Dos poemas a Eugenio Montejo
Canción del pasajero
A Eugenio Montejo
Me despido del siglo
que nos llenó de ruidos y de máquinas
y desterró el silencio
y alargó nuestros días
sobre asolados campos.
Transparencias, III
A la sombra de un sueño has regresado,
Eugenio amigo,
a visitarme,
a recordar historias perdidas y encontradas.
Hablamos largamente bajo un árbol
parecido a un samán.
Se oyó el canto de un pájaro:
—Ya ves, ya ves, dijiste,
aquí estamos muy bien acompañados.