Consideraciones sobre la corrupción en Colombia
Desconcertados estamos asistiendo a la ruptura evidente entre la dimensión moral y la dimensión política; o entre la razón práctica y la razón pura, o entre lo razonable y lo racional. Para ilustrar un poco, baste con mencionar apenas dos ejemplos de la magnitud del problema: el caso de Volkswagen y el caso de Odebretcht. Las consecuencias de cada caso son distintas, pero el daño en la vida de los individuos y en las sociedades es profundo y casi irreparable. Tal vez haya que verlo como otro síntoma de la orgiástica decadencia de Occidente.