N O T A S: Opinión sobre norma del MEN, Biblioteca, Foro sobre Educación, Nos escriben…
Acerca de la Res. MEN 02041 del 03.II.2016, “Por la cual se establecen las características específicas de calidad de los programas de Licenciatura para la obtención, renovación o modificación del registro calificado” (por: Moisés Wasserman L.). Yo he tenido problemas con varias disposiciones del Ministerio sobre las licenciaturas. El decreto anterior y éste que lo remplaza en mi opinión están en contra de la autonomía. No es un prurito de “defensa del terreno”, sino que pienso que entra en asuntos que no debían ser del Ministerio sino de las comunidades académicas. Llegan hasta definir, con un grado de precisión exagerado, incluso los contenidos del programa. Ni qué hablar de objetivos y orientación. Eso en mi opinión limita, porque la imaginación de quienes están formando es generalmente mayor que la de quienes están administrando y gobernando. Por otro lado homogeniza y eso es también un error. Para el Ministerio la calidad se basa en la estandarización (como para Icontec) mientras que en educación calidad es variedad y heterogeneidad.
La cosa es más grave cuando empiezan alternativamente a promover programas virtuales y luego a prohibirlos, y llega hasta lo insólito cuando en el Plan Nacional de Desarrollo disponen que programa que no consiga la acreditación de alta calidad hasta el 2018 pierde el registro calificado. (Uno voluntario y de condiciones superiores, el otro obligatorio y de condiciones mínimas). Esto además como discurso a la bandera pues dan órdenes de mejora sin proveer los medios para lograrla.
En fin, no me gusta esa normatización excesiva y de detalle. Soy partidario de un Ministerio de Educación que de marcos generales y muchos programas de fomento con pocas prohibiciones.
Conclusiones del foro sobre educación, humanidades y conflictos (por: Marta-Cecilia Betancur, profesora titular, PhD, de la Escuela de Filosofía, Universidad de Caldas, coordinadora del evento). A un amplio número de académicos nos anima una férrea convicción sobre la necesidad de que la población universitaria se involucre de manera más activa y positiva en los procesos sociales y políticos del país. A raíz de esta inquietud, realizamos en las instalaciones de la Universidad de Caldas, los días 27, 28 y 29 de mayo de 2015, el primer foro sobre “Educación, humanidades y conflictos”, en el cual pretendíamos hacer un debate interdisciplinar acerca de la capacidad que la universidad tiene de participar en la búsqueda de soluciones a las distintas formas de violencia y de conflicto que hoy se generan en el país. Diversas expectativas sobre la necesidad de que la institución universitaria participe de manera activa en procesos sociales, como el de la paz, y sobre la manera en que los programas de humanidades y de ciencias sociales pueden hacer aportes e incidir en el desenvolvimiento de la vida social, nos llevaron a convocar a distintos actores de la academia con el fin de abrir un debate colectivo e interdisciplinar, compartir las distintas experiencias de participación y retroalimentarnos de las diversas propuestas académicas en torno a esos temas.
La diversidad y calidad de las respuestas nos confirmaron que existen en la Universidad diferentes actores y grupos que realizan un trabajo dedicado y riguroso acerca del problema, no sólo en el campo teórico sino también en el práctico. El Departamento de Filosofía realiza un trabajo interesante acerca del rol de las humanidades y de la reconstrucción de los significados del humanismo para el mundo contemporáneo, que son de gran vigencia para la educación en el país. En relación con este tema proponen la revisión del concepto de “conflicto” que empieza a considerarse como un asunto esencial ligado a la condición humana y el cual no puede ser superado de manera radical y absoluta; afirman que existen distintos tipos de conflictos, que deben ser enfrentados de diversa manera y se deben aprender a tramitar y a transformar productivamente de modo que puedan ser aprovechados para el mejoramiento de la vida humana. Y el reto al que asiste hoy el país de superar una de las formas del conflicto armado es una tarea inaplazable en la cual puede participar la universidad. Es de anotar que en estas consideraciones coinciden diversos trabajos de investigación, especialmente del Departamento de Desarrollo humano (Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales).
Por su parte, docentes del Departamento de Economía analizaron el concepto de “paz” como una noción abierta que, a su vez, permite la apertura hacia distintos niveles de significación y autoriza la comprensión de distintos caminos para la consecución de distintas formas de paz, de acuerdo con muy diversas experiencias del mundo. Estas concepciones más amplias abren distintas perspectivas para abordar los problemas y superan la visión dicotómica excluyente que concibe la paz en términos de blanco y negro o de buenos y malos. La paz deja de ser entendida como la meta de llegada al final del túnel o como la cesación de los conflictos para pasar a ser comprendida como un tejido constante de procesos en construcción.
En relación con las dos ideas mencionadas, el foro nos dejó otras dos conclusiones importantes: primero, es necesario superar la búsqueda de paraísos de paz o de sociedades perfectas. El ser humano es un ser de fragilidades e imperfecciones y la sociedad es una construcción del hombre; por tal razón, debemos sustituir la búsqueda de la sociedad perfecta y la paz perpetua por la construcción de sociedades donde el ser humano viva en condiciones dignas de justicia social y en formas de democracia integradora. En sociedades donde el criterio fundamental de la relación social sea el reconocimiento intersubjetivo entre las personas. Segundo, del mismo modo, es preciso superar la demanda de personajes o entidades salvadores que asuman la posición del Mesías. La búsqueda de diversas formas de convivencia digna en sociedad y de experiencias de paz es una tarea que nos compete a todos y de la cual todos somos responsables. Esto nos involucra a todos en el proceso y nos lleva a los miembros de la sociedad a asumir una posición más activa.
Otra conclusión conviene destacar: el significado de las disciplinas relativas a los estudios sociales y humanos. Diversos profesores de los departamentos de Ciencias Sociales, Estudios educativos, Filosofía, Antropología, Sociología y Desarrollo humano plantearon el valor de distintas disciplinas en torno a la creación de una concepción más humanista del ser humano. En ese sentido el Diseño visual, la literatura, el teatro, el cine, la música y el arte, por mencionar las más destacadas cumplen un papel importante en al constitución de un individuo más humano, más solidario y más sensible a los problemas de los otros. Estas disciplinas abren el pensamiento, borran las fronteras de las necesidades particulares y nos hacen ciudadanos del mundo capaces de ocuparnos de los otros. Así mismo, Ciencias sociales como la Historia, la Geografía, la Antropología y la Sociología inscriben al estudiante en un contexto espacial y temporal en el cual viven y les presentan los conflictos sociales de su tiempo, enseñándoles a participar en la construcción de la vida social. En síntesis estas disciplinas pueden cumplir un papel fundamental en la vinculación de los jóvenes a su mundo, en cuanto seres sociales e intersubjetivos y en el rol activo de construcción de sociedad.
Algunos semilleros de investigación adscritos a los departamentos señalados dejaron una gran enseñanza: la investigación en campos específicos de la experiencia de distintas comunidades puede hacer un aporte importante respecto a la forma como ellas llevan a cabo ciertas prácticas de resolución de conflictos y de convivencia ciudadana. Por ejemplo a través de ciertas relaciones educativas que se realizan entre la escuela y la familia o al interior de algunos grupos urbanos como el punk; o mediante la interpretación de los documentos claves de nuestra memoria histórica respecto a los procesos de paz. Muy diversos y productivos son los aportes que sobre estos tópicos están haciendo algunos grupos de investigación en la Universidad, la cual ha demostrado estar implicada en los procesos de la realidad social.
Además, surgieron algunos conceptos que resultan ser muy sugerentes e innovadores frente al cuestionamiento sobre los cambios que cabe hacer si estamos interesados en una educación orientada hacia la búsqueda de un individuo más humano. Un concepto reúne las preocupaciones: es posible aspirar a una educación “en el reconocimiento” que procure la formación de jóvenes sensibles e interesados en los sentimientos, los pensamientos y los intereses de los otros; jóvenes conscientes de la necesidad de una vida social e intersubjetiva, capaces del respeto y dispuestos a velar por el reconocimiento de todos los otros en su dignidad.
Concebimos este primer foro como un comienzo que nos deja el sendero abierto para seguir trabajando en estos tópicos tan afines a la universidad. Por tal razón estamos preparando para el año que inicia una programación que convoque a los jóvenes universitarios a participar de manera activa y consciente en el proceso del plebiscito y del pos conflicto.
Caravanas de niñas y niños (por: Pedro Zapata P.). Necesitamos caravanas de niños y niñas en la calles para destierro de la infamia financiada. Caravanas de música y canto, grito y pregunta. Caravanas de risas azules y correteos olímpicos. Caravanas de sabiduría, curadora de plásticas enfermedades, sin cuenta de cobro, por las autopistas del amor primero. Caravanas de niñas y niños que nos recuperen lo apacible del paisaje, el bello sentido de la observación, para volver a controlar las velocidades, esclavitud de los grandes monopolios de la gasolina. Gasolina-velocidad, velocidad-gasolina, economía del tiempo, fatiga del desarrollo. Caravanas de niñas y niños que nos enseñen a inventar palabras, preguntas, pensamientos, abrazos, ternuras. Que nos enseñen el bello misterio de sentir, la incontenible felicidad de estar, la vegetal forma de intuir, la incansable capacidad de compartir. Que nos enseñen el fascinante juego de inventar lo elemental, lo simple, lo necesario. Caravanas de niñas y niños que nos enseñen a reír a nosotros mismos, para mantenernos alerta con las abismales tentaciones de la vanidad, la propiedad, la autoridad, aparatos de la delincuencia enfermedad, en la era de encopetadas tiranías. Toda delincuencia es una enfermedad, mas no toda enfermedad es una delincuencia, para tranquilidad de los silencios de la calle. La delincuencia impone, mientras la enfermedad convoca. La enfermedad invita a conversar, la delincuencia invita a olvidar. La delincuencia hoy es una mancha de aceite, un falso positivo, una promesa incumplida.
Las niñas y los niños son nuestros dioses al alcance de la mano, nuestros médicos bajo la lluvia, nuestros abuelos en la utopía.
Nos escriben… “50 años de la revista Aleph”. Ninguna revista colombiana ha resistido cincuenta años en el panorama cultural e intelectual del país. Aleph prueba la gran perseverancia y el trabajo arduo e infatigable de un ingeniero de sueños y poeta manizalita, su director. Ha comprobado muchas veces un auténtico interés cultural por encima de cualquier cálculo contable. Independencia intelectual. Apertura y modernidad. Aleph ha abierto sus puertas con generosidad y ha invitado e impulsado a escribir lo propio sin condiciones ni restricciones, y a encontrar y leer en cada número muchos textos diversos, e interesantes./ Muchas gracias, CER.” María-Dolores Jaramillo (Bogotá, 11 de noviembre de 2015)
“Revista Aleph, aliciente en los años de búsqueda en Magangué. Imposible olvidarla. Conservo la colección y de vez en cuando la releo… Fue una fuente de conocimientos, espejo, faro, compañía. Más de dos décadas después y la recuerdo como si todavía estuviese a orillas del gran Magdalena. Gracias amigo Carlos-Enrique Ruiz por habérnosla enviado como si supieras el hambre de literatura y de poesía que vivíamos allí.” Ángel Galeano-Higua (Medellín, 10 de enero de 2016, en Facebook)”
“El proyecto ininterrumpido de Aleph debería ser consagrado como patrimonio cultural intangible, lastimosamente en Colombia es más importante el fútbol y sus semidioses que los proyectos literarios, filosóficos y artísticos; una prueba de ello es el nuevo director del Instituto de Cultura del Municipio, en vez de ser un intelectual de reconocida trayectoria es un señor que estudió educación física, es como si un poeta dirigiera un partido de fútbol.” Berta-Lucía Estrada (en Facebook, 30.I.2016)
“Un proyecto con realizaciones trascendentes y monumentales! Felicitaciones! Solidarios y celebrantes.” Gabriel Ruiz-Arbeláez, NTC (en Facebook, 30.I.2016)
“Un Quijote abriéndose paso, ante la historia y las buenas letras.” José-Orlando López V. (en Facebook, 30.I.2016)
“Felicidades por la constancia y coherencia siempre actual! Un cálido abrazo, Maestro!” Miguel-Ángel Gómez L. (en Facebook, 27.I.2016)
Patronato histórico de la Revista. Alfonso Carvajal-Escobar (א), Marta Traba (א), José-Félix Patiño R., Bernardo Trejos-Arcila, Jorge Ramírez-Giraldo (א), Luciano Mora-Osejo, Valentina Marulanda (א), José-Fernando Isaza D., Rubén Sierra-Mejía, Jesús Mejía-Ossa, Guillermo Botero-Gutiérrez (א), Mirta Negreira-Lucas (א), Bernardo Ramírez (א), Livia González, Matilde Espinosa (א), Maruja Vieira, Hugo Marulanda-López (א), Antonio Gallego-Uribe (א), Santiago Moreno G., Rafael Gutiérrez-Girardot (א), Eduardo López-Villegas, León Duque-Orrego, Pilar González-Gómez, Graciela Maturo, Rodrigo Ramírez-Cardona (א), Norma Velásquez-Garcés (א), Luis-Eduardo Mora O. (א), Carmenza Isaza D., Antanas Mockus S., Guillermo Páramo-Rocha, Carlos Gaviria-Díaz (א), Humberto Mora O. (א), Adela Londoño-Carvajal, Fernando Mejía-Fernández, Álvaro Gutiérrez A., Juan-Luis Mejía A., Marta-Elena Bravo de H., Ninfa Muñoz R., Amanda García M., Martha-Lucía Londoño de Maldonado, Jorge-Eduardo Salazar T., Ángela-María Botero, Jaime Pinzón A., Luz-Marina Amézquita, Guillermo Rendón G., Anielka Gelemur, Mario Spaggiari-Jaramillo (א), Jorge-Eduardo Hurtado G., Heriberto Santacruz-Ibarra, Mónica Jaramillo, Fabio Rincón C., Gonzalo Duque-Escobar, Alberto Marulanda L., Daniel-Alberto Arias T., José-Oscar Jaramillo J., Jorge Maldonado (א), Maria-Leonor Villada S. (א), Maria-Elena Villegas L., Constanza Montoya R., Elsie Duque de Ramírez, Rafael Zambrano, José-Gregorio Rodríguez, Martha-Helena Barco V., Jesús Gómez L., Pedro Zapata, Ángela García M., David Puerta Z., Ignacio Ramírez (א), Nelson Vallejo-Gómez, Antonio García-Lozada, María-Dolores Jaramillo, Albio Martínez-Simanca, Jorge Consuegra-Afanador, Consuelo Triviño-Anzola, Alba-Inés Arias F., Lino Jaramillo O., Alejandro Dávila A.