Meditación errante en tiempo de M.Z.
Tintineos de jardines
runrunes de calles dadas al desprestigio
y arrullos del agua en las fuentes corredizas
hechas al amparo de venturas en remojo
Lo dicho se relaciona con el despojo
de cada paso por lo quedado atrás
al tomar en cuenta a las sílfides
a los minotauros/ o a los días monótonos
saturados de lluvia
El fuego enciende el aire en ocasiones
de triste lamento
Impulso en zonas de olvido
permite descubrir lo acolchado del silencio
e impulsar palabras con el sonsonete
de los apremios
Rutilante/ el recuerdo persiste
en los asomos de holgura
por la sensatez de los humanos procederes
antes favorables al desespero
Impulso de la voz en el cuello
Indecisa, apenas articulada, se despierta la palabra.
María Zambrano
La reivindicación de fuego-tierra-aire
en las jornadas de vidas por hacer
logra la dicha en los entresijos de concordia
y amistad
La vida es un transcurrir de dudas y sospechas
al alcance de la mano
El ruido hace de la soberbia un canon
de intereses ocultos
Subrepticia mirada que cruza el aire
en la proximidad de espíritus sobrecogidos
por el anhelo
y alas desplegadas
en la mesura de canciones incomprendidas
El aire circula en los pasillos de la memoria
y deja en trance de gloria fallida
las palabras reunidas en muro de contención
Deslumbrante región de la memoria
en los pareceres del destino
con la casualidad propia aparece de vez en cuando
a la manera de anticipo
en los momentos felices
Regiones las hay que hablan con el recitativo
de las cosas al emerger de la luz
o de lo insondable
Escaramuza en la ironía de sonrisas
amparadas en el disimulo hilvanado por nubes
atadas al destino de lo que huye
con la lentitud propia de los sigilos
Noches de tiniebla se confunden
con lo irónico de miradas
desde un cielo atormentado por la clausura
en rastros de luz
Nubes recobran la vida de especies fortalecidas
a la sombra de colosos
Ínfulas de las piedras en las postrimerías
de arroyuelos
enardecen las aguas/ en memoria de nubes
y en las tardes se agota todo esfuerzo
por despejar horizonte
Días son horas/ minutos/ segundos/
instantes
con el descubrimiento de señales furtivas
En la fortuna de los mares reposa el olvido
de cualquier pasado
bajo el impulso oscilante en piltrafas
con señales cautivas
Minúsculas esferas emprenden la conquista
de espacios
con fuego-agua-aire
elementos de reconstruir la tierra
a fuerza de venturas
Mares aprisionados en lo fortuito del deseo
Largor del tiempo en las palabras
sueltas al desgaire de acontecimientos
mediados por el destino
oprime la voz en el corazón de las deidades
escapadas de los anaqueles
con la rebeldía de primerizos
Tropezones da la vida sin remedio
en la suela de los zapatos
y en los labios de amantes dados a la fuga
El hombre camina ya solo, con una carga, con algo que dentro se le debate en agonía de asfixia. Camina solo, sin más luz ni guía en su libertad que la lámpara de su razón.
María Zambrano
Sentimientos en la palma de la mano
en la mirada
en los labios
en el hondo silencio de las dudas
y las inseguridades
Sentimientos en la cautela de balbuceos
insignificantes
transcurren por las vidas
a veces de manera insensata
Al amparo de la palabra
el silencio rotula pasiones con el nombre
de la vida en apremio
La creación desvive las palabras/ los colores
las formas/ el sonido
con el ímpetu del hallazgo en el cautiverio
de seres iconoclastas
En medio de la apoteosis
aquellos seres desvelan las palabras
consumidas en el ardor de sensaciones primigenias
Crear es recuperar la dádiva
con la que Dionysos rescata la reconciliación
entre dolores y orgías
Pensamiento/ imagen/ ritmo
silencio…
características que se impone a la palabra
en busca de la inocencia perdida
El silencio escudriña en la palabra
por el sentido vivencial de un presente
de conjeturas e ilusiones
Capacidad perdida para el desahogo de los montes
en seres dados a la intrepidez
de soñar un pasado y suponer la angustia del futuro
Anhelo de razones en el sentir de pasado
con la transparencia del aire
en las condiciones de un tiempo ido
Disparidades en fusión con la palabra
en el secreto de las audiencias frente al espejo
que encuentra la vida
Unidad en el asombro de la dicha íntima
esencial/ oscurecida
en la geometría de las nubes
La realidad se asoma en una idea
en la palabra desmemoriada/ carente de riesgo
con decir superfluo
pero la realidad golpea en los sitios del dolor
y el sollozo
en las alegrías de la suave brisa
encendida en el rostro de los caminantes
Metáfora en lo inabarcable de la razón
con pie en Valery o en Empédocles
Crisis de la vida en los apuros y apremios del tiempo
con el rubor de señales al desgaire
La vida en el manantial de Heráclito
cambiante/ mutable
en el devenir
insurrecta y profunda
arrojada al destino de una suerte echada
Vida en la coliflor/ y la hortensia
en la sonrisa de placidez
y en la angustia de instantes críticos por superar
En el corazón se depositan los arrebatos del amor
con llama/ o fuego en delirio
También el sufrimiento lento por la incomprensión
o la no respuesta en los desafíos del amor
Cuestión de luz/ y de aguas devoradas por el tiempo
con el misterio de su reaparición
Secretos de la naturaleza emponzoñan destinos
y subliman la pasión
Latir de máquinas/ música del corazón
ritmo en la noción del tiempo
faraones de conquista en la penumbra
de oleadas celestiales
En lo íntimo el gozo aclimata la posibilidad de vida
en sacrificio de esferas propiciatorias de ansiedad
y recoge hallazgos alejados de la razón
En soledad los espíritus se encuentran
para esparcir la dicha consumada
Perplejo en la transparencia de forma y estados
por lugares el individuo sueña con delirio
en la quietud del mundo
algo imposible de medir con los pasos de forastero
venido a menos
El asombro se simula en los ojos
y en las comisuras de los labios
en apego a la unidad ética/estética
Retorno en monosílabos bajo la compuerta
de vagas incertidumbres
Quedará siempre la duda referida a la circunstancia –esa rencorosa carcelera de nuestra libertad.
María Zambrano
La vida en abismo en medio de mares y de auroras
es motivo para el deslumbramiento
El tiempo responde con dificultades llanas
al cubrir distancias inconmensurables
dispuestas para reconocer el principio
y el fin de todas las cosas
Seres de conformidad desconocida
le apuestan a la timidez de la esperanza
en escritura de pluma
a la manera de los antiguos
La palabra indecisa responde al tímido respiro
en las fuentes del agua hechas fuego
Al circular el tiempo las palabras rebotan
en la piedra
y de su huella brotan plantas e insectos omnívoros
para alimentar la ilusión del decir en el actuar
por mares de vida en lo insondable
Al respirar arde el entorno en lo denso del suplicio
La palabra es motivo de indecisión
de libertad en el riesgo
con titubeos en busca de sentido
o de impacto sutil en el aire/ que es fuego
al asedio de encuentros
en el furor del deseo
Palabras juegan con el dócil trato del tiempo
entre lo diáfano de un vagar por espacios
del silencio
con apuesta de libertad
Escondido en el mundo cada ser enciende
silencio y ansiedad
por agujeros de la vida
con merodeos de encuentros fugaces
y escapes en miradas al infinito
En lo humano el conocimiento aventura vacíos
y desconciertos
en escena carente de ruido
La luz escapa de ser atrapada en el sosiego de tardes
con la insolencia del adiós
Lo extático del espíritu encamina alojamientos
dispersos
en la sinuosa presencia de sacrificios
y renunciaciones
Espíritu en vuelo con aposento en el ser
que de pronto escapa al tiempo que le toca
En la palabra se reencuentra su intención fallida
de permanencia
Lo transeúnte del ser apuesta
por olvido y remembranza
La sal de la tierra penetra con insidia en el corazón
para hacer de los sentimientos pasión corrosiva
que las palabras engalanan con secretas armonías
de la distracción y el olvido
La tierra es sustancia en la tiranía real de la vida
con la indemne presencia de lo amorfo
La vida de las palabras es cauce de vida
con la solvencia del transcurrir
al abandonar la soledad de principios enajenados
por el pensamiento que recoge lo interior
de sufrimientos y gozos
Palabra es vida en el soporte de sonidos
provenientes del corazón
El silencio se vuelve abandono en cada esquina
El tiempo al pasar favorece el diálogo
con la luz y la sombra
en paliativo al dolor infligido por el silencio
En ausencia de palabras la luz hace oscuridad
y la oscuridad protesta en los goznes del universo
Sonatinas entretejen la curiosidad del ser
al existir
Impoluta la sombra desafía la vida
en abismo y vértigo
al amparo de señales herméticas
con el menosprecio del castigo ajeno al tiempo
de las clemencias
La contemplación es la ley que la belleza lleva consigo
María Zambrano