Encuentro de caminos con Rubén Sierra-Mejía

Caminante no hay camino se hace camino al andar reza un conocido y renombrado verso de Machado. En el camino de mi vida académica en la Universidad Nacional me topé en varias ocasiones con Rubén Sierra, dos de ellas muy significativos para mi desarrollo profesional. Hoy quiero resaltarlas para destacar los múltiples saberes y aspectos de la personalidad de Rubén.
El primer encuentro fue indirecto, a comienzos de la década de 1970 un nuevo programa de la carrera de filosofía estableció cuatro cursos obligatorios titulados Lógica y matemática I, II, III, IV con los cuales se quería ofrecer a los estudiantes nociones de matemática moderna, particularmente de lógica matemática. La lógica como disciplina está presente desde el primer pénsum de 1946 del Instituto de Filosofía, y estuvo a cargo inicialmente de Cayetano Betancourt. El contenido de la asignatura es de la lógica tradicional; desde esas épocas la lógica fue siempre parte del pénsum de la carrera de filosofía como bien puede apreciarse en el Anexo I, al trabajo de Gonzalo Serrano[1] sobre la historia de la filosofía en la Universidad Nacional. Rubén, según consta en documentos que me fueron facilitados por el Archivo Histórico de la UN, fue uno de los profesores de esa asignatura en varias ocasiones.
[1] Gonzalo Serrano, 2006, Filosofía en la Universidad Nacional de Colombia: Hitos y vetas en la búsqueda de la disciplina. En Cuatro décadas de compromiso académico con la construcción de nación. Editores M. Archila, F. Correa O. Delgado y J.E. Jaramillo, Universidad Nacional de Colombia. Pp. 99-125, 523-529.
Por ello no es de extrañarse que en el nuevo pensum de 1969 se incluyera a la lógica, la diferencia es que se solicitó apoyo al Departamento de Matemáticas para impartirla. La lógica matemática comenzaba por esos años a tener fuerte influencia en los distintos niveles de escolaridad con la implementación de la matemática moderna en una reforma educativa del Ministerio de Educación Nacional y en la investigación filosófica en nuestro país. Los primeros cursos del programa impartidos por profesores de matemáticas fueron bastante formales, con fuerte influencia bourbakista y no fueron bien recibidos por los estudiantes. Eran épocas difíciles del movimiento estudiantil y se quería cambiar la lógica matemática por la lógica dialéctica. Entre los profesores que llegaron a impartir esos cursos estuvo el profesor Alberto Campos quien hacia 1973, en discusiones con los estudiantes recibió la siguiente pregunta: profesor estamos viendo los presocráticos en otro curso, ¿ellos no hicieron nada en matemáticas? Alberto me cuenta, en testimonio personal para este escrito, que se iluminó de como debería ser un programa para estos cuatro cursos pues evidentemente los presocráticos hicieron muy buena matemática y las relaciones entre matemática y filosofía han sido muy estrechas desde entonces. El programa se fue construyendo poco a poco y para ello el profesor Campos vinculó a cuatro profesores de matemáticas para colaborarle con el desarrollo del programa. Tuve la fortuna de ser uno de esos. El programa se fue montando con la supervisión de Rubén Sierra y Ramón Pérez Mantilla. Este le había solicitado a Rubén, como director del Departamento de Filosofía, que hiciera un curso sobre positivismo lógico. Esto, lo hizo abandonar su interés en la antropología filosófica y dedicarse un tiempo a la filosofía analítica[1]. Es más, fue recibido en la Universidad de Ohio para ser una maestría en filosofía analítica con el profesor James Gault (1943-2012). Por razones que desconozco ese posgrado nunca se llevó a cabo.
En mi formación en matemáticas, había tenido un curso de lógica con el profesor Carlo Federici, su curso era, como el mismo los titulaba, de lógica y metodología, y debo decirlo se quedaba corto en cuanto a los desarrollos de la lógica matemática. Reemplazar al profesor Federici, que por esa época era uno de los profesores de la carrera de filosofía no fue fácil, pero el profesor Campos manejó adecuadamente la situación y lideró el grupo. Propuso un interesante programa que se mantuvo prácticamente inmodificado por lo menos 20 años. En 1978 Campos presenta una primera versión de sus notas de clase titulado Matemáticas para filosofía. De Pitágoras a Euclides[2] y presenta el contenido del programa: Lógica y matemática I: de Pitágoras a Euclides, sobre el nacimiento de la matemática “pura” y de la demostración matemática; II de Euclides a Hilbert y Bourbaki, desarrollaba la “invención” del método axiomático en los Elementos de Euclides y su transformación en el tiempo; III Introducción a la lógica contemporánea, un curso técnico de lógica matemática y IV Introducción a la matemática contemporánea, el desarrollo de la lógica en el siglo XIX (Boole y Frege), el nacimiento de la teoría de conjuntos, sus paradojas, las corrientes filosóficas para abordarlas para finalizar con los teoremas de incompletitud de Goedel. La noción de sistema formal es la base del recorrido de las asignaturas que debían hacerse en orden. Buscaban, además, tener relación con otras materias del pensum de la carrera de filosofía y por ello Rubén fue el interlocutor permanente en la construcción del mismo. Por esos años estaba interesado y ofrecía cursos sobre positivismo lógico y filosofía analítica, en los que se conocía como Filosofía VIII. Los programas por él ofrecidos se encuentran en el Archivo Histórico.
Lo que aprendí en los seminarios internos del grupo sobre lógica, historia y filosofía de la matemática y en la preparación de las clases para llevar a cabo el programa me sirvió para ingresar al doctorado en el Centro de Lógica, Epistemología e Historia de la Ciencia (CLE), recién fundado en la Universidad de Campinas, Brasil. Así, ese primer encuentro con los intereses de Rubén Sierra sobre lo que debían ser los cursos mencionados de actualización de lógica y matemáticas para los futuros filósofos, y que sirvieran de fundamento a la filosofía analítica, me llevó a dedicarme en buena medida a esas tres áreas de la matemática.
El segundo encuentro a resaltar se da a comienzos del siglo preparando mi trabajo de promoción a profesor titular. Estaba en la sección de Raros y Curiosos de la Biblioteca Central cuando me encontré con Lisímaco Parra, sorprendido de que estuviera como profesora de matemáticas en esa sección le conté que preparaba un trabajo sobre la historia de las matemáticas en Colombia en el siglo XIX, me dijo estaban organizando un Seminario de Doctorado sobre pensamiento colombiano dirigido por Rubén Sierra y me invitarían a participar. Efectivamente recibí la invitación y me vinculé al Seminario, establecido con el fin de “promover la investigación en la historia de las ideas y en general de la cultura colombiana”[3]. Fui uno de los puntos fijos del grupo. La Cátedra de Pensamiento Colombiano duró hasta que las fuerzas de Rubén comenzaron a desfallecer y fue necesario terminarlo.
Allí el encuentro con Rubén fue directo, sesión por sesión, cada semana, alguno de los participantes presentaba su proyecto desde su área disciplinar y lo relacionaba con el tema central del Seminario. Rubén siempre tenía algo que aportar, fuera de Historia, Filosofía, Artes plásticas, Economía, Derecho, Matemáticas, Música, Ciencia Política, Literatura, Antropología, o Arquitectura; sabía quién o qué fuente podría mejora el desarrollo del tema propuesto. El Seminario, por ello, gracias a sus gestiones, fue interdisciplinario, interinstitucional e internacional pues varios invitados extranjeros conocedores de nuestra historia participaron en los casi 20 años de desarrollo del Seminario. Del mismo nació la Cátedra de Pensamiento Colombiano, ofrecida por el Departamento de Filosofía, en la cual se exponían los temas desarrollados en el Seminario, y se recibían comentarios y sugerencias de los asistentes. El ciclo terminaba con la publicación de un libro. Rubén era el editor, impecable en su trabajo. Está por publicarse, el sexto volumen, el último de ellos, sobre el Frente Nacional. Los anteriores en orden de aparición fueron los siguientes:
- Miguel Antonio Caro y la cultura de su época (2002), 14 autores.
- El radicalismo colombiano del siglo XIX (2006), 14 autores.
- República Liberal: sociedad y cultura (2009), 15 autores.
- La Restauración Conservadora (2012), 11 autores.
- La Hegemonía conservadora (2018), 10 autores.
- El Frente Nacional: política y cultura (2021 ?), 9 autores.
El rigor en la coordinación, el respeto por las presentaciones, por las ideas de cada participante (35 autores colombianos y 3 extranjeros), su calidad como editor, permitieron unos resultados exitosos y un gran aporte al pensamiento colombiano y su divulgación tanto en la Cátedra como en los libros publicados. Compartí con Rubén un Comité de Publicaciones de FODUN. Comité que no prosperó, pero del cual se publicó una traducción del Analista (1734) de George Berkeley, interesante obra en la cual el obispo inglés critica el cálculo de los infinitesimales de Newton y Leibniz. Otro encuentro con Rubén que me permite dar fe de su calidad, responsabilidad y ética como coordinador de publicaciones y sus capacidades como editor.
Al final del Seminario con cierta frecuencia, unos pocos alrededor de Rubén teníamos tertulias, acompañados de unos whiskies y unos pasabocas, sobre los temas tratados en la sesión, la situación del país, o el acontecer internacional. Fueron veinte años de enriquecimiento personal al lado de Rubén, y de sus invitados al Seminario. Aprendí muchísimo sobre las diversas épocas de nuestra historia, al lado de sobresalientes intelectuales tanto nacionales como extranjeros que han reflexionado sobre el desarrollo de nuestro país.
Gracias Rubén. Seguiré recordándolo con profundo afecto en mi camino.
[1] Rubén Sierra, entrevista de Myriam Jimeno publicada en el El libro de las Celebraciones, II, Mutis, Santiago, Roca, Juan Manuel y Jineth, Ardila, curadores, Bogotá: Asociación Lengua Franca, 2009, pp. 137-144.
[2] A. Campos, 1978, Matemáticas para filosofía. Bogotá, Yu Takeuchi publicaciones. Más detalles sobre el programa se encuentran en A. Campos, Introducción a la historia y la filosofía de las matemáticas. Vol. 1 Lógica y Geometría Griegas (2006). Vol.2 Hacia la formalización en Hilbert y Bourbaki (2008). Universidad Nacional de Colombia, Bogotá.
[3]