«Viaje a pie» de Fernando González
El curioso lector habrá notado que la mayor parte de las obras literarias universalmente difundidas y admiradas son descripciones de viajes reales o ficticios. La Odisea, la Divina Comedia, el Quijote, los Viajes de Gulliver, Erewhon, son a manera de capas geológicas en el corte de una civilización, desde sus primeros fundamentos hasta su culminación o decadencia, según queramos verla. El mundo griego antiguo se caracterizó ante la posteridad con un libro de viajes. El itinerario de Dante en el otro mundo guarda el pensamiento de la Edad Media como en un estuche de cristal y oro.