La justicia de las protestas sociales
Las continuas manifestaciones públicas que se registran en Colombia por parte de diversos sectores debido a las difíciles situaciones que deben padecer, pone de presente la dramática cuestión de la legitimidad de la protesta social que ha merecido la atención de reputados autores como John Rawls y, en el contexto latinoamericano, Roberto Gargarella.
Justicia restaurativa para las víctimas del desplazamiento forzado en Colombia
En Colombia, se encuentran casi cuatro millones de personas en situación de desplazamiento; las estadísticas en la materia suelen ser contradictorias y proceden de diferentes registros elaborados por agencias gubernamentales y no gubernamentales que se disputan la validez de las cifras.
Raíces de injusticia, semillas de justicia
Los países originados en la colonización europea, entre los siglos XVI y XIX –en América, África, Asia, Oceanía– se fundaron sobre una injusticia: el despojo a los indígenas. En América, otra vino a sumarse a ésta: la esclavitud de los africanos.
Justicia y seguridad: abstracciones que dan cuenta de la complejidad del ser humano
Hay nociones del imaginario colectivo que caracterizan la complejidad del ser humano. Esencias que han establecido la historia misma de la civilización. Se trata de conceptos fundamentales desde que el hombre empezó la aventura de pensar y que más que evolucionar se han ido redescubriendo en forma dinámica, según los contextos y los planteamientos sociales de cada momento.
La sentencia y la realización de la justicia
En el imaginario popular la sentencia es un “instrumento de venganza” que niega o accede a las pretensiones, o que declara la responsabilidad o absuelve al reo, y según el interés particular de las partes, será justa para unos e injusta para otros. Por ello la sentencia, en cierto sentido, es una frustración para el juez.
La Justicia soy yo
La célebre frase prerrevolucionaria “El Estado soy yo”, superada hace algo más de 200 años, contenía una omnipotente carga política y filosófica. En una sola persona (Monarca) se aglutinaban, con don Divino, las principales funciones del Estado: Legislar, Administrar y Juzgar.
Justicia y democracia
La literatura política se ocupa de cómo es indispensable la autonomía externa de la Administración de Justicia para que la democracia sea una realidad; y con menos frecuencia de cómo la justicia debe comportarse para respetar la democracia; las siguientes líneas, serán una disquisición de cómo la justicia es garantía de la democracia, pero también riesgo para ella.
Justicia
Del latín “justitia”, el término “justicia” tiene varias acepciones y las principales se refieren a la religión, a la moral y al derecho. Como concepto religioso significa el poder de Dios por el cual arregla todas las cosas; el divino poder con que castiga las culpas y una de las cuatro virtudes cardinales que consiste en obrar conforme a la suprema justicia. Como concepto moral denota virtud que hace posible que se le dé a cada uno lo que le pertenece; el conjunto de todas las virtudes que hace bueno al que las practica y la virtud que abarca todas las demás virtudes.
“Chakapatapi chakaykuy: sobre el puente sé puente”
La justicia, del latín justitia (jus = derecho), invoca rectitud, conformidad al derecho. A su vez, el juicio (judicium) engloba tanto el acto de juzgar, como el de “poder subsumir bajo reglas” (Kant, Crítica de la razón pura). En el fondo subyace el concepto griego krinein (separar, cribar, criticar), cuyo amplio rango incorpora las apelaciones acotadas al derecho, pero permite también juicios morales y estéticos más complejos.