaunción y le pide a Mirko que siga la partida. Gana y sigue ganando. Pronto es un campeón y llega a ser campeón mundial a los 20 años de edad, previa capacitación intensiva en Viena.
Zweig pone de presente que el ajedrez es el único juego inventado por el hombre que escapa a la tiranía del azar, perteneciente a todos los pueblos y a todas las épocas.
Mirko viaja de Nueva York a Buenos aires en un trasatlántico, siempre silencioso y solitario. Algunos pasajeros de reúnen a jugar ajedrez, con liderazgo de McConnor, un engreído ingeniero de minas, que ganó algunas partidas, antes de la invitación que le hizo al campeón mundial, con quien se enfrenta en juego, a la manera de todos contra el campeón. Mirko gana. De pronto se acerca una persona identificada en el relato como el señor B, quien observa y recomienda McConnor hacer una serie de jugadas, que llevan la jugada con el campeón mundial a tablas. El ingeniero le propone a B enfrentar a Mirko, quien se niega al advertir que lleva 25 años sin ocuparse del tema. Finalmente acepta, pero pide media hora para contarles su historia.
El señor B se identifica haber sido gestor jurídico de bienes de instituciones religiosas, producto de negociaciones secretas. La Gestapo de Hitler lo detiene y lo recluyen en cuarto de hotel como prisión. Una soledad absoluta, con periódicas salidas a interrogatorios. En uno de estos observa en cercanía un sacón colgado, se acerca y palpa un libro, el cual sustrae con toda curia; lo lleva camuflado a su habitación y allí descubre que es un tratado de ajedrez. Se dedica a estudiarlo y a inventarse maneras de realizar partidas, al punto que inventa un juego mental a la manera de dos Yo, el de las blancas y el de las negras. Se obsesiona totalmente.
Un día despierta en un hospital con el brazo derecho enyesado, y el médico le explica lo ocurrido. En un acto de desespero golpeó la vidriera y se lesionó. El médico lo sorprende con estima y favorece su salida. Va en ese barco de las partidas y llega a ser comprometido a jugar una con Mirko, el campeón mundial, quien al advertir que puede perder la partida capitula y se retira.
Al final, Zweig escribe: “El último en levantarse de su asiento fue Czenovic, quien echó todavía una última ojeada a la partida sin terminar. Lástima, dijo, magnánimo. La disposición del ataque no estaba mal. Para ser un diletante, este señor poseía realmente un talento bien poco común.”
Regresamos a los “Momentos estelares de la humanidad”, con el capítulo:
“La resurrección de Händel – 21 de agosto de 1741”
George-Friedrich Händel nació en Hale, Alemania, el 23 de febrero de 1685 y murió en Londres el 14 de abril de 1759. Su padre no quiso que estudiara música, pero al cursar Derecho en simultaneidad estudiaba música. Al morir el padre, se dedica totalmente a la música. Pronto tuvo reconocimiento como organista, luego se hizo a la ejecución del violín y el clavecín, con actuaciones en Hamburgo. De apenas 20 años estrena en esa ciudad sus primeras dos óperas. No tiene vida marital ni se somete a rutinas de hogar. Es viajero frecuente. En Italia se dedica a la ópera. En Alemania ejerce de maestro de capilla en la corte de Hannover. Va a Inglaterra, la que asume como su patria más auténtica. Se vuelve empresario de ópera, enfrentando competencia de intrigas y ruindades. Fracasa, y vuelve de nuevo a esas lides.
Por situaciones difíciles enferma, con parálisis del lado derecho del cuerpo. En Aquisgrán se somete a tratamiento intenso de aguas termales. Se cura. El último día en esa ciudad se entra a una iglesia y toca el órgano con improvisaciones magistrales. Vuelve a Inglaterra. A los 56 años, después de una crisis profunda, compone en 24 días (del 22 de agosto al 14 de septiembre de 1741), con trabajo día y noche, su creación máxima, “El Mesías”, que estrena al año siguiente en Dublin y luego en Londres. En el “Aleluya” el rey se pone de pie, lo que ocasionó la costumbre de levantarse para escuchar esa parte del Oratorio.
De recordar que Aleluya es una exclamación bíblica de júbilo, de uso litúrgico en las tradiciones del judaísmo y del cristianismo.
Zweig recuerda que en esa crisis que antecedió a la creación de “El Mesías”, vagó sin consuelo por las calles sintiéndose derrotado e inútil, incluso al asomarse en algún punto al Támesis tuvo la idea de suicidarse. Regresa tarde a su habitación el 21 de agosto (1741) con la intención de dormir, pero de pronto advierte un sobre que abre, con carta de Jennes, el poeta de sus oratorios “Saúl” e “Israel en Egipto”, la que destruye, pero lee las primeras palabras del texto anexo, con ansiedad, y descubre una excepcional motivación para componerle música, y se dedica totalmente a esa labor, en 24 días, con días y noches.
Escribe Zweig: “Sólo el que ha sufrido mucho conoce lo que es la alegría; sólo el que ha sido probado intuye el bien supremo de la gracia.” También agrega, a propósito de esa creación formidable: “Aquel ansia creadora no tenía más objeto que el de entonar una cántico de alabanza. Llegar a comprender, retener y elevar la Palabra, divulgarla y propagarla hasta que se hiciera amplia como el mundo, hasta que abarcara todo el júbilo de la existencia, hasta que fuera algo grande, digno de Dios que la había otorgado. Transformar en eternidad lo que de mortal y transitorio había en la palabra valiéndose de la belleza y de la exaltación.”
Queda ciego y sordo. Muere, como fue su deseo, un viernes santo, el 13 de abril de 1759. Stefan Zweig termina el capítulo con la siguiente impactante reflexión: “Aquel enorme cuerpo yacía inmóvil en su lecho como desierto habitáculo. Pero así como las vacías caracolas marinas reproducen el rumor del oleaje, su espíritu estaba inundado por una música inaudible, más extraña y grandiosa que cuantas había oído jamás. Lentamente, sus apreciaciones acordes fueron liberando el alma del helado cuerpo, para elevarla hacia etéreas regiones, como eterno sonido, a las eternas esferas. Y al día siguiente, antes de que las campanas de Pascua anunciaran la Resurrección sucumbió lo que en Jorge-Federico Händel había de mortal.”
Continuamos en la Cátedra con otro capítulo del libro central en estudio:
“La elegía de Marienbad – Goethe entre Karlsbad y Weimar. 5 de septiembre de 1823”
Johann Wolfgang von GOETHE nació en Frankfurt en 1749. Murió en Weimar en 1832. Estudió Derecho y poco lo ejerció como funcionario público. Tuvo aplicaciones científicas con trabajos en botánica, mineralogía, estudio sobre el sistema óseo (osteología), óptica. Su “Teoría de los colores” (1810) tuvo impacto singular por lo pionero en describir las sombras coloreadas, la refracción y el acromatismo. Sus obras literarias principales: “Los sufrimientos del joven Werther”, “Fausto”, “Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister”, “Las afinidades electivas”, “Poesía y verdad (o realidad)”, “Divan Occidental-Oriental”.
Gran formación en culturas clásicas. Entre sus amistades cercanas estuvieron Herder, Schiller, Byron, Beethoven, Humboldt.
Fue un personaje enamoradizo. Con Christiane Vulpius tuvo cinco hijos. En febrero de 1822 sufre enfermedad con pérdida de consciencia por varias horas, y pronto se recupera. En junio va a Marienbad, donde siente de nuevo la atracción por las mujeres. Se enamora perdidamente de Ulrika, una chica de 19 años, hasta proponerle matrimonio, con respuesta negativa tajante. Afligido toma su carruaje para regresar a Weimar. Ulrika lo despide incluso con beso en los labios. Conmovido en el viaje escribe su poema, el más celebrado, “Elegía de Marienbad”. Stefan Zweig alude a él como “desolado lamento”, y expresa: “…, la poesía alemana no ha tenido otro momento cuya grandeza supere el torrente de pasionales sentimientos que encierra ese poema.”
Se trata sin duda de un poema intenso por los sentimientos que revela, con inquietud por el incierto futuro, poseído por la incertidumbre del alma. Mirada impasible en un camino y horizontes desiertos. Lleva el recuerdo de ese beso en los labios, dado con sonriente alegría, que en el poema recoge como “llamas, añoranza y embeleso.” Piensa que en el propio ser el anhelo se rinde ante lo desconocido e indescriptible. Reivindica la bondad como una forma de la clemencia. Alude al candor que pueda tenerse en un conflicto, con atisbo a lo cabal e invicto de un hombre. Siente con espanto el haberla dejado de lado, de manera inexplicable. Ese instante tan fugaz no sabe a dónde lo conducirá, pero al estar en fuga desea sentir alivio así el llanto lo invada. Considera que esa llama no se apagará, auncuando lo ahogan la inactividad y las penas. Al final observa que el Universo lo ha desamparado, así fuera uno de los amados por los dioses, hasta padecer que se hunde en la nada.
Zweig termina el capítulo, así: “Podemos considerar memorable aquella fecha [3 de septiembre d 1823], pues desde el punto de vista de los sentidos la poesía alemana no ha conocido un momento más grandioso que aquel en el que el más primigenio sentimiento se vertió en ese imponente poema.”
Se trata de un poema de tormento, en el declinar de la vida, con apego inexplicable en un imposible.
Pasamos luego a otro capítulo del libro en cuestión:
“El genio de una noche – La Marsellesa – 25 de abril de 1792”
Es de recordar cuáles fueron los aportes más significativos de la Revolución Francesa (del 5 de mayo de 1789 al 9 de noviembre de 1799): 1. La declaración de los Derechos del hombre y del ciudadano, con el establecimiento del principio de libertad, igualdad y fraternidad; 2. Instauración de una Constitución para regular el gobierno; 3. Abolición de los privilegios de la nobleza y del clero; 4. Nacimiento del nacionalismo, y 5. Influencia en revoluciones independentistas en Latinoamérica y Europa. Ese acontecimiento marca el comienzo de la Edad Contemporánea.
En ese acontecimiento se demarcaron dos tendencias: los “jacobinos” que representaban a las clases populares, con afinidad en un Estado fuerte centralizado, y los “girondinos” formado por la burguesía, moderados y federalistas. En la Convención Nacional los girondinos se instalaron en el espacio físico a la derecha, y los jacobinos a la izquierda. De ahí viene la identificación política de “izquierda” y “derecha”.
En abril de 1792 ya es la guerra. El aristócrata alcalde de París, Dietrich pronuncia, el 25 de ese mes, la declaración de guerra en francés y alemán. Se canta por todas partes “Ça ira”: “¡A las armas ciudadanos!….” Dietrich se encuentra con el joven capitán de ingenieros, Rouget, autor de un himno cuando se promulgó la Constitución y le pide escribir para motivar a los soldados por la guerra. Rouget cumple el encargo, y escribe letra y música, de esa canción de guerra, en la noche del 25 al 26 de abril. Se trata de “La Marsellesa”, de muy amplia y pegajosa difusión. “¡Allons, enfant de la patrie,/ le jour de gloire est arrivé!…”
A este propósito Stefan Zweig, escribe: “Es un canto vibrante, una llamada a las armas, los regimientos en marcha. No fue compuesta para oyentes que estuvieran tranquilamente sentados, sino para ser coreada por soldados y guerreros. No se compuso para que la cantara una soprano o un tenor, sino una ingente multitud, como marcha, como canto ejemplar de victoria, de muerte, algo que recordara a la patria, que fuera himno nacional de un pueblo.”
“La Marsellesa” se difunde por toda Europa y al coronarse Napoleón emperador la suprime por estimarla muy revolucionaria. En la revolución de 1830 se rescata y de ahí en adelante es el himno de Francia.
En contraste, para el siguiente paso, acudimos a una pequeña novela, o cuento:
“Mendel, el de los libros”, del mismo Stefan Zweig
Se trata de especie de crónica/reportaje, o relato novelado, con el propio Zweig de relator. Dice de comienzo llegar a Viena, recorre los barrios de la periferia y con motivo de un inclemente chaparrón corre en busca de refugio en un café de los que hay en cada esquina. Entra en recuerdos y con esfuerzo encuentra en la memoria que ya había estado allí donde conoció a Mendel, lector voraz y mercader de libros, con una formidable memoria de anticuario. La historia se desarrolla por etapas hasta pasado el tiempo retornar e indagar el personaje, Mendel; tan solo una señora del aseo lo recuerda y relata lo que pasó con él, hasta su muerte. Se trata de un judío migrante de Rusia que se instala en Viena, sin papeles, pero honesto y laborioso. Fue capturado por los nazis y llevado a campo de concentración de prisioneros rusos. Pasa dos años allí, con los mayores sufrimientos y horrores.
Mendel recibe mensajes de personalidades de diversos lugares del mundo, en virtud de su oficio. Un capitán observa eso y queda sorprendido de sus relaciones, e interviene para liberarlo y dejar que vuelva a Viena, a donde llega con arribo al Café Gluck, en el cual había pasado más de treinta años apostado en una mesa cuadrada, lugar de sus actividades. En la nueva oportunidad, se trata de persona con tremendo deterioro físico, en plena miseria. Pronto muere de neumonía en un hospital.
En algún momento del relato, Zweig medita: “¿Para qué vivimos si el viento se lleva detrás de nuestros zapatos las últimas huellas de nuestro paso?” Y luego complementa: “… el recuerdo siempre une y cada recuerdo se duplica por el amor.” Para terminar diciendo que por tantos años había olvidado a Mendel el de los libros, justo él “que debería saber que los libros solo se escriben para conservar un vínculo con las personas, más allá del propio aliento, y así defenderse del implacable adversario de toda vida: la fugacidad y el olvido.”
El paso siguiente lo damos volviendo al libro “Momentos estelares de la humanidad”, para abordar el capítulo:
“Aquel minuto de Waterloo – Napoleón, 18 de junio de 1815”
Hicimos un breve estudio de la vida de Napoleón Bonaparte, quien nació en Córcega el 15 de agosto de 1769 y muere el 5 de mayo de 1821 en la isla de Santa Helena, donde fue recluido tras entregarse a los ingleses. Sus aficiones en principio fueron literarias, pero pronto pasa a la vida militar. En 1791 ya era teniente coronel y general de brigada a los 24 años. Sus proezas militares se multiplican desde restablecer el orden en París a favor del gobierno revolucionario, en 1795. Al año siguiente con ejército francés derrota a contingentes austríacos y alcanza que Austria y sus aliados firmen la paz. En 1798 dirige expedición en Egipto, dominada por Turquía, y fue derrotado en el Nilo. Derrota a los turcos en 1799. Da golpe de estado en noviembre de 1799 y asume como primer Cónsul con poderes absolutos y con Constitución que le confiere desempeño vitalicio.
Derrota a los austríacos en 1800. Al año siguiente firma concordato con el papa Pío VII. En 1804 se proclama Emperador. Derrota los ejércitos austro-rusos en 1805. Al conquistar Nápoles nombra a su hermano José rey de Italia. En Holanda designa a su hermano Luis para asumir ese reino. Siguen sus conquistas y designa a su hermano Jerónimo para gobernar el ducado de Varsovia. Y el nepotismo no se detiene; en Nápoles establece como gobernante a su cuñado Joachim Mural.
De interés conocer algunos aspectos del Código Napoleónico, vigente en todos los estados creados por el Emperador. Eliminó el feudalismo y la servidumbre. Estableció la libertad de cultos. Cada Estado tuvo su propia constitución, con parlamento y sufragio universal. Hubo libertad en la educación, ampliada, con directrices de promover las ciencias y las artes.
Su desenlace fatal fue en la campaña que emprendió contra Rusia, en 1812, incluso ingresa a Moscú y al Kremlin, con tremenda derrota por el frío abrumador y el hambre de sus tropas. Europa se une contra él e intenta abdicar a favor de su hijo, con rechazo total. Se le asigna el gobierno en la isla de Elba, de donde huye en 1815 para marchar sobre París derrotando a las tropas que lo persiguen. Asume campaña de Bélgica, con final de la derrota total en la batalla de Waterloo, el 18 de junio de 1815, quedando 10.000 cadáveres esparcidos en el fango de esa tierra. Napoleón se entrega a los ingleses y es recluido en la isla de Santa Helena, donde dicta sus memorias a Emmanuel Las Cases, con el recuerdo de sus batallas y sus reflexiones de pensamiento.
André Maurois reconoce en Napoleón un gran talento, lector abrumador, de una mentalidad abierta y perspicaz, de increíble capacidad de trabajo, aunque también lo identifica por la sensibilidad de poeta y de brutal como guerrero. También subraya la ambición que tuvo de unificar Europa, bajo los mismos códigos, los principios de regencia, con ejército y marina de un solo mando. (Cfr. André Maurois, Napoleón. Ed. Biblioteca Salvat de Grandes Biografías, Barcelona 1985). Este propósito de Napoleón fue premonitorio a lo que en el siglo XX se configuró como “Unión Europea”, todavía en problemas para alcanzar la unidad de esa gran familia. Maurois, a su vez, lo señala por la honradez intelectual y por la capacidad de ganarse a la población sin necesidad de recurrir a la adulación, o a las frases dulces. Asimismo, señala el fracaso final en virtud de su exceso de imaginación. Y enuncia: “El supremo arte no consiste tanto en seguir siempre hacia adelante como en saber detenerse a tiempo.”
Stefan Zweig culmina este capítulo de la siguiente manera: “Las virtudes ciudadanas, la previsión, la disciplina, el celo y la prudencia, valores magníficos en circunstancias normales del vivir cotidiano, se diluyen, fundidas por el fuego glorioso del instante del destino que exige el genio para poder plasmarlo en una imagen imperecedera. El vacilante es rechazado con desprecio. Únicamente los audaces, nuevos dioses de la tierra, son encumbrados por los brazos del destino al cielo de los héroes.”
*
El Descubrimiento del Polo Sur y algunas narraciones complementarias (S. Zweig)
En las dos sesiones finales se estudiaron el capítulo sobre el descubrimiento del Polo Sur, por el capitán Scott, el 16 de enero de 1912, y unas narraciones literarias del libro “Sueños olvidados y otros relatos” del mismo Stefan Zweig, a saber: “Sueños olvidados”, “La estrella sobre el bosque”, “Historia en la penumbra” y “La colección invisible”.
En “La lucha por el Polo Sur”, se relata la hazaña del capitán Scott, inglés, con sus 20 hombres que emprendieron el descubrimiento del Polo Sur, en un penoso trasegar hasta la muerte, con el desafío de todas las inclemencias. Llevaron alimentos, instrumentos de medida y de registro fotográfico, gasolina, lámparas, especialistas en diversas disciplinas, mulos, perros,… Scott llevó un diario hasta el momento final de su vida. Documentos que fueron luego rescatados y que documentan esa descomunal hazaña. Al final de la historia, Zweig dice: “… De una muerte heroica surge una vida magnífica. Sólo la ambición se aviva con la llama del éxito, pero no existe nada que eleve tanto los sentimientos humanos como la muerte de un hombre en su lucha contra el poder invisible del destino.”
En “Sueños olvidados” se cuenta la historia de un reencuentro en proximidad de la playa de un palacete, donde está una bella mujer tendida bajo un parasol, con un libro entre las manos. Un criado le lleva tarjeta de un caballero que quiere verla. Pasa, se miran a los ojos, se recuerdan. Se trataba de un primer amor que habían tenido en cuasi-secreto, que él intenta reactivar. En la conversación surgen preguntas por el pasado, palabras de amor, sueños, flores,… Al final él queda entristecido, le besa la mano y se despide. Termina con esta frase: “Y despacio, muy despacio, sin que ella se de cuenta, la sonrisa se apaga sobre sus soñadores labios…”
En “La estrella sobre el bosque” se trata del profundo enamoramiento que padece François, camarero de gran hotel, al acercarse a la condesa polaca, Ostrovska. El camarero la atiendo con delicadeza. En algún momento el portero le dice a él que la condesa partirá al día siguiente para Varsovia. François teje todo tipo de artimañas para acercarse al tren donde viaja ella, hasta arrojarse a la carrilera, con la ambición que el tren se detenga, pero lo arrolla, y a poco se detiene. La condesa siente un pálpito, con estremecimiento, con profundo y extraño dolor, lo que no consigue explicar; mira al cielo y entre los árboles palpa una estrella solitaria, la que siente como una lágrima; es una tristeza que nunca había sentido. Gente corre al rescate del suicida y el tren emprende otra vez el viaje.
En “Historia en la penumbra” se trata de la historia de un joven de 15 años que pasa un período en un castillo entre mujeres jóvenes, y otras no tan jóvenes. Ocurre que al entrar la noche él sale a caminar por la penumbra del bosque y de pronto aparece una mujer que lo abraza con pasión y lo besa. Con rapidez la mujer sale huyendo, sin alcanzar el joven a saber de quien se trata. Ocurre lo mismo en las dos noches siguientes. Busca la manera de identificarla en el día, y llega a tener a dos en posibilidad. En la tercera noche él se accidenta con fractura. Termina conducido a su habitación y las dos supuestas lo visitan, pero al final resulta que la de los amatorios no era la escogida por él. Luego el chico parte y se aleja de todas ellas, para dar paso a la adultez. Fascinante historia que atrapa por la belleza de la narración.
Se termina con “La colección invisible”. Se trata de la historia de un anticuario, coleccionista de obras de arte, que está ciego. Disponía en carpetas de una valiosa colección de pinturas, debidamente clasificadas. Es por la época de crisis económica en Alemania. La esposa y la hija fueron vendiendo las obras para tener el sostenimiento y poder sobrevivir. Obra vendida la remplazaban con lámina. Él solía recorrer las carpetas describiendo de memoria las obras. Ocurre que un anticuario sabe de él, lo busca y lo visita con el fin de comprarle algunas obras. Lo reciben en casa, y con discreción le explican lo que ocurre para que el visitante sepa llevar el diálogo. El coleccionista ciego le describe todas las pinturas, que ya no existen, pero con la convicción de ellas estar en su lugar. El marchante se despide, después de cumplir la tarea asignada del engaño, y el personaje ciego lo despide con afecto, incluso batiendo las manos desde la ventana. Historia compungida, con soluciones inesperadas en momentos de profunda crisis económica.
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Los estudiantes leen, reflexionan, dialogan y escriben

Acerca de las citas referenciales de las páginas 2 y 3 del “Derrotero”:
En términos generales, comprendo que se habla de vivir la vida dándole un sentido significativo y dejando el pesimismo a un lado. También, de aprovechar el tiempo que se tiene por medio de cosas que nos hacen mejores personas, ejercer la sana convivencia con los demás y salir de las zonas de comodidad para poder conocer nuevas situaciones que nos puedan enriquecer.
Daniel-Santiago Gaviria G.
A medida que la civilización progresa se establecen formas para la interacción de los individuos. En nuestro tiempo, por el dinamismo de la vida, hemos olvidado la necesidad de momentos para detenernos a reflexionar, sin estar dominados por dogmas. Debemos adoptar la condición de actuar con inteligencia, discernimiento y paciencia, con el fin de darle el merecido sentido a la vida, con la connotación de convivir y compartir, y con respeto a las diferencias.
Lucas-Miguel Iturriago S.
Los autores de las citas referenciales, en casi totalidad, pertenecieron al siglo XX, caracterizado por guerras y violencia. En esas citas se muestra la valoración de la vida, con sus altibajos que debemos conducir. Con ayuda de la comunicación, la paciencia, la comprensión, la empatía, podremos conseguir que la vida sea mejor, sin desconocer que es frágil y pasajera.
Edison-Daniel Banguera P.
Espero que en un futuro la humanidad haya avanzado tanto que se alcance a comprender a cabalidad el término “Aleph”, referido por Borges en su cuento, para hacer de él algo frecuente y no tan confuso como puede ser hoy.
Juan-Camilo Gallego P.
Al ser Borges el protagonista de su relato, con sus refinadas palabras bien seleccionadas, siembra una semilla más en el universo de dudas que asedian al lector. Y cuando intenta describir lo observado en esa pequeña esfera que es el Aleph, la literatura no le fue suficiente para describirlo en totalidad, en especie de foco fuera del cosmos.
Óscar-Adolfo Tamayo V.
De informe de relatoría:
Para nuestra sesión del 6 de septiembre, como es acostumbrado, el profe realiza una introducción anecdótica sobre la vida de Jorge-Luis Borges y dispone a mano de su última obra, “Los conjurados” (1985), de unos 40 poemas que le dictó en Ginebra, su segunda patria, a María Kodama, a quien está ese libro dedicado. En esa ciudad Borges formalizó en matrimonio la relación con ella, quien quedó depositaria de las regalías de todas sus obras, las cuales se siguen editando y reeditando, por todo el mundo. / Minutos más tarde llega la compañera Andrea-Camila, con la buena reacción de parte de todos, caracterizada por la buena suerte al decir número de acierto en la rifa semanal de libros que hace el profe.
Francisco-Javier Restrepo G.
De informe de relatoría:
Como cada martes/ de este semestre/ me encontré llegando a clase/ pero esta vez diferente// Una mañana cálida/ en el fin de agosto/ llegaban todos en grupos… // Y el profesor leyendo un poema/ que hablaba de la muerte/ Tres veces fue leído/ tres veces explicado/ porque el grupo completo/ aún no había llegado//… Hablaron sobre El Aleph/ ¿Quién no lo leyó? Preguntó el profesor/ y Daniel muy valiente dijo Yo/ Juan-José opinó/ que la comprensión es exigente/ le dio trasfondo a su vida…/ Agregó que entre más sepamos de la realidad/ más nos perdemos en la misma//… A Lucas atónito/ el cuento lo dejó/ lo interpretó como el punto/ donde la mente voló//… 18 [de 20] fuimos con el profesor/ en esta tertulia cálida y poética/ que nos acompañó/ para finalizar el mes/ Pensé entonces que talvez cada clase/ es un eterno poemario.
Andrea-Camila Ortiz G.
Es importante mencionar que somos hijos de la Conquista, de la violencia, de los conflictos cometidos en contra de nuestros ancestros. Hay que recordar lo sucedido como parte fundante de nuestra historia y repensar las situaciones actuales de injusticia que se presentan en nuestra sociedad, en donde los conflictos territoriales prevalecen, con la conquista de tierras de parte de potencias mundiales. Queda continuar la tarea de alcanzar una sociedad más justa y equitativa, como responsabilidad en común.
Juan-Diego Flórez C.

Ha habido momentos estelares, de relevar, que han contribuido a forjar la humanidad. Hubo una forma única e inexplicable en la forma de actuar de los españoles en la Conquista: de una parte invocaban a Dios de todo corazón y al mismo tiempo cometían atrocidades en su nombre. Era como aceptar que el fin justifica los medios, para conseguir riqueza a toda costa. Pienso que siempre ha ocurrido que la historia la cuentan los ganadores.
Esteban Ramírez-Gómez
Me pregunto: ¿Qué sería del continente americano de no haber sido colonizados por los españoles? En la actualidad no estamos muy alejados de esas bélicas prácticas, con grupos criminales que manchan de sangre nuestras tierras, para lucrarse y conseguir riquezas ilícitamente, pasando por encima de todos los ciudadanos.
Sergio Loaiza-Castañeda
En el cruce por el istmo de Panamá, Vasco Núñez de Balboa (descubridor del Océano Pacífico) asesina con crueldad a nativos de la zona, por medio de sabuesos entrenados, en nombre de la cruz. Fiel reflejo que en cinco siglos no hemos cambiado lo suficiente. Sin ir muy lejos, los sicarios de barrios marginales en el Valle de Aburrá se encomiendan a la Virgen de Sabaneta y a la Virgen de Aguacatala, con el fin de que sus balas sean certeras con las víctimas.
José-Manuel Alzate P.
El estudio y mantenerse informado sobre la temática o disciplina a la que se aplique, en el caso del señor B, pese a su horrible trauma, ya conocía las técnicas del ajedrez, aprendidas en el cautiverio, en absoluta soledad y con obsesión. Lo que nos permite comprender que a la larga la disciplina vencerá el talento innato, y siempre que alguien se proclame como el mejor, habrá otros que podrán superarlo.
Julián-David Rivera P.
El cuento “Una partida de ajedrez” de S. Zweig nos muestra lo grandioso que es el ajedrez, por el desarrollo de estrategias que permiten alcanzar objetivos. No es un juego sencillo e, incluso, puede sacarnos de la propia realidad. Esa narración me recordó la película “Ratatouille” cuando Anton Ego dice: “No cualquiera puede convertirse en un gran artista, pero un gran artista si puede provenir de cualquier lugar”.
Juan-Camilo Gallego P.
Sin duda alguna, es un libro [“Una partida de ajedrez”] que disfruté leer y que es un buen abrebocas para comenzar a abrirme camino en el mundo complejo del ajedrez, además de buscar más libros del misto autor, porque si algo nos demuestra Stefan Zweig en este libro, es la facilidad con la que puede narrar historias bien contadas sin necesidad de que se hagan largas y tediosas.
Alexis-Efraín Delgado Ch.
Las personas que se dedican a ingeniar cualquier tipo de cosas, en ocasiones se encuentran con frustraciones que les impiden realizar su trabajo de manera sobresaliente, debido a diferentes razones, como por ejemplo que sus ideas no emerjan de manera fluida, pero gracias al tiempo la vivencia de experiencias y el análisis de pensamientos, logran llevar a cabo lo que desean con resultados satisfactorios. Concluyo que el nacimiento de obras como “El Mesías” de Händel, así como las de muchos otros, fueron el fruto de haber vivido “resurrecciones” y gracias a eso se han convertido en acontecimientos brillantes que fijaron un punto de inflexión en la historia.
Daniel-Santiago Gaviria G.
Händel logró transformarse de una persona prepotente a una que entendió la nueva oportunidad que tuvo de vivir para producir grandes obras, lo cual se ve reflejado en “El Mesías”, con representación de muerte, resurrección, prosperidad y muerte final, como son los cuatro grandes partes de dicho Oratorio. Interesante conocer que Händel llegó a estar muy agobiado por las deudas en sus empresas de ópera, pero se embriagaba con licor para ahogar sus penas. Pero cautiva conocer la manera como llegó a transformarse, incluso con la decisión de donar los ingresos en los estrenos de “El Mesías” para sectores necesitados de la población, con admirable bondad.
Lucas-Miguel Iturriago S.
Mendel [el de los libros; S. Zweig] era un lector reconocido en la pequeña Viena, de compra y venta de libros, además con asesorías a investigadores. Pero fue despojado de su lugar, al ser detenido por los nazis y llevado a campo de concentración. Vuelve años después, desarrapado, al café donde disponía de mesa para su trabajo; irreconocible intentó rehacer su oficio, pero con tantas limitaciones físicas pronto murió.
Mélany Castaño-Ríos

Me parece curioso que una persona tan fría como Goethe pudiera expresarse tan abiertamente como lo hizo en la “Elegía de Marienbad”, que es un escrito desgarrador y se puede entender como representativo de sentimientos de desamor y de despedida./ Me gustó también porque siempre se ha tenido un estigma sobre la expresión de los sentimientos de los hombres, y más en un país como Alemania, donde el estereotipo es ser persona callada y sin sentimientos. / También resalto el hecho que una persona, como Ulrike en el caso del poema, o un suceso, la enfermedad de Goethe, cambió la concepción y el rumbo de la vida.
Andrea-Camila Ortiz G.
La reacción de Goethe es de llamativa atención, al considerar que por la fecha era un hombre septuagenario y se encontraba sufriendo por el amor que le había negado una joven muchacha, que a la luz de hoy podría considerarse una adolescente. Es aún más llamativo que el poeta no quiera esconder el dolor causado por ese rechazo, si no que lo enfrenta y ante tal sensación decide hacerle frente cantando a los cuatro vientos su intenso dolor [“Elegía de Marienbad”]
José-Manuel Alzate P.
Siendo 5 de septiembre de 1986 se desplaza un hombre que sabe que una etapa formidable de su vida ha concluido. Desarrolla el sentimiento mientras mira por la ventana de su calesa en apasionados versos de renuncia. La aceptación de que la vida es como es y no como idealmente se quiere que sea, por más sentimiento que haya. Hay cosas que no cambian, puesto que la vida pasa marchitando el cuerpo del todo, aunque dejando intacto el espíritu de algunos, al igual que abrirse a los sentimientos más juveniles, como el amor y el enamoramiento./ Imposible de reprimir el amor que sentía Goethe, y al ser incapaz de desaparecer lo que su alma sentía, decidió expresar su sentimientos de frustración y dolor en la “Elegía de Marienbad”, poema que recuerdan por siempre sus compatriotas alemanes y el mundo.
Juan-Camilo Toro B.

Acerca de “La Marsellesa”, he revisado las distintas estrofas para expresar en cada una de ellas una opinión. En la primera, me suena como si un comandante de guerra estuviera hablándole a sus guerreros y motivándolos para la guerra. Otras, me suscitan inquietudes, la una en razón de los soldados dar su vida por la patria, y la otra es la motivación provocada para que el propio ejército no sea abatido. Una curiosidad: que algo tan preciado como la libertad tenga que ser defendida con violencia, que es la invocación de ese himno.
Juan-Alberto Guevara A.
Es lamentable la manera en la que el mundo va desechando a las personas que no se acogen a sus banalidades y las determina por la capacidad productiva, nacionalidad o religión, dejando a un lado el valor del conocimiento. “¿Para qué vivimos si el viento tras nuestros zapatos ya se está llevando nuestras últimas huellas?” (S.Zweig)
Esteban Ramírez-Gómez

Ref.: «La Patria», Manizales, 23.XI.2022; p. 9