Àngela Restrepo, científica pionera
A finales de los años cincuenta y principios de los sesenta en Colombia no éramos muchas las mujeres que estábamos en la universidad. Pero se sentía un espíritu de apertura más grande en el campo de los estudios universitarios para la mujer que en nuestro país empezó en los años treinta y que poco a poco se fue abriendo más en los años posteriores. Por esa época en Medellín no era difícil memorizar los nombres de las que cursábamos las diversas carreras.
En la década de los sesenta oí hablar por primera vez de nuestra querida Ángela Restrepo, la que con tanto cariño conocemos como la “Doctora Ángela”, quien después de su grado en 1954 de Tecnóloga en Laboratorio Clínico en la Escuela de Tecnología Médica del Colegio Mayor de Antioquia, muy pronto se había vinculado a la Universidad de Antioquia. Ya desde esos tiempos impactó con su talento y capacidad investigativa. Por recomendación de sus profesores continuó sus estudios en los Estados Unidos donde obtuvo su maestría en Ciencias en 1960 y después su doctorado en 1965 en la Universidad de Tulane en New Orleans. Regresó a la Universidad de Antioquia, donde influyó decididamente en la consolidación de los estudios en microbiología y parasitología y comenzó un trabajo invaluable de formación científica de jóvenes universitarios.
Por esos mismos años la conoció como discípula, en la Alianza Francesa de Medellín, mi esposo Michel Hermelin quien estudiaba Geología en la Universidad Nacional, y al mismo tiempo dictaba clases en la Alianza. Desde entonces admiró y apreció profundamente a la querida Ángela.
Esta especial mujer que enfrentó como pionera los más altos niveles de formación universitaria, se convirtió en un referente para las mujeres universitarias y también para los hombres interesados en una formación cada vez más exigente, referente que ha sido siempre desde entonces durante su hermosa vida que hoy celebramos con alegría y agradecimiento.
Michel se encontró de nuevo con ella en la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales donde la Doctora Ángela era y es la “decana” del Capítulo que se formó, y que se ha consolidado cada vez más en Antioquia con su sabia inspiración y la de otros respetados académicos.
Momentos especiales de su vida
– El trabajo con la llamada “Misión de Sabios”, “Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo”, 1992-1993
Con gran entusiasmo recibimos en Antioquia el nombramiento de Ángela para integrar dicha Misión que la Presidencia de la República constituyó en momentos de grandes reformas, cuya principal realización fue la Asamblea Nacional Constituyente que dio como fruto la Constitución de 1991. Así mismo se pensó que era urgente una reforma educativa y se nombró esa Comisión que tuvo la participación de la Doctora Ángela Restrepo como única mujer y la compañía de otras personalidades muy destacadas en el mundo cultural, científico y educativo como fueron: Gabriel García Márquez y los profesores Rodolfo Llinás, Carlos Eduardo Vasco, Eduardo Posada, Marco Palacios, Fernando Chaparro y Clemente Forero entre otros nombres.
Ángela Restrepo, la Maestra, le dio brillo a esta Comisión con sus valiosos aportes y con su interés en las transformaciones educativas, científicas y culturales del país, sin dejar de pensar en la dimensión territorial que debería tener la Misión. Recuerdo con especial emoción que ella, con el apoyo de Proantioquia, convocó a líderes académicos, culturales, artísticos y de los medios de comunicación a pensar en ese trabajo. Con su compromiso y dinamismo característico y con la colaboración directa como coordinador del académico y Director de Colciencias Clemente Forero se logró consolidar un trabajo en Antioquia para esa primera Misión.
La profesora Ángela participó asimismo de la Segunda Misión de Sabios para la educación en el gobierno de Iván Duque
– Su presencia en El IV Congreso Internacional de la Lengua Española que tuvo su realización en Cartagena 2007
Colombia fue elegida como sede del IV Congreso Internacional de la Lengua Española que tuvo como sede la ciudad de Cartagena de Indias.
En la amplia y rica programación que se ofreció, aparecía como invitada especial la Doctora Ángela Restrepo para hablar sobre “La situación actual de la terminología científica en el campo de la investigación biológica”. Tuve la gran oportunidad de asistir a esta conferencia que fue admirable por su capacidad expositiva -el bello y claro lenguaje usado-, el conocimiento del tema expuesto, caracterizado por la sobriedad sin sacrificar un excelente estilo. Hizo con entusiasmo una lectura hermosa y conmovedora e imbuida de esa capacidad pedagógica que ha distinguido su trabajo.
–Su papel fundamental en el Parque Explora de Medellín
Desde la creación de este centro maravilloso de divulgación y apropiación de la ciencia y de la articulación de ésta con la cultura y los procesos educativos en general, Ángela ha ejercido como maestra y referente en el Comité Académico Científico. En las diversas reuniones del Comité, se percibe la admiración de todos por su lucidez, su carácter siempre propositivo, pero sin renunciar a su capacidad de análisis y de crítica, inherente a su condición de gran investigadora de la ciencia y de pedagoga. Su entusiasmo y compromiso con este significativo proyecto de Explora de construcción de ciudadanías culturales y de convocatorias a la ciudad, para apoyar y fortalecer una institución que se ha vuelto de máximo interés para la región, el país y otros lugares del mundo, la Maestra Ángela, es un ejemplo del compromiso social que una intelectual, una científica, educadora y mujer de amplia cultura, tiene con su lugar de origen. Su presencia por lo tanto no sólo enaltece a la institución, también hace una labor orientadora, analítica, propositiva, del rumbo que Explora ha tenido en su valioso desarrollo.
–Un recuerdo reciente
La Universidad Nacional, Sede de Medellín, Dirección Académica, Facultad de Ciencias y Bienestar Universitario, con la participación asimismo de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Capítulo de Antioquia, ha llevado a cabo desde hace 3 años una cátedra abierta que se ha convertido en permanente y que cada vez suscita mayor interés: Saberes con Sabor, bajo la coordinación del físico y Académico de las Ciencias Román Castañeda.
Pocos días antes de declararse la pandemia, vi con entusiasmo y alegría que en la programación figuraba la profesora Ángela Restrepo, invitada para hablar sobre un interesante tema, fruto de su trabajo investigativo “Homo sapiens e interacción con el hongo microscópico ¿Se respira aquí la gesta de David contra Goliat?”
Con mi aprecio por ese programa de la Universidad y mi admiración por Ángela, que tiene esa mágica capacidad de los grandes maestros, de dejar enseñanzas también a aquellos que como yo, no tenemos el conocimiento suficiente para comprender esos temas tan especializados, pero que nos amplían el horizonte y la curiosidad por la vastedad del conocimiento, y sobre todo, a los maestros, por la forma de transmitirlo y de sacar conclusiones para nuestro propio ejercicio pedagógico, escuché la exposición de una invitada tan especial: Lenguaje sobrio y amable al mismo tiempo, claro y ordenado y con ese magnetismo que tiene como persona dedicada toda la vida a la investigación y al magisterio. Observé con profundo respeto cómo cautivaba a un auditorio heterogéneo de estudiantes y profesores de diversas disciplinas que querían escuchar a la Maestra, que enriquecía la cátedra con sus vivencias pedagógicas que dejan una impronta en la formación continua del estudiante y del profesor.
–La formación del Capítulo de Antioquia de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
Ya había mencionado que mi esposo y académico Michel Hermelin la conoció desde los años sesenta. De la misma manera deseo hablar de la experiencia humana que tuve el privilegio de observar y compartir en algunos momentos con ocasión de la formación del Capítulo de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en Antioquia. El empuje de Ángela como líder, y de Michel Hermelin como su secretario, con el apoyo de Imelda Nieto asistente de Michel, fue fundamental para la consolidación de este capítulo. Fue de la misma manera una bella ocasión de un mayor acercamiento a esta gran mujer que afianzó lazos de amistad entre nosotros. En el año 2003 Ángela, secundada por Michel, por petición de la Junta Directiva Nacional de la Academia y con el apoyo de algunos académicos, convocaron a los miembros de Antioquia y así surgió este capítulo que cada vez adquiere más dinamismo, con el que me siento muy relacionada por ser “Amiga de la Academia”.
Además, el capítulo muy gentilmente ha tenido la costumbre de invitar a los cónyuges y compañeros de los académicos a participar de algunas actividades. Quiero resaltar una memorable y fue la ocasión en que Ángela y Michel, como responsables del Capítulo y con el apoyo del resto de miembros, invitaron al respetado conocido profesor y científico holandés-Colombiano que trabajó tantos años en Colombia, Thomas Van der Hammen, y así mismo ampliamente conocido en el panorama científico internacional. En la Universidad Eafit tuvo lugar una de las exposiciones iniciales del Capítulo, que hoy se realizan con periodicidad y con el apoyo del Parque Explora -Miembro Institucional de la Academia-, y que buscan la divulgación y la apropiación de la ciencia y el conocimiento. No puedo olvidar el entusiasmo de Ángela por la excelencia de la exposición de un sabio que hablaba con sencillez y propiedad de ese maravilloso y riquísimo territorio colombiano de Chiribiquete situado en la Amazonia, hoy reconocido por la UNESCO como patrimonio ambiental y cultural de la humanidad.
– Por último y no por menos importante…
…por el valor del afecto en la existencia humana y muy especialmente en la personalidad de Ángela, quiero hablar de ella como amiga, mujer entrañable, cercana, solidaria, comprensiva, también mujer clara en sus convicciones y en sus posiciones y a la vez crítica, que demanda más análisis cuando cree necesario hacerlo.
Esta amiga entrañable que hemos conocido en la familia, y en su papel de referente en una sociedad, desde los años sesenta, sigue, para alegría de todos, cada vez más vital y más vigente. He tenido la oportunidad de hablar con ella con frecuencia durante esta dura experiencia que ha significado la pandemia para todos y para ella, no sólo por su edad – porque la ha enfrentado con valentía y rigor conservando todos los protocolos debidos-, también por las preguntas que se ha planteado y que para la Doctora Ángela son muy pertinentes como científica dada su sólida formación en estos campos de la ciencia. He sido testigo con admiración enorme de que Ángela sigue trabajando hasta ahora -y ojalá por muchos años más-, para la ciencia y para todos nosotros. Ha dedicado buen tiempo a la escritura de sus trabajos científicos y al acompañamiento pedagógico a instituciones, por ejemplo, La Institución Educativa Ángela Restrepo Moreno. No es gratuito que sea una de las científicas más citadas en su campo, no sólo en el país, también en el exterior.
Quiero mencionar que con Michel la acompañamos a Bogotá en una ocasión memorable en que la Organización Interamericana de Academias de Ciencias (IANAS) le entregaba el título y el libro sobre Mujeres Científicas de las Américas. Sus historias inspiradoras. Ángela Restrepo Moreno fue la elegida entre todas las científicas colombianas.
Retomo, ya para terminar, el tema del afecto para agradecerle de corazón a Ángela todo lo que nos ha enseñado con su vida. Su papel de referente para las mujeres que hemos vivido buena parte del largo proceso de incursión en la educación superior y en la proyección en el sector académico, científico y cultural en Colombia.
Gracias Doctora Ángela, Maestra Ángela, Amiga Ángela
…Con la memoria de Michel muy presente, porque recuerdo con alegría inmensa lo que te admiró y quiso, y también con profundo agradecimiento por lo que nos acompañaste con su enfermedad y muerte, te hacemos un reconocimiento muy especial por todo lo que eres, lo que le has entregado a este país y a la ciencia universal, por esa bella cercanía del afecto que tan generosamente nos has brindado y que guardamos como patrimonio muy preciado que nos ha enriquecido la vida, ampliado el horizonte desde el saber y la fina sensibilidad que te caracteriza, para tratar de habitar creativamente el mundo con el acompañamiento de tu gran presencia intelectual, amorosa y solidaria.