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«Viaje a pie» de Fernando González

El curioso lector habrá notado que la mayor parte de las obras literarias universalmente difundidas y admiradas son descripciones de viajes reales o ficticios. La Odisea, la Divina Comedia, el Quijote, los Viajes de Gulliver, Erewhon, son a manera de capas geológicas en el corte de una civilización, desde sus primeros fundamentos hasta su culminación o decadencia, según queramos verla. El mundo griego antiguo se caracterizó ante la posteridad con un libro de viajes. El itinerario de Dante en el otro mundo guarda el pensamiento de la Edad Media como en un estuche de cristal y oro.

Eduardo Escobar habla sobre Fernando González

- ¿Qué tan cercano fue usted de Fernando González? La verdad es que yo fui un poco descuidado con Fernando González y no fui a visitarlo tanto como debiera haber hecho. Yo estaba  en la edad de perseguir muchachas, con relativo éxito además, y usted sabrá perdonarme como yo me perdoné, que me interesara más averiguar a qué olían las ninfetas de la carrera Junín, en Medellín, y qué música guardaban, que espigar en los pensamientos  de los filósofos por inteligentes e intrigantes que fueran...

Fernando González

Desde que el hombre abandonó la metafísica, no hay sino muerte, decía. Y que la cultura consistía en aprender a morir.

El fracaso de «El maestro de escuela»

"Fernando González escribió una obra única, el autorretrato de uno que vivenció sus espantos sin impostar y caer en las trampas de la estética y la vanidad" Eduardo Escobar (2003: 226)

A manera de epílogo

Fernando González era un escritor de devocionarios. Detrás de la pirotecnia del panfletario, en lo cual fue el campeón más afilado de su tiempo, palpita un temblor místico.

Agradecimientos

Este número especial dedicado a la memoria de Fernando González se debe al poeta Eduardo Escobar,  quien no ceja en el interés de ver justamente reconocido y situado a Fernando González entre los escritores imprescindibles.