Informe de la Versión 34 de la «Cátedra Aleph» (UN-Manizales; II-2019) – Ciencia y Humanismo: Francisco José de Caldas y Alexander von Humboldt

Esta versión se realizó en el segundo semestre académico de 2019, con 23 estudiantes de diversas carreras. Como es habitual las primeras sesiones se ocuparon en dialogar sobre el método de trabajo y ponerlo en escena, primero con las citas referenciales del comienzo del “Derrotero” y luego con la lectura y diálogos sobre el cuento “El Aleph” de Jorge-Luis Borges, de dificultad propia, con el doble objetivo: enfrentar un texto de esa naturaleza y en colectivo desentrañar sentidos e interpretaciones, a la vez que justificar el nombre de la Cátedra y de la Revista que le es congénere.

Acerca de Francisco José de Caldas (1768-1816)
De Francisco José de Caldas nos ocupamos de recontar aspectos de su vida y de su obra, en tiempo de la Independencia, con los compromisos de explorar de manera sistemática la naturaleza y de participar del proceso independentista del lado de los patriotas. Nacido en Popayán obtuvo el grado de Bachiller en Derecho en el Colegio Mayor del Rosario en Bogotá. Por afición se hizo naturalista de manera autodidacta, de condiciones de estudio y observador atento y sistemático, en campos de botánica, la mineralogía, la geografía, la matemática, la astronomía, entre otras disciplinas. Se le considera como el primer científico en Colombia.
Como marco referencial, cabe anotar que la monarquía de los Borbones promovió reformas, en la segunda mitad del siglo XVIII, para formar científicos en disciplinas modernas. Se fundó la “Real Expedición Botánica”, y este acontecimiento llevó a que se creara la Cátedra de Matemáticas en el Colegio Mayor del Rosario, a cargo de José-Celestino Mutis. Hubo tertulias y se creó la Biblioteca Pública de Santafé. La Biblioteca Nacional de Colombia fue fundada como Real Biblioteca por el virrey Manuel Guirior en 1776, pero la abrió al servicio el virrey Manuel Antonio Flórez Maldonado el 9 de enero de 1777.
Recorrió con el oficio comerciante los departamentos del Cauca, Huila, Tolima y Cundinamarca, aprovechando para sus observaciones de la naturaleza. Está en Bogotá en 1796 y accede a libros de sus curiosidades en matemática, botánica y astronomía, además aprovecha para hacerse a algunos instrumentos de medición: brújula, barómetro de mar, dos termómetros y un Octante de Hadley. El 15 de agosto de ese mismo año mide la altura del Cerro de Guadalupe, teniendo como resultado 1683 toesas, que equivalen a 3.265,02 metros sobre el nivel del mar (1 toesa = 1.94 mts.). Al año siguiente, en mayo, calcula la latitud de Popayán, y elabora mapa para colaborar en la solución a conflicto entre los cabildos indígenas de Timaná y de La Plata. Hace observación de eclipse total de Luna el 03 de diciembre de 1797. Elabora también el mapa del río Magdalena desde Neiva hasta su nacimiento. En este campo de la Astronomía, obtiene con sorprendente exactitud los días visibles en las inmersiones y emersiones de los cuatro principales satélites de Júpiter, lo cual consigue con seguimiento que hace del 22 al 23 de diciembre de 1798, a la vez que calcula la Longitud de Popayán.
En 1799 se dedica de manera principal al estudio de la Botánica y establece relaciones entre la altitud y la variación de la temperatura de ebullición del agua. Publica su primer artículo científico en 1801, en el “Correo Curioso de Santafé”, correspondiente a la medición de la altura del Cerro de Guadalupe. Durante cuatro años hace exploración científica en la Provincia de Quito. Avanza en estudios de hipsometría, desconociendo lo alcanzado en este campo por europeos. Y en 1802 consigue una expresión matemática que relaciona la altitud de las montañas con la variación de la temperatura de ebullición del agua, Memoria que se publica después de su muerte (1819). Entra a hacer parte de la Expedición Botánica, como agregado de José-Celestino Mutis. Asciende los volcanes y registra múltiples observaciones. Mutis construye el hoy “Observatorio Astronómico Nacional” y lo nombra como su director.
Caldas crea en 1807 el “Semanario del Nuevo Reyno de Granada”, con circulación entre 1808 y 1810, para la difusión de cuestiones científicas. En él se publicó su trabajo “Estado de la Geografía del Virreinato de Santafé de Bogotá, con relación a la economía y el comercio”.
Caldas hizo parte de los acontecimiento del 20 de julio de 1810, con antesala en reuniones de promovió de los conspiradores en el “Observatorio Astronómico”. En 1811 asume el grado de Capitán y se incorpora al Cuerpo de Ingenieros Cosmógrafos en el Estado de Cundinamarca. Con el grado de Teniente Coronel participa, en 1812, en la ofensiva federalista contra Santafé, pero los federalistas son derrotados por Antonio Nariño y Caldas huye. En 1813 Caldas se incorpora a la Provincia de Antioquia, colaborando con su Presidente, Juan del Corral, en el diseño y construcción de fortificaciones. Realiza proyectos de Cartografía. Llega a ser nombrado Ingeniero General y Coronel del ejército provincial. En 1814 dirige en Rionegro, y luego en Medellín, la Academia de Ingenieros Militares, para la formación de cadetes en los campos de la arquitectura militar, artillería, arquitectura hidráulica, táctica militar, arquitectura civil y geografía militar, con diseño de mapas. Discípulo suyo fue José-María Córdova, quien como general participó en la derrota a los realistas en 1819.
Dice John Wilson Appel (citado por Darío Valencia-Restrepo): “Caldas fue el único en la Nueva Granada que pudo escalar volcanes con Humboldt, buscar plantas con Bonpland, copiar cuadernos de los europeos, auscultar el conocimiento de ellos y solicitarles su opinión sobre sus propias actividades científicas. Y fue también el único en recibir un elogio escrito por parte de Humboldt.”
Asimismo, Darío Valencia-Restrepo, refiere en su libro sobre F.J. de Caldas, que la “Fitogeografía” tiene como fundador a Humboldt, pero Caldas se ocupó del tema desde 1796, con acumulación de observaciones y ordenamiento de la información compilada.
La obra cartográfica de Caldas cubre cuatro campos: 1. El proyecto del Atlas del Nuevo Reino de Granada; 2. La nivelación de plantas en las montañas de los Andes; 3. La observación de la naturaleza en sus viajes comerciales, y 4. Los mapas militares, las fortificaciones de Antioquia. De igual modo, Valencia-Restrepo cita a Caldas en escritura suya de 1808 contenida en el “Semanario del Nuevo Reino de Granada”: “Los conocimientos geográficos son el termómetro con el que nadie mide la ilustración, el comercio, la agricultura, y la propiedad de un pueblo.” Se le considera como el primer geógrafo en la historia de Colombia, también como precursor del periodismo científico, de los estudios en hipsometría termométrica, la nivelación de plantas, la astronomía, la meteorología, e iniciador de una comunidad científica y precursor de la Ingeniería en nuestro país.
Humboldt se refirió a Caldas (en cita de D. Valencia-Restrepo) en los siguientes términos: “Evidentemente, Caldas es una maravilla en astronomía. Desde hace años trabaja aquí en la oscuridad de una ciudad remota. Él mismo ha arreglado sus instrumentos para las medidas y las observaciones: ora traza meridianos, ora mide latitudes. ¡Cuánto podría lograr semejante hombre en un país donde se le proporcionara más apoyo!”
En 1815, unificado el gobierno independiente de la Nueva Granada, Caldas organiza en Santafé la Academia de formación del ejército patriota. A la vez, avanza en sus propósitos de elaborar mapa general y diseña planes de defensa. La mala suerte lleva a que Pablo Morillo irrumpa con sus huestes en 1816 y destruye esos logros y proyectos. Toman prisionero a Caldas, y es fusilado por la espalda en Santafé, el 29 de octubre de 1816.
Capítulo especial en estas alusiones a Francisco José de Caldas, merece aludir al “Discurso pronunciado en Rionegro”, el 13 de junio de 1814, para dar comienzo al curso militar del Cuerpo de Ingenieros de la República de Antioquia”, estimada como la primera Escuela de Ingeniería en Colombia. Me permito a continuación transcribir las notas que hice de ese extenso discurso:
- La ciencia del Ingeniero es inmensa…
- … urgente necesidad de formarse hombres ilustrados, de domiciliar las ciencias y las artes,..
- Una conducta irreprensible, un estudio continuado…; solo la virtud y los conocimientos merecen el aprecio público,…
- El honor en general, y respecto del que le obtiene, no es otra cosa, y consiste esencialmente en el cumplimiento exacto de las obligaciones que nos imponen la religión, la naturaleza y la sociedad, pero respecto a los demás, es la reputación o concepto ventajoso que formamos de las virtudes de aquel.
- … arded en deseos de ilustraros,…
- … El sufrimiento, la modestia, la paciencia, la dulzura, virtudes que tanto han caracterizado a los grandes hombres…
- El honor es incompatible con los vicios.
- …, la paz, el consuelo, la serenidad del corazón, un corazón anegado en las delicias de la virtud, que solo pueden conocer y sentir las almas justas,…
- La paciencia fue el objeto favorito de todos los filósofos de la antigüedad; ellos conocían que sin paciencia el hombre es una fiera temible, capaz de todos los excesos como de todas las bajezas. Un corazón impaciente es una bomba pronta a estallar a la más pequeña chispa que la toque, es la caja de Pandora que abriga todos los males y que derrama el veneno que oculta, a la más ligera resistencia.
- El que falta a los deberes o los pospone, el que descuida, no puede exigir vigilancia de los demás. Es necesario enseñar con el ejemplo.
- La verdad desnuda, jóvenes, la verdad pura no debe faltar jamás de vuestros labios; dejad el entusiasmo y las frases pomposas y floridas a los oradores y a los poetas;…
- Vuestra virtud debe recomendarse por sí misma y no por vuestra pluma. No habléis jamás de vuestros méritos: el que habla de sí mismo ventajosamente, es un monstruo de vanidad y de impudicia, en quien se han extinguido todos los sentimientos de la modestia. No oigáis tampoco con paciencia los elogios que quieran daros vuestros inferiores; cortad, tapad la boca que tenga la indiscreción y el atrevimiento de elogiaros en vuestra presencia. Un elogio descarado y directo es un insulto,… Detestad la adulación, así para recibirla como para darla…
- Notad bien, jóvenes, estas dos últimas palabras: haceros amables.
- La avaricia es una fuente fecunda de vicios abominable, vicios incompatibles, no digo con la naturaleza de vuestra profesión, pero aun con la honradez del hombre más oscuro de la sociedad. La avaricia comenzará por sembrar en vuestro corazón la desconfianza, será seguida de las sospechas, de las inquietudes, de los manejos bajos, de las vilezas, de la crueldad y de todos los delitos. Desgraciado el hombre que dio entrada en su alma a esta hidra detestable: él es infeliz y hace infelices a cuantos le rodean.
- Que en vuestra mesa reine la frugalidad, que vuestros alimentos sean sencillos, sanos, sustanciosos: así conservaréis vuestras fuerzas y una salud robusta;…
- Que vuestro lecho sea ligero y duro: separad de vosotros la blandura y todo lo que pueda alterar la simplicidad de la sabia naturaleza. Acostumbraos a levantar a la venida de la luz; no durmáis más de lo que exige la necesidad;…
- La corrupción de nuestro siglo ha llegado hasta el punto de mirar la obscenidad y todos los horrores de la torpeza…
- …; que vuestras amistades sean con gentes que os den ejemplo de virtud;… refrenad con un valor heroico los ímpetus de la naturaleza,…
- Ved aquí, jóvenes, en pocas palabras a qué se van a reducir en este curso… Se compondrá de seis tratados, sin contar con los preliminares de Aritmética, Geometría, Trigonometría, Algebra hasta el segundo grado, y el conocimiento de la Parábola.
- El primer tratado será la “Arquitectura Militar o Fortificación”… El segundo tratado será la “Artillería”… El tercero será la “Arquitectura hidráulica”… toda la fuerza de las aguas aprovechadas… La cuarta estará consagrada a la “Geografía militar”… El quinto se ocupará en los principios de “Táctica”… El sexto estará consagrado a la “Arquitectura civil”.
Acerca de Alexander von Humboldt (1769-1859)
Nació y murió en Berlín, de padre un oficial del ejército de Federico II, el Grande, y su mamá, una mujer adinerada. Estudió con intensidad desde temprano, de 19 años hizo un viaje formativo por el Rin hasta Holanda y luego va a Inglaterra. Fue alumno en la Escuela de Minas de Friburgo, con marcada inclinación personal por la exploración científica. Con único hermano, Wilhelm (1767-1835), lingüista, con aplicaciones en antropología y literatura, fundador en 1810 de la “Universidad Humboldt de Berlín”. Alexander von Humboldt se formó como especialista en etnografía, antropología, física, zoología, ornitología, climatología, oceanografía, astronomía, geografía, geología, mineralogía, botánica, vulcanología.
Entre 1799 y 1804 realiza viaje de exploración por tierras de América (Sudamérica, Centro América y Norteamérica). Al regresar en París publica, con Bonpland (1807-1831) treinta volúmenes las memorias del “Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente”. El viaje se cumplió en tres etapas, partiendo de La Coruña (España), con escala en Islas Canarias, donde escala el volcán del Teide: 1. En Sudamérica, a partir de Cumaná y Caracas; el Alto Orinoco, con exploración del río Casiquiare; luego a Cuba y a Cartagena de Indias, y de aquí a Santafé; 2. De Santafé a Popayán e Ibarra, y a Quito, y 3. Viaje por Perú, México, Cuba y Estados Unidos.
Sus observaciones sobre las tribus indígenas, con anotaciones físicas, de lengua y cultura. En la población de los Caribe, resalta la estatura elevada, entre 1.78 y 1.88 m. De todas las comunidades registra rasgos y cualidades, con sentimientos de dignidad, seriedad y aún misterio. En Santafé visita a José-Celestino Mutis, director de la Expedición Botánica y observa la colección de dibujos realizados por de 2000 a 3000 expertos pintores. En Ibarra conoce a Francisco José de Caldas, pero en Popayán conoció de manos del padre de este un libro manuscrito de F.J., con estudios de astronomía y geografía, lo cual lleva a Humboldt a escribirle conceptos de reconocimiento. En Ecuador, Humboldt escaló los volcanes Pichincha, el Chimborazo, el Cayambe y el Cotopaxi. Registró datos de altitudes y de plantas. Caldas quiso acompañar a Humboldt en los siguientes recorridos por Perú y México, pero este lo descartó, incorporando más bien a Carlos de Montúfar. Frustración y depresión de Caldas. Sin embargo, Humboldt publicó en 1814 un mapa realizado por Caldas en su “Atlas Geográfico”, con las observaciones y los cálculos sobre la ubicación de Popayán. Como se expresó antes, Caldas demostró que la altitud de un lugar puede determinarse por medio de la temperatura del agua en ebullición.
[Apuntes con Ref.: Rendón G., Guillermo; “Alexander von Humboldt: razón, ciencia y humanismo”. Revista Aleph No. 191; pp. 7-20]
Asimismo, se estudió el ensayo de Sandra Rebok “El poder del conocimiento: trasegar de Humboldt entre la búsqueda científica y los intereses políticos” (cf. Revista Aleph No. 191, pp. 28-43), donde destacó la expresión alegórica “Imperio del conocimiento”, creada por Humboldt para la circulación libre del conocimiento. También resalta las condiciones personales de él, como carismático, de acentuada capacidad de persuasión e indeclinable condición diplomática, que le permitía acceder a los distintos niveles del poder para divulgar hallazgos y para conseguir consentimiento en su trashumancia, como ocurrió con autoridades de Berlín, París, Madrid, Lisboa, Hispanoamérica, Washington, San Petersburgo y Londres. Su visión de estratega en las relaciones le llevó, por ejemplo, a utilizar la expresión “ensayo político” y no “ensayo científico” para caracterizar sus trabajos “Tablas geográfico-políticas”, en la descripción de la Nueva España y de Cuba, todo por ajustarse a las condiciones dominantes de esos territorios, sin causar resquemores.
Humboldt también se refirió a la “República de las letras” con cabal comprensión de la comunidad intelectual de los siglos XVII y XVIII, con trascendencia más allá de las fronteras nacionales. Pero la expresión que mejor representó su forma de actuar y sus obras fue el “Imperio del conocimiento”. Importante destacar que Humboldt tuvo claridad total sobre el papel del conocimiento en el desarrollo de las sociedades y en la construcción de las naciones. Fue explícito en su interés de favorecer el bienestar y la libertad de las gentes. De ese modo produjo ciencia confiable e imparcial, sin favorecer a país alguno ni menos los nacionalismos. En las conclusiones, Sandra Rebok expresó: “…, y una buena dosis de ayuda de la suerte, el explorador encontró su camino en medio de mares tormentosos, uniendo con astucia las preocupaciones políticas con los intereses académicos, combinándolos de una manera que los resultados fueran rentables para las partes involucradas.”
Los estudiantes reflexionan y escriben
Manuela Lucia Baquero-Martínez: Para empezar, me parece que debe resaltarse lo que quiere lograr el programa “Palabras rodantes”, promover la lectura con obras del patrimonio universal literario; con al menos una persona deleitándose con dichas obras ya se habrá ganado inmensamente. Creo que esta iniciativa se debería llevar a los más pequeños, si logramos que un niño se interese en el mundo literario, ganaremos un adulto ilustrado, con ganas de seguir aprendiendo día a día, porque después de haber leído un libro, no se es la misma persona.
En 2016 se celebró el bicentenario de la muerte de Francisco José de Caldas, pero ¿Quién fue Francisco José de Caldas?¿Por qué solo lo recordamos por su papel en la Independencia de Colombia? ¿Qué otras personas han sido tan brillantes y no sabemos de ellas?
Él dejó un valioso legado científico y sacrificó su vida en la lucha por la Independencia y en la construcción de un nuevo país; fundó la Primera escuela de Ingeniería en Colombia; era observador creativo, persistente y laborioso, tres cualidades que no todas las personas tienen; era curioso, ingenioso y tenía un poder de observación que despertaron en él un ansia de conocimiento de su patria.
Cartografía, geografía de las plantas, medición de la altura de una montaña y astronomía, fueron algunas de las contribuciones de Francisco José de Caldas al país, fue precursor de la ingeniería, meteorología y del periodismo científico.
Caldas es una persona que no tiene el reconocimiento que se merece, y es deber de nosotros difundir su historia.
Diego Felipe Gallego-Ríos: La parte final del escrito realizado por Darío Valencia-Restrepo sobre Francisco José de Caldas, en el proyecto Palabras Rodantes, presenta la ponencia que Darío realizó para la “Tercera Jornada Caldas” celebrada en Medellín, donde menciona algunos de los antecedentes más significativos en cuanto a la creación de la Escuela de Ingenieros Militares y donde resalta el intento de crear un cuerpo de minería. De acuerdo con diferentes manuscritos se recrea de alguna manera la forma en la que se creó finalmente la escuela militar.
Inicialmente, la Corona Española tenía la certeza de cuán atrasada estaba Nueva Granada en cuanto a las técnicas de explotación minera, debido a sus bajos conocimientos técnicos; allí es donde recalca la importancia de aplicar ciencias útiles para la explotación minera, y se crea el cuerpo que dio impulso a la explotación minera en Nueva Granada. Tiempo después, luego de que se ignorara la solicitud de creación de un cuerpo de minería, se propone la creación de un grupo militar constituido netamente por ingenieros, debido a la dificultad de conseguir un grupo militar legítimo y teniendo en cuenta lo útil que podría ser la adopción de estos perfiles de ingenieros para los planes militares de la época.
Se resalta también la gran controversia que ha existido en cuanto a los detalles de la creación de la Escuela de Ingenieros Militares, pues se especula diferentes nociones en cuanto a ubicación inicial, fechas de iniciación y el personal que lo constituyó. Estas preguntas las responde de manera personal el autor, basándose en diferentes manuscritos y hechos que tienen peso al momento de definir esto, pero donde resalta que fue una gran iniciativa que tomó el presidente de ese entonces en la “República de Antioquia”, Don Juan del Corral, junto a Francisco José de Caldas, que se dio en Rionegro (1814) y posteriormente se trasladó a Medellín con un personal experto en el tema de aproximadamente 12 personas.
Finalmente es de recalcar la gran labor que realizó Francisco José de Caldas, pues desde la inauguración de la Escuela de Ingenieros Militares, se pronunció resaltando virtudes como el honor, la lealtad y la obediencia acompañado de un programa curricular que satisfacía las necesidades del país en la época.
Me impresionó mucho que él fundara la Primera escuela de Ingeniería en Colombia, y sus estudios de la precipitación en Bogotá. Creo que se debería enseñar su historia en mi carrera, y aún más en esta sede al estar en el departamento que fue nombrado en su honor.
La historia del sabio Caldas nos deja muchas enseñanzas. Siempre hay que seguir nuestra vocación, no es necesario tener un profesor para aprender cosas nuevas; al desarrollar el poder de la observación podemos desarrollar cosas maravillosas que pocas personas logran ver, debemos ser creativos e ingeniosos, siempre debemos pensar en el bien común y podemos hacer grandes aportes con persistencia y dedicación.
Yesenia Flórez-Cárdenas: Alexander fue el hijo menor de dos hermanos, nacido el 14 de septiembre de 1769, sus padres fueron Alexander Georg von Humboldt y Marie Elizabeth Hollwege. Fue influenciado en sus ideas libertarias por la revolución francesa gracias a su viaje a París en 1790, donde posteriormente se quedaría a vivir, y podría decirse que también por su padre, seguidor de Lutero quien profesaba las ideas libertarias de este (Lutero), pudieron ser estas las bases de como se convirtió en un gran humanista y defensor de la libertad, apoyando las ideas de la liberación de esclavos y la defensa de los indígenas de los países de Centro y Sud América.
Alexander fue un hombre rico gracias a la fortuna heredada por su madre al fallecer y debido a esto pudo costearse viajes a Sur y Centro América de 1799 a 1804, aunque sus intereses estuvieran en viajar a África, pero a causa de una molestia con Bonaparte (quien lo consideraba un espía) no pudo viajar allá.
De estos viajes recoge muchos conocimientos e información, entre sus diversos estudios se encuentran la etnología y antropología que sale a relucir con su atracción hacia la precisa descripción de los indígenas, de sus aspectos fenotípicos, su carácter, sus rasgos bien detallados, su cultura y su lengua, de cómo en especial a los Caribes los apreciaba como el pueblo más resistente y de los pies más ligeros y que en sus ojos se reflejaba inteligencia y casi reflexión, resaltó también que tenían incluso dos lenguas distintas para cada sexo, algo que no se veía en las demás lenguas indoeuropeas y que era más sorprendente entre las americanas.
En sus viajes llega a Santafé con el propósito de trazar el mapa de la región norte del Amazonas, donde don José de Caldas le presenta un libro manuscrito por su hijo Francisco José, quien posteriormente viaja a Quito para unirse a sus exploraciones; Humboldt resalta de él sus correctas observaciones astronómicas realizadas por él mismo y con instrumentos hechos de sus manos. Sin embargo, él decide seguir su trayectoria sin la compañía de Caldas a quien decepciona profundamente.
Humboldt se interesó por la geografía y la naturaleza, otros dos campos de estudio que profundizó, él veía estos desde un panorama general, como parte de un todo lo que lo llevó a obtener grandes apuntes que después serían consignados en su libro “Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente”.
A su regreso a París conoce al libertador Simón Bolívar, de 21 años, quien había dicho que Humboldt “era el descubridor científico del nuevo mundo, cuyo estudio ha dado a América algo mejor que todos los conquistadores juntos”.
A lo largo de su vida, Alexander obtuvo tantos conocimientos y experiencias, no solo de sus viajes sino también en su vida personal a través de su hermano mayor, Wilhelm, fundador de la Universidad Humboldt de Berlín, su padre y sus acompañantes, como Bonpland, que lo llevaron a especializarse en diversas áreas de la ciencia. Humboldt inspiró a muchos grandes científicos entre ellos Darwin, quien formuló la teoría de la evolución. Fue un hombre magnifico que dedicó toda su vida a la construcción de conocimiento y saber, aunque fue muy rico murió sumido en la pobreza, pero jamás se vio interesado en recibir nada a cambio por la divulgación de sus conocimientos.
Un concepto, de acuse de recibo de los Informes de las Versiones 33 y 34 de la «Cátedra Aleph»: