
Revista Aleph No. 173
(Abril/Junio – 2015, Año 49)
Monográfico sobre la obra del escritor Eduardo García-Aguilar
En formato Calaméo (cortesía de NTC):
http://es.calameo.com/read/0009483284a1fd8d610e9
Asuntos de sueños
Aunque puede parecer difícil separar al amigo del escritor, para mi es aún más difícil no hacerlo, y esto porque cuando conocí a Eduardo éramos aún muy jóvenes, él no había comenzado a escribir, y faltaba un rato para que se convirtiera en el escritor que es hoy en día. Y debo ser más preciso en esto. Cuando leí su primer libro, Tierra de Leones, lo hice porque él me lo mandó de regalo a través de un viejo amigo radicado desde hacía años en México, Jesús Echeverri, y esto fue ya en los primeros meses de 1990. Por esa época llevaba ya muchos años sin saber de él, pues ya erraba por muchas partes, había escrito mucho, y aquellos amigos que tuvimos en común ya no estaban cerca, pues yo también, desde muy temprano, vivía en Bogotá, aunque ninguno de los dos, como bien lo sabemos, habíamos abandonado Manizales.
Bibliografía comentada de Eduardo García-Aguilar
La obra del colombiano Eduardo García-Aguilar (Manizales, Colombia, 1953) es importante en el contexto latinoamericano de hoy porque a lo largo de su amplia carrera literaria en varios países de América Latina y Europa, ha luchado como novelista, poeta, ensayista y periodista en contra de la comercialización reinante en la literatura latinoamericana, con una obra que privilegia el estilo y el viaje por los diversos géneros y reivindica la literatura como expresión genuina del ser humano.
Sobre «Bulevar de los héroes»
Cuando el llamado boom de ficción hispanoamericana surgió en los años sesenta y setenta, se empezó a hablar de realismo mágico, o como lo denominó Alejo Carpentier, lo real maravilloso (the whonderous real), fue evidente que los escritores de Sur América habían empezado a reconocer su propia y peculiar realidad y que sus tradiciones se habían expandido más allá de los aportes indígenas, africano, y de las tradiciones europeas. (...)
«Bulevar de los héroes»: la ideología de los sueños
Equidistante entre la parodia y el himno nacional, entre una realidad exuberante y un sueño enrarecido por otras muchas realidades, Bulevar de los héroes, de Eduardo García-Aguilar, es una de las novelas más ricas y sorprendentes de los últimos años.
El bazar interminable: crónicas parisinas
Trabajo en la Plaza de la Bolsa, a pocos metros de donde vivió Simón Bolívar en dos ocasiones en 1804 y 1806, en tiempos de Napoleón. Por ahí, a dos cuadras, Stendhal escribió Rojo y Negro y sufrió un desmayo que lo dejó tirado en la calle. Esa era la zona financiera y el sector de la poderosa prensa coludida con la plutocracia descrita por Balzac, Zola y Maupassant.
Viaje y poesía en la obra de Eduardo García-Aguilar
Dentro de la obra de los escritores colombianos nacidos en la década de los cincuenta destaca Eduardo García-Aguilar (1953), trotamundo incansable, que como muchos otros escritores de la diáspora colombiana, ha vivido más de la mitad de su vida fuera de su país. García-Aguilar ha publicado novela, poesía, ensayo, crónicas, entrevista y colaborado en diversos medios periodísticos de México, Colombia y España.
La palabra nómada de Eduardo García-Aguilar
“Durante cuatro meses trabajé como lavador de platos en el restaurante Tjüren Ferdinand, en la periferia de Estocolmo”. Con estas palabras empieza el periplo de Eduardo García-Aguilar por las Urbes luminosas (1) bajo un epígrafe de Paul Morand: “El estatuto de extranjero es de verdad el único que hoy hace posible vivir”. Panamá, Roma, París, Bogotá, Barcelona, San Francisco, Ciudad de Guatemala, México, Manizales, Riohacha (capital de la Guajira), Cartagena, son los escenarios de un nervioso deambular de seres guiados por una inestable condición de nómadas insatisfechos.
«Bulevar de los héroes»: las alegrías de un ‘manizalita triste’
Una novela, alegre, divertida, desenfadada, es esta de Eduardo García-Aguilar, un narrador nacido en Manizales hace 34 años. Bulevar de los héroes es su título. En ella se refleja, con gracia e ironía, toda una época del desarrollo político no solo de Colombia sino, en general, de los otros países latinoamericanos que vivieron esa fracasada etapa con mayor o menor intensidad.
El escritor que le prendió velas a Cochise
A Eduardo lo conocí en marzo de este año durante la “Semana latinoamericana” que organizó el servicio de extensión cultural de mi universidad. Esta “Semana” tuvo algo de encuentro humanístico, mucho de feria, y un si es no es de farnofélica parranda. La primera noticia que tuve de la existencia de Eduardo fue cuando oí que el responsable de la extensión cultural preguntaba iracundo de donde carajo habían salido esos latinoamericanos locos que nadie había invitado y que andaban pidiendo que les dieran una sala para presentar sus folletos y que se les alojara. Ni siquiera necesité preguntar si eran colombianos.
«El viaje triunfal»: los cruzados de la palabra
Eduardo García-Aguilar (Manizales, 1953) culmina su trilogía de novelas con El viaje triunfal (1), primer libro del caldense publicado por un sello colombiano: Tercer Mundo editores, 1993; pues, todas sus anteriores obras vieron la luz editorial en México, incluso las novelas Tierra de leones y Bulevar de los héroes, única novela latinoamericana finalista en el premio internacional Plaza y Janés en 1987. Las tres tienen preocupaciones formales similares y se inscriben en el particular escenario de una ciudad andina de principios de siglo, dominada en sus paisajes por la arquitectura republicana y en el lenguaje de la exacerbación modernista.
Misiva de Pedro Gómez-Valderrama a E. García-Aguilar
Estimado amigo: Esta semana recibí su amable envío de su hermoso “Cuaderno de sueños”, escrito en una prosa admirable, y con textos que me han parecido verdaderamente hermosos.
Eduardo García-Aguilar: un guía entre las ruinas
Para numerosos escritores, artistas e intelectuales colombianos que pasan por México, especialmente por el Distrito Federal, encontrarse con el novelista y periodista Eduardo García-Aguilar, actual subdirector de France Presse en ese país, se ha convertido en un delicioso y obligado ritual./ Comienza en sus cómodas oficinas del noveno piso de la Torre Latinoamericana, donde el escritor caldense tiene una vista soberbia al Palacio de Bellas Artes.