Homenaje a nuestro padre, con amor
Ha sido un reto haber estado escribiendo unas palabras para este momento, y es porque escribirle a mi papá para hacerlo público, escribirle a él, quien ha sido durante toda su vida un lector apasionado, pensador inquieto y escritor brillante, pareció en principio bastante difícil. Pero entrando en confianza cuando pensamos en mi papá, escribimos desde el corazón y seguros de que lo que es como padre, en lo más íntimo de la familia lo es también ante toda la comunidad universitaria.
Papi, siempre nos hemos sentido muy orgullosos de todos tus logros, aportes y reconocimientos a lo largo de tu carrera profesional. Hemos sentido de cerca todo el cariño recibido de tus alumnos, compañeros de trabajo y amigos. Siempre ha habido una casi perfecta coherencia entre tu vida personal y profesional: crecimos en medio de libros, historias, conferencias y tesis de grado; hemos compartido sobre arte, música clásica, juegos de ajedrez, mitología griega, las mil y una noche, el Quijote, helados, café y películas.
Estamos convencidos de que para ti, después de vivir y sobrevivir, este es uno de los logros más importantes; llegar aquí luego de muchos años de trabajo, con la tranquilidad y la satisfacción del deber cumplido, siendo merecedor de este homenaje no sólo por demostrar ser el académico y filósofo serio y disciplinado, sino también por tu humanismo, escucha profunda, nobleza y respeto por las personas que te rodean y por la Universidad de Caldas, institución que te acogió desde tu juventud. Creemos que estas cualidades son gracias a que tienes mucho amor para dar y mucha disposición y agradecimiento para recibirlo. Tu sencillez y optimismo en la manera como afrontas la vida y los pensamientos, verte ser un defensor de la paz y ser consecuente con lo que piensas y comunicas, ha sido la mejor forma de educar, de dejar una huella perdurable que ahora podemos comprobar con tus nietas, María y Lucía.
Papi, gracias por tu compañía incondicional, tu entrega, alegría y por tomarte la vida en serio. Sigue mostrándonos con tu ejemplo y también con la sabiduría que traen los años, que los valores nos determinan, la pasión nos impulsa y el amor nos guía.
A la Universidad de Caldas, a tus compañeros y amigos, muchas gracias por ser parte de nuestra familia. A nuestra mamá, María Helena, por haber sido nuestra fortaleza en los momentos más difíciles y ser fan fiel durante todo tu recorrido profesional. Hoy comienza una nueva etapa de la vida en donde podrás estar más presente disfrutando de cada paso y a la vez seguirás aportando todo tu conocimiento y pasiones.