Homenaje al profesor Jaromír Uždil
Si hubiéramos estado aquí cinco minutos antes, habríamos asistido a un espectáculo, nos dijo el profesor Jaromír Uždil, con los ojos en alto para mirar el reloj de la torre que domina por su altura el complejo de edificios. Nos encontrábamos en la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga. Horas más tarde continuaríamos nuestro viaje hacia Berlín. Era el mes de marzo. En mayo, casi tres meses después volveríamos a Praga, al Festival Internacional de Música, Primavera de Praga, invitados por el Ministerio de Cultura. Al mediodía, durante el Festival, estaríamos nuevamente frente a la Torre del Reloj, podríamos entonces escuchar las doce campanadas del mediodía y a medida que sonaban las campanas veríamos pasar, con su rostro iluminado y la mirada fija, a cada uno de los doce apóstoles.
Volvamos al primer recuerdo: nuestro vuelo Bogotá-Berlín había sufrido un retraso desde Caracas. Al llegar a Ámsterdam nuestro itinerario tuvo una modificación y debió hacer una escala en Praga. Teníamos allí seis horas para permanecer en el aeropuerto, o, para conocer la ciudad. La segunda opción no me convenció dado que teníamos ya programada nuestra visita a Praga para tres meses más tarde. Pero, Anielka, mi esposa y compañera de viaje, se encargó de convencerme para visitar la ciudad. Al llegar estaba próximo el medio día y aprovechamos para entrar a un restaurante situado en la Ciudad vieja.
Ella comenzó por buscar ayuda entre los concurrentes… una mesa con los dos únicos espacios vacíos que quedaban en la sala y allí…estaba él, aquél cuyo nombre parece decir paz y primavera, jaro, primavera; mír, paz; Jaromír, el profesor Jaromír Uždil, estaba allí sentado. Llevaba ya en los ojos aquella tristeza recién instalada que habría de acompañarle siempre, huella indeleble de los dramáticos acontecimientos del año 1969 en Praga, pero seguía intacto en su rostro el internacionalismo adquirido en los congresos y en la educación internacional por el Arte. No nos conocíamos. O… sí… él, espléndido, siempre bien dispuesto, con su natural hospitalidad, con su don de gentes, acostumbrado a recibir visitantes de otros países que llegaban llenos de ideas y nostalgias, no tardó en identificarnos como artistas y nos invitó a sentarnos, a compartir su mesa. Ella pidió en francés que le ayudase a elegir la comida. Almorzamos. Hablamos. A pesar de nuestra negativa, él insistió en invitarnos. Una nueva amistad, una de las más gratas por cierto, había comenzado. Volveríamos pronto. Nos acompañó hasta la vista exterior del campanario y luego a la Escuela Superior de Bellas Artes, donde él era docente y donde visitamos el mismo día la clase de Textiles, en la sala Antonin Kybal. Estaba ahí aún fresca la memoria del ya bien conocido director checo de cine, maestro Jirí Trnka. Ella, Anielka, es una artista plástica, especialista en tapicería bordada.
Lamentación de octubre
Desde comienzos del presente año, 2006, me acompañó la idea de rendir un homenaje a este gran hombre que es Jaromír Uždil. Por su hija, Bedriška, fuimos informados que él sufría quebrantos de salud cada vez más fuertes. Mis compromisos como compositor y director de orquesta y mi trabajo como docente me impidieron dar oportunamente cumplimiento a mi deseo, en forma tal que nuestro grande amigo hubiese recibido en vida el reconocimiento. Sin empezar el trabajo nos sorprendió la triste noticia de su muerte. Deseamos que este simple pero sincero homenaje sea recibido por su familia, por el pueblo checo, por los artistas y por los teoretas del mundo, como reconocimiento a un gran hombre y a un país que se destaca por su enorme desarrollo cultural.
La personalidad
Si tuviera que sintetizar en este escrito la personalidad del profesor Jaromír Uždil empezaría por definirlo como un artista y teoreta, pero agregaría de inmediato: hombre de fina sensibilidad, inteligente, amistoso, con una visión internacional, solidaridad y una consagración a la Educación por el Arte, a la altura de los mejores en el mundo. Surge desde luego, un temprano interrogante: ¿Quién llenará ahora el vacío que deja en las presentes generaciones el fallecimiento de tan destacado ciudadano del mundo y amigo de las naciones?
Agrego a este preámbulo mi conmoción personal ya que he perdido en este momento a uno de mis más grandes amigos, en una amistad, quiero decir también, relación de trabajo y cooperación, en un lapso de tiempo que transcurre desde comienzos del año 1970. Permítaseme dejar constancia de mis más fervientes sentimientos de condolencia, a su señora esposa, doctora Jarmila Uždilová; a la insigne artista plástica, su hija, Bedriška Uždilová y a su nieto Jan Markovich. El profesor Jaromír Uždil fue un hombre de grande apego familiar. Entre el panorama de los recuerdos, me vienen de inmediato a la memoria dos frases conmovedoras del profesor, en el año 1974, al hablar con nosotros: Ma femme est malade. J ‘aime beaucoup ma femme. Mi esposa está enferma. Yo quiero mucho a mi esposa. Ellos dos formaban la más bella pareja, recíproca y complementaria, unidos por la inteligencia y el Arte como ideal.
Profesor Dr. Jaromír Uždil, Dr. Scs. Síntesis biográfica
(Febrero 22. 1915, Náchod – Septiembre 19. 2006, Praga, República Checa). Fue pintor del Círculo Mánes Artists’ Association, docente universitario, historiador del Arte y Teoreta, escritor y poeta. Su esposa, profesora Dra. Jarmila Uždilová nació el 28 de marzo de 1920, en Dolní Sloupnice cerca de Litomyšl. Su hija única, Bedriška, nació el 19 de diciembre de 1954, en Praga.
Sus altos méritos de artista y su consagración al campo de la Educación por el Arte hicieron al profesor Uždil acreedor a numerosos reconocimientos, entre ellos, la Medalla Juan Amos Comenio, otorgado por el estado Checo a sus más destacados pedagogos.
Ya en la edad madura recibió el Ziegfeld Award, Premio otorgado por la USEA, Unión de la Educación por el Arte, en los Estados Unidos.
En la presente semana, mientras escribo estas líneas (15 de noviembre de 2006), el Presidente europeo de la INSEA otorgó al Profesor Jaromír Uždil, el Premio de esa organización internacional. El premio fue recibido por su hija, la renombrada artista, Ak. Mal. Bedriška Uždilová, Artist painter.

Alegoría – Jaromír Uždil
Visiones trágicas, explosiones, destellos, silencios detonantes, humaredas, esbozos de uniformes, acorralamientos, movimiento agitado, destrucción, fechas escritas allá en la inexistencia del tiempo, grafismos indescifrables. La sublimación del horror más allá del grito y la palabra, allí donde la cultura, esto es, el espacio sabiamente humanizado, ha dejado de existir.
¿Crear obras dramáticas no es acaso el método para resolver la ambivalencia de nuestra propia existencia? Ello se explica porque al crear, plasmamos los valores más elevados de nuestra vida que son los valores éticos, hallamos el equilibrio de nuestra psiquis, descubrimos la manera de ser humanamente solidarios. Al crear obras dramáticas, fijamos advertencias lejos de toda amenaza armada.
Su hija, pasado en presente
Bedriška era casi una niña, toda llena de ternura en ojos y mejillas, discreta, sonriente, acompañada de un temprano sentido de la observación, orientado con claridad por su padre hasta hacer de ella su obra maestra. Desde la adolescencia anticipaba en sí los elementos y características de su creación y anunciaba la grandeza de su producción futura.
Hoy en día, treinta y cinco años más tarde Bedriška Uždilová, fiel a la tradición checa y actualizada en las conquistas del gran arte de todos los tiempos, es una artista de un dramatismo evidente, pero también de personajes ocultos, intrincados, que obligan a la indagación con la paciencia de un psicoanalista, a la espera de la sorpresa, el desciframiento, es decir, tornar visible lo que estaba subyacente, o, dicho en otros términos, alcanzar la lectura en el tránsito que va de lo inconsciente a la conciencia. Colorista de fino arte, su construcción resulta tan lógica y coherente dentro del ritmo y el movimiento, que todo parece aflorar en ella de modo natural, pero obedece sin duda también a un permanente control intelectivo. Lugar, sí, lugar, topografía, raigambre del entorno familiar. Ella ha sabido elegir el sitio y los personajes allá, en Náchod, lugar de nacimiento de su señor padre. Su tránsito sigue siendo de niña: ella va del pequeño lugar a la metrópoli, al mundo, para hacerse más grande a medida que camina.
Escritos varios
En el Catálogo Bedriška Uždilová, 1980-2004, selección de pinturas y diseños, aparecen varios escritos del profesor Uždil para las exposiciones de su hija, a saber: Catálogo para la Exposición 2003, en Litomyšl. Jaromír Uždil, cuadros. Catálogo para la Exposición en la Galería Nacional de Arte para la Educación, en Náchod. Jaromír Uždil y Fraçois Desnoyer. Cultura de las Artes Plásticas, 1984. Exhibition Catalogue (Catálogo de Exposición): en este catálogo aparece en inglés un escrito del profesor Jaromír Uždil. Se desprende de este catálogo el cuidado del profesor Uždil en la formación de su amada hija. Ella recibe de su padre y de su obra las bases de la pintura. En los años 1974-1976 ella estudia en la Escuela de Artes y Oficios de Praga, con aplicación a la pintura y al mural; en 1980 se gradúa en la Academia de Bellas Artes de la misma ciudad, en los años 1982-1983 estudia en la Escuela Nacional Superior de Artes Decorativas en París.
En el mencionado catálogo de1984, el profesor Jaromír Uždil, señala una grande inclinación hacia el retrato en la pintura de su hija.
«Nunca dejó de pintar retratos. Pinta a la gente por su propia iniciativa y también por encargo. Ha hecho unos setenta retratos, fuera de dobles y triples retratos. Retrató también un grupo de 26 personas» (Uždil. Catálogo Bedriška Uždilová, 2004: 74)
El internacionalismo, una forma de la solidaridad
Nuestro contacto con el Ministerio de Cultura Checo y el conocimiento con el profesor Uždil se reflejó en una fuerte acogida por parte de ellos a nuestro trabajo. Fuimos invitados a dictar conferencias conjuntas en la Academia Checoslovaca de Ciencias, en Praga, en la Escuela de Bellas Artes de Bratislava, capital de Eslovaquia: Exposición de Tapicería, Anielka Gelemur-Rendón, en Olomouc. Exposición de calcos de Arte Rupestre de la Sabana Cundi-boyacense, en la Sala de los Caballeros, en Bratislava y en el Museo de Naprastek de Praga. En 1967 mi esposa y yo habíamos creado la Antropología del Arte, disciplina artística a partir de la investigación científica de las culturas indígenas del Nuevo Mundo, estudiada cada una como cultura en-sí. El Profesor Jaromír Uždil no tardó en descubrir las afinidades pedagógicas entre la Educación por el Arte y la Antropología del Arte. Volver al pasado es recordar el futuro. La creación artística ligada a la tradición reflejará necesariamente la identidad cultural. De ese reconocimiento surgieron dos publicaciones fundamentales para nuestras vidas, a saber: en la Revista Estectiká Vychova, publicación del ensayo pedagógico intitulado Experiencias con el método de trabajo creativo aplicado en las Artes Plásticas a niños de procedencia indígena. (Gelemur, 1971: 107). En ese mismo número de la Revista Estetická Vychova, aparece el artículo del profesor Jaromír Uždil, intitulado La manifestación plástica de los niños, una nueva mirada.
Publicación del trabajo intitulado Culturas Andino-Amazónicas, establecimiento de constantes, en la Revista ESTÉTICA, órgano de la Academia Checa de Ciencias. (Rendón, 1971: 109). Entre los años 1971-1976 me uní al grupo de teoretas de la misma Academia, encabezado por el eminente profesor Sava Šabouk. Como aporte a ese grupo escribí el libro Semántica del Ritmo.
Había escuchado en París la Orquesta Filarmónica de Brno. Su sonoridad alcanzaba un matiz aterciopelado de fina belleza. Dirigir aquella agrupación, que había actuado ya en más de ciento veinte países, sería para mí un sueño irrealizable. Ese sueño se hizo realidad en 1975. De muy alta significación fue también el contacto con la Escuela Superior de Música Leoš Janácek, de la ciudad de Brno, donde, en 1976, dicté una conferencia sobre Semántica del Ritmo.
No quisiera cerrar este capítulo sin antes dejar constancia de mi gratitud hacia todas aquellas personalidades de la ciencia y del arte que nos honraron con su cooperación y amistad, muy especialmente a los maestros Jan Cikker, Alois Hába, Alexander Moyzes, Vladimir Hanousek, Viktor Kalabis, Miloslav Ištvan, Arne Linka, Arnošt Parsh, Zdenko Mikula, Ymaj Hatrík, Peter Eben, Vaclav Neumann; al doctor Vladímir Cabalka, del Teatro de Música de Praga; al profesor Sava Šabouk y a toda la plana de investigadores que le acompañaron en la Academia de Ciencias de la misma ciudad.
Hacia una sociología de la educación por el arte
Memorias del XVIII Congreso Internacional de la INSEA, Sociedad Internacional de la Educación por el Arte, celebrado en la ciudad de Praga, en 1966, es, sin duda, uno de los mayores documentos creadores de conciencia en el Siglo XX. Del planteamiento del profesor Uždil, acerca del ambiente social penetrado por el Arte, por el deseo del Arte, surge en él una pregunta fundamental para todos nosotros: ¿Cómo podrá el Arte de hoy servir al hombre del futuro? Del análisis del mismo documento de la INSEA se desprende que el Arte que mejor servirá a la humanidad del futuro será aquél que comprenda el goce de los valores éticos y estéticos, autenticados por los sentimientos y consolidados de forma indisoluble por los valores nacionales y aún locales creados en las diferentes culturas del planeta tierra. Se alcanzará así ese efecto moral vivenciado por el Arte, hallado también en el autor de esa ponencia.
Comenio nos orienta con claridad hacia una conciencia nacional, cuestión que el Profesor Uždil extiende hacia el cosmopolitismo sistemático. La parte sociológica que de ahí deriva es, necesariamente, la socialización misma de la obra de Arte y la participación de todos los estados. Es importante señalar la importancia del papel que deben jugar los organismos de difusión, para crear espacios, otorgar patrocinio a los creadores y a los intérpretes, hasta tornar accesible la obra de tal modo que pueda entrar en contacto con el público receptor. Esta relación pondrá en evidencia más que ningún otro indicador social el grado de desarrollo cultural de conjunto de cada estado participante. La pregunta que sigue ahora es: ¿Cuáles serán los medios nacionales y de cooperación internacional que mejor contribuyan a borrar la execrable partición del mundo en tres pedazos? Juan Amos Comenio, citado por el Profesor Jaromír Uždil, señala la causa principal del desequilibrio social: abuso del poder temporal de unos y falta de libertad individual para otros.
Asistimos hoy, muy a nuestro pesar, a la coexistencia forzada con países que impulsan ciegamente el armamentismo, la guerra, el sometimiento y la explotación, la concentración de la riqueza en unos pocos y el empobrecimiento sistemático para el gran conglomerado humano. Pero aún en las condiciones más difíciles, el ideal del Arte y la defensa del humanismo siguen adelante.
Muchos observadores desconfiaron del ingreso reciente de nuevos miembros al Mercado Común Europeo, pero la República Checa sorprendió al mundo con sus grandes reservas culturales, aún traducidas éstas en términos económicos. Es éste un país cuyo desarrollo cultural sirve de ejemplo a las naciones que quieran concentrar el esfuerzo hacia una paz activa e inteligente, amistosa y creadora. Hoy, cuarenta años más tarde, todo el pensamiento central de Jaromír Uždil, su vista hacia el futuro, permanece inalterado, y muy por el contrario, revestido de grande actualidad. Entre los países que han tenido liderazgo en el tema de la educación por el arte está la República Checa, epicentro de muchos de sus certámenes, cuna de los grandes pedagogos en la historia de la humanidad. La no tan lejana Checoslovaquia dio institucionalidad e internacionalismo a las ramas de la educación, del arte y del entendimiento entre los pueblos y, precisamente en el pensamiento de Jaromír Uždil reclamó ya la inclinación hacia una sociología del arte no limitada a los niños, sino a los niños como futuro, es decir, a los ciudadanos del mañana.
El Nacionalismo como ideal
En Juan Huss y Comenio hallamos el cultivo y estructuración de la lengua Checa, como sustento de la nacionalidad. A finales del siglo XIX, los neo-gramáticos checos fijaron la parte normativa de la lengua. A partir de los años veinte, la Lingüística Estructural de Ferdinand de Saussure fue seguida muy de cerca por el Círculo Lingüístico de Praga, vino luego el movimiento de los estructuralistas, muy unidos a los estudiosos de la Semántica. Aunque el término teorética es preciada herencia legada por Aristóteles, podemos aseverar que de la estructura semántica en conjunto surge en la República Checa el movimiento de los teoretas: Sava Šabouk, Jaroslav Jiránek, Ladislav Volek, Jaromír Uždil y muchos otros nombres ilustres. En mi opinión, uno de los más grandes aportes de los semánticos estructuralistas checos reside en la adecuada separación entre el arte y el lenguaje, mediante la cual se superó la permanente subordinación, casi metafórica, del primero al segundo.
En la República Checa, el desarrollo en las artes fue paralelo al de todas aquellas tendencias que surgieron inmediatamente después del Renacimiento, a partir del gran pedagogo de la humanidad, Juan Amos Comenio, cuya concepción didáctica está unida a la necesidad de consolidar los valores nacionales. Esta tendencia fue remarcada, con una fuerza deslumbrante, en la consolidación de la República, a partir del período del Gran Romanticismo, tan intenso en la construcción de la identidad de cada estado soberano, de cada cultura; fue intensificada nuevamente después de finalizada la Segunda Guerra Mundial. Es a partir de ahí que Jaromír Uždil despliega mayormente su fuerza hacia la edificación definitiva de su personalidad. Queremos con esto destacar, que el basamento de método, unido a la conciencia nacional y a los valores éticos es un arraigo extendido y no poco afortunado en la República Checa. El profesor Jaromír Uždil es, sin duda, uno de sus más afortunados exponentes.
Praga, el lugar
Praga el lugar apropiado para el Congreso de la INSEA. Sea porque Praga y la República Checa han alcanzado desde hace tiempo la cima de la cultura y la civilización, unidad tan raramente lograda. Este bien depurado modelo cultural debe alcanzar, por simple lógica natural, su nivel más alto de difusión para el mundo. Modelo depurado que representa a la vez una escuela. Todos sabemos que en épocas diversas, las potencias dominantes y la ausencia de criterio cosmopolita se han encargado de violar las fronteras de la República Checa y generarle aislamientos innecesarios. Tal vez por esta razón o sin razón, la historia del arte checo, tan rica en valores que van del ámbito nacional al internacional, sigue siendo ignorada por los tratadistas europeos de la historia que circula en Occidente. La República Checa es un jardín del pensamiento, un preciado patrimonio de la humanidad. Las obras de sus grandes artistas, científicos, pensadores y educadores, dan fiel testimonio de ello.
La Teorética en su conjunto
La Teorética, como sabemos, es el resultado de la praxis. Es la reflexión verbal o escrita que acompaña de modo inseparable, la práctica, en este caso artística, en esa interrelación dialéctica en la cual el sujeto transforma al objeto y el objeto transforma al sujeto. Lejos de la concepción metafísica, cuyo dominio se extiende a buena parte de la filosofía en los siglos XX y XXI, la Teorética tiene como sustento la concepción científica del mundo y de la vida, las leyes del cosmos y la evolución biológica, unas y otras alejadas de la metafísica desde el nacimiento de la fenomenología, esto es, el fenómeno analizado en su real realidad, a partir de Edmund Husserl.
La Teorética: sus componentes o partes
Retomemos el discurso del profesor Uždil e intentemos abarcar a continuación los componentes o partes interactuantes en la visión de conjunto estructural y semántico que caracteriza a los teoretas del siglo XX, en especial a los teoretas checos ligados a la Universidad, a la Academia de Ciencias y a las Escuelas Superiores de Bellas Artes. Conciencia nacional, conciencia moral, es decir, ética, cosmopolitismo sistemático, tolerancia filosófica y religiosa, internacionalismo, humanización, socialización, psicología, filosofía, poética, contenido y método, similitud y diferencia, separación y afinidad, investigación científica, práctica artística, reflexión teórica apoyada en la práctica, planificación del porvenir humano. Estos principios reunidos están condensados en la teorética. Por supuesto, a partir de ahí las disciplinas de la ciencia o del arte aparecen unidas a través de la interdisciplina, individual o colectiva; ninguna rama del conocimiento está excluida de la teorética y, por otra parte, el conjunto se amplía o se limita según lo exija el objeto de estudio y sus relaciones estructurales.
De la filosofía, el educador por el Arte puede tomar principalmente el desarrollo lógico del pensamiento, la categorización, el análisis de los valores éticos y estéticos en univocidad. La historicidad filosófica orienta para desentrañar la génesis de las nuevas ramas del conocimiento, tales la psicología, la cual ha encontrado gran desarrollo a partir de los elementos de realidad exterior hallados por los filósofos Hegel, Thomas Hobbes, John Locke, Johannes Müller, entre otros; el moravo Edmund Husserl, fundador de la Fenomenología, sin que el fenómeno presuponga algo metafísico puesto más allá, y el otro gran moravo de nacimiento, Sigmund Freud, quien al separar las funciones del cerebro en conscientes e inconscientes, funda el psicoanálisis, contribuyen al gran desarrollo de la psicología en nuestro tiempo.
Fundamental para el desarrollo de la educación por el arte es el estudio de la psicología de la percepción, ya que ella nos permite analizar el sistema de percepción desde el objeto o el fenómeno y su paso a través de los órganos de los sentidos hasta su arribo a los analizadores ubicados en el cortex cerebral. Podemos así construir la teoría del conocimiento sin que en ella intervengan más que las leyes del cosmos, las leyes de la vida, la ciencia, el arte y las funciones cerebrales. Parte principal es la educación sensible del niño. La psicología incorpora en su conjunto el estudio de las emociones, en tanto que actos reflejos de respuesta, capaces de desencadenar mutaciones fisiológicas notorias, ante sucesos de carácter intenso, sorpresivo y breve. Los sentimientos son decantaciones psíquicas, derivadas de la práctica social. Como arraigos duraderos que son, los sentimientos autentican y afirman los valores éticos y estéticos.
Jaromír Uždil, el teoreta
En checo, alemán, inglés y francés han sido publicados numerosos trabajos del profesor Jaromír Uždil. En el libro Memorias del XVIII Congreso Internacional de la INSEA, ya citado, aparece el discurso pronunciado por el Profesor Uždil. Ese escrito resume por sí mismo los puntos centrales de la Teorética en este investigador del arte. Pienso que en ese momento su vida maravillosa alcanza la plenitud. Tiene 51 años de edad, es Presidente y organizador de dicho certamen. En la fotografía luce majestuoso. Esta pieza literaria refleja al máximo la personalidad de tan insigne maestro. (Uždil, 1968: 51)
La traducción de dicho documento testimonial, realizada por la profesora Anielka Gelemur-Rendón, encabeza la presente edición. Ese escrito revela, a mi juicio, con claridad y síntesis, la concepción, método, visión y valores fundantes donde se yergue esa formidable estructura que conocemos con el nombre de Teorética, dotada de ese poder analítico y mágico para transformar el pasado en futuro, a la vez que permite girar secuencialmente su punto de mira para armonizar el todo con las partes, en perpetua dialéctica de separabilidad e interrelación permanentes.
En suma, lo que se ha condensado en ese documento de la INSEA son las partes integrantes del todo, constituido éste por una teorética de la educación por el arte.
Final
El alma vive mientras se la recuerda, dice un proverbio de la cultura Witoto. Esta afirmación es válida también para nosotros. Llegamos al final de un camino convergente. Terminar es casi siempre volver al comienzo. De nuevo, nos encontramos frente a la gran Torre del Reloj… Si hubiéramos estado aquí cinco minutos antes… habríamos asistido a un espectáculo… pero… ya no es el medio día…la puerta se cierra… sinembargo… nuestro grande amigo está cerca, muy cerca… esperemos… se enciende una luz… suena una campana… una leyenda… Educación por el arte… el sonido tiene un rostro y tiene nombre… Jaromír Uždil…. que… de ahora en adelante… luz y sonido nos guíen para que el arte y la educación caminen siempre de la mano… para que el pensamiento de Jaromír Uždil, nuevo maestro de las naciones, ilumine en todas partes; en los pequeños grupos, en las pequeñas aldeas, en las grandes ciudades, que crezca y se expanda a través del orbe terrestre.
Método es camino, procedimiento por etapas, educación, ciencia y arte; su resultado no puede ser otro que la construcción de futuro para el niño, el porvenir de la humanidad.
Bibliografía
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UŽDILOVÁ, Bedriška. Obrazy a kresby z let 1.980-2004. 2004. Praha. Galerie v’ytvarnéjo umiení v Nachode.
UŽDIL, Jaromír. L’Art et l’Éducation.Rapport du XVIIIe Congrès Mondial de l’INSEA. 1968. Praha. Státní pedagogické nakladatelství.
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