N O T A S
Conmemoración del Bicentenario de la Independencia en la UN-Manizales (por: Carlos-Enrique Ruiz). Gobiernos y organizaciones educativas de los países que consiguieron la independencia de España en el siglo XIX, han asumido el 2010 como oportunidad de examinar historias, significados y consecuencias de las gestas que condujeron a la situación actual de Latinoamérica. Y la Universidad Nacional de Colombia no podía estar ajena a ese propósito. En su sede en Manizales nos hemos propuesto llevar a cabo importante programación, con eje central en una serie de conferencias de expertos nacionales e internacionales, con despliegue en los dos semestres académicos, bajo el interés de motivar que, con la colaboración de otras instituciones, esa programación pueda ser enriquecida con mesas redondas, conciertos, obras de teatro, incluso con tertulias y conferencias complementarias, concursos de ensayo, exposiciones bibliográficas e iconográficas, etc., que motiven a la juventud en el examen de la propia historia, para reconocernos en la complejidad de época que vivimos e inducir compromisos de ir adelante en procesos de reforma y mejoramiento continuos, por el bien de la sociedad.
La tradición escolar ha consagrado formas de apreciar la Independencia a través de visiones apologéticas de héroes y batallas, con limitaciones en la apreciación global de los fenómenos ocurridos, que involucraron crisis de los países coloniales, con fuerte confrontación de visiones ideológicas y en la apertura de mercados, sin desconocer la modernización. Muchas preguntas siguen teniendo vigencia, en busca de los verdaderos sentidos, las razones fundamentales y la realidad de fuerzas involucradas en la agitada historia del siglo XIX, con las consecuencias en el surgimiento de «estados-nación», las guerras civiles, la aparición de regímenes autárquicos y el penoso camino para delinear formas de democracia, con incorporación del pueblo en las decisiones de Estado y en la promulgación de constituciones políticas, acatables, con definición de instituciones en sus propios fueros y rectoras de las conductas públicas de los ciudadanos. Camino que continúa en medio de polarizaciones, beligerancias e injusticias múltiples, por resolverse con métodos civilizados de concertación política y con extensión de niveles de bienestar a la totalidad de la población.
Marco Palacios, uno de los conferenciantes invitados al ciclo ha expresado en ensayo prologal a libro «Las independencias hispanoamericanas – Interpretaciones 200 años después» (Grupo Editorial Norma, 2009; 414 pp.), lo siguiente: «¿Cómo pueden convivir en un mismo ‘espacio político’ grandes potentados de escala mundial y millones de familias que viven con dos dólares diarios? Las cifras de la salud pública, de niños desnutridos que mueren como moscas a causa de enfermedades curables y prevenibles, ante una indiferencia social generalizada, ¿qué pueden decirnos al conmemorar doscientos años de gesta independentista? ¿Qué de la marginalidad de los pueblos originarios de América como lo comprueban los índices de pobreza y necesidades básicas insatisfechas en México y Guatemala, Perú, Bolivia, Ecuador, Paraguay, los países de más altas densidades indígenas?»
La Universidad se ha propuesto ofrecer este ciclo de conferencias para que estudiantes del sistema reconocido como SUMA participen de él, con reconocimiento de créditos, según reglamentación que con oportunidad se acordará. Y la invitación se extiende a profesores, estudiantes, de todos los niveles, y al público en general, con interés en conocer diferentes interpretaciones y momentos en la tremenda historia que ha dado como resultado el estar todos aquí y ahora, no en vano.
Se llevarán a cabo las siguientes conferencias: 24 de febrero 2010, Prof. Dr. Georges Lomné (Francia/Perú), “El concepto de Independencia en Colombia, 1761-1873”. 4 de marzo: Prof. Dr. José-Fernando Isaza D. (Colombia), “Estado de las ciencias básicas en Colombia en el período de la Independencia”. 25 de marzo: Prof. Dra. Inés Quintero (Venezuela), «Los mantuanos de Caracas: encuentros y desencuentros en torno a la Independencia». 8 de abril: Prof. Marta-Elena Bravo de Hermelin (Colombia), «La construcción del concepto de identidad: a propósito del bicentenario de la Independencia».
29 de abril: Prof. Dr. Antonio García-Lozada (EUA/Colombia), «Independencia intelectual colombiana a través de su creación literaria». 13 de mayo: Prof. Dr. Santiago Díaz-Piedrahita (Colombia), «Francisco José de Caldas: su vida y participación en el proceso de Independencia». 27 de mayo: Dr. Nelson Vallejo-Gómez (Francia/Colombia/Argentina), “Herencia picaresca o mestizaje iberoamericano”.
12 de agosto: Prof. Dr. Moisés Wasserman L. (Colombia), “La ciencia en Colombia durante 200 años de vida republicana”. 26 de agosto: Prof. Dr. Albeiro Valencia-Llano, “La región caldense durante el proceso de independencia”. 9 de septiembre: Prof. Dra. Rossana Barragán (Bolivia), “La crítica al mal gobierno y los debates en Charcas entre 1781-1812”. 13 de septiembre: Dr. Juan-Luis Mejía A. (Colombia), “El espíritu de las conmemoraciones del primer centenario de la Independencia”. 7 de octubre: Prof. Dr. Gabriel Restrepo (Colombia), “El bicentenario ha muerto, vivan los bis-centenarios”.
28 de octubre: Prof. Dr. Marco Palacios (Colombia/México), “¿Qué celebramos los colombianos 200 años después de las luchas de Independencia?”. 4 de noviembre: Prof. Dra. Maria Himelda Ramírez-Rodríguez, “Las mujeres en la construcción de la nación colombiana”. 18 de noviembre: Mesa redonda de clausura, como síntesis de las contribuciones y debate, con la participación de los profesores Martha-Lucía Londoño de Maldonado, Carlos Yáñez C., Albeiro Valencia, Vladimir Daza y Jorge-Hernán Arbeláez P.
Las conferencias se realizarán en el “Auditorio” del Campus Palogrande de la UN-Manizales, a partir de las 04:00 p.m. Con posterioridad habrá de publicarse un volumen de Memorias, con el conjunto de las conferencias, los diálogos y los debates, cuya responsabilidad de compiladora y editora ha sido asignada a la Profesora Titular de la UN, historiadora, Martha-Lucía Londoño de Maldonado.
Nicolás Suescún (por: Juan Gustavo Cobo-Borda). La Universidad Nacional ha publicado, en 530 páginas, la totalidad de la obra poética de Nicolás Suescún, un destacado cuentista y traductor bogotano nacido en 1937, autor además de sarcásticos y versátiles collages. Suescún, quien no ha tenido miedo de traducir a Rimbaud y a Yeats, los cuentos de Ambrose Bierce (Aceite de perro, en 1994) y el varias veces reeditado y fascinante El rio, de Wade, titula ahora su obra reunida con un frase que lo define : Este realmente no es el momento.
Títulos anteriores suyos como La voz de nadie o Empezar de cero (2007) apuntan hacia esa elusión, borramiento, despojo y marginalidad del sujeto de sus textos. Por ello la sensación inicial es de distancia e incomunicación: la de los hijos con los padres, la de la familia entre sí -“ igual cada uno en sí mismo, día tras día”. Soledad asumida que cada cual protege con tics y manías, con una erizada cortina de sarcasmos, toscas bromas y desamparada indefensión.
Ser de ciudad, inalterable en sus rutinas, cuyo espacio solo puede ser aquel donde la historia envejece y se degrada. Sueños laxos e inconsistentes y la inutilidad misma de intentar otra vez lo “requetedicho”: la poesía. Pero en ese intersticio entre el anhelo y la caída previsible, la gran liberación del absurdo. Una rendija a través de la cual puede asomarse a gratificantes espectáculos inconcebibles. Por ejemplo, seres que pueden pisarse a si mismos, caminando por el techo, o tomando vitaminas para el pelo. Seres de la estirpe de Samuel Beckett, que en lo anodino de la acción diaria pueden colarse en el teatro de la historia, y vivir un momento vicario, de frágil esplendor. De irrisoria grandeza.
“El vacio de siempre entre la gente y yo” lo irán llenando esas acciones tan maquinales como disparatadas, tan compartidas como solitarias. El traductor que ha sido Suescún retoma la energía polémica de un Blake para fortalecer una mirada visionaria aplicada a su apatía y desgana. A la cual bien puede aplicarse el certero ( y breve) poema de W.H. Auden : “Contra Blake”: “ La Vía del Exceso/ conduce, las más de las veces,/ al Cenegal del Desconsuelo”.
Nada vale la pena, salvo soñar con la fuga, perderse en la evasión del incomodo recuerdo. Nada vale la pena sino volver a ser Cesar Vallejo en las líneas leídas de un poema suyo.
La voz de nadie es la voz de todos y la flora y la fauna de la imaginación apenas un pretexto para adormecerse y no sentir la acometida de los años. Seres crepusculares, que envejecen en cafés o parques; que vuelven a medir el saldo negativo de toda existencia; y que de dicho fracaso extraen aún fuerzas para soñar con doradas playas o apetecibles sirenas. Las mismas que exultan cantando la canción feliz del tedio y la pereza. De una ensoñación sin consecuencias, apenas si acaso las frágiles líneas del poema: “me agobia esta diaria zozobra/…/ este querer cantar siempre/ y no poder cantar nunca”.
Pero, en verdad, todavía conserva la capacidad de ser otro, el otro: el viejo en el café, el vagabundo en la acera, la beata que se arrastra hasta la iglesia. Su padre o su abuelo ya son su rostro. Los rituales de la gente, delante del espejo, para conjurar el aullido del miedo.
Para volver a soñar como bello un pasado que no existe y un futuro que no se alcanzara a tocar ni a moldear de ningún modo.
Por ello este presente de objetos uniformes y profetas que desvarían solo se concede una pausa: la de quien contempla crepúsculos, la conflagración sangrienta con que las sombras alivian el esplendor dramático de un cese de luz. Ese frio consuelo de compartir la helada,
si , pero certidumbre al fin, de la luna como fiel, insomne compañera en estos poemas que avanzan tranquilos hacia “La dulce levedad final”.
Hacia su exhortación, tan bogotana, tan de estas calles, cerros y miseria: “paciencia pulgas que la noche es larga”.
Canon neoconstitucional. El reputado sello editorial de la Universidad Externado de Colombia acaba de publicar un nuevo título en su serie intermedia de Teoría Jurídica y Filosofía del Derecho. Se trata del libro El canon neoconstitucional. Sus editores académicos son el profesor de la UNAM, Miguel Carbonell, y el profesor de la Universidad EAFIT, Leonardo García Jaramillo. La temática cobijada por el libro es de máxima actualidad y los autores que se ocupan de cada cuestión, son varios de los más conspicuos representantes de la academia jurídica global.
Cuatro secciones, alineadas con el cometido general de la obra, reúnen las 21 contribuciones. La primera (“Los cánones y la canonicidad”) explica el sentido del título, pues más que una teoría, el neoconstitucionalismo se ha reconocido ampliamente como un canon altamente influyente en la concepción, interpretación y práctica del derecho, lo cual se explica desde la primera contribución de Balkin y Levinson, mientras que las siguientes corresponden a autores canónicos en la disciplina (Alexy, Dworkin y Ferrajoli) que se ocupan de cuestiones luego desarrolladas en las secciones subsiguientes. La segunda sección (“Neoconstitucionalismo: teoría y práctica”) presenta, sustenta y controvierte las tesis medulares del canon, e igualmente las articula con puntos que tienen que ver, entre otros asuntos, con la práctica de la aplicación de los derechos fundamentales. Además de los editores académicos, en esta sección contribuyen Comanducci, Moreso, Pozzolo, Aguiló, García Figueroa, Prieto Sanchís y García Amado. Una tercera sección se detiene en uno de los asuntos académica e institucionalmente más acuciantes de nuestro tiempo: el poder judicial. Bayón, Ferreres, Vázquez, Gargarella y Zagrebelsky analizan varios aspectos relacionados con la legitimidad del poder competencial de los jueces en casos difíciles, las concepciones de la democracia tras el ejercicio de administrar justicia y la importancia de la independencia de esta rama del poder público. Finalmente, se investiga acerca de los procesos de globalización en clave neoconstitucional (Atienza, Bernal Pulido, Ferrajoli y Garzón Valdés), ya que las nuevas disciplinas sobre el derecho han encontrado en dichos procesos de naturaleza jurídica y económica, retos que no se pueden eludir al momento de sustentar planteamientos de circulación trasnacional. Sin duda la globalización ejerce una influencia determinante en la estructuración del derecho y la configuración del Estado constitucional contemporáneo.
Si bien, como se advierte en la presentación, la gran problematicidad que se deriva de las tesis neoconstitucionales impide que una selección de artículos pueda representar comprehensivamente el rango que abarcan las tesis, el libro da más que buena cuenta de la historia, la actualidad y la perspectiva de un movimiento que encuentra cada vez más adeptos y críticos. En diversas áreas de intersección disciplinar se ubican los planteamientos del libro, pero sobresalen las siguientes: derecho constitucional-filosofía política y teoría jurídica-derecho político.
Editorialmente puede destacarse que, si bien los textos que integran el libro están relacionados por cuestiones afines entre ellos y en torno a varios de los aspectos centrales del debate académico nacional y trasnacional actual, cada uno es autosuficiente en su lectura. Así pues, de manera sugestiva varios de los ensayos se entrecruzan respecto de los temas que analizan y las preocupaciones que ocupan a sus autores. Los textos se sintonizan con las preocupaciones por lo que el derecho es y por lo que debe ser, de lo cual surge la importancia de ascensos teóricos como los que propone la corriente neoconstitucional. (Envío del Editor)
Nos escriben… “Estimado CER:/ Al fin pude tener el tiempo para disfrutar con tranquilidad los dos últimos números de Aleph./ De gran valor el rescate que hace Rubén Sierra-Mejía del pensamiento que sobre la educación y la cultura desarrolló la República Liberal de 1930-1946. La perspectiva que arroja el autor pone de presente la vigencia de lo anterior en la actual situación política de Colombia, muy de espaldas a aquellos conceptos de una cultura cercana a la gente y a las necesidades del país./ Hablando de cultura, pocas son las empresas, en el sentido que señala Heriberto Santacruz-Ibarra, que llenan ese vacío antes mencionado. Una de las principales es Aleph, tal como se desprende del merecido homenaje que la revista recibió en varios textos del No. 150, entre los cuales me conmovió el de Carlos-Alberto Ospina./ Me interesó el artículo de Valentina Marulanda sobre las relaciones entre música y palabra, en particular por tratar un tema que abordé hace algún tiempo cuando me ocupé de la música en los hermanos De Greiff. Pienso que en el mismo No. 150 tus poemas “En las praderas del alma” bien ilustran el ritmo interior que pueden tener las palabras cuando logran una aproximación a la música./ Con un abrazo, Darío Valencia-Restrepo” (Medellín, 25.XII.09)
“Maestro CER: Me siento muy halagado al saber que el libro [“Educación y humanismo en la vida universitaria”, Página Maestra Editores, Bogotá 2010] llegará a mis manos. Ya se yo que su espíritu de vendedor no es precisamente lo que lo distingue, y la única recompensa de ese trabajo intelectual y de esa inversión es el placer de saber que en muchos casos el libro terminará en buenas manos. Por supuesto que se de Don José Prat. Que interesante historia esta que me cuenta y en verdad la talla [del Quijote] se ve muy bonita. La pregunta además la hice porque alguna vez me compré una talla de Sancho en un anticuario (Cancino) muy parecida, una muy buena talla que ya le mostraré, y el Quijote lo habían vendido por separado, algo que jamás entendí. Qué bueno que tenga y conserve las dos figuras y qué buena herencia. A mí me da mucho gusto ver por allí en los rincones de las pocas casas que visito esas cosas que la gente aprecia, y que tienen algún significado especial. Esto se lo digo además porque aún siento tristeza y sigo pensando en usted cuando miro en mi vitrina ese bello soldadito que me regaló, y que me sigue pareciendo que se los hubiera quitado. No sabe la alegría que me daba pensar que llegaría a su casa y allí lo iba a ver. El cuidado que le daba y el sitio ocupado me parecía maravilloso y aún me da pesar habérmelo traído. Lucía me regaña todavía. Ahora él se encuentra al lado de un oficial guipuzcoano y unos tambores de las guerras carlistas, algunos guardias civiles con sus tricornios, un oficial de caballería de la época de don Alfonso XIII, y otros soldados españoles que acompañan una figura del rey don Juan Carlos. Pero, a pesar de esa compañía, que seguramente en las noches cuando nosotros desaparecemos del entorno le da la oportunidad de entablar animadas conversaciones acerca de batallas y aventuras sin fin e inimaginables, debo reconocer que me parecía más atractivo en la biblioteca de su sala. Ese Quijote, con esa historia, se debe ver también muy bien allí. Que permanezca en ese lugar por muchos años, en compañía de ustedes y del señor gobernador de la todavía montaraz Ínsula Barataria en Alcalá de Ebro./ Gracias de nuevo, Maestro. León Duque-Orrego” (Bogotá, 20.I.2010)
“Me siento privilegiada de que hayas compartido conmigo la extraordinaria entrevista de Jorge Consuegra, publicada por entregas en “Libros & Letras”. Gracias Carlos-Enrique. Me impactaron tus carencias de la infancia, aquellas que no quisieras revivir y que apenas recreas como dificultades superadas, con cicatrices en el alma, pero también veo las grandes compensaciones que te ha dado la vida, la belleza y calidad de tu maestra; la alegría de leer en “Alegría de leer”; el inmenso amor de la madre de profundos ojos grises; la generosidad de tu primo que con inteligencia y visión prospectiva invirtió en tu educación; la oportunidad de iniciarte en los libros que leíste con tu curiosidad de estudiante y que en aquella edad nos marcaban para siempre; haber encontrado una mujer excepcional para compartir la vida, para sentir siempre las vibraciones interiores en consonancia, como la primera vez, para tener los hijos, para disfrutar de sus virtudes artísticas, para ser feliz; Aleph tu cuarto hijo que a pesar de las dificultades te ha dado tantas satisfacciones y ni qué decir de las compensaciones que has tenido en tu vida intelectual y académica. El balance es excepcional… Blanca-Libia Mejía R.” (Bogotá, Universidad del Bosque, 2.II.2010)
“Querido CER: Leí con gran interés el prólogo escrito por Mockus y yo espero que ese prólogo contribuya a hacer tu libro [“Educación y humanismo en la vida universitaria”, Página Maestra Editores, Bogotá 2010] más atractivo de lo que ya es, no sólo por su interesante temática sino también porque le permitirá al lector descubrir la vida igualmente interesante de su autor./ Me gustó mucho lo que Mockus escribió sobre ti en la nota al margen no. 3, en la cual él hace referencia a tu encuentro con Juan Rulfo: «Por donde ha pasado Carlos-Enrique quedan huellas de su búsqueda permanente de personalidades que despierten asombro y admiración en los jóvenes. Es poner delante una vida posible»./ Quisiera comentarte las encuestas que cita Mockus en la nota al margen no. 2, según las cuales habría que ser optimistas en cuanto al enfrentamiento del conflicto interno nuestro desde la educación y la cultura con el trabajo intenso en la formación de maestros, seguramente una idea central en tu libro y con la cual estoy plenamente de acuerdo. Según esas encuestas en nuestro país el público manifestaría «cierta confianza» en nuestros maestros. No sé porqué entre las ciudades encuestadas menciona una brasileña, Belo Horisonte, en donde el 74% de los encuestados confiaría en los maestros, algo para mí increíble. Ese alto porcentaje mezclado con el de las otro ocho ciudades colombianas es lo que podría explicar que el promedio en las nueve ciudades sea del 58% de «confianza» en los maestros, un poco mayor que la confianza en la iglesia ( 54,2%) y en el ejército (50,7%)./ Yo tengo muchas reservas en cuanto a la significación de esas encuestas. Si se tiene en cuenta el nivel educativo, sobre todo ético, de nuestro pueblo es posible que mucha gente que manifieste cierta confianza en nuestros maestros al mismo tiempo crea que el conflicto nuestro se resuelve es con las armas. Es triste decir eso./ Finalmente, deseándote éxitos con tu libro te saluda cordialmente, José I. Nieto” (Montreal, Canadá, 04.II.2010)
Hemos recibido… «Así somos – Tradiciones de Colombia», de Beatriz-Helena Robledo, con ilustraciones de Alexis Forero-Valderrama, «Alekos» (Ediciones B, Bogotá 2009); «Manzanitas verdes al desayuno – Cuentos eróticos», de Milcíades Arévalo (Ediciones Sociedad de la Imaginación, Bogotá 2009);»La francesa de Santa Bárbara», de Gloria Inés Peláez-Quiceno (III Premio Nacional de Novela, Ed. Universidad de Antioquia, Medellín 2009); «Co-herencia – Revista de Humanidades» No. 11, Vol. 6 (julio/diciembre 2009; Ed. Universidad EAFIT, Medellín. Editor: Leonardo García-Jaramillo); «Sílabas visuales – La mirada de Dicken Castro» (Ed. Universidad Jorge Tadeo-Lozano, Bogotá 2009); «Agenda» conmemorativa de los 50 años de la Universidad EAFIT (Medellín, 2009); Edición No. 152 de la revista Humboldt (Ed. Instituto Goethe, Bonn 2009); «Si preguntan por mí – Antología», de Beatriz Zuluaga (Ed. Universidad de Caldas, Manizales 2009; «El desafío de crear universidades de rango mundial», de Jamil Salmi (Ed. Banco Mundial, Washington 2009); «Bosque de alondras – Antología poética 1958 – 2008)», de Graciela Maturo (Ed. Universidad Católica Cecilio Acosta, colección El Aleph, Maracaibo, Venezuela 2009); “Giacomo Joyce” de James Joyce (Editorial Pi, edición bilingüe, Medellín 2009); “Fiesta en el jardín” de Katherine Mansfield (Editorial Pi, Medellín 2009); “Acciones afirmativas y ciudadanía diferenciada étnico-racial negra – Entre el bicentenario de la Independencia y la Constitución de 1991”; Claudia Mosquera Rosero-Labbé y Ruby Esther León-Diáz: editoras y coautoras (Ed. Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas, Investigaciones CES –Idacarán, Bogotá 2009; 842 pp.)