Escribir en tinieblas
Escribir en tinieblas es oficio pesado,
Dijo el viejo poeta (¿tan viejo como yo?),
A quien recuerdo cuando la noche ha avanzado
Entorpeciendo lo que un joven construyó.
Muy lejos el divino tesoro se ha quedado,
Y con él la frecuencia de lo que allí cantó,
Siendo la primavera su natural estado,
E ignorando la luz la sentencia del no.
Regresan sin quererlo las sombras del inicio,
Las preguntas a las que nunca halló respuesta,
Cuando se encuentra al borde del vasto precipicio.
Sinembargo, aún le quedan jirones en la cesta,
Con los que ejercitar el necesario oficio
Y oponer a lo oscuro la lumbre de otra fiesta.