Aprendizajes mutuos – In memoriam Guillermo Hoyos-Vásquez
No se trata de pasar la página, sino de volver a leerla. Esta vez, juntos.
Nelson Mandela
En la madrugada del 5 de enero de 2013 falleció el filósofo Guillermo Hoyos-Vásquez, quien fuera director del Instituto PENSAR por nueve años. Desde el afecto de esos nueve años compartidos, cuando él solía presentarme como su “segunda de a bordo” escribo este texto para ALEPH, señalando ab initio que Guillermo Hoyos fue y seguirá siendo para mí “el jefe.”
Sé que a muchas personas les ocurre, que al mantener una relación con alguien a quien consideran amigo, pero esa persona es o muy notable o mayor, o las dos cosas, uno se siente como “igualado” tuteándolo o llamándolo por su nombre de pila. Eso me ocurría a mí con Guillermo Hoyos: ni lo tuteaba, aunque él lo hacía conmigo, salvo cuando se enojaba, ni lo llamaba Guillo, como escuché a muchos decirle, especialmente a quienes compartieron sus años jesuíticos.
Optando por el camino del medio, a veces llamamos a las personas a las cuales me he referido, por su apellido pero a mí ese Hoyos seco no me gustaba para un trato tan cotidiano como el que mantuvimos. Así que un poco polisémicamente resolví llamarlo “el jefe,” por serlo, claro, y por su voz tonante, como la del otro Jefe, Daniel Santos.
Con su voz característica, el jefe nos anunciaba, mientras subía las escaleras de la Casa Navarro donde funciona el Instituto PENSAR “Hoyos ya está aquí” y ese anuncio que se escuchaba en las dos plantas de nuestra casita, patrimonio arquitectónico de Bogotá, nos dejaba saber que la puerta de su despacho en el segundo piso se abría para todo el equipo de trabajo y para nuestras ideas. Mi primer recuerdo es entonces, el de la voz del jefe quien según su compañera de vida, Patricia Santamaría, hablaba “con parlante incorporado.”
Uno de los grandes temas que ocuparon los trabajos y los días de Guillermo Hoyos fue la educación. Sus reflexiones sobre la universidad se transformaron en propuesta para el equipo de investigadores y jóvenes investigadores de PENSAR, en nuestro seminario teórico, así que nos dedicamos a leer sobre la universidad durante un año entero, discutiendo, a veces acaloradamente, sobre las ideas de Derrida, las propuestas de Montserrat Galcerán, quien nos visitara a este propósito, las ideas de Michel de Certeau y la participación estudiantil en esa “toma de la palabra” que fue mayo de 1968, para tan solo mencionar a tres autores. En un escrito que continúa citándose ampliamente, El ethos de la universidad, Guillermo Hoyos escribe:
La tipología [de universidad] que quiero proponer bien pudiera haber comenzado cuando las universidades colombianas, pocas en ese momento, con la ayuda de las nuevas, la del Valle, la Nacional de Manizales, la Universidad Industrial de Santander, acogen como su proyecto el proceso de modernización sobre la base del desarrollo de la ciencia, la técnica y la tecnología como las claves para la industrialización del país.
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La segunda etapa viene con la universidad revolucionaria, muy influida por el mayo del 68 europeo y por el movimiento estudiantil en Estados Unidos.
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Vino luego la reacción a la universidad politizada desde la universidad de investigación, que pretendió retomar la idea de los claustros en la nueva figura de la comunidad investigadora científica.
La última etapa, muy marcada por el kínder andino y javeriano en el Palacio de Nariño, pertenece a quienes buscaron un nuevo protagonismo de la universidad, saliendo abruptamente del aislamiento para ubicarse como asesores o gestores de los órganos de poder de la política o la gestión económica.[1]
PENSAR, como instituto dirigido por Guillermo Hoyos fue un hervidero de ideas, de iniciativas. Nos unían espacios de reflexión: nuestro seminario teórico ya mencionado, las reuniones de equipo, PENSAR en Público[2] y, en todo caso y en clave comunicativa, el diálogo de iguales – distintos.
¡Cuántas veces se reunió en el Instituto la comisión que buscaba hacer justicia a los líderes de la Unión Patriótica asesinados! ¡Cuánto esfuerzo pusimos en la participación de personas que herederas de esos dolores, de esas pérdidas, no quisieron sentarse a dialogar con la Comisión de Verdad, Justicia y Reparación! Remito a quienes esto leen a las grabaciones disponibles en línea, de la intervención de Guillermo Hoyos en el más bello homenaje a él rendido, el organizado por Marietta Quintero en la Universidad de la Salle en noviembre de 2010, en el cual se reunieron casi treinta universidades para expresar al filósofo su agradecimiento por la responsabilidad del pensar en público. Si aceptan esta invitación podrán escuchar a Hoyos recordando el poema de Gonzalo Arango a la muerte de Desquite, y hablando del deber de valorar las vidas de todos y cada uno de los humanos, iguales pero distintos, frente a quienes debe esgrimirse siempre la palabra.
Pasar las páginas juntos
En los años en que tuve la oportunidad de trabajar con Guillermo Hoyos y en los pocos que siguieron a su gestión como director del Instituto de Bioética en la Pontificia Universidad Javeriana, los aprendizajes fueron mutuos. Recuerdo hoy con nostálgica sonrisa cuando llegó a la dirección de PENSAR, llamado por el padre Gerardo Remolina, en ese entonces rector de la Javeriana. En nuestro primer encuentro, al saber de mi trabajo, me dijo: “¡Ajá! Entonces te dedicas a la mujerología.” Me reí, pero al cabo de muy poco tiempo, el jefe hablaba ya de Género, aunque a veces señalara: “Esta perspectiva de género me va a matar.” Supe que empleaba el término mujerología con su gran amiga, la feminista española Celia Amorós, cuyos libros fueron indispensables en mi formación. Sin embargo, en la orilla de las lecturas compartidas con Hoyos en el Seminario Permanente de Género, que aún existe, las discusiones pasaron de la ética del cuidado de Carol Gilligan, expuestas en La moral y la teoría psicológica del desarrollo femenino, texto con el cual impartía un seminario en la Facultad de Enfermería de la universidad, a Judith Butler, comenzando por El género en disputa (Gender Trouble: Feminism and the Subversion of Identity) y Cuerpos que importan (Bodies that Matter. On the Discursive Limits of Sex). El camino que lleva de la ética del cuidado de Gilligan a Butler fue recorrido por Guillermo Hoyos en nuestro seminario de Género. Cuando emprendimos el proyecto de investigación Ética en nuestras propias palabras. La feminización del desplazamiento forzado en Colombia – Subjetividades y agencia, para el cual tuvimos interlocución con las colegas del grupo de Filosofía Feminista de la Universidad de Siegen en Wuppertal, un lugar que era muy querido para Guillermo Hoyos, escribimos:
Cuando señalamos que el género es una categoría relacional, suscribimos la idea del género como construcción social. El cambio de funciones y de formas de vivir tiene un peso fundamental en la manera como las mujeres se perciben, perciben a los otros y son percibidas. Así cada identidad femenina tiene que ser reajustada para adecuarse a un nuevo contexto, a nuevas exigencias, costumbres, patrones culturales y valores. Los referentes inmediatos, desde donde se construye lo femenino se pierden y deben ser reconstruidos y adaptados a los nuevos horizontes.
Una mirada a los aportes de la filosofía feminista, en especial desde el punto de vista moral, y al fortalecimiento del discurso sobre la sociedad civil, deja por un lado, un sinnúmero de preguntas y retos y ofrece, por otro lado, posibilidades de nuevos planteamientos: dada la necesidad de promover la dimensión pública de nuestra dinámica social –la emergencia de subjetividades ciudadanas- ¿cómo lograr una recomposición de los órdenes privado-público que haga justicia a la diferencia de género sin dejar de cuestionar esa misma polaridad?
Parece indispensable superar la lógica moral ordenada exclusivamente con base en un criterio de la identidad marcada masculinamente y en el territorio de la polis, en procura de alternativas para el tratamiento de la diferencia. Buscamos una mirada que fije lo igual y lo diferente de manera simultánea (Hoyos, Benavides y Tovar).
El título del trabajo del cual extraigo la cita es ejemplo de encuentro y diálogo, pues recoge una expresión de Carol Gilligan, pero se abre hacia las perspectivas que exploramos conjuntamente, entre ellas, la ética del parentesco. La cita anuncia ya la comprensión de términos como heteronormatividad y homonormatividad, los cuales comenzaría a usar Hoyos, aunque no le gustaban, en el Ciclo Rosa, una de las intervenciones sociales que más me enorgullece haber acompañado y la cual aún continúa.
Agradezco a Carlos Enrique Ruiz su invitación a escribir este trabajo para ALEPH, en el cual combino ideas del homenaje radial que hice al jefe (Música – Literatura. In memoriam Guillermo Hoyos) y del ensayo que aparecerá en el libro que prepara la Pontificia Universidad Javeriana.
Notas
[1] El texto, publicado inicialmente en 1998 en la revista Humanidades UIS, puede consultarse también en la serie de Monografías Virtuales de la OEI – Ciudadanía, democracia y valores en sociedades plurales (Hoyos Vásquez, El ethos de la universidad).
[2] Actividad que toma su nombre de una sugerencia de Manuel Reyes Mate, ciclo de conferencias con invitados nacionales y extranjeros, pertenecientes a todas las disciplinas y saberes con los cuales entrábamos en diálogo, en un formato conversacional, más que de conferencia.
Obras citadas
Butler, Judith. Bodies that Matter. On the Discursive Limits of Sex. New York: Routledge, 1993.
—. Gender Trouble: Feminism and the Subversion of Identity. New York: Routledge, 1990.
Gilligan, Carol. La moral y la teoría psicología del desarrollo femenino. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica, 1985.
Hoyos Vásquez, Guillermo. «El ethos de la Universidad» Revista UIS Humanidades – Universidad Industrial de Santander (1998): 13 -23.
—. OEI – Monografías Virtuales. octubre-noviembre de 2003; 30 de marzo de 2013. <—. YouTube. noviembre de 2010. 20 de febrero de 2013. <Hoyos, Guillermo, Carmen Millán de Benavides y Patricia Tovar. «Ética en nuestras propias palabras.La feminización del desplazamiento forzado en Colombia – Subjetividades y agencia» Bogotá: Manuscrito, 2007.
Millán de Benavides, Carmen. «DISCUTIR LAS CIENCIAS DE LA DISCUSIÓN. Guillermo Hoyos, las Ciencias Sociales y el Instituto PENSAR». Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana, 2013.
Millán de Benavides, Carmen. «Música – Literatura. In memoriam Guillermo Hoyos». Bogotá, 2013. Emisora Javeriana Estéreo.