Carlos-Alberto Ospina y la pulcritud intelectual
Felicitaciones a un profesor y pensador nuestro que durante toda su vida académica brilló por su seriedad conceptual, su humanismo y su ética. (@OrlandoMejaRiv1; 07.VI.2022)
Orlando Mejía-Rivera
Me siento conmovido de estar aquí, con personas de la entrañable Escuela de Filosofía, por cuanto me revive los años 60 cuando yo era “oyente libre” en las antiguas instalaciones del Programa, en simultaneidad con mis estudios de Ingeniería. Y en mayor grado emocionante por reconocer la prestancia nacional de la Escuela, con profesores y directivos históricos de alto nivel académico, comprometidos por la calidad y la abierta motivación por el saber.
Asimismo, es la ocasión afortunada por acompañar el cálido reconocimiento a nuestro colega y entrañable amigo en Aleph, Carlos-Alberto Ospina, a quien tanto debemos como docente, investigador, escritor/ensayista, conferenciante, directivo y contertulio con sabiduría y sosiego de espíritu. Con liderazgo amable y de conocimiento contribuyó al posicionamiento interno y nacional del programa de Filosofía, con extensiones en maestría y doctorado, que hoy se disfrutan con regocijo.
Asistentes al homenaje al Prof. Carlos-Alberto Ospina.
Escuela de Filosofía, Universidad de Caldas (Manizales, 10.VI.2022)
El maestro Germán Arciniegas solía aludir al género Ensayo como el principal aporte en las letras de América Latina. (*) No le faltaba razón al recontar el crecido número de autores significativos en nuestros países, en sucesivas generaciones. Colombia no ha sido la excepción, con pensadores de acendrada formación literaria. Tenemos los casos, en especial, de Baldomero Sanín-Cano, Jaime Vélez-Sáenz, Rafael Gutiérrez-Girardot, Valentina Marulanda, Blanca-Inés Prada, Marta-Elena Bravo, María-Victoria Uribe,…. y tantas mujeres filósofas en nuestro país, con extensa nómina, entre ellas algunas aquí presentes.
De manera especial nombro a Danilo Cruz-Vélez y Rubén Sierra-Mejía, de obra reconocida en ámbitos muy amplios. Ambos rigurosos en sus indagaciones. En esa línea está Carlos-Alberto Ospina H. (n. 1955), profesor/investigador, con fuerte asidero en la historia del pensamiento. Dispone de especial condición para exponer con claridad y sindéresis los temas, por haberlos estudiado en profundidad, cautivando la atención de los estudiantes, en pre y posgrado, y de sus lectores. También en conferencias y tertulias. Laborioso con cumplimiento de metas, paso a paso. De igual modo, ha sido reconocida su capacidad de análisis en los organismos de dirección de la Universidad, por temperamento moderado y reflexivo, donde ha cumplido papel destacado, sin dogmatismo alguno, dispuesto a la conciliación con apego a los argumentos, ejemplo practicante del “justo medio”.
Aludo en singularidad a su meticuloso estudio sobre la obra de pintor, grabador, escultor y diseñador japonés, intitulado: “Junji Konishi (n. 1953), el poder creador del diseño” (2007), en el que incursiona por la cultura japonesa, al destacar su desarrollo espiritual, con refugio interior y manifestación en la sencillez de la vida, propicia a la meditación y a la creación, y devela a su vez la manera creativa como Konishi descubre los profundos secretos de los materiales que trabaja, para dar materialidad a obras de singular belleza.
En el 2015 se publicó su libro “Por caminos de la Filosofía” (2015). Se aprecia en sus páginas el conocimiento de la filosofía griega y de los filósofos de la modernidad. Recoge ensayos sobre Jaspers, Spinoza, Rousseau, María Zambrano, Danilo Cruz-Vélez… Escritura nítida, de vocación didáctica, con ritmo y sostenida atención que le despierta al lector.
Ospina es un filósofo de verdad, con desarrollos originales de interpretación o de discernimiento sobre temas esenciales de la vida en su enigma, la naturaleza del ser humano, el sentido de la finitud y de la trascendencia, el valor y significado del arte, la razón poética, el decir de las imágenes, los dominios del sentir, del padecer y del pensar, el por qué de la historia fraguada por pasiones… Con motivo de haber llegado al No. 200 de la Revista Aleph, no podían faltar sus juiciosos ensayos, con valioso aporte de libre examen que hizo sobre la pandemia y la graciosa “post-verdad”. Debemos pensar en recoger en libro todos sus ensayos publicados en Aleph, al igual los de Marta-Cecilia Betancur y de Heriberto Santacruz.(*)
Con la venia de ustedes, concluyo con la siguiente ‘meditación en el umbral:
La fuerza de la compensación
es motivo de la cordura
para el trato de los silbos amorosos
en momentos de la espera.
Fuerza en el fuego interior
que alimenta las acciones
en la protuberancia del tiempo.
Cordura en el apego al corazón
del centinela,
del náufrago
y del peregrino.
Manizales, Escuela de Filosofía, Universidad de Caldas, 10 de junio del 2022
(*) Acudo en esta intervención a varios apartes de escrito que le dediqué, publicado en “La Patria”, el 09.IV.2017 (p. 18), intitulado: “Carlos-Alberto Ospina, filósofo”, reproducido con mayor amplitud en la página web de la Revista Aleph.