Dios y su amable hereje
En la segunda mitad del siglo XVII un temblor mesiánico conmovió a los judíos de la Europa cristiana y el Imperio Otomano. Nada, desde la consagración del cristianismo como religión oficial del Imperio Romano y de los feudos y reinos que lo sucedieron sacudió tan radicalmente al judaísmo de la Diáspora. Ni las periódicas expulsiones, ni las matanzas de la primera Cruzada en el valle del Rin, ni el traumático exilio de España y Portugal golpearon de igual manera a las comunidades hebreas.