Rousseau y la música: las razones del corazón
Autodidacta y eterno diletante, quien llegaría a ser uno de los pensadores más influyentes, leídos, proscritos y perseguidos de Europa, en un siglo iluminado y libertario, declara no saber cómo aprendió a leer, al no haber frecuentado realmente la escuela. Apenas salido de la infancia Jean Jacques Rousseau, destinado por herencia paterna a la actividad de relojero, hace un breve tránsito como aprendiz de escribano y grabador, mas no pisó un aula universitaria y su formación, hecha a jirones, es un modelo de informalidad.