Educación por la ciencia y la creatividad
[Aldous Huxley] Nunca paró de pensar, de juntar ideas, de combinar
las ciencias y las artes, el pensamiento sistemático y la espiritualidad.”
Alejandro Gaviria
La educación es un tema permanente, en su problematicidad, en lo variable de los métodos por las épocas, los intereses y por las maneras de concebir sus fines. Y no hay que olvidar a quienes fueron adalides con entrega total a la causa más noble de contribuir en la formación integral de niños y jóvenes, sin faltar quienes en nuestro tiempo desempeñan ese compromiso con ilustración y altruismo. La educación más efectiva ha de ser aquella que se ejerce con amabilidad, con la comprensión de situaciones de los alumnos y con sentido motivador para despertar inquietudes por el conocimiento, por la lectura, por los oficios, por la solidaridad, por la creación en artes y en aplicaciones camino de la ciencia.
Alejandro Gaviria es una personalidad pública, ahora sometida a intenso ritmo de promoción de su candidatura por la presidencia de Colombia. Hecha con estudio y labores al servicio de la humanidad. Ingeniero, economista, pensador, escritor, investigador, docente, rector… Conocedor de los problemas y formulador de procesos para abordarlos y superarlos, en colaboración. Digo esto porque me parece que es un espíritu muy afín al de Aldous Huxley (1894-1963), a quien le dedicó un libro con rigor en el estudio de su vida y de su obra, intitulado: “Otro fin del mundo es posible – Cómo Aldous Huxley puede salvarnos”. Obra con alusiones continuas a su novela “La isla” lo que me condujo a leerla y tomar notas, en especial sobre sus concepciones y métodos en educación. La obra de Gaviria se desarrolla en especie de diálogo con Huxley, en intercambio de ideas y con el rescate de cierto optimismo en la comprensión de ser posible alcanzar un mundo mejor. Sinembargo, también se identifican en el escepticismo, como condición inherente a la duda, a no tragar entero, a desconfiar de los dogmatismos, en franca enemistad con estos.

En “La isla” Huxley expone a la manera de narrativa sus ideas y afinidades filosóficas y de acción transformadora. Un periodista encuentra en el Pacífico la “isla de Pati”, con la imaginación puesta en descubrir todo lo que en ella sucede de optimismo, de acción cooperada, de maneras progresivas de educación en competencia de habilidades y desarrollo de inquietudes por el conocimiento, ligado a expresiones creativas, del arte. Con el engranaje de no aceptar ideas preconcebidas, sin convertir en verdades las opiniones personales, apenas asumibles como hipótesis, de donde surge la actitud valedera del científico con despliegue ético.
El sistema educativo expuesto en “La isla” es afín con la recuperación de tradiciones budistas. La preocupación esencial es por la educación elemental, verdadero punto de partida. En los adolescentes se inculca la singularidad de cada uno y la necesidad de unidad trascendental con todos los seres sensibles, con apoyo en asignaturas que desarrollan de fisiología y psicología. Se explora las condiciones propias de alumnos, en sus potencialidades, incluso al identificar capacidades predominantes para la visualización, el sentido de sociabilidad, de pensamiento, con predominio de imágenes o de palabras, la condición de narradores, las fortalezas para el análisis. Tan meticulosa es la educación que se llega a determinar las condiciones de salud de los chicos, por si tienen carencias en vitaminas que les lleva a tener una capacidad física aminorada, carencia de humor, sentirse aburridos, y cosas afines, para proceder a darles apoyo y conseguir su recuperación e integración al proceso formativo.
De igual modo se identifican en ellos los talentos para la música, la matemática, el pensamiento lógico, el desempeño en la narrativa con las palabras y el dominio de la imaginación. De esta manera se acunan desarrollos singulares para que alcancen evoluciones favorables en sus predisposiciones sensibles. Tratan de identificar tres grupos en los niños: 1. Los tímidos, sensibles e introvertidos, 2. Los que presentan tendencia a la sociabilidad, y 3. Los más desarrollados físicamente con actitudes agresivas y obsesión por el poder. Para alcanzar su integración proceden en gradualidad ingresándolos al grupo en su orden, con lo cual se consigue que se entiendan y respeten, con el surgimiento de la idea que por distintos que sean los otros se tiene por igual el derecho de existir.
El método pedagógico también busca reorientar las energías, por ejemplo si un niño presenta actitudes agresivas o de furia, se le indica la manera de disiparlas con la danza, o con juegos incluso solo, o con por lo menos cinco aspiraciones profundas y pausadas, para lo cual se les enseñan técnicas de respiración. Utilizan el símil de entender los sentimientos violentos como terremotos, con las consecuencias propias e inesperadas. Al sentir rabia o enojo, algo se descuadra en nuestro interior, y es preciso prevenir. La respiración profunda es buen recurso.
El método conlleva la atención a lo que se ve y oye, con sentido de apreciar las maneras como se disponen los sentimientos y los deseos, que a su vez motivan expresiones con palabras conducentes a encontrar sentido. Se trata de una educación integradora que a la vez que reconoce y aprecia las condiciones primarias, individuales, despliega acciones de motivación con labores que vayan conduciendo el proceso formativo hacia niveles de identidad personal y aprendizajes en la vinculación de los hechos con las ideas. Se trabaja la mente-cuerpo en su armonía, en concordancia con la naturaleza, con la consecuencia de aprender a vivir. En el caso de la enseñanza/aprendizaje de la matemática, se trabaja con estructuras y la lógica, por medio de juegos, para pasar luego de los principios globales a las aplicaciones prácticas.
Como criterio fundamental no enfatizan la física y la química, sino en lo que llaman las ciencias de la vida, para disponer con modestia la ambición de vivir a plenitud en la condición de seres humanos, en armonía con las otras vidas que se dan en la naturaleza. De ese modo inducen procesos de investigación a partir de la biología aplicada, lecciones de ecología, con resultado en el cambio de actitud hacia el mundo y no seducidos por los espejismos del éxito y la felicidad, tan en boga en los escenarios exteriores. Se reitera el consagrado y general principio de no hacer a los otros lo que no se quiera que le hagan a uno. También se ocupan de la filosofía, con reflexiones sobre el sentido y parentesco de las palabras.
La motivación por la ciencia la inducen, por ejemplo, observando una flor común con aroma, se la observa en sus detalles y se les pide a los chicos hacer una escritura analítica de ella, con el complemento de un dibujo. La enseñanza fundamental es apreciar con desprevención la maravilla que tienen a la vista, casi inverosímil. Al mirarla con detenimiento se les pide asimilar su misterio, la sabiduría, el aroma. Adquieren, en ese proceso, la visión de las cosas, como receptivos de las maravillas y asombros de lo existente. Complementan cerrando los ojos por breve tiempo, después de apreciar la flor, y se les pide dibujar lo que percibieron en esos momentos, como se les ocurra. En esa experiencia confrontan lo analítico con la creatividad, en sentido complementario.
Se trata de una educación integradora de condiciones diversas, por problemáticas que sean, con capacidad de alcanzar la colaboración en el trabajo y en los compromisos. Modalidad de esta naturaleza me recuerda el método de la escuela activa, de pedagogos europeos (María Montessori, J.H. Pestalozzi, Francisco Giner de los Ríos,…) traída a Latinoamérica, por Colombia, por Don Agustín Nieto-Caballero, el fundador del Gimnasio Moderno en Bogotá, quien tuvo desempeños en el pionero ministerio de educación nacional y en el rectorado de la Universidad Nacional de Colombia.
Hay que formar maestros, docentes, en todos los niveles de la educación, motivados por contribuir en la formación de las nuevas generaciones, con talante amable y vocación de aprendizaje continuo, y reconocimiento social. Es tema central en las recomendaciones de la “Misión Internacional de Sabios 2019”. Y cabe la posibilidad de ser cada vez mejores, con la formación de anfibios culturales, personas competentes en diversos medios.
[Este ensayo se publicó abreviado en el diario “La Patria”, el domingo 13 de febrero del 2022; p. 19]