Nos escriben…
“Carlos-Enrique: Creo que nunca te agradecí el envío del libro de poemas. Al leerlo me parecía entrar a un mundo mágico de palabras. Es muy bello. Especialmente la carátula, es un dibujo sugestivo, hermoso, si uno no sabe de quién es cree que lo hizo algún artista de alto nivel contemporáneo. Qué bella idea./ Gracias. Un saludo a Livia y a tu artista./ Este año ha sido bastante cargado de cosas, estuve en Chile visitando a mi hija en marzo y abril. Pensé que vendrías a la Feria del Libro. Te manda saludes Lomné que anda viajando con sus clases./ Un recuerdo y mis mejores deseos para todas tus cosas. Aurora Arciniegas” (Bogotá, 22.V.2005)
“Apreciado CER: Me parece admirable y enormemente positivo que en esta difícil situación por la que atraviesa el país, haya personas como tu, preocupadas, angustiadas por esta realidad y pensando en posibles salidas en busca de un país mejor./ En mi opinión, en un sistema democrático, es a través de los partidos políticos como deben canalizarse las propuestas de cambio para que puedan evolucionar hacia programas de gobierno viables y con posibilidades de aplicación. Pero en Colombia los partidos tradicionales están desdibujados y corrompidos y no existen nuevas fuerzas políticas con la consistencia ideológica, la organización y el liderazgo que permitan pensar en una conducción adecuada del país hacia nuevas metas de desarrollo.
“Por otra parte, estamos envueltos en problemáticas tan graves como la producción, el tráfico y mercadeo de drogas, que están generando la destrucción del campo y el desplazamiento masivo de campesinos a las ciudades. En el medio urbano no están dadas las condiciones de infraestructura, vivienda y empleo que permitan a estas personas insertarse con alternativas distintas a la mendicidad y el subempleo, engrosando la gran masa de población en condiciones de miseria.
“La situación anterior, está agravada enormemente por la presencia en el campo de grupos guerrilleros y de autodefensa que han perdido todo el sentido ideológico de luchar por un país mejor, para dedicarse al mismo negocio de los narcos./ Toda esta problemática de la droga,capaz de corromper nuestra sociedad a todos los niveles, es algo que mientras no se legalice a nivel internacional para lograr la caída de los precios y el desestímulo de la producción, seguirá siendo la mayor limitación para poder pensar en soluciones institucionales a los problemas del país.
“El problema de la droga, el deterioro moral, la corrupción generalizada, la formación de las nuevas generaciones en manos de Fecode y tantas otras situaciones de tipo estructural que nos aquejan, me hacen pensar en que tuidea de una comisión propositiva se quedaría en un intento más por buscar soluciones, como ya ha habido otros que van a parar a los archivos, sin que se tomen en cuenta como punto de partida para afrontar la compleja problemática de nuestra nación./ Afectuoso abrazo, Blanca-Libia Mejía R.” (Bogotá, 16.VI.05)
Desde Hartford, en EUA: “Por momentos siento que se merman mis fuerzas para resistir las oleadas diarias que incitan aldesencuentro con el otro.Yme vienen a la mentelecturas y lecturas -como las de Dostoievsky- de donde procede parte de mi «lexicón» (al decir de los lingüistas), y recuerdounas cuantasdeclinacionesque(re)surgen en estos días de manera peculiar:torturar, crucificar, garrotear, pelear, golpear, asesinar, bombardear, explotar, desaparecer… etc…. sólo para dar un ejemplo de lo que señalaba el personaje Ivan Karamazov. Decía que «ningún animal nunca había sido tan artísticamente cruel como el ser humano». De ahí que debemos usar todas las herramientas intelectuales anuestro habera fin de corregir esta conducta que se esparce como una infección endémica. Entiendo que la proliferación de lasarmas, la discriminación, los medios de comunicación y sobre todo la pobreza social juegan un papel fundamental en esta descomposición. Las armas ciertamente hacen más fácil que un ser humano desaparezca a otro y más difícil queno perpetúeuna pelea antes de la muerte y multiplique el conflicto a menor o mayor escala./ La tarea es ardua y hay que continuarlaparaapoyar, animar, cultivar y abrir la brechahacia el teatro de la imaginación que debe estimular la paz. Mi sueño-un tanto infantil- es porque se oxiden todos los gatillos en nuestro planeta./ Va un fuerte abrazo, Antonio García-Lozada” (Central Connecticut State University, Hartford, 25.V.2005)
Desde Bonn, en Alemania, envió el Prof. Dr. Rafael Gutiérrez-Girardot este mensaje, con la fatalidad de su muerte a los pocos días: “Querido Carlos-Enrique: Mucho le agradezco su preocupación por mi salud. Fue una recaída debida al interés del médico en fortalecer definitivamente mis músculos, pero la terapéutica que me hizo tuvo un efecto contrario. Ya estoy volviendo al status quo. Pero millones y millones de veces le agradezco el generoso y noble homenaje que me hizo en su conferencia de Connecticut. La leí en la versión que me hizo llegar Usted a través del amigo Ricardo Bada. Además de generosa y nobilísima me sorprendió la exactitud con la que Usted ha leído mis libros y desentrañado hilos y relaciones que Usted me ha descubierto con claridad y que yo no había percibido sino intentado por la simple razón de que no me tomo en serio. Es una reacción contra la vanidad pomposa de nuestra vida intelectual, a la que yo le opongo la frase de San Agustín: «tua res agitur» y la modesta irónica de Lichtenberg: «Quién está ahí? Yo. ¡Ah!, eso es suficientemente superfluo.» Es más que grato saber que personas como Usted comparten la ética del diálogo cordial y generoso, que hay ejemplos vivos en nuestro país de solidaridad y honradez intelectual. Un millón de gracias por todo y reciba junto con Livia mis más afectuosos abrazos de Rafael Gutiérrez-Girardot” (Mensaje del 21.IV.2005, a las 11:52 a.m.)
“Carlos-Enrique: Creo que nunca te agradecí el envío del libro de poemas. Al leerlo me parecía entrar a un mundo mágico de palabras. Es muy bello. Especialmente la carátula, es un dibujo sugestivo, hermoso, si uno no sabe de quién es cree que lo hizo algún artista de alto nivel contemporáneo. Qué bella idea./ Gracias. Un saludo a Livia y a tu artista./ Este año ha sido bastante cargado de cosas, estuve en Chile visitando a mi hija en marzo y abril. Pensé que vendrías a la Feria del Libro. Te manda saludes Lomné que anda viajando con sus clases./ Un recuerdo y mis mejores deseos para todas tus cosas. Aurora Arciniegas” (Bogotá, 22.V.2005)
“Apreciado CER: Me parece admirable y enormemente positivo que en esta difícil situación por la que atraviesa el país, haya personas como tu, preocupadas, angustiadas por esta realidad y pensando en posibles salidas en busca de un país mejor./ En mi opinión, en un sistema democrático, es a través de los partidos políticos como deben canalizarse las propuestas de cambio para que puedan evolucionar hacia programas de gobierno viables y con posibilidades de aplicación. Pero en Colombia los partidos tradicionales están desdibujados y corrompidos y no existen nuevas fuerzas políticas con la consistencia ideológica, la organización y el liderazgo que permitan pensar en una conducción adecuada del país hacia nuevas metas de desarrollo.
“Por otra parte, estamos envueltos en problemáticas tan graves como la producción, el tráfico y mercadeo de drogas, que están generando la destrucción del campo y el desplazamiento masivo de campesinos a las ciudades. En el medio urbano no están dadas las condiciones de infraestructura, vivienda y empleo que permitan a estas personas insertarse con alternativas distintas a la mendicidad y el subempleo, engrosando la gran masa de población en condiciones de miseria.
“La situación anterior, está agravada enormemente por la presencia en el campo de grupos guerrilleros y de autodefensa que han perdido todo el sentido ideológico de luchar por un país mejor, para dedicarse al mismo negocio de los narcos./ Toda esta problemática de la droga,capaz de corromper nuestra sociedad a todos los niveles, es algo que mientras no se legalice a nivel internacional para lograr la caída de los precios y el desestímulo de la producción, seguirá siendo la mayor limitación para poder pensar en soluciones institucionales a los problemas del país.
“El problema de la droga, el deterioro moral, la corrupción generalizada, la formación de las nuevas generaciones en manos de Fecode y tantas otras situaciones de tipo estructural que nos aquejan, me hacen pensar en que tuidea de una comisión propositiva se quedaría en un intento más por buscar soluciones, como ya ha habido otros que van a parar a los archivos, sin que se tomen en cuenta como punto de partida para afrontar la compleja problemática de nuestra nación./ Afectuoso abrazo, Blanca-Libia Mejía R.” (Bogotá, 16.VI.05)
Desde Hartford, en EUA: “Por momentos siento que se merman mis fuerzas para resistir las oleadas diarias que incitan aldesencuentro con el otro.Yme vienen a la mentelecturas y lecturas -como las de Dostoievsky- de donde procede parte de mi «lexicón» (al decir de los lingüistas), y recuerdounas cuantasdeclinacionesque(re)surgen en estos días de manera peculiar:torturar, crucificar, garrotear, pelear, golpear, asesinar, bombardear, explotar, desaparecer… etc…. sólo para dar un ejemplo de lo que señalaba el personaje Ivan Karamazov. Decía que «ningún animal nunca había sido tan artísticamente cruel como el ser humano». De ahí que debemos usar todas las herramientas intelectuales anuestro habera fin de corregir esta conducta que se esparce como una infección endémica. Entiendo que la proliferación de lasarmas, la discriminación, los medios de comunicación y sobre todo la pobreza social juegan un papel fundamental en esta descomposición. Las armas ciertamente hacen más fácil que un ser humano desaparezca a otro y más difícil queno perpetúeuna pelea antes de la muerte y multiplique el conflicto a menor o mayor escala./ La tarea es ardua y hay que continuarlaparaapoyar, animar, cultivar y abrir la brechahacia el teatro de la imaginación que debe estimular la paz. Mi sueño-un tanto infantil- es porque se oxiden todos los gatillos en nuestro planeta./ Va un fuerte abrazo, Antonio García-Lozada” (Central Connecticut State University, Hartford, 25.V.2005)
Desde Bonn, en Alemania, envió el Prof. Dr. Rafael Gutiérrez-Girardot este mensaje, con la fatalidad de su muerte a los pocos días: “Querido Carlos-Enrique: Mucho le agradezco su preocupación por mi salud. Fue una recaída debida al interés del médico en fortalecer definitivamente mis músculos, pero la terapéutica que me hizo tuvo un efecto contrario. Ya estoy volviendo al status quo. Pero millones y millones de veces le agradezco el generoso y noble homenaje que me hizo en su conferencia de Connecticut. La leí en la versión que me hizo llegar Usted a través del amigo Ricardo Bada. Además de generosa y nobilísima me sorprendió la exactitud con la que Usted ha leído mis libros y desentrañado hilos y relaciones que Usted me ha descubierto con claridad y que yo no había percibido sino intentado por la simple razón de que no me tomo en serio. Es una reacción contra la vanidad pomposa de nuestra vida intelectual, a la que yo le opongo la frase de San Agustín: «tua res agitur» y la modesta irónica de Lichtenberg: «Quién está ahí? Yo. ¡Ah!, eso es suficientemente superfluo.» Es más que grato saber que personas como Usted comparten la ética del diálogo cordial y generoso, que hay ejemplos vivos en nuestro país de solidaridad y honradez intelectual. Un millón de gracias por todo y reciba junto con Livia mis más afectuosos abrazos de Rafael Gutiérrez-Girardot” (Mensaje del 21.IV.2005, a las 11:52 a.m.)