«Una imaginación sensiblemente perceptible». Apuntes de Novalis con Humboldt (1797-1799)
Un microencuentro entre dos obras extraordinarias[1]refleja la grandeza de mundos complejos que, percibidos desde un intersticio, se ramifican, multiplican y potencian a partir de un mínimo roce[2].Este es el caso de Humboldt y Novalis, dos de los jóvenes más brillantes de la historia intelectual. Novalis estudió, entre 1797 y 1799, en la Academia de Minería de Friburgo, bajo Gottlob Werner –de donde Humboldt se había graduado previamente, en 1792– y se apasionó por todo tipo de estudios técnicos, en vista de la construcción de una enciclopedia universal (el Borrador General, 1798-1799)[3], donde se unieran las más altas expresiones de la poesía y de la ciencia. En sus cuadernos de Friburgo y en el Borrador General, Novalis se refiere varias veces a Humboldt. En esta breve nota estudiamos esos apuntes de Novalis, alrededor de la búsqueda de una unión profunda entre razón y co/razón[4], que nuestra época ha perdido de vista.
[1]O entre dos genios, si no tememos el término: personalidades sobresalientes, con obras únicas, cuya originalidad resiste a los siglos, como en esta conmemoración del bisesquicentenario de Humboldt, cuyo nacimiento (1769) se encuentra muy cercano al de Novalis (1772).
[2]El encuentro ocurre en forma similar al desplieguede un número muy alto de hojas en una superficie de Riemann (e.g.la raíz inversa de xn, con ngrande) alrededor de un punto de ramificación (el origen, 0).
[3]Novalis, La Enciclopedia, Madrid: Editorial Fundamentos, 1976. Otras versiones: inglesa, Notes for a Romantic Encyclopedia, Albany: SUNY, 2007; francesa, Le brouillon général, París: Allia, 2000; italiana, L'»Allgemeines Brouillon», en: Opera Filosofica, vol. 2, Torino: Einaudi, 1993. Es de observar que la primera traducción se hizo al español (y desafortunadamente se olvidó), pero utilizaremos aquí la versión italiana, de lejos la más completa.
[4]Corazón = co/razón = co-razónse puede entender, en castellano, como el dual exacto(«co») de la razón. Nuestro idioma parece ser el único que expresa tan fielmente la dialéctica de lo inteligible y lo sensible. La imaginación novalisiana media exactamente entre razón y co/razón.
Aunque parecería ser que Humboldt y Novalis no llegaron a conocerse personalmente, sí existen rastros de que se rozaronen los mismos círculos[1]alrededor de Jena, Leipzig y Friburgo, en los últimos años del siglo XVIII. Por otro lado, en la lista de libros leídos por Novalis mientras era asesor de inspección en las minas de salinas en Weißenfels, aparecen «Ueber die Zerlegung des LuftKreises, v Humbold» (sic) y «Ueber die unterirdischen Gas Arten, v Humbold» (sic)[2]. Materialmente, Novalis llegó entonces a encontrarse en sintonía directa con Humboldt[3], pero es sobre todo espiritualmentedonde la conexión se torna muy profunda, roce fugazentre dos mundos multiformes y multidimensionales. En los enlaces entre materia y espíritu, entre ciencia y poesía, es donde las lecturas humboldtianas de Novalis adquieren todo su sentido.
El corazónde las observaciones novalisianas sobre Humboldt aparece en la aparentemente críptica Nota 70 del Borrador General:
70. Cosmología. Sobre el idealismo– cfr. Spinoza, citado por Humboldt. Esto se encuentra en estrecha conexión con lo anterior [es decir, la Nota 69: (…) El sistema de las cienciasdebe tornarse en cuerpo simbólico(sistema orgánico) de nuestra interioridad – Nuestro espíritu debe tornarse en máquina sensiblemente perceptible – no en nosotros, sino fuera de nosotros (…)]. Una imaginación sensiblemente perceptible, transformada en máquina, esto es el mundo. La imaginación llegó al mundo, o encarnóde la manera más fácil, de primera – la razón tal vez de última.[4]
El apunte de Novalis está repleto de ideas sumamente originales en la construcción de conocimiento a través de un proceso dialéctico entre nosotros y el mundo: (i)vaivén entre idealidad y realidad siguiendo estadios organicistas y maquinistas, (ii)encarnación material de nuestro espíritu interior a través del «cuerpo» simbólico de las ciencias, (iii)elaboración de un tránsito medio entre la imaginación (la «co/razón») y la razón, (iv)penetración temporal primera de una «imaginación sensiblemente perceptible» que antecede a la razón.
Todo el programa de Novalis consiste de hecho en materializar el idealismo, y en elaborar una unidad entre percepción y concepto, poesía y ciencia. Se trata de una etapa siguiente a la tarea de Humboldt, quien, justamente en el trabajo Aphorismen aus der chemischen Physiologie der Pflanzendel cual procede la Nota 70, manifiesta, según Walter Moser, «una fuerte tendencia a integrar la explicación científica de los reinos animal y vegetal; acerca lo más posible el mundo vegetal y el mundo animal para reunirlos bajo una misma teoría orgánica»[5].En un nivel de evolución más alto, Novalis pretende integrar los reinos de lo inteligible y lo sensible, apoyándose en la visión unitaria de Humboldt, pero intentando trascenderla en un sentido metafísico donde falta el oxígeno, pero donde los «gases raros» pueden ayudar a mantener la visión.
El dinamismo novalisiano –o «galvanismo del espíritu» como Schlegel describe el proyecto de su amigo[6]– incorpora todas las fuerzas de la vida en la tríada poesía-filosofía-ciencia. El lugar que ocupan las matemáticas es central[7]y todas las técnicas de movimiento, límites, fluxiones e infinitesimales fascinan a Novalis. Aquí puede verse otro intento de ir allende el mismo Humboldt: si este se ocupa con infinito detalle y precisión de la físicade la Tierra y del Cosmos Perceptible, con herramientas de las ciencias naturales, Novalis busca una metafísicadel Espíritu y del Cosmos Imperceptible, con herramientas de la matemática abstracta. En la abstracción universal, donde falta el oxígeno, el joven Novalis combina la alta especulación y la lectura detenida de los primeros trabajos de Humboldt. De hecho, su «Carnet de estudios sobre Alexander von Humboldt»[8], inscrito en sus Estudios científico-naturales de Friburgo(1797-1799), registra diversas lecturas de Humboldt[9], alrededor de los problemas de oxigenación, los gases raros, la solubilidad de los metales, la combustión y la oxidación, la purificación y la mixtura, la descomposición de las tierras y de los gases, la respiración en las minas[10].
Después de este breve roceentre Novalis y Humboldt, entre 1797 y 1799, los caminos divergirían: mientras Novalis entraría pronto en los Himnos a la Noche, al lado de su amada Sophie, y moriría muy joven, en 1801, Humboldt se lanzaría a su gran aventura americana (1799-1804), de la cual recabaría la base de su inmensa obra científica hasta su muerte, en 1859, honrada en este año 2019 y en particular en este volumen de Aleph. Desde entonces, los caminos del poeta científico y del científico poeta[11]han tendido a separarse debido a la hiper-especialización moderna, pero es de esperar que una nueva mirada de nuestra juventud actual hacia los grandes jóvenes del Romanticismo rompa con nuestra ceguera contemporánea y nos ayude a reintegrar nuestro mundo estallado.
[1]Una carta de Schlegel a Novalis, del 10 de marzo 1797, desde Jena, menciona la visita «ayer del joven Humboldt» a la casa de Schlegel. Véase Novalis, Schriften, Vierter Band, Darmstadt: 1975, p. 479.
[2]Entradas 115 y 119 en la lista de lecturas. Ibidem, p. 698.
[3]No conozco, por el contrario, referencias explícitas de Humboldt hacia Novalis. La edición de los Fragmentosde Novalis por parte de sus amigos Schlegel y Tieck (vols. 1-2, 1802, vol. 3, 1846) recortó el pensamiento de Novalis hasta volverlo ininteligible. Tal vez Humboldt no hojeó esos volúmenes, o no encontró nada allí que le motivara. Por otra parte, la primera edición crítica de los textos de Novalis (Samuel y Kluckhohn) sólo se realizó en 1929, mucho después de la muerte de Humboldt.
[4]Novalis, Opera Filosofica, vol. 2, pp. 277-278. Énfasis y guiones de Novalis. Nuestros paréntesis cuadrados reenvían a la entrada anterior (69) del Borrador General. El editor de la edición italiana apunta al texto original de Humboldt, Aphorismen aus der chemischen Physiologie der Pflanzen. Aus dem lateinischen übersetzt von Gotthelf Fischer, Lepizig, 1794, p. 128, donde Humboldt lee el mundo, siguiendo a Spinoza, como imaginación efectiva, realizada.
[5]Walter Moser, Romantisme et crises de la modernité. Poésie et encyclopédie dans le Brouillon de Novalis, Longueuil: Le Préambule, 1989, p. 248.
[6]Ibidem, p. 247.
[7]Véanse, por ejemplo, Käte Hamburger, «Novalis und die Mathematik» (1929, reimpreso en Hamburger, Philosophie der Dichter, Stuttgart: Kohlhammer, 1966, pp. 11-82); Martin Dyck, Novalis and Mathematics, Chapel Hill: The University of North Carolina Press, 1960; Howard Pollack, «Novalis and Mathematics Revisited: Paradoxes of the Infinite in the Allgemeine Brouillon«, Athenäum: Jahrbuch für Romantik7 (1997): 113-140; o Fernando Zalamea, «Novalis. Teoría de tránsitos en la modernidad», en Zalamea, Prometeo Liberado. La emergencia creativa en maestros de los siglos XIX y XX, Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2014, pp. 19-34.
[8]Novalis, Opera Filosofica, vol. 2, pp. 201-207.
[9]Según el editor italiano, se trata de los siguientes trabajos de Humboldt: Versuche über die gereizte Muskel- und Nervenfaser (1797), Abhandlung über die dreyfache Verbindung aus Phosphor, Stickstoff und Sauerstoff, oder über das Daseyn der Phosphures d’azote oxidés(1798), Ueber die unterirdischen Gasarten un die Mittel ihren Nachteil zu vermindern (1799), entre otros textos (ver nuestra nota 6 arriba).
[10]En este último tema, Novalis registra diversas observaciones «contra el tubo de respiración y la lámpara de Humboldt» (Novalis, Opera Filosofica, vol. 2, p. 690), que Humboldt había propuesto en Ueber die unterirdischen Gasarten(1799). Más allá de proponer humidificaciones para aliviar la respiración, Novalis señala la problemática irresoluble de «inspirar aire pútrido a través de la piel» (ibidem, énfasis de Novalis). Así, el joven poeta entiende la problemática de manera holística, como un todo, donde nuestros orificios de oxigenación con el mundo van allende nuestras meras nariz y boca. De modo similar, la oxigenación del espíriturequiere una ampliación de la imaginación, para que esta se torne «sensiblemente perceptible» y nos ayude a recorrer una razón expandida.
[11]Véase por ejemplo, Elizabeth Millán, «Alexander von Humboldt’s Poetry of Nature: Freedom and the Latin American Landscape», Meridional. Revista chilena de estudios latinoamericanos3 (2014): 9-36.