Los bibliógrafos
Lucifer centelleando en suntuosas efigies
entre las ambiciosas tragedias del mundo,
don celeste enviado a las oscuras edades,
ahora, en la mejor de las luces posibles,
nos acercamos a ti, podemos sopesar
tu altura no natural.
Aunque la discreta descendencia,
desde su mundo, se rebaja y diseca,
sabemos sentirte, arcaica belleza,
entre las tumbas, donde ellas todavía despuntan,
eclipsando el mundo bañado de sol:
(el dios sombra no contemplado en nubes).