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«Ancha es Castilla, guía espiritual de España»: de la mano de Dios y con los ojos del Imperio

Concebido quizás como un libro de viaje, este texto carece de los fundamentos para ajustarse a esta entidad literaria. Y aunque habla del viaje, se ve perfectamente que es un viaje delineado detrás de un escritorio, o alimentado por el conocimiento, más que una experiencia de primera mano. Excesivamente descriptivo, especulativo, hiperbólico, tautológico. Algunas veces paradójico, contradictorio y simplista. Hay en este libro una proyección de un conocimiento libresco y académico de la cultura española combinado con una idea teológica de convento. Caballero, más que mostrarnos una realidad viva, lo que hace es ajustar dicha realidad a su conocimiento de los textos literarios y la teología cristiana.

España, El Quijote y Azorín viajan con Caballero-Calderón

“La vida urbana no es sino artificio” dice Eduardo Caballero Calderón al iniciar su Diario de Tipacoque (cuadros de costumbres), 1950 y aclara antes: “En la ciudad el hombre se pierde y se desnaturaliza”. Aquí reside la primera paradoja, de las muchas que marcan y a la vez animan su tarea de escritor, pues ¿no es acaso la novela un producto propio de la urbe, de la polis, desde el Satiricón de Petronio hasta La Habana para un infante difunto como nos lo recordó precisamente Guillermo Cabrera Infante? ¿Y Caballero Calderón no se define, por cierto, como novelista, aun cuando haya sido también cuentista, ensayista, memorialista y autor de libros de viajes?

Un caballero andante por América

Podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que para un joven escritor o intelectual colombiano hoy en día la presencia o ausencia de Eduardo Caballero Calderón (1910-1993) dentro de las letras nacionales, es casi un tema sin importancia; es decir, que fuera de ser un autor que se menciona en los textos escolares, de allí no pasa a más.

Tipacoque existe

Los tipacoques tienen nombre propio: Siervo Joya, la comadre Santos, don Bauta, Angelito Duarte, Resuro Pimiento, Pedro Roa, Soledad, la Redulja, Chepito, Saúl, Simiritana… De manera que Tipacoque no es una invención de Caballero Calderón, como la Mancha de Cervantes, o el pueblo de nombre impronunciable de Faulkner, Comala de Rulfo o Macondo de García Márquez. Todos éstos pueden estar inspirados en lugares y seres reales, pero Tipacoque es el único que aparece en el mapa. Es el último pueblo del norte de Boyacá que linda con Capitanejo, en Santander, en el cañón del río Chicamocha.

CONTENIDO de la edición impresa de la Revista Aleph No. 154

1. Montaigne/ manuscrito autógrafo/ /Pablo Montoya/ 2. Civilización y esperanza, en el signo de la barbarie – Tras las huellas de Edgar Morin (Una experiencia pedagógica)/Carlos-Enrique Ruiz/ 3. María Zambrano: un pensamiento auroral para el siglo XXI/Graciela Maturo/ 4. El florero de Llorente – Lectura prejuiciada…

N O T A S

La lección viviente de Rafael Marulanda-Villegas. A propósito de la “Medalla al Mérito” que le fue impuesta el 21 de julio de 2010 al Dr. Rafael Marulanda-Villegas, ex Rector de la Universidad de Caldas, fundador de la Escuela de Filosofía de la misma, su hija, la escritora Valentina Marulanda,…

H a m b r e -cuento-

Días y días de andar de aquí para allá, y de allá para acá, olisqueando, los ojos de un lado a otro, tocándolo todo, parándose en todas partes, oteando, deteniéndose, corriendo, buscando desesperado por esquinas y centro algún bocado mejor que las migas caídas y dejadas por ahí por simple descuido, o porque de algún modo lograban pasar desapercibidas al trapo que se mueve raudo sobre el mesón, sobre el piso.