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Ascesis y voluntad de historia en la poesía de Armando Romero

El signo de la poesía moderna es su condición rebelde y no han sido pocas las veces en que dicha condición se ha manifestado contra rebeldías consagradas por el tiempo. Me refiero, desde luego, a lo que en Los hijos del limo Octavio Paz, con gran tino verbal, denominó "tradición de rupturas" y a lo que, con más vocación racionalista, Pierre Bourdieu caracterizó después como el "mundo al revés" instaurado por la economía simbólica de los campos culturales de sociedades capitalistas:

El poeta (más que de vidrio) de aleaciones duraderas

La obra poética de Armando Romero abarca un período de medio siglo, desde sus primeros poemas escritos en 1961 hasta el presente. Vista en el tiempo o "A vista del tiempo" (como Romero prefiriera denominar la antología poética que publicara en 2005), podemos observar cómo ya en varios de esos poemas de la juventud se encuentran los principales nudos de significación que actuarán como núcleos de estructuración y centros de irradiación de los sentidos de esta obra. En estas páginas trataremos de indagar en uno de ellos, el de la relación del poeta con el mundo.

Armando Romero. Cronología

1944-1967. Nace en Cali, en el Barrio de San Nicolás. Abandona sus estudios de bachillerato para dedicarse a diversos oficios como carpintero, vendedor ambulante de libros, recaudador de una cooperativa de buses. En 1961 conoce a Jaime Jaramillo Escobar y a Jotamario Arbeláez, quienes lo impulsan a publicar sus primeros trabajos literarios en la revista Esquirla de Cali, dirigida por Alfredo Sánchez.

Presentación

No podemos decir que todo gran poeta sea infaliblemente un gran crítico de su obra o de la ajena, pero sí que el poeta maestro en ambas prácticas no es una especie rara en la poesía moderna. Armando Romero (Cali, 1944), que se estrenó en el mundo de las letras como poeta, no es una excepción. En él se dan la mano el creador y el crítico literario.

Sección de NOTAS – Aleph No. 159

Tomas Tranströmer, Premio Nobel de Literatura 2011/  El estoicismo/  Palabras de soñador/  Nos escriben…/  Hemos recibido…/  Patronato histórico de la Revista/   Estatua de Baruch Spinoza en La Haya Tomas Tranströmer, Premio Nobel 2011 (por: Carlos Vidales; Estocolmo 09.X.2011). Tranströmer es, en mi modesta…

El gran viraje metodológico hacia el Psicoanálisis – Comentarios a la proposición II, tercera parte de la «Ética» de Spinoza

Este trabajo, aunque roza múltiples temas, tiene como objetivo central mostrar de qué manera el Psicoanálisis ha asimilado, hasta sus últimas consecuencias en la elaboración de una Psicología científica el contenido metálico de la proposición II, tercera parte, de la "Ética", de Spinoza: explicar lo psíquico por lo psíquico, siguiendo una dirección análoga a la de otras ramas de las ciencias naturales que, en la aplicación del mismo principio metodológico de la proposición II, buscan explicar lo físico por lo físico.

El verano de Spinoza

A comienzos de julio leí una nota periodística que supongo pasaría inadvertida para la mayoría, entre tantas otras. El gobierno holandés, en vista de los escasos conocimientos sobre la historia del país de sus estudiantes, ha decidido hacer obligatoria una asignatura en la que se estudiarán los cincuenta sucesos y personajes más relevantes en la conformación actual de los Países Bajos, desde el megalítico y los asentamientos romanos hasta el euro. Entre los personajes que habrán de ser estudiados están previsiblemente Erasmo, Guillermo de Orange...y Spinoza.

La democracia sosegada de Spinoza

La obra de Spinoza es tan compleja y poliédrica como simple y austera su corta vida. Si bien en el ámbito de la filosofía política está antecedido por Maquiavelo y por Hobbes, su compromiso radical con la verdad y con el hombre lo lleva a demoler sin contemplaciones –aunque con prudencia– las concepciones morales y políticas prevalecientes hasta entonces. Trabajo destructor, en parte, pues contribuye a la disolución de las amarras entre el poder civil y el religioso, entre iglesia y estado, por una vía argumentativa diferente de la de Hobbes; trabajo constructor, por otra, puesto que en su filosofía están sólidos ya los cimientos de formas nuevas de concebir la naturaleza, el hombre, el estado, la democracia.