Informe de la Versión 40 (II, 2023) – Cátedra Aleph – UN-Manizales
Presentado por:
Carlos-Enrique Ruiz
Profesor Emérito de la Universidad Nacional de Colombia
Contenido:
1. Preámbulo
2. Semblanza global
3. La Inteligencia Artificial (IA)
4. José-Celestino Mutis y la alborada de la ciencia
5. Leonardo da Vinci, arte y ciencia
6. Alexander von Humboldt y la Consiliencia
7. El fanatismo, un mal histórico
8. Los estudiantes leen, reflexionan, escriben y conversan

1. Preámbulo
Bajo el tema general se hizo énfasis en estudiar la vida y la obra del científico y humanista, Darío Valencia-Restrepo, en virtud de habérsele dedicado la edición monográfica de la Revista Aleph No. 206 (julio/septiembre, 2023. ¡57 Años!). Motivo por el cual se examinaron varios ensayos y artículos de esa edición, con intercalación de algunos temas. De conjunto pasaré a exponer los desarrollos, y al final, de manera selecta, las opiniones de los alumnos en las diversas sesiones, presentadas por escrito y expuestas con el debido sustento.
Por consiliencia entendemos la comprensión de un saber unificado, con base en la unidad de la naturaleza, que Einstein formuló como la unidad del conocimiento. Edward O. Wilson recuerda que en 1840 William Whewell fue el primero en hablar de consiliencia, un “saltar juntos del conocimiento mediante la conexión de sucesos y de teorías basadas en hechos de varias disciplinas para crear un terreno común de explicación.” También Wilson expresó: “El mayor atractivo de la consiliencia está en la perspectiva de aventura intelectual y, aunque sólo tenga un éxito modesto, en el valor de comprender la condición humana con un mayor grado de certeza.” Asimismo, considera que las humanidades, la filosofía, la historia, la ética, la religión comparada, la interpretación de las artes, se aproximan cada vez más a las ciencias y en parte se fusionarán con ella. (cf. E.O. Wilson; Consilience – La unidad del conocimiento. Ed. Galaxia Gutenberg, Barcelona 1999)
Como es tradicional en la Cátedra, dedico las primeras dos o tres sesiones a poner en escena el método de trabajo, con un conjunto de citas de autores seleccionados (Germán Arciniegas, Michel de Montainge, Albert Einstein, Nélida Piñón, Irene Vallejo, David Bohm, Marguerite Yourcenar, Andrea Wulf y Daniel Pennac), y en especial con “El Aleph” de Jorge-Luis Borges, un texto difícil que involucra terminología y alusiones cultas de autores y temas, con recorrido por la vida en memoria de Beatriz Viterbo, con los celos por el primo de esta, Carlos Argentino Daneri, a quien Borges ridiculiza por sus desproporcionados intentos de escribir un interminable poema, con la descripción de toda la Tierra, para lo cual se apoya en secreto que le refiere en confidencia a Borges, cuando se entera que la casa la destruirán. Borges acepta incursionar por el sótano, para vivir esa experiencia del Aleph, la pequeña esfera tornasolada, que permite apreciar en sincronía todo, absolutamente todo. Borges al salir de ese encuentro, refiere aspectos de lo percibido, con un episodio central, magno poema. Los estudiantes incursionan en formas de interpretación, con presentaciones escritas y orales.
Como temática central se tuvo el conocer aspectos de la vida y la obra de Darío Valencia-Restrepo, personalidad de las ciencias, las letras y las artes. Suelo al comienzo de cada sesión leer algunos poemas de autor escogido, para motivar las conversaciones en términos de expresar lo percibido en ellos. Para comenzar acudí a uno de los poemas, “La despedida”, de un conjunto musicalizado en “La canción de la tierra”, obra de Gustav Mahler, en versión libre del alemán por el propio Darío, donde se dice, por ejemplo: “¿Hacia dónde voy? Viajaré por las montañas,/ busco descanso para mi solitario corazón./ Me encaminaré hacia mi patria, vuelvo a mi terruño./ Nunca más los lejanos horizontes./ Mi corazón está tranquilo y aguarda su hora.”
- Semblanza global
Se sigue con el tema central, para lo cual se dialoga sobre el reportaje que le hice a Darío, como entrada en la Revista. Observamos que hace parte de una familia tradicional antioqueña, de nueve hijos. Su abuelo paterno fue juez municipal y el abuelo materno fue capitán liberal en la guerra de los mil días. Su padre fue funcionario del ferrocarril de Antioquia. Varios de los hermanos han sido profesores universitarios. Su vocación científica estuvo muy influida por el Hermano Daniel, naturalista, de quien recibió clases de botánica y filosofía, en el colegio San José, de los hermanos maristas. Bachiller en 1955.

Estudio ingeniería civil y matemáticas en la Escuela de Minas, de la Universidad Nacional de Colombia, en Medellín. Desplegó aficiones por el cine, el ajedrez, el tenis de mesa, del cual fue campeón nacional. Se trataba de tiempos de agitación y debates, con influencia de la revolución cubana, el repudio a la guerra de Vietnam, con remate en el Mayo francés de 1968. Sus aplicaciones al deporte le permitieron asimilar el respeto por las normas y por el oponente. Organizó y dirigió dos campeonatos mundiales de ajedrez en Medellín (1974, 1996), el primero con participación de 25 países y el segundo, con 49.
Como joven profesor en la UN promovió el cine-club, con películas de calidad, el despliegue de conferencias, de audiciones de música clásica, con una vida cultural intensa. Realizó estudios de postgrado en el MIT, donde participó de estudio para el desarrollo integral del río Colorado, en Argentina, con aplicación por primera vez de técnicas desarrolladas por la Universidad de Harvard. Con su director de tesis, John C. Schaake, desarrolló modelo hidrológico de tipo estocástico, utilizado en ese proyecto de Argentina, luego aplicado en diversos países del mundo.
Fue fundador y director de la maestría en recursos hidráulicos, en UN-Medellín, base del primer programa doctoral en ingeniería que tuvo el país. Su interés por la matemática lo llevó a estudiar los “Principia Mathematica” de Bertrand Russell y Alfred North Whitehead, obra dedicada a fundar toda la matemática en un conjunto de postulados, con apoyo en la lógica simbólica. Asimismo estudió con detenimiento la obra de Henry David Thoreau, en especial sus obras sobre la desobediencia civil y Walden.
Su conocimiento y aficiones por la música lo llevaron, una vez jubilado, a estudiar de manera personal la notación e interpretación en el piano. Quizá herencia de la familia de la mamá. Ha integrado y partícipe activo de tertulias, por ejemplo sobre música, con una año dedicados al estudio de la vida y obra de Johann Sebastian Bach, y como resultado publicó bello y minucioso tratado, incluso con examen y dilucidación de partituras, obra con el modesto título “Comentarios sobre la vida y obra de Johann Sebastian Bach” (2021)
Su concepción de la vida universitaria está plasmada en su ensayo “Hacia un proyecto de universidad”, formulado cuando se desempeñaba en el rectorado de la Universidad de Antioquia, con la idea central del deber ser de la Universidad como fuente de una cultura que eleve el nivel de conciencia. De esa concepción destaco en sus palabras: “… es lamentable que haya hecho carrera una afirmación según la cual la universidad es un reflejo de la sociedad. No puede ser así. Una institución más antigua que el Estado-nación, con el poder del conocimiento que se genera cuando se reúnen maestros y discípulos con voluntad de saber, y con la fuerza espiritual que se deriva de la interacción de las ciencias, el arte y las humanidades, debe ser más bien faro que irradie su ethos a la sociedad, que sea un ejemplo de convivencia e inclusión.”
Son singulares sus estudios sobre Francisco José de Caldas y Alexander von Humboldt, con liderazgo en certámenes nacionales, con apoyo en la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, en virtud de onomásticos especiales de los dos sabios. De esas investigaciones obtuvo conclusión de haber sido, simultáneo e independiente, el descubrimiento de la geografía de las plantas, por parte de aquellos.
Ha sido columnista de prensa, con variados temas de la ciencia, el arte, el humanismo. Publicó en tres volúmenes, “Viaje del tiempo”, la recopilación de ese valioso trabajo. De igual modo ha sido conferencista nacional e internacional, con aportes escritos en diversos medios. Dispone de todas la distinciones de la Universidad Nacional de Colombia, incluida la superior de doctor honoris-causa. Miembro honorario de la Academia Colombiana de Ciencias (ACCEFyN) y de la Academia Antioqueña de Historia.
Hay dos rasgos fundamentales que lo caracterizan, destacados por sus cercanos científicos y académicos: la discreción en todo lo que vive y comprende, y la asombrosa pluralidad y rigor de sus intereses intelectuales.
- La inteligencia artificial (IA)

El profesor Valencia-Restrepo se ocupó en un ensayo del tema de la IA, en términos de situación y perspectivas. Escala los términos Inteligencia Artificial (IA), Inteligencia Artificial General (IAG), Superinteligencia, la capacidad superior al nivel humano. Sus desarrollos intervienen sobre el comportamiento humano. En la historia clínica, los desarrollos obtenidos por ejemplo en Inglaterra, generan capacidad en la máquina para descartar tratamientos que no han funcionado, para diagnósticos y tratamientos, en un proceso de aprendizaje y colaboración con el médico. Su soporte, los algoritmos, se encuentran generalizados en la vida diaria, a tal punto que al tomar decisiones se confía más en ellos que en las propias. Al navegar en internet se deja una huella para usos posteriores.
Muestra el caso de “Cambridge Analytica”, considerada como empresa tristemente célebre, por apoderarse de decena de millones de datos personales en USA y haber intervenido de manera decisiva en la elección de Donald Trump (2016). Se tiene el riesgo de establecer supuestas verdades por parte de los propietarios de los algoritmos, y se marca la tendencia de homogenizar las sociedades, de inculcar comportamientos que favorezcan intereses económicos y políticos. Se piensa, incluso, que la red digital se ha convertido en una tiranía planetaria, llegándose a manipular elecciones que fragilizan el sistema democrático. Hay empleo abusivo de grandes volúmenes de datos personales. Y se llega a algo que puede llamarse “capitalismo de la vigilancia”.
Valencia recuerda que John von Neuman (matemático de origen húngaro) fue quien por primera vez, en 1945, estableció la posibilidad de almacenar instrucciones con la memoria principal de una máquina, y se le considera el padre del computador moderno. Con el antecedente de Alan Turing, pionero de las ciencias de la computación y la informática, quien en 1936 se dio cuenta que la máquina podía jugar ajedrez, y en 1948 comenzó a elaborar el respectivo algoritmo, culminado en 1950.
De igual modo, Valencia recuerda que Neuman elaboró un manuscrito para conferencia suya en la Universidad de Yale, que no pudo terminar por enfermedad, y resultó ser la primera indagación seria de un matemático sobre el cerebro humano, para establecer puente entre los computadores y la neurociencia. Anotó que la respuesta de las neuronas es digital, lo que ha conducido a modelar software y hardware y estableció las diferencias entre el computador y el cerebro humano. Pero a pesar de las diferencias, los mecanismos análogos (no digitales) del cerebro pueden ser emulados por mecanismos digitales con el grado de precisión deseada.
Es de anotar que en la actualidad Stanislas Dehaene, matemático y neurocientífico francés, ha conseguido notables desarrollos en las ciencias cognitivas, con aplicación en procesos neuronales relativos a los aprendizajes básicos. Dispone de laboratorio experimental y trabaja en conjunto con su esposa, Ghislaine Dehaene-Lambertz, pediatra aplicada a las mismas disciplinas de las ciencias cognitivas.
El profesor Valencia-Restrepo recapitula así: Turing mostró que las máquinas podían ser programadas; Von Neuman averiguó cómo construir el hardware y Shannon mostró cómo el software podía ir más allá de los cálculos matemáticos.
Valencia hace discernimiento apropiado sobre la confrontación en utopía y distopía. Expresa que para los utopistas, la IAG es la última frontera de la prosperidad humana, con fusión de humanos y máquinas. En cambio, los distópicos aluden a los peligros existentes, al considerar que la superinteligencia es el mayor riesgo que enfrenta la civilización. Stephen Hawking hace parte de este grupo, al augurar el fin de la humanidad.
Se involucran problemas de conciencia, éticos, de noción de la vida, entre otros. Lovelock y otros aseguran que los computadores serán nuestros socios para alcanzar un planeta saludable, en lucha contra el cambio climático. Se advierte el peligro de perder el control de esos artefactos. Quedan problemas por examinar: el pensamiento, las emociones, la conciencia, las reacciones instintivas, las reacciones aprendidas, la deliberación, la auto-reflexión, la auto-conciencia,…
- José-Celestino Mutis (1732-1808) y la alborada de la ciencia

Darío Valencia como científico e historiador de la ciencia, se ocupa de examinar el afloramiento de la ciencia en la Nueva Granada, en especial con el liderazgo de José-Celestino Mutis, hijo de la Ilustración (siglos XVII y XVIII), período histórico, con movilización intelectual y cultural, que dio privilegio a la razón y al conocimiento, contra la superstición, la ignorancia y el oscurantismo. La monarquía de los Borbones en España se acogió a esa atmósfera.
El rey de España, Carlos III, por intermedio del virrey Antonio Caballero y Góngora, dio línea para emprender el inventario de la naturaleza en la Nueva Granada, y se nombra al sacerdote y médico gaditano, José-Celestino Mutis como director de la misión. Se trató de la Real Expedición Botánica que consigue clasificar del orden de veinte mil especies vegetales y siete mil animales del hoy territorio colombiano. Mutis preparó jóvenes en botánica, muestreadores de campo, dibujantes,… Entre los botánicos estuvieron Juan Eloy Valenzuela y Mantilla, Francisco José de Caldas, Sinforoso Mutis-Consuegra, Francisco-Antonio Zea, Jorge Tadeo Lozano, José-Manuel Restrepo, José Mejía-Lequeira. Entre pintores y dibujantes, Pablo-Antonio García del Campo (dibujante), Francisco-Javier Matiz (pintor de flores), Salvador Rizo (pintor y laminista), Vicente Albán (pintor de flora y retratista).
El reconocido como “Museo Mutis”, constituido por más de veinticuatro mil plantas secas, cinco mil dibujos de plantas, colección de maderas, conchas, resinas, minerales y pieles, reposan en el Real Jardín Botánico de Madrid, la Real Academia de Historia y en Valladolid. La Biblioteca Nacional de Colombia dispone de importante número de láminas, que han sido publicadas en varios volúmenes. Pionera la publicación de 34 láminas, por Carlos Valencia Editores, en 1984, a partir de las existentes en la Biblioteca Nacional, catalogadas así: “Merian, Maria Sybilla 1647-1717 / Recueil des planes des Indes, París, Desnos, 1768/63 lams, (color), 6h, 53 cm. / Faltan láminas Nos. 6, 7 y 8”. Se trataba de obras de Maria Merian, en libro, considerado de singular valor por Mutis, a pesar de haber sido superado en 1784, pero fue un referente documental importante para el mismo Mutis y para los dibujantes y pintores de la Expedición Botánica.
Mutis, de 28 años, llega a la Nueva Granada e introduce la cultura científica, con la formalidad de la educación basada en la matemática y la física newtoniana. En su maravilloso protagonismo, pueden señalarse los siguientes acontecimientos que evidencian el cambio cultural que introdujo: 1. Inauguración de la cátedra de matemáticas (1762); 2. El manuscrito de Mutis a favor de Newton contra los escolásticos (1764), que daban predominio a la fe sobre la razón, rescatado en el archivo histórico de la Universidad Javeriana, y publicado en 2009; 3. Traducción parcial al español de la obra fundamental de Newton (1770), y 4. La terminación y puesta en marcha del Observatorio Astronómico (1803) en Santafé de Bogotá, con el nombramiento de Francisco José de Caldas para dirigirlo, el cual pasó a ser patrimonio histórico de la Universidad Nacional de Colombia.
Mutis tradujo de Newton los “Axiomas y leyes del movimiento” y “Sobre el sistema del mundo” que contiene la ley de la gravitación universal, con deducción de ser elipses las órbitas de los planetas alrededor del Sol, en uno de cuyos focos se encuentra este.
Tuvo valentía y arrojo Mutis, quien por su formación y promoción científica fue acusado ante la Inquisición de Cartagena por los dominicos de Santafé. Mutis se defendió ante el virrey Guirior, también ante los tribunales y ante el Supremo de Castilla, y de esa manera se reconoció la teoría de Newton sobre la rotación heliocéntrica.
Se considera a Mutis como el primero de los botánicos de la América tropical y el primer entomólogo del Nuevo Mundo, pionero en el estudio de las hormigas (mirmecología), con estudio que hizo en Mariquita al identificar doce especies, con rescate de sus nombres dados por los lugareños. Los diarios completos de Mutis, de 1200 páginas, fueron rescatados, organizados sistemáticamente por Guillermo Hernández de Alba (1906-1988), de los cuales diez páginas están referidas a sus estudios de las hormigas. Hernández de Alba publicó el “Archivo epistolar del sabio naturalista don José Celestino Mutis” (1984), quien también publicó, en 1957, el “Diario de observaciones de José-Celestino Mutis (1760-1790).
En su discurso de 1762, al inaugurar la cátedra de matemáticas en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, expresó la necesidad de “propagar las ciencias matemáticas y físicas, con la importante mira de habilitar a la juventud en sus estudios filosóficos.” Plantea que el desarrollo de la Física experimental es producto de las observaciones, los experimentos y la aplicación de las matemáticas. Como conocedor de la obra de Newton, promueve la aplicación del método científico, en los procesos de observación, experimentación, análisis crítico de resultados, con la matemática incluida.
Mutis valora la Geometría, con la vigencia de Euclides (325 aC – 265 aC), en la característica sustantiva de proceder el entendimiento humano, con lo cual se conduce, por rigor, a no cometer errores en la comprensión.
Alexander von Humboldt visitó con interés a Mutis y tuvieron ocasión de intercambiar informaciones científicas, en especial de botánica. El barón se expresó con especial reconocimiento a la sabiduría de Mutis.
- Leonardo da Vinci (1452-1519)

Darío Valencia incorporó, en la edición que nos motiva, una detallada reseña de la singular biografía de Da Vinci, escrita por Walter Isaacson. Se trata de una personalidad de genialidad reconocida, formado en variadas disciplinas, con apego a la integración del conocimiento, en campos del arte, la ciencia, la ingeniería, con trabajo interdisciplinar. De muy joven trabajó en el taller de Andrea del Verrocchio (1435-1488), pintor, escultor y orfebre, de la corte de Lorenzo de Médici. Tuvo desarrollos incluso en montajes teatrales. Su obra fue inmensa. F. Capra asevera que Leonardo dejó más de cien mil dibujos y más de seis mil páginas de notas.
En dibujo y pintura desarrolló la técnica de veladuras, el esfumado y el claro oscuro. Tuvo conocimiento al detalle de la anatomía, con estudio de cadáveres, en especial se ocupó con minucia de los músculo de los labios, lo que al parecer le dio soporte a la expresión de la sonrisa en La Monalisa (original en el Museo del Louvre). Desarrolló máquinas, en especial de guerra y fortalezas, con despiece y dibujo de secciones. En hidráulica se ocupó de los mecanismos en los ríos, de los ciclos hidrológicos, y diseñó la desviación del río Arno, estudios pioneros de la hidrodinámica. Sus intereses lo llevaron incluso a observar el color del cielo y explicárselo; expresó: “El aire adquiere el azul por los corpúsculos de humedad, que captan los rayos de la luz del Sol.”
La observación de fósiles en las montañas lo llevó a comprender que se trataba de lugares antes sumergidos que por acciones tectónicas estaban ahora en condiciones de volúmenes al aire. Descubrió la arterioesclerosis, y la acción de la válvula aórtica, con apoyo en sus estudios de los vórtices y remolidos del agua, con flujos en espiral.
Valencia-Restrepo expresa que Leonardo fue una de las mentes más brillantes de la historia, que mejor encarnó, de manera natural y convincente, la relación estrecha entre ciencia y arte, que fue revivida en el siglo XIX por Alexander von Humboldt. Fritjof Capra asegura que Leonardo fue el primer científico moderno, mucho antes de Galileo, Bacon y Newton. Puede incluso suponerse que concibió el método científico, con notable anticipación. En 1513 escribió: “Antes de dar un paso más, realizaré experimentos, porque mi propósito es exponer primero la experiencia y luego, mediante razonamiento, mostrar por qué esa experiencia está destinada a operar precisamente de esa manera. Es esta la verdadera regla que deben seguir quienes reflexionan sobre los fenómenos naturales.”
Fritjof Capra también asevera que los estudios sistemáticos de Leonardo equivalían a la ciencia de la cualidad y la totalidad, distinta de la ciencia mecanicista de Galileo y de Newton. Y considera que el enfoque de pensamiento de Leonardo corresponde a equivalencias modernas de la teoría de la complejidad y la teoría de sistemas.
Leonardo era pacifista, con rechazo a cualquier forma de violencia. Tenía compasión con los animales. Era vegetariano. Y tuvo como referente la Naturaleza, en tanto modelo y guía, y sus estudios acerca de ella los llevaron a comprender su sentido de unidad, coherente en sus labores de ciencia y arte. Su concepción espiritual lo llevaba con preferencia a hablar de obras infinitas y de las invenciones de la Naturaleza, sin ocuparse de la creación divina. En esta ideología fue antecesor del panteísmo explícito en la expresión “Deus sive Natura” de Baruch Spinoza.
- Alexander von Humboldt (1769-1859)

En Aleph-206 hay un breve ensayo de Darío Valencia sobre Humboldt y la unidad del conocimiento. De igual modo como Leonardo da Vinci, Humboldt fue un científico consiliente, integrador de los conocimientos, hijo de la Ilustración, pero con mayor amplitud en sus concepciones al considerar la interacción de las disciplinas científicas, por la observación y el análisis de la Naturaleza, en las relaciones de los seres vivos con el mundo material. En esa línea concibió el estudio del planeta Tierra con visión integradora y sistemática; conjunción de ciencias que se ocupan de la flora, la fauna, el clima, el paisaje, las corrientes oceánicas y las diferentes culturas. Precursor de las ciencias de la tierra y de la hipótesis Gaia de Lovelock: la Tierra como un conjunto natural animado donde todo se entrelaza. Creador también de la “infografía”.
Humboldt exploró el continente Americano (1799-1804), con registro de todos los detalles en sus observaciones. En su obra “Vistas de las cordilleras y monumentos de los pueblos originarios de las Américas” se destaca la integración entre naturaleza, arte y ciencia. Al regresar a Europa publica sus obras numerosas, del orden de 30 volúmenes, al amparo del nombre general “Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente”, con visión objetiva e ilustrada de los territorios tropicales explorados.
Humboldt tuvo especial reconocimiento con José- Celestino Mutis y los integrantes de la Real Expedición Botánica.
En los años finales de su vida, Humboldt se propuso escribir una obra como sinopsis de todos sus hallazgos y conocimientos, para una mejor difusión. Así surgió ese libro monumental “Cosmos. Proyecto de una descripción física del mundo”, elaborado con apoyo a las lecciones que impartió en la Academia Sing de Berlín (1827-1828), obra publicada entre 1845 y 1862.
La profesora Marion Heinz, filósofa alemana (n. 1951), de Universität Siegen, en su conferencia convocada en Bogotá por el Instituto Goethe, en 1999, dedicada a examinar “Cosmos”, esa obra mayúscula de Humboldt, desarrolló la tesis de considerar la concepción de Humboldt sobre la descripción física del mundo, inscrita en el paradigma científico elaborado en la tradición del llamado neovitalismo. Comprensión vitalista de la ciencia, como base del nuevo y compendioso intento de Humboldt de elaborar una síntesis de las investigaciones en las ciencias particulares.
La profesora Heinz señaló en su conferencia tres puntos centrales para la comprensión de “Cosmos”: 1. Objetivo principal, la física del mundo; 2. La verdad científica con indumentaria estética, y 3. Unir los hechos y las ideas, la Naturaleza como un todo en el saber humano.
- Tema adicional: diálogo sobre el libro “Contra el fanatismo”, de Amos Oz (Ed. Siruela, Debolsillo, Barcelona 2005)

En virtud de la guerra desatada en Israel por la incursión terrorista del grupo Hamás contra moradores del territorio israelí, con número significativo de muertes, con respuesta avasalladora del gobierno y el ejército de Israel contra el grupo terrorista, con destrozos incalculables en la franja de Gaza, me pareció oportuno incursionar en la lectura y diálogo sobre el libro de Amos Oz, con características premonitorias, y con el planteamiento necesarios de la conformación del Estado Palestino, con fronteras de coexistencia en las diferencia y de mutuo respeto. Hasta el momento todo un imposible.
Oz establece de entrada que los fanáticos consideran que cualquier fin justifica los medios. Y sostiene la necesidad de considerar la prioridad de la vida sobre muchos otros valores, convicciones o credos. Sinembargo, estima que el fanatismo es una componente siempre presente en la naturaleza humana, una especie de gen del mal. La semilla del fanatismo, dice, siempre brota al adoptar una actitud de superioridad moral que impide llegar a un acuerdo. “El fanático solo puede contar hasta uno, ya que dos es un número demasiado grande para él o ella… A menudo, los fanáticos son sentimentales sin remedio.”
Identifica las formas extendidas de fanatismo: conformidad, uniformidad, culto a la personalidad, idealización de líderes políticos o religiosos, adoración de individuos seductores… Por otro lado, los regímenes totalitarios, las ideologías mortíferas, el chovinismo agresivo, las formas violentas de fundamentalismo religioso.
Amos Oz llega a decir: “La batalla entre judíos israelíes y árabes palestinos no es una guerra religiosa. Es un conflicto territorial. Ni guerra religiosa, ni de culturas, ni desacuerdo entre dos tradiciones. Es una disputa estatal sobre quién es el propietario de la casa. Puede resolverse.” Palestina es la única patria de los palestinos, y los judíos israelíes están en Israel porque no disponen de otro país en el mundo que puedan llamar hogar. Ambas partes tienen razones muy poderosas. Es necesario llegar a un acuerdo, no a una capitulación. Ni unos ni otros deberían jamás arrodillarse.
En razón del ascenso del fanatismo en el mundo, Oz propone que uno tiene que hacer dos cosas: 1. Intentar crear esperanza, y 2. No puedes luchar contra el fanatismo con fanatismo.
El virtud del terrible ataque de Hamás a Israel el 7 de octubre/2023 que desató una feroz guerra, el escritor Sergio Ramírez en columna de prensa dijo: “Cuando llegamos al punto de escoger a las víctimas que merecen nuestra compasión, hemos quedado moralmente tuertos. Si el niño judío asesinado en el kibutz no nos conmueve igual que el niño palestino que agoniza en el hospital de Gaza, herido en los bombardeos indiscriminados, hemos quedado tuertos y pronto quedaremos moralmente ciegos.”
- Los estudiantes leen, reflexionan, escriben, dialogan
Manuela Mejía-Ángel:


Santiago Valencia-Isaza:
Nos hallamos inmersos en una especie de crisis que enfrenta la generación actual de jóvenes, entendiendo crisis como el período de pérdida de humanidad en los humanos, irónicamente. Nuestra exposición constante a la maraña de conocimientos y aprendizajes, a menudo triviales, nos ha hecho alejarnos de un pilar fundamental de nuestras vidas, el pensar con juicio crítico, con razón y, por ende, con un valor real, yendo más allá de la fachada superficial de conocimiento que teje una máscara ilusoria que finalmente nos limita.
Carolina Vallejo-Alarcón:
No conforme con la diversidad de relatos, la mente porosa falsea y no da lugar a la objetividad ni a la veracidad. El hombre objetivo es el hombre de la ciencia y no necesariamente esta es la figura adecuada para representar la modernidad, o lo que proyectamos como mejor futuro, debido a la necesidad que tenemos como colectivo de tener una perspectiva más integral y matizada, sin dejar de comprender los hechos. Es ahí entonces donde la existencia de múltiples verdades logra satisfacer la individualidad elegida y no elegida de cada ser humano, y da cabida a un respeto en el que no necesariamente todas las partes convergen.
Santiago Valencia-Isaza:
A través de los escenarios planteados por el cuento “El Aleph” de Borges, nos vemos envueltos en una danza entre lo finito y lo infinito, entre lo humano y lo divino. A medida que nos sumergimos en el Aleph, nuestra mente se fusiona con la multiplicidad de realidades y perspectivas que coexisten en un único punto. La lucha del protagonista por asimilar la vastedad del conocimiento y sus emociones encontradas, evocan una lucha interna universal: la búsqueda de sentido en un mundo desbordante de información.
Santiago Wagenaars R.:
Siempre había pensado que perder la vista sería una de las tragedias más grandes, pero Montaigne me cambió la idea. Tal vez la voz y el oído son más indispensables, debido al placer de conversar. Doloroso sería perder los espacios y oportunidades de conversación, donde cada palabra puede tener un significado diferente, aun por el tono. A través de escuchar podemos aprender infinidad de cosas. Perder la posibilidad de oír sería trágico, al no tener manera de escuchar la música, de entender melodías y de regocijarse con ella, lo que nos puede hacer sentir algo mucho más importante que la mera existencia.
Manuela Mejía-Ángel:
La palabra debe usarse para construir, compartiendo con el otro de todos los tiempos, y con lo otro de todos los sentidos. Construir el conocimiento, la libertad y una sociedad que pueda hablar de sus incomodidades, con el afán de crecer y mejorar, con espacios alegres, aun de burla, que maticen el aprendizaje como una actividad divertida, “como el mejor regalo y no como una amarga obligación”, dejando de lado las competencias, la superficialidad, los dogmas y las mortalidades, de modo que se desarrolle el pensamiento crítico e independiente.
Juan-Esteban Salgado S.:
Lo interesante de estar aquí reunidos, en el “Aula UN del estudiante de la mesa redonda” es compartir vestigios y pruebas humanas, para que sean discutidas. Entre estas obras humanas está la poesía, la cual será ampliamente valorada por los miembros del grupo, en especial por el moderador. En esta Cátedra se abordan temas, más allá de los académicos, con asomo de valores estéticos o artísticos que solo pueden abordarse a partir de una concienzuda introspección.
Sofía Hernández-Castaño:
Con la lectura del poema “La despedida”, de la Canción de la Tierra, de Gustav Mahler, se genera espacio para la reflexión acerca de lo escuchado. ¿El personaje añora su país?, o ¿se trata acaso de una despedida de la vida? Los aportes en interpretación son variados, pero como lo expresó una compañera, “uno viene de la nada y vuelve a la nada”. La poesía y el arte en general son más que un cúmulo de palabras o expresiones con significado único y una sola verdad. Se trata de un mensaje que llega de manera diferente a cada persona.
Eliana Betancur-Pava:
Darío Valencia-Restrepo es un sabio e intelectual muy importante, que favorece en especial a nuestra Universidad Nacional de Colombia y en general a la universidad en el país, y a la Academia de Ciencias.
Liceth-Pahola Figueroa I.:
Darío Valencia en sus escritos nos hace entender que una formación amplia y sin límites, nos facilita la comprensión del mundo, además de propiciar la convivencia con diferentes personas de distintas culturas y pensamientos; todas nos enriquecen de gran manera. De igual modo, señala que el valor fundamental está en la relación del saber con el compartir.
Jesús-Andrés Mora Y.:
Darío Valencia en su visión de la Universidad resalta la manera como se motiva en los estudiantes la formación del pensamiento crítico, de libre examen, para fortalecer un mejor desarrollo de la sociedad. Propicia el diálogo de saberes, en interrelación, para motivar la comprensión de un pensamiento unificador.
Catalina Guerrero-Castaño:
Somos seres complejos y nuestro desarrollo abarca varias dimensiones que interactúan para formar nuestra personalidad. A lo largo de la vida, cada una de las facetas que nos integran se interrelacionan y se enriquecen mutuamente. Al prestar atención a nuestra dimensión física, aprendemos a cuidar de nuestro cuerpo como un templo, promoviendo la salud y la autoestima. En el ámbito emocional, el autoconocimiento y la gestión de las emociones nos permiten tomar decisiones acertadas y mantener relaciones personales más saludables.
Carolina Vallejo-Alarcón:
La vida, la obra y el legado de Darío Valencia se basó en la búsqueda de la consiliencia, de una forma discreta pero franca, ya que su participación en movimientos progresistas nunca lo condujo a tomar posiciones extremas, sino a ser el que sabe cuándo acompañar y cuándo marginarse sin estruendo. Ha sido un ejemplo notable de discreción en todo lo que vive y emprende, incluyendo la diversidad y el rigor en sus intereses intelectuales, científicos, académicos.
Fabiana-Alejandra Pantoja M.:
Las acciones de Darío Valencia muestran el valor en la ética profesional, la cual se mostró al instar a las Empresas Públicas de Medellín (EPM) para compensar a las comunidades afectadas con el proyecto de Hidroituango. Sus posiciones, como columnista de prensa, siempre han sido francas y directas, a pesar de ser difícil asumir la libertad de expresión en nuestro país, por los riesgos que se corren.
Nohelia Urbano-Cerón:
En el desarrollo de la informática y de la inteligencia artificial, se destacan el trabajo de tres personalidades pioneras: John von Neumann, Alan Turing y Claude Shannon, quienes jugaron roles fundamentales en el desarrollo de la computación y de la inteligencia artificial (IA), desde la iniciativa de almacenar instrucciones en la memoria de una máquina hasta la posibilidad de que las máquinas aprendan y manejen información de manera sofisticada.
Andrés Lemus-Murcia:
La educación también ha venido evolucionando con la IA. Se han creado distintas modalidades de estudio virtuales que funcionan bien, y a fin de cuentas el aprendizaje también es una labor autónoma. Sinembargo, todavía la IA no ha podido remplazar al profesor, quien se ocupa de generar un pensamiento crítico, de libre examen, con diversas formas creativas para transmitir la información. El profesor no deja de ser un “arma de doble filo” para el estudiante, así como puede producir motivación e interés en los alumnos, también puede generar todo lo contrario, creando desinterés y desmotivación.
Santiago Valencia-Isaza:
Nos encontramos con la unidad del conocimiento, la consiliencia. No podemos dejar a las artes y las humanidades como tema secundario de estudio, como algo que simplemente catalogamos como complementario, debemos tener una visión integradora de saberes, donde dichos aspectos tengan igual peso, en cuanto a la importancia como materias de estudio. Al fin y al cabo, como universidad tenemos la obligación de reflejar la universalidad de conocimiento, en nuestra faena cotidiana de buscar la verdad en las aulas de clase.
Luis-Felipe Sepúlveda M.:
Como estudiante que soy de Ingeniería, se tiene la tendencia de mirar alrededor y darse cuenta del menosprecio que existe hacia áreas de ciencias sociales y humanidades. José-Celestino Mutis, como polímata y filósofo creyente, formado en la Ilustración, tuvo la posición de abandonar la filosofía escolástica para propiciar en la enseñanza el método científico, convirtiéndose en pionero en campos de la botánica, la entomología, la astronomía, entre otras disciplinas de su interés.
Luis-Miguel Grisales:
Los discípulos de José-Celestino Mutis fueron todos decididos sostenedores de la causa de la Independencia de Colombia, próceres militares y civiles, y mártires de la guerra de independencia. Lo que nos corrobora como a través de la educación y la ciencia podemos lograr que el ser humano reflexione profundamente sobre lo que está bien o mal, de lo correcto y lo incorrecto, y así liberarnos de yugos físicos y mentales.
Stiven-Alexander Viveros C.:
José-Celestino mutis es un ejemplo inspirador de cómo la pasión, la perseverancia y el compromiso pueden llevar a descubrimientos científicos que trascienden generaciones. Su vida y obra son un testimonio de cómo un individuo apasionado puede contribuir de manera significativa al avance del conocimiento y al enriquecimiento de la cultura. En la historia de la ciencia y la cultura en América Latina, el nombre de José-Celestino Mutis brilla con luz propia, recordándonos la importancia de la curiosidad, la exploración y el compromiso con el conocimiento en la búsqueda de un mundo mejor.
Juan-Esteban Salgado S.:
Al estudiar la vida y la obra de Leonardo da Vinci se aprecia que el método científico y el arte comparten espacios afines, con la observación rigurosa y espaciada, que permite identificar patrones en la naturaleza, para comprenderla, representarla y recrearla en conceptos humanos.
María-José Giraldo G.:
En mi informe sobre Leonardo da Vinci me ocupé de considerar en especial dos de sus obra: La última cena, y el Hombre de Vitruvio, que me llevaron a afirmar que todas las creaciones de Leonardo da Vinci son una fuente de inspiración que nos invitan a apreciar la belleza, la perfección y la interconexión en todas las formas del conocimiento.
Santiago Moncayo-Aguirre:
Cabe resaltar que además de propiciar en nosotros mismos y en nuestros hijos el conocimiento, también se debe inculcar la perseverancia y el ansia de ser imaginativos, de encontrar en dónde no se mira, de mantener intacta esa curiosidad de Leonardo da Vinci que tanto nos inspira y enseña. La habilidad sin imaginación es estéril y debemos tener conciencia de ello.
Alejandra Pantoja-Mora:
Leonardo da Vinci no solo fue un ser con una amplia agudeza, sino también una inspiración continua para la humanidad. Nos recuerda la importancia de la curiosidad insaciable, y la interconexión de diferentes campos del conocimiento. A través de sus observaciones meticulosas y su capacidad para ver más allá de lo evidente, nos dejó un legado que trasciende las fronteras del tiempo y nos desafía a preguntarnos no solo cómo funcionan las cosas, sino también por qué lo hacen. Sus cuadernos son una ventana a la mente de un genio y un recordatorio de que la observación y la imaginación son las herramientas fundamentales para desentrañar los misterios del mundo.
Manuela Mejía-Ángel:
La vida de los grandes pensadores de la humanidad se supone estar unida por una curiosidad insaciable, a la cual se le da rienda suelta de manera tal que pareciera no tener un hilo conductor, y solo ser dudas del azar.
Stiven-Alexander Viveros C.:
Alexander von Humboldt dejó una marca indeleble en la historia de la ciencia y en la exploración. Su enfoque interdisciplinario y su pasión por comprender el mundo natural nos enseña que nunca debemos dejar de lado nuestra curiosidad, ese deseo por adentrarnos en lo inexplorado y tener la capacidad y madurez para no cerrarnos en una sola perspectiva, o en una sola disciplina, sino atrevernos a abordar las distintas ramas de saberes que nos llamen la atención, sin que las etiquetas nos limiten.
Liceth-Pahola Figueroa I.:
La literatura y la narración de historias pueden ayudar a revelar las vidas y experiencias de quienes están atrapados en medio del fanatismo, representado como una fuerza destructiva; a pesar de esto todavía hay esperanza en la capacidad humana de cambiar y aprender a convivir en armonía. Además, es valioso fomentar el respeto mutuo y el diálogo como medios para evitar efectos devastadores, generados por “el querer cambiar a los demás, al costo que sea necesario.”
Santiago Moncayo-Aguirre:
Amos Oz ha incorporado el sentido del humor como una manera de también enfrentar el fanatismo. El humor puede ser un lenguaje universal que trasciende las barreras culturales, lingüísticas y políticas. Puede ayudar a acercar a personas de diferentes orígenes y perspectivas, al crear un espacio compartido favorable a la risa. El humor bien empleado puede desarmar la hostilidad y reducir la tensión en situaciones conflictivas, facilitando que las personas accedan a escuchar y a dialogar.
Miguel Grisales-Arenas:
Lo más importante es ponernos en la piel de otra gente. Hay que tener la satisfacción de entender e imaginar al otro, de no juzgar de manera inoportuna e indebida, de poder contar su historia, sus prejuicios. No solo es una experiencia ética y gran prueba de humildad, también es un gran placer.

Ref.: «La Patria», Manizales, 09.XI.2023; p. 13