Justicia
El fiscal le demuestra su cadena de crímenes: Mató a su abuelita materna con raticida. A su mamá la apuñaló en el baño. Les prendió fuego a sus veinte compañeritas del jardín infantil. Luego, adolescente, exterminó a todas las rubias oxigenadas del barrio, violándolas y cortándolas en pedacitos con una navaja de Boy Scout. En sus veintidós años de vida el asesino en serie consiguió la macabra cifra de ochenta y cuatro mujeres muertas, cuyas edades oscilaban entre los seis y los noventa años.