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Historia de amor, tristeza y vida

I

(A la bisabuela Toña)

Ahí estás. Con tu historia de amor a cuestas.
Sin la casa testigo de las noches
sin el cuerpo que se llevaron poco a poco
las piedras del río y el toldo del parque.
No puedes resignarte a que tus manos se hundan
en la inercia de los días
entre niños que no te ven y a quienes no escuchas.
Fuiste a morir a casa de la hija que mejor entendió el pacto
de traicionar el linaje a cambio de dignidad para tu nombre.
Esta es la real historia de amor.

II

Mi tristeza se parece a caminar descalza sobre el asfalto
a un día de cielo cerrado y lluvia perenne en Bogotá
a quedarse mirando a la gente que duerme en las calles
o espera limosnas bajo una tarde cenicienta.
Mi tristeza es como una canción de esas que odio
y que sigue sonando cansina en el hogar de mis trece años
como pasar por tu lado y no querer mirarte
como cerrar los ojos a la belleza que fue
como recordar que se me caen tus palabras
como ver las montañas de colores en el sur de la ciudad
como reparar en los rostros cansados en el transporte público
como escuchar las voces roncas de los vendedores ambulantes
como la música del tiovivo.
Mi tristeza se parece a esas parejas que miran sus celulares en la mesa del restaurante
a esos hombres que gesticulan sin que una brizna de polvo se pose sobre sus zapatos
a quedarse por fuera de la fiesta
a pasarse la tarde escribiendo estatutos
a perder un avión
a un mensaje sin respuesta.
Una última cosa:
Prohibido nombrar a Leonardo Favio.

III

«Antiguo silencio esperando ser oído».
Cecilia Vicuña

La vida se paría dentro de mí
danzando sobre la cresta de la ola.
Las memorias aguardaban en el cuerpo
un impulso de siglos creó sus movimientos y lo llevó hasta el borde del presente.
Me hice llanto, dolor, grito, nacimiento, placer, presencia
un todo envuelto en gemidos, estertores y lágrimas.
Todas fuimos testigos de la danza que atravesó el espacio
liberando el cuádruple ciclo.
¿Y ahora, que no hay pasado?
¿Y ahora, que por fin soy tan solo pasos y caminos?
El silencio crece desde adentro.
La vida que comienza.

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Edición No. 217