La poesía de Pepe Cánovas
Pensamiento que aplicó a cada uno de los jóvenes que tendrían que esforzarse muchas horas al día durante varios años para ingresar en el Notariado. En 1997 le fue concedida la Cruz de San Raimundo de Peñafort, por su dedicación cuidadosa a quienes, siendo ya notarios y amigos, siguieron llamándole con afecto “Maestro”.