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Alexander von Humboldt y la dificultad de representar la totalidad

Por siglos la literatura de viaje ha exacerbado la imaginación de los lectores sin importar su edad o condición social. Los viajes realizados por expertos itinerantes o por perspicaces hombres y mujeres que transitan territorios diversos han formado incansables espíritus viajeros que desde un sillón son capaces de recorrer el globo entero en una tarde de lluvia y hasta se sumergen en las profundidades del océano, sin limitaciones físicas, acompañadosúnicamente del deseo de conocer y aprender. Aunque en estricto sentido Alexander von Humboldt no escribió libros de viaje, libros con el único objetivo de narrar un periplo por tierras y culturas, es evidente que su voluminosa obra nos obliga a hacer un largo, entretenido e interesante viaje por fenómenos, regiones, historias, culturas y visiones de mundo diversas, que pretenden expresar de forma enigmática y compleja la totalidad que crece y se desarrolla alrededor nuestro. Este viaje que nos propone Humboldt en sus libros científicos es un viaje hacia la totalidad, mediante el análisis de datos y fenómenos que nos permitirán reconocer las intimas e invisibles conexiones que unen cada cosa y que hacen que todo vibre armónicamente en una frecuencia universal.  

En sus viajes por Europa, América y Asia Central Humboldt siempre tuvo el mismo objetivo, el de medir y analizar la naturaleza, pero con la finalidad exclusiva de encontrar las relaciones entre todos esos datos que le permitieran acceder a una sola visión de mundo, una visión abarcante de la existencia en donde cada dato, cada fenómeno, cada viaje se enmarcara dentro de una lógica totalizadora que, necesariamente, debía tocar nuestros sentimientos y emociones para lograr con esto un completo efecto que pasa por la razón y la emoción. Para Humboldt la naturaleza, en últimas, debía experimentarse a través de los sentidos. “El hombre se ha esforzado para encontrar, como ha dicho en nuestra lengua un poeta inmortal «el polo inmóvil en la eterna fluctuación de las cosas creadas»” (Cosmos, 17).

 

Clásica es ya la anécdota, señalada por el mismo Humboldt en uno de sus diarios, que ilustra esta actitud emotiva de la experiencia científica, cuando señala que en el primer asenso realizado al volcán Chimborazo, cerca a Riobamba en los Andes ecuatorianos, efectuado en junio de 1802, Humboldt y sus acompañantes (Bonpland y Montúfar) quedaron tan maravillados por el espectáculo y la visón desde esas alturas que olvidaron desembalar los instrumentos de medición que llevaron a cuestas por kilómetros de asenso. Solo fue al siguiente día cuando iniciaron las correspondientes mediciones para la recolección de datos. Un científico que antes de medir y analizar disfruta es, efectivamente, un científico que busca ir más allá de los datos, como lo quiso hacer el más joven de los hermanos Humboldt.    

 

Mucho se ha escrito acerca de la visón global que Humboldt configuró sobre la naturaleza y el mundo, tanto que ha sido reconocido como el precursor de la ecología moderna, la bio-geografía y la climatología global. Sin embargo, esta visón totalizante del mundo aún hoy en día es contraintutitva para muchos, pues es más sencillo percibir y explicar los elementos y fenómenos aislados y concretos que, como lo decía Humboldt, comprender la relación invisible que todo lo conecta. 

 

El pensamiento de Humboldt y su amplia producción intelectual pretende hacernos evidente lo fundamental, busca, mediante una particular forma de escribir y editar sus obras, presentarnos una continuidad universal y dinámica mediante la exposición de los fenómenos discretos. En sus libros intenta, de distintas formas, capturar la unidad del mundo, abordando con cierto detalle una gran cantidad de temas vinculados a una sola visión. El científico viajero aborda: desde la cartografía de las regiones visitadas, pasando por su geografía física, geología, mineralogía, magnetismo terrestre, química, meteorología, botánica, zoología, hasta realizar estudios de astronomía, etnografía, política, sociología, nueva arqueología, economía, urbanismo, historiografía y mitología comparada. Un absoluto pensamiento global guía todas las publicaciones de Humboldt. 

 

Pero, dicha forma de pensamiento, como ya dijimos, tiene la dificultad suprema de su adecuada expresión y comprensión. Así que es evidente que Humboldt se enfrentó, no solo a las dificultades inevitables de sus viajes y el correspondiente análisis de los datos, sino, además, a las complicaciones editoriales propias de querer publicar una obra, en varios volúmenes, que expresara con toda su fuerza la unidad de un mundo presentado a partir de fenómenos discretos y separados a simple vista. Humboldt fue muy consciente de esta dificultas en la construcción de su obra magnael Cosmos:

 

Toco no sin pesar a un temor que parece nacer de una mira limitada, o de cierto sentimentalismo dulce y blando del alma: hablo del temor de que la naturaleza no pierda nada de su encanto, prestigio y poder mágico, a medida que empecemos a penetrar en sus secretos, a comprender el mecanismo de sus movimientos celestes, y a evaluar numéricamente la intensidad de las fuerzas. (Cosmos, 21)

 

Es con esta tarea de editor de su propia obra con la que Humboldt se embarca, tal vez, en un viaje tan largo como su vida y tan intenso como el que experimentó en su recorrido por el mágico y caudaloso rio Orinoco. Vamos a echar un vistazo al reto editorial del científico, viajero y artista alemán, para identificar sus estrategias de expresión de la totalidad y su permanente búsqueda de un lenguaje que rompe sus propios limites para alcanzar una amalgama perfecta entre la ciencia y la visión estética del mundo. Así, abordaremos su ejercicio como editor a través de la conjunción de ciencia y arte bajo el concepto de Ansicht, para después revisar con detalle un par de paradigmáticos pasajes de la obra de Humboldt. Al final, nos acercaremos al Cosmosde Humboldt para apreciar el mayor de sus retos intelectuales y su búsqueda por lograr la obra que exprese la totalidad del mundo.    

 

La unidad del mundo se expresa mediante la conjunción de ciencia y arte

 

Después de su famoso viaje por las regiones equinocciales de América, que tomó cinco años de su jovial vida, Humboldt, en agosto de 1804, retornó a Europa para iniciar la indispensable labor de revisión, organización y ampliación de sus notas de viaje que a partir de 1805 y hasta 1838produciría32 volúmenes publicados, muchos de ellos ilustrados, llenos de tablas, gráficas y cuadros que abordaron temas tan diversos como los anteriormente señalados. 

 

La decisión de radicarse en París y no regresar a su natal Prusia, tenía que ver, no solamente con el gran ambiente intelectual y, porque no decirlo, de alta sociedad que en aquellos años efervecía en la Ciudad Luz, también, y estratégicamente, tuvo que ver con que Humboldt sabia de primera mano que París era el epicentro del mundo académico y que disponía de los mejores ilustradores, grabadores e impresores de toda Europa, condición fundamental para lograr publicar con gran calidad los resultados de sus viajes por el Nuevo Continente.

 

Aquella obra inicial de 32 volúmenes que le consumió más de 30 años de su vida y el patrimonio que aún le quedaba después del viaje autofinanciado a América, fue publicada en su mayoría en francés con traducciones tempranas al alemán, casi todas también financiadas por el mismo autor. Además, 19 de los 32 volúmenes, que incluyen estudios políticos sobre Cuba y la Nueva España, estudios botánicos, zoológicos, cartográficos y climatológicos de las regiones americanas y un Atlas pintoresco de monumentos, ruinas, paisajes y costumbres, fueron editados en gran formato, con más de 1400 folios lujosamente ilustrados que presentan mapas, especímenes de plantas, insectos, mamíferos, aves, volcanes, paisajes, arquitectura, cultura, hallazgos arqueológicos, etc. Un gran esfuerzo editorial que fue planeado, coordinado y ejecutado en buena medida por el mimo Humboldt.

 

Es evidente que toda esa gran cantidad de información que el joven Humboldt pudo recopilar en sus viajes, además de la investigada en bibliotecas de toda Europa, con estudios comparados de varias ramas del saber, y la transmitida por su amplio circulo de científicos colaboradores en todo el mundo, debieron constituir un reto importante para su organización, presentación y publicación; un reto de edición sin precedentes. Más aún, si como hemos dicho, Humboldt pretendió expresar a través de su obra la gran red de interacciones que iban conformando todas las observaciones, datos y análisis consolidados por él en tantos años de trabajo.

 

La expresión de esta realidad abarcante y unificada del mundo requería por supuesto de una forma de edición novedosa y adecuada que Humboldt encontró en los Ansichten(vistas, visiones, aspectos). Ansichten, que en alemán significa vistas” –por eso el título de uno de los libros humboltianos Vues des cordillères, et monumens des peuples indigènes de l’Amérique(1810)–, involucra a su vez los conceptos de visiones,percepcionesencuadres(como Cuadros de la Naturaleza, o Tableaux de la nature(1808), o Ansichten der Natur(1808).

 

Este concepto es de gran importancia para el trabajo editorial de Humboldt, es decir para la organización y presentación de su obra, puesto que es gracias a él que el intelectual puede articular el arte y la ciencia en una amalgama perfecta de expresión. El Ansichtque propone Humboldt en su obra, no es otra cosa que la visión de la naturaleza desde su análisis racional de datos y fenómenos que se ve complementada con la expresión estética de sentimientos, que dicha naturaleza despierta en el hombre al ser contemplada en toda su amplitud. Los Ansichten, cuadros, vistas, atlas son una manera de expresar esa visón compleja del mundo, que se alcanza mediante el análisis y la reflexión científica y que logra enriquecer la intuición estética de la naturaleza. En otras palabras, la naturaleza debe ser vista a través del arte, pero sin dejar de lado el análisis racional de sus fenómenos, para enriquecer esa visón amplia y estética del mundo. Ciencia y arte se amalgaman en una sola forma de ver el mundo, en el Ansicht

 

Las visitas, las visiones, los encuadres, los Ansichten, tal vez, son para Humboldt la única forma de tener en cuenta los fenómenos, pero sin correr el peligro de perderse en el detalle, en lo concreto y, más bien, permiten que la visión estética utilice esos datos para componer y enriquecer una visón –que quizás desde el punto de vista de lo concreto se nos aparece algo difusa (continua)– de un mundo que está gobernando al unísono por una red de relaciones que lo constituyen como totalidad. Los Ansichten, no solamente nos permites apreciar los fenómenos, también nos dejan ver las relaciones entabladas entre ellos y, más importante que esto, conmueven nuestra imaginación, haciéndonos vibrar al unísono con una visión del paisaje, de la naturaleza, del mundo. 

 

Este cuadrode la naturaleza, aunque en muchas de sus partes presente contornos poco marcados, no será menos a propósito para fecundar la inteligencia, engrandecer la esfera de las ideas, y alimentar y vivificar la imaginación. (Cosmos, 35, la cursiva no aparece en el original).

 

Las miras generalesnos acostumbran a considerar cada organismo, como una parte de la creación entera, a reconocer en la planta y en el animal, no la especie aislada, sino una forma unida en la cadena de los seres, a otras formas vivientes o muertas: ayudándonos a conocer las relaciones que existen entre los descubrimientos más recientes y los que los han preparado.” (Cosmos, 28, las cursivas no aparecen en el original).

 

En todo caso, para Humboldt es necesario desprenderse de las explicaciones metodológicas a las que la ciencia recurre permanentemente para presentar sus resultados. Para el científico alemán, este andamiaje aparatoso y subsidiario solo se requiere cuando la investigación se encuentra en proceso. No es necesario para presentar los resultados, pues en esta fase se precisa de una visión de conjunto (sin perder la importancia del detalle en los resultados) que solo se alcanza a través de los Ansichten

 

Esta censura ha hecho decir humorísticamente al más ilustre de nuestros poetas: «Los alemanes tienen el don de hacer inaccesibles las ciencias». El edificio concluido, no puede producir el efecto que de él se espera, en tanto que esté obstruido por el andamio que ha sido preciso levantar para construirlo. (Cosmos, 36).

 

Humboldt explica en varios momentos de su obra la necesidad de superar la exposición detallada de los análisis para expresar con toda la fuerza su visón integral del mundo. En especial en Essai sur la géographie des plantes accompagné d’un tableau physique des régions équinoxiales(1805) y en Ansichten der Natur mit wissenschaftlichen Erläuterungen(1808) (Cuadros de la Naturaleza), menciona la necesidad de emplear imágenes de paisajes y gráficas para no solo despertar en el lector un sentimiento de asombro y animo, sino para expresar de manera más fidedigna el propio ambiente experimentado por el viajero y científico. 

 

Al final de su vida, en su obra definitiva, aquella en la que intentó compilar toda su visión y conocimiento del mundo, Cosmos, va a desarrollar toda una teoría del pensamiento visual para expresar la ciencia a través del arte. Cosmoscontiene un capítulo titulado “Influencia de la pintura de paisajes en el estudio de la naturaleza”, en el que el autor desarrolla argumentos similares que dejaran una escuela de pensamiento visual sobre la naturaleza y su investigación. 

 

Un ejemplo sustantivo de la manera en que Humboldt apela a la dimensión estética de los Ansichten,para presentar un fenómeno enmarcado en una totalidad es la relación exuberante de “encuadres” que realiza cuando presenta el puente natural de Icononzo del rio Sumapaz en el centro de Colombia. 

 

Cuando Humboldt presenta esta imagen en su libro Atlas Pittoresque. Vues des cordillères, et monumens des peuples indigènes de l’Amérique(1810), no solamente expresa su sentimiento de asombro ante la majestuosidad del fenómeno natural; adicionalmente analiza la altitud, la constitución geológica, bosqueja una hipótesis de cómo se formó el puente natural; tambiéndetalla cómo los pueblos indigenas de la región utilizan este tipo de accidentes geológicos para cruzar el río Sumapaz, buscando hacer una presentación amplia de las etnias de la región, su actividad comercial y, por si fuera poco, complementa la presentación de esta vistacon completas descripciones de la vegetación y la fauna del lugar. Así, queda expresada una Ansichtque intenta abarcar la totalidad en la que se enmarca un accidente natural como el puente de Icononzo. Para estudiosos como Garrido (2015) o Labastida (1995), esta visón presentada por el científico alemán es una contribución integral al conocimiento científico desde diversas perspectivas que se aglutinan en un solo encuadre o visión de mundo. Desde mi perspectiva: botánica, zoología, geología, antropología, economía, etc., aparecen acá, junto con la representación artística del fenómeno, para aportar una Ansichtdonde la ciencia y el arte nos permiten acceder a lo general.

 

En este momento creo importante resaltar que una gran proporción de las imagines utilizadas por Humboldt en sus obras son elaboradas por expertos dibujantes, generalmente parisinos, a partir de los bosquejos del científico alemán, realizados durante su viaje de investigación. Otra proporción, no despreciable, son dibujos y grabados, seleccionados por Humboldt a través de sus viajes, de pintores locales o de investigaciones precedentes a él. Bajo este último caso cae la imagen del puente de Icononzo, que fue realizada originalmente por el pintor mexicano Rafael Ximeno y llevada por Humboldt a París para que fuera grabada por Bouquet (Garrido, 177).

 

Un ejemplo de amalgama entre arte y ciencia originado a partir de un boceto de Humboldt es la famosa Naturgemälde(imagen/pintura de la naturaleza), un gran dibujo desplegable de 90 x 60 centímetros, que representa la geografía de las plantas en el trópico, publicado en el Tableau physique des Régions équinoxiales(1805).

 

Tanto el bosquejo como el impresionante grabado de dos montes, uno de ellos el volcán Chimborazo del Ecuador, muestran cómo para Humboldt es necesario romper con los límites del lenguaje y la imagen para expresar en una vista la sublime percepción de la gran red de interacciones a las que ha podido acceder el viajero científico. Dentro de la misma configuración gráfica se le pide al dibujante que incluya información detallada de temperaturas, altitudes, tipos de plantas, gravedad, presión atmosférica, composición química, etc.

 

En general, puede decirse que el proyecto editorial de Humboldt superaba la típica clasificación estática de los resultados de sus investigaciones y la consecuente presentación desarticulada de los análisis. También supera la forma clásica de los libros de viaje en donde solo se aprecia un punto de vista, el del viejero, que con su matiz particular de espíritu va presentándonos paso a paso sus vicisitudes. Por el contrario, la publicación de sus resultados y, más aún, la exposición de su idea de la unidad de la naturaleza, requería de la historización de los contextos, la generación de estudios comparados, la expresión emotiva de las sensaciones y sentimientos experimentados en el viaje y, por su puesto, un gran acervo de imágenes con formatos diversos: desde paisajes evocadores, mapas temáticas, perfiles de montañas con inscripciones, gráficas con isolíneas, ilustraciones botánicas detalladas, etc. En este caso, como lo sostiene Lubrich se expresa “la precisión científica de las observaciones de la naturaleza en la estética del arte” (Sec: Perfiles, mapas y líneas). Lubrich sostiene, además, una plausible teoría que sostiene que esta forma de registrar los datos y organizar los hallazgos parece haber sido también influenciada por el formato de los códices aztecas, que bien conoció y presentó Humboldt dentro de sus resultados. Pues, como sabemos, los pictogramas mexicanos previos a la conquista emergen de ese difuso mundo que se presenta cuando combinamos textos, imágenes, símbolos, jeroglíficos e información abstracta. Como los códices, los libros de Humboldt presentan diferentes vistas o perspectivas de un mismo fenómeno, vinculando lo orgánico y lo inorgánico en un solo golpe de vista, que en ocasiones es un texto evocador de imágenes que apela a diferentes disciplinas y, en otras, es una imagen que contiene información variada y comparada que conecta todo de una forma clara y directa.

 

La tarea nunca fue fácil y Humboldt fue consiente de las limitaciones propias del papel y la tinta. Además de los claros motivos económicos, probablemente Humboldt también vio la necesidad de salirse del papel, pues a pesar de su poco tiempo y descomunal trabajo, en 1827 y por el lapso de seis meses, en Berlin emprendió la presentación de una serie de conferencias (inicialmente 69 en la Universidad de Berlin, que después fueron ampliadas a otras 16 en la sala de conciertos de Berlin (Wulf, cap. 15)) sobre sus viajes, los hallazgos y su visón del mundo, que le permitieron llegar a públicos diferentes a los que sus libros ya habían conseguido acceder. Fueron, precisamente, estas concurridas conferencias en Berlin entre los años 1827 y 1828 las que le hicieron pensar a Humboldt que era necesario emprender una tarea mayor: la de compilar en una sola obra todo el conocimiento reunido, presentándolo de tal forma que emergiera de allí la visión unificada del mundo. Ese proyecto que emprendió mucho después, cuando pudo obtener información de otra región inshospita de la Tierra, gracias a su viaje al Asia Central, consumió las fuerzas y la concentración de Humboldt hasta su muerte en 1859.   

 

Cosmos: una obra, un mundo

 

En octubre de 1834 Humboldt le escribe a su viejo amigo Varnhagen von Ense, que ha tenido la idea de una nueva obra en donde pueda por fin representar su idea totalizadora de mundo. Para eso necesitará de un lenguaje “vivificante” que pueda representar con mayor amplitud esa unidad fundamental.

 

Comienzo con la impresión de mi obra (de la obra de mi vida). Tengo la formidable idea de presentar todo el mundo material, todo lo que hoy conocemos de los fenómenos de los espacios celestes y de la vida sobre la tierra, desde las estrellas nebulosas hasta la geografía de los musgos en las rocas de granito, de presentarlo todo en una obra, y en una obra que al mismo tiempo motive en lenguaje vivificante y recree el espíritu. Toda idea grande e importante que se esté ya apagando en alguna parte, tiene que ser destacada aquí entre los hechos. La obra tiene que presentar una época de la evolución espiritual de la humanidad (en su conocimiento de la naturaleza). (Carta a A.H. Varnhagen, citado en Beck 354).

 

Así, Humboldt toma la decisión de asumir lo que para él sería su último proyecto intelectual. A los sesenta y cinco años de edad emprende uno de sus mayores viajes, el de la redacción, edición y publicación de Cosmos. Ensayo de una descripción física del mundo (1845-1860).

 

El científico prusiano inicialmente proyecto un único volumen para su obra definitiva, pero dada la magnitud del material que fue recopilando a través de una amplia red de investigadores al rededor del mundo, terminó publicando cuatro volúmenes en vida y un quinto que, aunque aparecido póstumamente, fue preparado íntegramente por él. En el desarrollo de Cosmos, Humboldt se vio en la necesidad, a su elevada edad, de asistir a clases de diversos temas en la universidad, para mantenerse actualizado en los últimos descubrimientos y para perfeccionar algún tipo de competencia (vg. temas de historia y literatura griega) que requería para interpretar y analizar meticulosamente el cosmos completo que intentaba representar en su obra.

 

Solo después de una década de iniciar el trabajo de redacción Humboldt logró enviar a la imprenta la primera entrega de “la obra de su vida”, como le gustaba calificarla. Al fin, en abril de 1845 aparece en alemán el primer tomo de Cosmos; ya Humboldt se encontraba adelantado la conformación del segundo y tercero.  

 

En su descripción física del mundo, como subtituló a Cosmos, lo particular está presente solamente para demostrar que se encuentra relacionado con un todo abarcante o unificador. Para Humboldt esta era una nueva forma de ver la naturaleza, una nueva teoría natural o filosofía natural que requería, por supuesto, un tratamiento especifico de los fenómenos para lograr una percepción vivificante. En otras palabras, el tratamiento particular de los datos, hechos y fenómenos en su Cosmoses el que provoca, no solamente una comprensión del hecho tratado, sino además y de manera fundamental, nos permite desde un punto de vista estético comprender y percibir las relaciones que hacen del mundo una unidad. Para lograr este efecto, esta percepción integral, Humboldt nuevamente apela a la interacción entre arte y ciencia que le ofrece el Ansicht.  

 

De aquí resulta que en la esfera de la ciencia como en la de la poesía y la pintura de paisaje, la descripción de los parajes y los cuadrosque hablan a la imaginación tienen tanta mayor verdad y vida, cuanto más determinados están sus rasgos característicos. (Cosmos, 12, la cursiva no está en el original).

 

Dado que la fuerza interior de la naturaleza, esa fuerza vivificante y profunda que lo conecta todo, no está disponible como percepción inmediata a la observación directa de la ciencia, es necesario, considera Humboldt, emplear un nuevo método que permita la apertura de dicha percepción directa de la esencial unidad del mundo. Este método es la representación estética en los datos científicos, representación estética que como ya dijimos no solo se vale de imágenes e ilustraciones, sino también de textos comparativos, evocadores y descriptivos. O como lo sostiene Humboldt en una de las páginas del primer volumen de Cosmos: “Hay gran sentido en la expresión figurada de los Árabes: «La mejor descripción es la que convierte en ojos los oídos.»” (Cosmos, 170).

 

En últimas, para Humboldt, como lo resalta Marión Heinz (2013) el científico debe buscar que sus resultados, siempre enmarcados en un amplio contexto de relaciones con otros fenómenos, se presenten a la razón y el espíritu humano como una pintura de la naturaleza (Naturgemälde) y pueda así ser comprendida como unidad, pueda ser percibida la intuición del todo. En definitiva, el Naturgemälde, que no es otra cosa que un tipo de Ansicht,solo es una herramienta estética de interpretación científica y comprensión de la naturaleza. Así, ciencia y arte se conjugan en una visón integral del mundo que, aunque puede difuminar los bordes de los fenómenos al resaltar las conexiones entre ellos, no desaparece lo concreto, solo se vale de él para presentar una imagen unificada que camina entre la razón y el sentimiento.

 

Del mismo modo que, en las elevadas esferas del pensamiento y del sentimiento, en la filosofía, la poesía y las bellas artes, es el primer fin de todo estudio un objeto interior, el de ensanchar y fecundizar la inteligencia, es también el término hacia el cual deben tender las ciencias directamente, el descubrimiento de las leyes, del principio de unidad que se revela en la vida universal de la naturaleza. (Cosmos, 46-47).

 

El último volumen de Cosmos ve la luz en 1860, una año después de la muerte de Humboldt. En el conjunto de los cinco volúmenes de Cosmos,el experto viajero científico, nos lleva nuevamente a explorar regiones, sistemas, formas de pensamiento y hasta emociones. Su recorrido inicia en el espacio exterior y la armonía de las esferas celestes, pasa por la Tierra, detallando plantas, animales, historias, lenguas, hechos y civilizaciones, climas, reacciones físicas y químicas hasta llegar al núcleo interior del planeta. En este extenso recorrido la percepción vivificante y el espíritu se enriquecen y elevan hasta el punto máximo en donde aparece a nuestra intuición humana lo esencial, el todo, la gran armonía viva de la naturaleza a la que solo podemos acceder cuando le sumamos a nuestros sentidos y la razón, el espíritu emotivo del explorador. 

 

A pesar de la diversidad temática Cosmos no es una enciclopedia que presenta listas y recuentos particulares, fue pensada desde el inicio como una obra integradora, una obra que como el mismo Humboldt sostuvo emerge de una “integración perpetua” de lo múltiple. Tal interacción, para Humboldt, es solo una tímida muestra del aliento vivificante que invade todo: rocas, plantas, animales, astros y hasta nuestras propias mentes. Ahora bien, en esta visión esencial de la unidad Humboldt no apela, como tantos otros si lo hicieron, a una divinidad creadora y gobernadora del mundo, por el contrario,  el aliento vivificante expresa su visión profundamente vitalista de la naturaleza.

 

Al final, probablemente Alexander von Humboldt acertó con su forma de plasmar las ideas, los hallazgos y la visión de mundo que conformó en tantos años de investigación y viajes, porque Cosmosfue todo un éxito editorial, superando incluso la popularidad del Fausto de su respetado amigo Goethe. La ambiciosa obra de Humboldt fue frecuentada y apreciada en su época por reyes, científicos, políticos, estudiantes y artistas. Teniéndola como referencia, Edgar Allan Poe llegó a decir que “el universo era el más sublime de los poemas”.  

 

Bibliografía

 

Beck, H. (1971). Alexander von Humboldt. México: Fondo de Cultura Económica.  

Garrido Moreno E. (2015). Arte y ciencia en la pintura del paisaje. Alexander von Humboldt. Tesis de doctorado. Madrid: Universidad Autónoma de Madrid. 

 

Heinz, M. (2013). “La relación entre naturaleza y espíritu en el Cosmos de Alexander von Humboldt”, en Werkmeister y Hernández: Los hermanos Alexander y Wilhelm von Humboldt en Colombia: Huellas históricas de la cooperación científica entre dos continentes. Bogotá: Editorial de la Pontificia Universidad Javeriana. (Formato Kindle).

 

Humboldt, A. (1805). Essai sur la géographie des plantes accompagné d’un tableau physique des régions équinoxiales,Paris: Levrault, Schoell et Cie..

 

_____. (1808) Tableaux de la nature, Paris: Schoell.

 

_____. (1810) Atlas Pittoresque. Vues des cordillères, et monumens des peuples indigènes de l’Amérique,Paris: Schoell

______. (1875) Cosmos. Ensayo de una descripción física del mundo. Madrid: Imprenta de Gaspar y Roig, 1874- 1875.

 

______. (1876). Cuadros de la Naturaleza. Madrid: Imprenta y Librería de Gaspar, Editores, 1876.

 

Labastida, J. “Las aportaciones de Humboldt a la antropología mexicana, en Vistas de las Cordilleras y Monumentos de los Pueblos Indígenas de América, Mexico: Siglo XXI, 1995, pp. I-XXVIII.

 

Lubrich, O. (2013) “Del zograscopio al espacio vivencias. Alexander von Humboldt y los medios de viaje”, en Werkmeister y Hernández: Los hermanos Alexander y Wilhelm von Humboldt en Colombia: Huellas históricas de la cooperación científica entre dos continentes. Bogotá: Editorial de la Pontificia Universidad Javeriana. (Formato Kindle).

 

Wulf, A. (2017) La invención de la naturaleza: el Nuevo Mundo de Alexander von Humboldt. Barcelona: Taurus. (Formato Kindle).

 

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Edición No. 190