María Zambrano: el camino del hombre
Siempre he dicho que mi formación ha sido humanista, y que debo las primeras incitaciones a mi labor sobre el lenguaje y las letras a la formación clásica que recibí en la Universidad de Cuyo. Sin desdeñar anticipos de esa etapa en maestros de mi adolescencia, de Santa Fe y Paraná, podría decir que las conferencias de Irineo Fernando Cruz sobre la obra homérica, complementadas por las lecciones de Vicente Cicchitti sobre los poetas-filósofos presocráticos, y las lecciones de Alfonso Sola González sobre la poesía occidental, abrieron para mí el tesoro de la tradición humanista a partir de 1948.