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Ovidio en el III Reich

De: Diario del Rey

Non peccat, quaecumque potest pecasse negare,

solaque famosam culpa professa facit.

[No yerra quien negar pueda lo que se le imputa,

es la confesión del yerro lo que infama]

AMORES, III, XIV

Amo mi trabajo y mis hijos. Dios

está lejos, inaccesible. Las cosas suceden.

Demasiado cerca de los antiguos canales de la sangre

la inocencia no es un arma terrenal.

Una cosa he aprendido: no desdeñar

en exceso a los malditos. Ellos, en su esfera,

extrañamente armonizan con el divino

amor. Yo, en la mía, celebro el amor coral.

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