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Los caminos recrudecen la espera

Cuando la voz alcanza para sortear el silencio

las palabras se vuelven pétalos

y el viento asume la condición de pasarela

 
Voces de estremecida soledad

en refugios de los desterrados

susurran historias de tiempos sin frontera

con el desplante de aguiluchos

en busca de ansiedades ajenas

 
Y al desgarrarse la última campanada
 
todos a una se inclinan

en señal de sumisión y súplica

 
Momentos de soledad recrean aquellas voces
 

que hicieron del canto un reto a los abismos


*

Asedio de dioses en la ensenada de los mártires

ha sido justificación de la pérdida

en el rosado de la tarde


En huida

personas ajustan la mirada al tricolor

de la suerte echada

y el peregrinaje da vueltas

con la convergencia en la señal

de lo desconocido


El retorno se vuelve destino

para el fuego y la cigarra

con agotamiento de las posibilidades más atrevidas


Silencio cunde en espacios colindantes

con el horizonte de las vidas

*

La nostalgia de las sombras envuelve las palabras

y saca estridencias del alma

con los pasos de viandantes

venidos de lejanía


Los caminos se hicieron propicios a la huida

sin desprender las sombras


El éxodo volvió actual las antiguas travesías

de civilizaciones propensas al destierro


El trajín de siglos no abandona proceder similar

para afrontar las diferencias

en el marco de similar infamia

*

Asesino de palabras es la complicidad del viento

entre nubes de ironía

y techos con el desplome del tiempo caduco


Las palabras recuperan pronto la vida

y sumergen el mundo en ellas

con la agonía de los decires

fuera de contexto


En el pasado las palabras al incendiar conjeturas

le jugaban a morir en el espejo

de doble fondo

pero ahora están en sintonía

con el cuerpo de la concupiscencia

aclamada en lágrimas

*

Alocución de emprendedores de la fuga

acaricia el destino de pasos en retirada

como si se tratase de pétalos marchitos


La amenaza cruzó los muros sordos

y en el escenario actuó con el apogeo

de improperios

en ramillete de cenizas


El ruego del silencio encendió la vocación

de retorno

con la misma facilidad de la estampida

en la fuga


Surcan entonces las palomas en el cielo

con la soberbia distracción de la desmesura

*

Maravilla de contexto en las piedras

que circundan el paladeo de las cosas

en tierra ajena

y maravilla en lo esplendente de la armonía

en imágenes construidas al vacío


Filos de rocas se sueñan en el lecho

de espartanos con cara dura

en simultaneidad al paso por estrechos valles

tan expuestos a los desastres periódicos


Gentes se congregan en aquello lugares

del delirio

sometidas al riesgo que carcome la esperanza

pero en las tardes el silencio selecciona

la morada

con apego a normas de coexistencia

*

La inconfundible mirada de los espejos

indica el momento de alienaciones insolubles

y esconde el otro sentido de personas

y cosas


El mirarse al espejo es instante de fuga

tras la fantasía de narraciones intocables


Con los años el espejo esconde las ganancias

de espíritus

dados al cultivo de ribetes en los caminos


Cuando el tiempo se deje de sí mismo

los espejos alcanzarán la duración

del símbolo

prestado en ausencia de dioses

*

Canción del destierro en la simiente del retorno

hace de los días el apremio de los bosques


Entretanto

las estrellas especulan en el destino

con las puertas abiertas a la interpretación libre

de las vidas


Los caminos conducen a la Cruz de Malta

y en los entornos

el ciclo de las luces en agonía


Pulular de luchas infructuosas

oculta el sino real de guardianes alejados

por siempre

de la certeza

 

[Fragmento de libro inédito del mismo título]

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Edición No. 162