Talvez hubo una vez
Tal vez estamos muertos desde ayer
Y el guardián de la puerta de hueso no ha tenido la cortesía de informarnos
que ya no pertenecemos al aire de los vivos
Tal vez nos dejamos atrás hace rato
Y acicalamos con amor antiguo el error de unos hábitos
Que nos resistimos a olvidar en un lecho de polvos aprestados
Tal vez nadie entró en nuestros zapatos esta mañana
Nadie se abotonó la camisa
Y todo fue el reflejo repetido del espejo
Alumbrado por estrellas ya inciertas
Nadie dobló la esquina, nadie sube la escalera con tu cuerpo a cuestas
Nadie abre ni cierra puertas, ni entra y sale
Y el sombrero que aún creemos llevar
Para dar los buenos días a las señoras
Forma parte de la herencia de un pariente
Que poco a poco se adueña de nuestro ropero
Y en cuyo interior nos desvanecemos poco a poco como una pintada en un muro
Tal vez este cielo empalagado de nubes variopintas
Es la proyección de un pasado caduco
perfectamente cancelado
y esta canción solo corre por los tallos
de los rosales de un indeciso poema que leímos un día remoto
donde el inevitable lugar común del ruiseñor
dice su cantaleta entre unas hojas húmedas que una vez
nos dieron y otra vez nos quitaron
Tal vez todo esto es la irradiación
de una aventura terminada de la cual alguien aún guarda memoria
como de un gris incidente
Tal vez estamos muertos desde el año pasado
Hechos humo
Quién sabe si estamos muertos hace un lustro
Quién sabe si nos morimos mucho antes
Tal vez estamos muertos y pensamos
Que seguimos andando entre las cosas
Con las mismas preguntas que hacemos a los amigos en la boca: cómo estás
Y qué hora es y que cuando llegaron
Y nos figuramos que
aún nos llaman a las mesas de los estofados
y nos sentamos ante el plato
en una semivida de movimientos pausados
según las costumbres de una etiqueta pasada de moda
ensopados ya de ahoras espurios
Tal vez nunca vinimos
tal vez aún estamos esperando
el turno en los rumores de una lengua
que asumiremos como parla materna
Quién puede estar seguro
De ser más que una torpe imaginación en la trama
De un sueño ajeno
Donde alguien duda con insistencia
De una historia que no le pertenece más que como pesadilla
Tal vez aún no hemos nacido
Y apenas nos estamos preparando
para el aprendizaje de las dichas de un mundo que nos aguarda
paciente
con la cara preparada de las bienvenidas