Otra buena
Desde el bajo muro de cemento gris en el camino a la playa, la paloma compasiva miraba con tristeza y lamentaba profundamente la suerte del gatito blanquinegro y tuerto que intentaba desde hacía rato cazarla. Pero desde el fondo y también desde la superficie sabía que no había en este mundo absolutamente nada que pudiera hacer para ayudarlo.
Tel Aviv, 7 de octubre, 2004
