Reloj de elemento
De qué manera a los negros aljibes
se acercan balidos de la noche,
cuáles hondas ahora invisibles rodean
hocicos de seres con vista fija,
huidores, sus sonrisas verticales,
contraste iluminador de la hora en
instinto de ceniza, de no humedad
en las sombras superficiales.
Hoy serán cobráceos los ojos
que se asombren: miran hacia puentes
colgantes, de filtros aéreos
entre chambranas,
adivínase un mismo brillo,
borde azulino del
cuello que naufraga.
La repetición de
verse cayendo.
