Historia como poesía
Poesía como saludo; sabor
de la exangüe fiesta de Pascua. Azules heridas.
Atrocidades de la lengua. La poesía
desentierra de en medio de los mudos muertos
a Lázaro mistificado, vulgar hombre
de muerte. Los lirios alzan su ciselado rostro
desde la estipulada tierra. Afortunados
augurios; zumbidos; alquitranados excrementos dorados:
“Una resurgencia”, como dicen ellos. Los viejos
laureles moviéndose con los nuevos: ¡Selah!7
loado así el pisoteado hueso y así
irrebatible el don de lenguas.