En el mundo científico y académico se dan personalidades de diverso talante, pero son pocas las que llegan a ser referentes, estimadas por su rango intelectual, científico o artístico, de tal modo que los estudiantes y en general la comunidad académica puedan reconocerlas en condición de paradigmas. Es el caso de Jorge Arias de Greiff, un ingeniero civil, de la estirpe de artistas y científicos, astrónomo heredero de Tales de Mileto, Aristarco, Eratóstenes, Copérnico, Galileo, entre otros; portador de la ciencia moderna que fundaron Kepler, Descartes, Newton… Historiador, también heredero de Heródoto y de los clásicos disidentes, ajeno a las ortodoxias imperantes en cada época, casi siempre las mismas, con religiones y caudillos. Indagador, de inagotable deseo de conocer y saber, con la premisa de librepensador a la manera de un Sócrates contemporáneo, y de un Baruch Spinoza.