
Revista Aleph No. 177
(Abril/Junio – 2016; ¡Año 50!)
Edición monográfica dedicada a la historia y la cultura
de San Andrés y Providencia, con personaje central:
Hazel Robinson-Abrahams, escritora
Manuscrito autógrafo de la escritora isleña Hazel Robinson-Abrahams, para Aleph
Manuscrito Hazel Robinson-Abrahams
¡Revista Aleph, 50 Años!
¡Aleph Llegó! Y como nuestros antepasados, llegó en silencio para quedarse.
La escritora Hazel Robinson en los recuerdos de mi infancia
Era el amanecer de los 60s. San Andrés cambiaba su ritmo, y a esta isla silenciosa, pausada y despaciosa le comenzaban a acelerar todos sus movimientos. Era como si de un adagio se pasara a un allegro ma non troppo.
Hazel Robinson-Abrahams, en diálogo
-Es tan amable de recordarnos sus orígenes familiares, en las estirpes Robinson y Abrahams? El apellido Berelski/Robinson es predominante en Providencia, apareció a mediados del Siglo XVIII; se dice de un marinero polaco enfermo que fue dejado en la isla y al nacer su primer hijo en el lugar, cambio el apellido de Berelski a Robinson.
Los albores de la novelística de Hazel Robinson-Abrahams
Gracias a una pregunta sobre San Andrés, formulada en una columna de El Espectador en 1959, a la cual respondió una joven nacida en la isla, y de padres nativos, el 27 de junio de 1935, quien había realizado los doce años de estudios formales en colegios insulares y del continente cuyos nombres no quiere repetir, se dio a conocer al país el nombre de Hazel Robinson Abrahams.
Algunas columnas en el diario colombiano «El Espectador»: «Meridiano 81»
En la parte más alta de la isla, casi en su centro, había un árbol muy grande de tamarindo. Desde su copa se alcanzaba a ver el mar en contorno. Era la época del algodón, esto hace más de un siglo y la isla quizá pareciera el reventar de una ola inmensa. A la sombra de ese árbol se reunían los pobladores de entonces a escuchar a alguien que los atraía; sus palabras, su voz, el ademán tranquilo y cuanto expresaba era tan cordial como la sombra del tamarindo. Todos esperaban la hora de reunirse con satisfacción. A las palabras seguían los himnos y con el canto aprendieron la armonía para vivir reunidos como hermanos, para ser bondadosos y para vivir en paz.
De la incredulidad al entusiasmo
Como varios escritores de ficciones, gastada la vanidad de mostrarse, mi ánimo empezaba a acusar el cansancio de participar en exhibiciones de autor. No era un rechazo de la soberbia, ni la incomprensión ante el estado de la distribución de las novelas y cuentos, el número de librerías, los índices de lectura. El escritor inerme intentaba diálogos a propósito de sus libros, y esos libros no habían sido leídos. Así los encuentros se convertían en episodios de equilibristas que recorrían la cuerda floja sin redes de seguridad y entre breves intentos de vuelo y sustos rocambolescos, se llegaba al extremo con variada suerte. Adversidad o dignidad sin moretones.
Ysla de Santa Catalina and Providence Island. Puritanos, esclavos y piratas
Durante mucho tiempo las islas de Providencia y Santa Catalina no ofrecieron mayor interés a España, lo que permitió a los puritanos ingleses establecer una colonia en esas tierras hasta que con sus actos de piratería pusieron en peligro las rutas de navegación de los barcos españoles y, por tanto, decidieron expulsarlos. Quedaron registros de estas actividades en el Archivo General de Indias, por medio de mapas y documentos. En el caso de la colonia puritana, se sabe que hicieron por lo menos dos mapas que no aparecen hoy en día.
La vecindad en el Caribe occidental
Al Caribe occidental llegaron distintos flujos poblacionales procedentes de zonas de colonización británica en la cuenca Caribe y sus asentamientos fueron recibiendo el influjo de procesos como los generados por la esclavitud, las disputas entre potencias coloniales, los diferendos territoriales entre países colindantes, las dinámicas políticas y sociales locales y los esfuerzos de homogeneización cultural de cada nación.
El polvorero que estuvo en San Andrés y Providencia en 1903
El 7 de mayo de 1903, llegó a la isla de San Andrés, Colombia, el polvorero estadounidense R.G.Fay abordo de la goleta John A. Matherson. Fay había abordado en Cartagena, donde estuvo varias semanas dedicado a su profesión, haciéndole mantenimiento a la pólvora que la armada colombiana tenía en su polvorín. Este estaba localizado en el fuerte de Santa Cruz de Castillogrande, que quedaba a la entrada de la bahía en la punta de la península de Bocagrande.
Crisis en el paraíso: entre la debacle en La Haya y una dura realidad
Una isla rodeada de agua pero sus habitantes sufren por una escasez aguda del líquido. ‘Sí hay agua para los turistas’, declaró triunfante el vice-ministro de Aguas y Saneamiento Básico (Carlos Correa). ¿Y para los residentes qué? La escasez afecta mayoritariamente a los sectores raizales y residentes de bajos recursos. La distribución del agua para nada es democrática, la prioridad son los hoteles. Los residentes reciben lo que queda; llevan soportando la escasez desde hace 50 años. La crisis ha tocado fondo y el gobierno reacciona frente a las protestas. Los conflictos del agua, que se supone son cosa del Medio Oriente y del África, han llegado a nuestro propio paraíso.
Contexto histórico-cultural y lingüístico del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina
Acercarse al Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina significa encontrarse con una riqueza lingüística y cultural que crea interrogantes incluso a quien, desprevenidamente, viniendo de tierras continentales colombianas o, de otras latitudes, asocia al territorio insular con Colombia: un país que, pese a la pluralidad étnica que aportan sus comunidades indígenas, afrodescendientes y ROM, reconocida en su constitución política, parece seguir construyéndose más alrededor de su composición mayoritariamente hispano-hablante, blanca y/o mestiza.
Síntesis identitaria en el Archipiélago: crisis y emergencia de lo isleño
Un mar de aguas no tan profundas, de orillas casi siempre cercanas, de exotismo colorido. Sus rostros, sus gustos, sus sabores y olores, todo lo caribeño, tan atractivo como indefinido. El mundo entero se transforma a cada instante, y a ese mismo ritmo el Caribe se expresa en su multitud de formas y posibilidades. La región del Gran Caribe es un escenario de experimentación. Colombia tiene en su Caribe la insularidad mágica del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
La casa isleña, patrimonio cultural de San Andrés
Como conjunto la arquitectura tradicional de San Andrés, Isla, es un patrimonio colectivo de gran riqueza, único por sus rasgos constructivos y culturales en el contexto colombiano y de gran valor para la documentación y comprensión de los procesos históricos de la región Caribe. La vivienda en madera que se encuentra en San Andrés remota su origen al poblamiento que se dio entre los siglos XVIII y XIX en la región caribe occidental. Por su condición insular, San Andrés pudo preservar muchos de los rasgos de su cultura y su arquitectura tradicional en el siglo XX.
NOTAS… UN-San Andrés y Miss Iris…
20 años de presencia en el Archipiélago (por: Raúl Román-Romero; Director Sede Caribe, Universidad Nacional de Colombia en San Andrés). Conmemoramos 20 años de presencia institucional en uno de los territorios que, por su condición transfronteriza y…
Colaboradores Aleph-177
Iris Abrahams (San Andrés, 1900-2000). Pintora sanandresana Hazel Robinson-Abrahams. Escritora sanandresana. Álvaro Archbold-Núñez. Abogado, Ex Gobernador de San…