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Remirada a la justicia en Colombia

En 1972 animé a un grupo de ciudadanos a crear el Instituto SER de Investigación. Durante los siguientes veinte años participé, desde ese instituto, en estudios novedosos y de gran alcance en el campo de la justicia. Hacia el final de ese periodo, en 1988, por solicitud de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras preparé un documento sobre la situación de la justicia en Colombia.

Justicia en Colombia

Es posible que Colombia ilustre como pocas sociedades el desfase entre, por un lado, ideas e instituciones formales y, por otro lado, las instituciones informales, expresadas en la moralidad de las personas o en las delimitaciones de los comportamientos culturalmente aceptables para toda la sociedad o para grupos dentro de la misma.

Patronato histórico de la Revista

Alfonso Carvajal-Escobar (à), Marta Traba (à), Bernardo Trejos-Arcila, Jorge Ramírez-Giraldo (à), Luciano Mora-Osejo, José-Fernando Isaza D., Rubén Sierra-Mejía, Jesús Mejía-Ossa, Guillermo Botero-Gutiérrez (à), Mirta Negreira-Lucas (à), Bernardo Ramírez (à), Livia González, Matilde Espinosa (à), Maruja Vieira, Hugo Marulanda-López (à), Antonio Gallego-Uribe (à), Santiago Moreno G., Eduardo López-Villegas, León Duque-Orrego, Pilar…

Nos escriben…

“Definitivamente, en este particular medio donde lo anecdótico, lo trágico y lo insustancial hacen más carrera, todo está por hacer, y por eso el desafío cultural resulta ser mayor y la Revista queda más justificada./ Aleph como conjunto de elementos y miradas que se complementan aparece como un grato e importante ejercicio…

Un año sin el Cronopio

A un año sin Nacho resulta manido decir cuánta falta nos han hecho él y sus Cronopios. Basta imaginarlo en compañía de sus fantasmas felices  para  tener la certeza de que está mejor en el más allá.  A veces su risa  se asoma por la ventana disfrazada de canto de tominejo para  renovar  sus reflexiones, su poesía, su lúdica... Entonces  ruego que su catala eterna  no se interrumpa ante los rumores de lo que pasa aquí: las componendas de la política, las marrulladas de la reelección, las monstruosas confesiones de los paras, los objetivos militares de las FARC, los secuestrados, los desplazados…  y el telón de plomo de las pirámides para  que no nos enteremos de los falsos positivos.  Sigue tu catala, en tu cielo con Cortázar, Miller y Calvino. Pasa de largo, porque si te detienes un instante, tu reciedumbre ética no te permitirá vivir tu muerte en paz.

“Grandes temas de nuestro tiempo”.

Con este título publicó la Universidad de Caldas un volumen de memorias que recoge buena parte de las conferencias de programa creado por Carlos-Enrique Ruiz en la Universidad Nacional de Colombia (sede Manizales) y luego continuado por él en la Universidad de Caldas, en compilación de la profesora Maria-Mercedes Molina (Manizales, 2008; 356 pp. ISBN: 978-958-8319-48-3). Los siguientes son apartes de la presentación pública que hizo el profesor Mario-Hernán López B., Vicerrector de Proyección, en el acto académico correspondiente, ocurrido el 16 de diciembre: “... leí el prefacio, el prólogo, la introducción y el epílogo, revisé algunas conferencias escogidas a partir de los afectos que me generan los autores y las afinidades con los temas; las encontré casi todas presentadas en un agradable tono conversacional en las cuales se incluye el diálogo final de los conferencistas con el público.

Fotografías de Olga-Lucía Hurtado

La imagen fotográfica “es un rastro del mundo”, es “un fragmento que la cámara arrancó al mundo”: Hans Belting.  Aprovechando el entorno natural de la ciudad, Olga-Lucía Hurtado enfoca su mirada en la naturaleza. Siempre lo ha hecho, con sus pinturas y ahora con sus fotografías; como no siente el conflicto que muchos artistas alguna vez vieron entre pintura y fotografía acude a esta última en procura de ir más allá de las imágenes configuradas de la pintura hacia la captura de imágenes no dadas sólo para la percepción, sino también para la memoria. Las montañas, las nubes, la neblina de siempre, las visiones de la infancia, esperan fieles la mirada del hombre dispuesto a reparar en su insondable presencia, hecha patente en las esplendorosas fotografías de Olga-Lucía.

Testimonios de México-2008

Caminando por calles de Tepic, la capital del estado de Nayarit, me sorprendo con el aviso de un negocio de veleidades culturales: “Casa de María Tepache”, título apropiado para una novela, un cuento, o una película. No entré a ver con detalle, me bastó el nombre. Seguí pensando en quien podría ser, o haber sido, esa mujer. A lo mejor un apodo. Se me alborotó el sentido de especulación, y la vi mestiza, con la casta de los huicholes, trajinadora de la vida en los más complicados frentes de la dicha y la desgracia. Líder comunal y amante de dignatarios provinciales, o de autoridades con uniforme y gorra militar.

De generación en generación

No, pues señorita señorita, lo que se dice señorita, yo nunca fui. Ha de ser re bonito que le digan a una: “Pase, señorita”. “¿Qué desea, señorita?” Y señorita por aquí y por allá.