Historia abreviada de la India Británica
De: Tenebrae (1978)
I
Haz miniatura del que fuera monstruoso tema:
los devotos de roja chaqueta, confusión de ruedas,
amantes del Jaganath.8Con indiferente
libera al cañón en celo ante los muros
de fuertes y palacios; contamina los pozos.
Encierra las memorias por wu vergüenza de bancarrota,
fantasías del verdadero destino que mata
“bajo la aprobación del gentilicio inglés”.
Que te mueva la fe, obediencia sin defectos,
la perfecta hibris de la culpa heroica,
la gracia de la anunciación; y que seas impulsado
por todas sus búsquedas de dioses, sus idolatrías,
en cónclave de duraderas injurias,
saciado con la quietud de la novia.
II
Supón que ellos sudaron aquí por trescientos años
esperando nuestra destrucción. Hay un saludo
más allá del acto. El destino es lo grande,
verdadero señor de la anexión y los atrasos.
Nuestros libros de leyes prevalecen sobre los emperadores.
El mango es el lecho nupcial de la luz: la primavera
lucha con el encendido árbol. Pero nuevos mandatos
aportan nuevas imágenes de fe ¡buenos subadhares!9
Las vacilantes velas de los santuarios del camino
se derriten en el alba. El sol cabalga el polvo.
Krishna amorosamente se despereza desde Radha.
Arrastrando la tierra los bueyes inclinan sus cabezas.
La ajena conciencia de nuestros días se pierde
entre las ruinas y en las infinitas vías.
III
Malcolm y Frere, Colebrooke y Elphinstone:10
la vida del imperio como vida de la mente
‘simple, sensual, apasionada’, sintonizada
con el claro asunto de la justicia y el orden, ido.
Idos los ascéticos pasatiempos, la erudición
persa, el jabalí se entierra,
acuarelas del sol y del viento.
Los nombres se alzan como floraciones sobre el rico terreno,
como carapachos de tumbas mogules
escoradas en los campos de arroz, vallados
cerca de cruces de trenes y pequeños aeropuertos.
‘Un altar hindú al pavo real cerca de un negocio
donde venden mangola, cítaras, buenos augurios,
Budas celestes sonrientes en su sueño’.