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En memoria y honor del Prof. Ing. Julio Robledo-Isaza (1926-2026)

Partió al infinito una personalidad pionera en campos de las Física del Suelo, gestor de instrumentos, procesos y conferencias escritas, en campos de la ciencia aplicada. Julio Robledo-Isaza (1926-2026), ingeniero civil egresado de la prestigiosa Escuela de Minas (UN-Medellín), de la generación de los fundadores en la sede Manizales (Universidad Nacional de Colombia). Creador de la asignatura “Mecánica de los Suelos” y del laboratorio de suelos y resistencia de materiales, con instalación de instrumentos de grueso calibre, y docente de ejemplaridades, por formación, sabiduría y generosa actitud de impartir y compartir. Exaltado como primer Profesor Emérito en nuestra sede regional (1983). Su trayectoria profesional lo llevó también a la consultoría, cofundador de la empresa “Aquaterra”. Fue quien realizó los primeros estudios, en la comarca, para cimentar el Teatro de los Fundadores.


Con él, con el Dr. Paul Schaufelberger y con el Académico de Ciencias, Dr. José Antonio Jiménez-Salas, tuve mis primeras lecciones en Ciencias de la Tierra. Y seguí fiel, en especial a la trayectoria del primero, con su amistad, hasta el último suspiro, en la noche del 17 de febrero/2026, por las 10:41 pm.


En tiempos, cuando los ingenieros trabajábamos con la memoriosa “regla de cálculo”, el profesor Julio elaboró sobre esténciles “Gestetner”, especie de hoja delgada, cerosa, el primer texto de Mecánica de Suelos en Colombia, publicado en mimeógrafo en la primera edición, por los años cincuenta, con todos los detalles de gráficos, ecuaciones, figuras de instrumentos, con los precursores en la geología y la bibliografía internacional conocida hasta ese momento, con autores de la talla de C.A. Coulomb (1776), Collin (1846), Boussinesq (1885), Reynolds (1886), Taylor (1937), Krynine (1947), Terzaghi y Peck (1948), Casagrande (1948), Sowers (1951), Thornburn (1953). Elaboración paciente y delicada, con sus propias manos, incluso inventando recursos técnicos para dibujar con finura todo aquello.  En 1996 publicamos, en dos volúmenes, esa obra precursora, con un discreto estudio de prólogo que él me encargó.


En sus clases tenía el comportamiento discreto, sin presunciones, con tono mesurado y trazo con tiza de lo fundamental en los tableros. Con ritmo que le rememoraba a uno el “Allende” de la Cuarta Suite de J.S. Bach. Nos recordó que en 1925 la “Mecánica de Suelos” surgió con Karl Terzaghi (1883-1963), con características de ciencia, ocupado de indagaciones sobre el comportamiento de los suelos, en sus características.

Sus enseñanzas y motivaciones condujeron a que alumnos suyos hubiesen sido quienes asumieron el control de los taludes, en estas vertientes pronunciadas de Manizales, con diseños y modulaciones apropiadas, de efecto drástico en la reducción de los derrumbes, tan tradicionales y catastróficos que se sucedían año tras año. Cramsa fue la entidad aglutinadora de esos profesionales, con la conquista de recursos económicos para abordar la solución de esos problemas. Y el camino sigue para adelante, con sus derroteros de enseñanzas perseverantes, ligadas a las prácticas de laboratorio, para determinar parámetros de diseño y control. Cuando recorremos la ciudad y observamos todo aquello, recordamos al Dr. Julio, pionero.

El Dr. Julio Robledo-Isaza, fue de insigne estirpe de educadores, gestores públicos, amantes del conocimiento y del arte, en especial de la música. Habrá de conservarse su nombre imperecedero en la historia de nuestra sede regional UN. Honor y gloria a su memoria.

[Publicado un poco más corto en “La Patria”;  20.II.2026; p. 6]

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